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  • Javier Milei confirmó un nuevo recital con La Banda Presidencial tras la inflación mayorista de julio

    Javier Milei confirmó un nuevo recital con La Banda Presidencial tras la inflación mayorista de julio

    20 de agosto 2026 – 21:19

    El mandatario cumplió la promesa que había hecho en febrero y adelantó el festejo durante el cierre del foro del Consejo de las Américas en el Hotel Alvear.

    El presidente Javier Milei confirmó este jueves un nuevo recital con su agrupación musical, La Banda Presidencial, para celebrar que el índice de inflación mayorista de julio se ubicó en 0,8%. El anuncio lo hizo durante el discurso de clausura del foro del Consejo de las Américas, en el Hotel Alvear.

    De esta manera, el jefe de Estado ratificó el compromiso que había asumido en febrero, cuando prometió un festejo si el registro de precios caía por debajo del 1%. Según contó el propio mandatario, integrantes de su equipo presentes en el auditorio ya le habían avisado que la organización del show estaba en marcha. “Voy a tener que buscar tiempo para ensayar, pero lo haré“, respondió Milei ante esa novedad.

    Durante su exposición, el Presidente apuntó contra periodistas y economistas que cuestionan el rumbo del programa económico. Sostuvo que sus pronósticos sobre una inflación que arrancaría “con cero” siempre estuvieron referidos puntualmente al índice mayorista, por presentar menor distorsión que los precios de los servicios.

    “Mal que les pese a los medios y economistas y demás, si revisan mis declaraciones siempre dije lo mismo acerca de la inflación mayorista. La inflación, no de agosto, la de julio, arrancó con 0, siendo 0,8%”, subrayó ante el empresariado presente en el foro.

    Los antecedentes de la banda

    La Banda Presidencial ya se presentó en dos oportunidades, en 2024 y en 2025. El show más reciente fue en el estadio Movistar Arena, el 6 de octubre pasado, en el marco del lanzamiento de su libro “La Construcción del Milagro”, con Milei como cantante principal.

    La formación estuvo integrada por Bertie Benegas Lynch en batería, Joaquín Benegas Lynch en guitarra, Marcelo Duclós en bajo, Hernán Scarfo en segunda guitarra y Fernando Mezzina en teclados, con Lilia Lemoine y Ana Tamagno en coros.

    Antes de ese recital, una versión reducida de la banda había tocado en el Luna Park, el 22 de mayo de 2024, durante la presentación de otro de sus libros: “Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica”.

    El Presidente también remarcó la desaceleración del índice de precios desde el arranque de su gestión. “Nosotros la recibimos en 211,4% y está viajando al 31,5%. Es decir, bajamos 85% de la inflación”, comparó, contrastando los valores iniciales con la trayectoria reciente.

    Milei cerró su intervención con un balance de la gestión frente a las críticas opositoras: “Falta un montón, la foto sigue siendo horrible, pero la película sigue siendo la mejor película de la historia argentina”, sentenció.

  • Javier Milei anunció que prepara un recital para festejar el 0,8% de inflación mayorista y dejó un mensaje en clave electoral

    Javier Milei anunció que prepara un recital para festejar el 0,8% de inflación mayorista y dejó un mensaje en clave electoral

    El presidente Javier Milei confirmó este jueves que hará un recital con su banda de música para festejar la “inflación cero”, un hito que había pronosticado para agosto de este año y que ahora celebró tras la publicación del índice de precios mayoristas del INDEC, que dio 0,8% en julio.

    El mandatario lo dijo al encargarse del discurso de cierre en el Council of the Americas, en el Hotel Alvear, donde también disertaron Federico Sturzenegger, Diego Santilli, José Luis Daza y Pablo Quirno, además de gobernadores y representantes del sector privado.

    Con un discurso en el que apuntó una y otra vez contra periodistas y economistas, Milei defendió su afirmación de que para la segunda mitad del año terminaría con la inflación al sostener que siempre habló de la inflación mayorista.

    “Mal que les pese a los medios y economisas y demás, si revisan mis declaraciones siempre dije lo mismo acerca de la inflacion mayorista. La inflación, no de agosto, la de julio, arrancó con 0, siendo 0,8%”, dijo Milei ante un auditorio en penumbras.

    “Debería cumplir la promesa de que si arrancaba con 0 en agosto iba a hacer un recital”, redobló la apuesta el Presidente, en un comentario al paso. Pero en ese momento, desde la primera fila le dijeron que estaban trabajando en ese proyecto.

    “Ah, estás trabajando en eso, así que haré otro recital. Voy a tener que buscar tiempo para ensayar, pero lo haré”, afirmó Milei, mirando a la primera fila, justo en el lugar en el que estaba sentada la diputada Lilia Lemoine, amiga personal del mandatario y una de las coristas de la banda presidencial. Lemoine estaba ubicada entre el presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, y el presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino.

    La banda musical del Presidente, que ya protagonizó un show en el Movistar Arena, la integran el diputado Bertie Benegas Lynch (batería), el senador Joaquín Benegas Lynch (guitarra), Hernán Scarfo (segunda guitarra), Marcelo Duclós, biógrafo de Milei (bajo), Fernando Mezzina (teclados) y Lemoine y Ana Tamagno (coros).

    “La Banda Presidencial” que acompañó al mandatario en el Movistar Arena.

    En febrero pasado, el Presidente había anticipado que haría una “fiesta” con su grupo de música cuando la inflación fuera menor al 1%, pero nunca especificó que sea en referencia al índice mayorista. En rigor, en distintas entrevistas el mandatario apuntaba al IPC de manera explícita.

    “Cuando llegamos al poder la demanda más apremiante era la tasa de inflación y una de las cosas que dije es que íbamos a terminarla”, sostuvo Milei antes de hacer un repaso de los niveles de inflación con los que asumieron y dejaron el gobierno las gestiones de Néstor Kirchner, Cristina, Mauricio Macri y Alberto Fernández.

    Bajamos 85% de la inflación, es más, si tomáramos el caso de la inflación mayorista, que es la que se va anticipando y que no tiene tanta contaminación por precios relativos que el kirchnerismo retrasó…”, apuntó Milei en referencia a que el porcentaje sería todavía más alto.

    Javier Milei durante su exposición en el Council of the Americas. Foto: Cristina Cille.

    Envalentonado, el jefe del Estado insistió que su mandato al ganar las elecciones “fue bajar la inflación y hacer crecer la economía”. “Cumplí mis promesas en la mitad del mandato“, lanzó.

    “Falta un montón, la foto sigue siendo horrible, pero la película sigue siendo la mejor película de la historia argentina“, remarcó el mandatario al insistir con la defensa de su gestión.

    Fue en ese momento que Milei dejó un mensaje en clave electoral al apuntar contra el kirchnerismo.

    “El lado de enfrente lo único que se intenta es romper todo. Sigo depositando mi confianza en los argentinos que no van a querer volver al pasado y no quieren convertirse en Cuba“, sostuvo el Presidente.

    Fiel a su estilo, Milei apeló a insultos y descalificaciones y reflotó su argumento de que la oposición intentó golpes de Estado en distintos momentos de su gestión.

  • En busca de apoyo. Santilli y Caputo viajaron a Catamarca en un nuevo gesto hacia los gobernadores aliados

    En busca de apoyo. Santilli y Caputo viajaron a Catamarca en un nuevo gesto hacia los gobernadores aliados

    En un nuevo gesto hacia los gobernadores dialoguistas, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el titular de Hacienda, Luis “Toto” Caputo, viajaron este viernes a Catamarca. Allí se reunieron con los gobernadores de esa provincia, Raúl Jalil, y el de Santiago del Estero, Elías Suárez.

    El viaje, previsto inicialmente para la semana pasada, pero suspendido por cuestiones climáticas, fue realizado, en lo formal, para firmar acuerdos vinculados a la puesta en marcha de la Red de Acueductos y Planta Potabilizadora Albigasta.

    Según apuntaron desde Balcarce 50, la visita de Santilli y Caputo forma parte de esa agenda de gestión federal: “Trabajar junto a las provincias, cumplir los compromisos asumidos y transformar proyectos pendientes en infraestructura concreta para el desarrollo”.

    Además, en el caso de Catamarca, se firmaron acuerdos para delegar en la gestión integral de distintos tramos de rutas nacionales. Como ya sucedió en las últimas semanas con Santa Fe y San Juan.

    Santilli, Jalil, Caputo y Suárez
    Santilli, Jalil, Caputo y Suárez

    En lo político, el gesto de que ambos funcionarios hayan viajado para la firma del convenio es un acercamiento que se suma, entre otros, al que Santilli hizo este miércoles. Fue cuando viajó a Misiones para participar del encuentro del Consejo Federal del Norte Grande, en el que, además de Jalil y Jaldo, también estuvieron Hugo Passalaqua, de Misiones; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Leandro Zdero, de Chaco; Gustavo Sáenz, de Salta; Carlos Sadir, de Jujuy y Osvaldo Jaldo, de Tucumán.

    La semana anterior también había habido otro encuentro en el norte, con Zdero y Valdés, todo en línea con la búsqueda del oficialismo nacional de lograr mayores acercamientos con los mandatarios provinciales afines. Los cuales son claves tanto de cara a lo que pueda suceder en los comicios de 2027, como también fundamentalmente al apoyo de los proyectos del Poder Ejecutivo en el Parlamento. Entre ellos, el apoyo en el proyecto de reforma política, que contempla la posible eliminación de las PASO y la modificación a la carta orgánica del Banco Central.

    Jalil, Caputo, Santilli en la firma, junto al secretario de Infraestructura, Fernando Hermann
    Jalil, Caputo, Santilli en la firma, junto al secretario de Infraestructura, Fernando Hermann

    Parte de ese cuidado hacia ellos se vio en el recinto el jueves pasado, cuando se votó la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Allí, sin apoyo de varios sectores, debieron sacarse varios capítulos de la ley. Al tiempo que la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, al ver que Joaquín Benegas Lynch, senador del espacio, calificó de “tibios” a buena parte de los aliados, lo obligó a rectificarse y a pedirles disculpas “uno por uno”, según confirmaron distintas fuentes a LA NACIÓN.

    A los gestos hacia los gobernadores y aliados se sumó en las últimas horas la decisión del Gobierno nacional de comenzar una serie de encuentros con Pro para dar lugar a un eventual acuerdo electoral de cara a 2027.

    El primer acercamiento fue un llamado entre la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, y el expresidente, Mauricio Macri, a comienzos de esta semana. De allí se decidió comenzar con un primer encuentro, que se concretó este jueves, y sentó a Santilli junto a los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, por los libertarios, y del otro lado, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.

    Según se informó, al término de ese encuentro, los mismos se repetirán cada 15 días, de acá en adelante.

    Los aportes para el acueducto

    El acueducto, cuyo convenio se firmó este viernes, permitirá ampliar el acceso al agua potable y generar nueva infraestructura para el desarrollo productivo de Catamarca y Santiago del Estero.

    La obra cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y forma parte de una agenda que el Gobierno nacional busca profundizar para avanzar con las obras de infraestructura que la Argentina necesita, pero sin romper el equilibrio fiscal.

    “Equilibrio fiscal e infraestructura no son conceptos contrapuestos. La Argentina necesita infraestructura para crecer y desarrollarse, pero tenemos que hacerla de manera sostenible: con inversión del sector privado y financiamiento de los organismos multilaterales a tasas competitivas y a largo plazo”, afirmó Santilli

    En enero de 2025, los gobiernos de Catamarca y Santiago del Estero habían solicitado formalmente al Gobierno nacional avanzar con la iniciativa. Durante ese año se impulsó el proceso licitatorio internacional y se realizó la apertura de ofertas. Ahora Nación y las provincias avanzarán en su concreción.

  • “Factor Sergio”: en el Gobierno creen que Massa fue clave en el PJ aliado para voltear media ley de propiedad privada

    “Factor Sergio”: en el Gobierno creen que Massa fue clave en el PJ aliado para voltear media ley de propiedad privada

    A las 15.34 del miércoles 5, un mensaje de Whatsapp que llegó a los periodistas acreditados en el Congreso y a otros que tienen diálogo directo con voceros y legisladores confirmó que toda estrategia del Gobierno por aprobar la ley de inviolabilidad de la propiedad privada completa había naufragado.

    Un comunicado desde el Senado sinceraba que el denominado G44, el grupo de legisladores que integraban La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y otros bloques pequeños en la Cámara baja, se había desarmado, por lo menos para tratar el capítulo 3 de la ley, el denominado de “tierras”, corazón del texto oficialista que tenía que votarse un día después.

    Ese mismo jueves, sin consenso para aprobarlo, los libertarios también tuvieron que bajar los cambios a la Ley de Manejo del Fuego y apenas quedaron adentro, con media sanción y rumbo a Diputados, las iniciativas que ponen un límite a las expropiaciones y aceleran los desalojos. Un 50% del ideal, o menos, según el optimismo de quien se consulte sobre el tema.

    “Es la ley que se pudo sacar, mutilada, pero al menos pudo salir”, blanquean fuentes legislativas del mileísmo que todavía lamentan los dos meses de idas y vueltas sobre la continuidad de Manuel Adorni en los que, aseguran, el proyecto se hubiera aprobado completo, sin tener que estar penando como ahora.

    El rearmado del peronismo massista

    Tal vez explica eso que un sector de La Libertad Avanza, el más rosquero, no le adjudique toda la responsabilidad a Federico Sturzenegger, el ministro de Desregulación al que Karina Milei apunta por la caída en desgracia del proyecto y por no haber advertido el conflicto con los prácticos en los puertos.

    “No sólo los ve Federico estos temas, pasan por varias instancias antes”, explican fuentes legislativas, que aseguran que antes de llegar al Congreso fueron vistos por Karina Milei, por Santiago Caputo y, en el fino, por la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, blanco de críticas también por estos días.

    En el oficialismo están convencidos de que alguien más jugó fuerte en las negociaciones con los gobernadores la semana pasada. El apuntado no es nuevo y su influencia tampoco.

    La novedad es que Sergio Massa decidió reaparecer y patear el tablero entablando charlas con mandatarios que venían votando alineados con el Gobierno y que, en un caso bien marketinero en tiempos de conversaciones acaloradas sobre Malvinas, como el debate sobre qué porcentaje de las tierras está bien extranjerizar, se abrieron de la estrategia libertaria y dejaron solo a Milei.

    No parece casual que bloques hasta ahora amigos del Gobierno como el tucumano Independencia (Beatriz Ávila), La Neuquinidad (Julieta Corroza), Provincias Unidas (Alejandra Vigo), Primero los Salteños (Flavia Royón) y Moveré Santa Cruz (José María Carambia y Natalia Gadano) hayan votado en contra el jueves en una votación general que terminó por un ajustado 37 a 33 a favor de una ley clueca y que hubiera sido 37-35 si habrían habilitado a votar por Zoom a la peronista Anabel Fernández Sagasti y el radical Flavio Fama, que iban a expresarse en contra del texto.

    Tanto el miércoles como el jueves hubo llamados del massismo -o del propio Massa, dicen algunos- para pedir su rechazo a la ley. De los seis votos anteriores, la mayoría responden a gobernadores de buen diálogo con la Rosada, como el tucumano Osvaldo Jaldo, el neuquino Rolando Figueroa y el salteño Gustavo Sáenz.

    En el caso de Vigo, es parte del cordobesismo de Juan Schiaretti que hoy representa a nivel local Martín Llaryora. Los santacruceños, por su parte, dieron la nota votando en contra después de que estallara una crisis con Joaquín Benegas Lynch, el senador ultralibertario que los definió, a ellos y también a otros legisladores provinciales como “tibios del medio”.

    Del grupo de aliados peronistas del Gobierno habría que ir bajando también a Convicción Federal, que encarnan Carolina Moisés, de Jujuy, Guillermo Andrada, de Catamarca, y Sandra Mendoza, de Tucumán. En esos tres casos también juegan un rol importante Sáenz, Jalil y Jaldo. Los tres habrían bajado la orden de no aprobar el proyecto de propiedad privada.

    En el oficialismo hay quienes adjudican también a contactos previos con Massa las frases del mismo miércoles de senadores ultrakirchneristas como José Mayans y Juliana Di Tullio, quienes dijeron estar “hinchado las pelotas” y “podrida”, de la interna entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner.

    Qué puede avanzar y qué se puede caer

    Apenas una semana pasó de la entrevista de Patricia Bullrich con Clarín en la que planteaba la idea de máxima del Gobierno de sesionar todas las semanas en el Senado durante agosto y septiembre. La experiencia de la primera semana del mes hace difícil imaginar que así sea.

    En la Cámara alta las expectativas ahora se centran en poder sacar adelante la Ley Hojarasca, que ya tiene media sanción en Diputados y que tendría consenso generalizado entre la mayoría de los bloques aliados.

    Patricia Bullrich, jefa del bloque de LLA en el Senado.
Foto: Federico López Claro.

    Esta semana también tienen que tratarse pliegos de jueces, un caballito de batalla del cual el Gobierno se jactó el martes pasado: se enviaron en total 203 pliegos de magistrados para cubrir vacantes urgentes en el Poder Judicial. El ministro Juan Bautista Mahiques definió la cifra como un “récord” histórico.

    Para más adelante quedarán proyectos que tiene que tratar primero Diputados, como por ejemplo la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, determinante para Milei. Lo que piden en el Senado es que lo que venga no mezcle “peras con bananas” como paso en proyectos recientes.

    Por eso le ven pocas posibilidades de avanzar así como están a la ley de sociedades, especialmente al capítulo que permite crear empresas operadas íntegramente por inteligencia artificial o algoritmos, sin empleados humanos en su funcionamiento ordinario, y a la que apuntaba a desregular la actividad de librerías, farmacias y corredores inmobiliarios, anunciada en julio y promovida por el ministro más cuestionado por el mileísmo: el coloso -o ex- Federico Sturzenegger.

  • Los cruzados de la tierra prometida

    Los cruzados de la tierra prometida

    Joaquín Benegas Lynch se paró en el recinto del Senado y llamó “ignorantes” a los mismos senadores que un rato antes le habían votado media sanción a su gobierno. No fue un exabrupto. Fue el manual libertario en acción: toda derrota se traduce, al instante, en prueba de pureza. Perdimos porque el resto es tibio. Perdimos porque no entienden. Perdimos porque tenemos razón y el mundo, como siempre, todavía no está a la altura. No la vieron venir, no la ven todavía. Es la lógica del fundamentalista, del cruzado por una causa siempre superior.

    Aunque conviene no usar la palabra “cruzados” a la ligera. El cruzado es un señor que emergió en 1095, Alta Edad Media, cuando el papa Urbano II convocó a marchar sobre Jerusalén. Cruzada religiosa, sí. Pero también válvula de escape para una nobleza guerrera que Europa ya no sabía dónde meter. La Cuarta Cruzada, en 1204, es el capítulo que más se acerca a los tiros en el pie a los que se acostumbraron ya los libertarios. La Cuarta Cruzada arrancó para liberar Tierra Santa. Pero jamás llegó. Terminó saqueando Constantinopla, la capital cristiana aliada, porque las deudas con Venecia, donde estaban los financistas del mundo conocido, pesaban más que el objetivo declarado.

    Los cruzados no traicionaron nada. Simplemente no supieron medir el costo de sus propias convicciones.

    El proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada llegó al recinto con media sanción. Pero llegó desguazado. Como se sabe, el Gobierno tuvo que amputar los dos capítulos que de verdad le importaban a Federico Sturzenegger, el mayor de los cruzados: ampliar el límite de venta de tierras a extranjeros al 25% de la superficie total y reformar la ley de manejo del fuego, esa que de paso habilitaba vender tierras quemadas por incendiarios (o a veces por causas naturales) en busca de envilecer el precio de la hectárea.

    Para Federico el Coloso (así lo llamó el Presidente) fueron meses de bandera doctrinaria tirados a la basura en una noche de impotencia dentro del Congreso, y de furia y represión fuera de él. Pero esta vez la derrota no vino del kirchnerismo. Vino de los propios aliados: los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén) le bajaron el pulgar a la senadora Bullrich cuando parecía que tenía todo cerrado.

    Ese es el dato incómodo. La derrota salió de adentro. El “grupo de los 44”, ese Frankenstein de radicales, macristas y provinciales que la jefa del bloque oficialista en el Senado arma llamada por llamada, chat por chat, se parece cada vez más a la Armada Brancaleone: la tropa de cruzados medievales, desprolija, torpe y heterogénea de la comedia italiana de Mario Monicelli protagonizada por Vittorio Gassman (1966), más movida por el interés, la codicia y la supervivencia que por la fe (o la convicción política); pero que igual logra llegar a destino: le presta músculo a Milei, aunque no se convierte en secta ni comulga con su fe.

    Sturzenegger, ya perdido, tuiteó que había que “elegir entre el miedo y la prosperidad”. Benegas Lynch redobló la apuesta y llamó “ignorantes” a los tibios que empezaron a temer el escarnio del pueblo en sus provincias.

    Vale repasar un poco los antecedentes del derrotado, porque no es la primera vez. A los 35 años, Sturzenegger fue el arquitecto técnico del megacanje de 2001. Cavallo lo vendió como hazaña financiera. Fue durante la presidencia de Fernando de la Rúa (uno de los condimentos del estallido de diciembre de ese año) y reestructuró cerca de 30.000 millones de dólares de deuda pública. Las tasas de interés y la capitalización de intereses llevaron el costo total que todos pagamos a unos 50 mil millones. Millón más, millón menos.

    El actual Coloso terminó procesado. Años después lo sobreseyeron. Volvió en 2015 al Banco Central de Macri. Se fue en 2018, en plena corrida, con una montaña de Lebacs que terminaría en default. Del megacanje al Banco Central y de ahí al Ministerio de Desregulación de Milei hay una línea recta.

    Bullrich jugó otro juego, y no habría que confundirlo con el de sus colegas. No le interesa la pureza del capítulo de tierras. Le interesa la aritmética de los 44. Negoció puerta por puerta. Sacó los capítulos que hacían volar la sesión. Consiguió la media sanción que el resto del gabinete estuvo a punto de incendiar por una “convicción”. Su apuesta es de largo plazo: ser la garante de la gobernabilidad mientras Sturzenegger y Benegas Lynch se quedan con el verso épico y, de paso, con la factura de cada exabrupto. Pero cada vez que un aliado se va del chat dando un portazo, el capital que se erosiona es el de ella.

  • Se debilita el bloque de 44 senadores y el oficialismo congela desregulaciones

    Se debilita el bloque de 44 senadores y el oficialismo congela desregulaciones

    La ecuación política en el Senado quedó fuertemente tensionada, con el quiebre definitivo del bloque aliado de 44 senadores que solía acompañar a la Casa Rosada y que Patricia Bullrich tanto ponderaba. Si bien La Libertad Avanza logró la sanción en general del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, lo hizo bajo el costo de quitar dos capítulos claves -tierras y manejo del fuego- lo que dejó al descubierto una derrota política estructural.

    El gobierno enfrenta el resto del año legislativo con una oposición que encontró en las banderas de soberanía un límite a la agenda de reformas que propone el Ejecutivo, principalmente las que vienen de la mano de la figura del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, cuya figura sufre un desgaste como interlocutor del gobierno.



    De hecho, el funcionario y su equipo técnico no aparecieron, como lo hicieron en otras oportunidades, el día de la votación para no sumar más rechazos. Y es que Sturzenegger se convirtió en un problema en el interior de las filas libertarias que tienen que lidiar con el desorden que genera la aplicación de sus ideas en decretos o proyectos de ley.

    La derrota dio como resultado que el gobierno frenara la presentación de otro proyecto “ómnibus” del ministro que busca desregular una serie de industrias, como la farmacéutica o la del libro.

    Pese a los esfuerzos de los senadores que negociaron la iniciativa con el resto de los espacios (además de Bullrich, Agustín Coto y Nadia Márquez) y con la Casa Rosada, lo cierto es que ni el presidente Javier Milei celebró la aprobación de un proyecto que salió mutilado.

    Ocurre que Bullrich también quedó frizada por Karina Milei que la acusa de “mentir” con la mayoría de 44 senadores que edificó cuando asumió la conducción del bloque de LLA.

    Se debilita el bloque de 44 senadores y el oficialismo congela desregulaciones
    La oposición que encontró en las banderas de soberanía un límite a la agenda de reformas que propone el Ejecutivo.

    La fragmentación, por distintos factores, de los 44 con que el oficialismo contaba para avanzar en sus iniciativas importantes complica a futuro al gobierno libertario que tiene pendiente de tratamiento el Súper Rigi (que cuenta con media sanción de Diputados), la reforma electoral, la nueva Ley de salud mental y la Ley de hojarasca. De todos los proyectos sólo el último cuenta con dictamen. Además de audiencias Públicas de la Comisión de Acuerdos que siguen programadas para tratar la aprobación de pliegos judiciales y designaciones en Cancillería.

    Por un lado está la figura de gobernadores clave como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Sáenz (Salta) e Ignacio Torres (Chubut) quienes influyen directamente en los bloques provinciales, como sucedió el jueves pasado cuando instruyeron directamente a sus senadores a votar en contra del texto del capítulo que proponía la venta de tierras a extranjeros motivo por cual se retiró ese apartado. Lo mismo sucedió con la modificación a la ley del manejo del fuego.

     Dentro de este grupo están Flavia Royon, Beatriz Avila, Julieta Corroza, Edith Trenzi, Sandra Mendoza, Guillermo Andrada, Carolina Moisés y hasta la Schiarettista Alejandra Vigo. Por otro lado, hay senadores que juegan de manera independiente como los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano.

    Distanciados del oficialismo provincial que lidera el gobernador Claudio Vidal, el jueves pusieron a LLA en crisis tras el discurso de Joaquín Benegas Lynch al momento de hacer su descargo tras ser acusado por conflicto de intereses. El libertario trató a los aliados de “tibios”.

    «La ignorancia de los tibios del medio nos lleva a no votar el capítulo 3, que es para los argentinos», fue la frase de la discordia. Como contó Tiempo, los santacruceños, además de irse del grupo de WhatsApp de los “44”, se sintieron ofendidos e hicieron valer su poder legislativo. Ahora piden que se les dé la relevancia que merecen y solicitaron disculpas públicas por parte de Benegas Lynch.

    En diálogo con Tiempo, uno de los senadores explicó que “fue un error político el de Benegas Lynch porque sin los bloques provinciales el gobierno no hubiese sacado muchas leyes”. El vínculo no sólo quedó tenso, sino que pidieron que se les de la importancia de un gobernador: “De ahora en más se habla directo con el presidente Javier Milei o con el jefe de gabinete Diego Santilli o no hay más relación”, amenazaron.

    Su participación en el proyecto de ley que propone la eliminación de las elecciones PASO será de mucha relevancia, teniendo en cuenta que Carambia quiere ser candidato a gobernador en su provincia. 

    En la nueva búsqueda de acuerdos, incluso perjudica al oficialismo la división espacios provinciales como el de Misiones, donde la senadora Sonia Rojas Decut rompió el bloque que compartía con Carlos Arce para armar un monobloque alineado con el gobernador Hugo Passalacqua, desmarcándose de la estructura histórica de Carlos Rovira.

    Así las cosas, pese a que La Libertad Avanza conserva sus 21 bancas y cuenta con los 3 senadores del PRO y los 10 radicales llegar al quórum (37) demandará un esfuerzo mayor a partir de ahora, porque exigirá negociaciones individuales, es decir “ley por ley” y “provincia por provincia”. Con Bullrich nuevamente en la mira, el gobierno tendrá que renovar los interlocutores en el Parlamento para evitar que sus iniciativas queden planchadas y la oposición se reagrupe e instale su agenda. «

    Se debilita el bloque de 44 senadores y el oficialismo congela desregulaciones

  • Senado caliente: llamados, negociaciones y un mapa de aliados que se reconfigura

    Senado caliente: llamados, negociaciones y un mapa de aliados que se reconfigura

    A las ocho de la noche del jueves el poroteo marcaba 35 a 35. Empate técnico para una votación que se definía por una mano. En una de las decenas de cruces telefónicos que atravesaron esa jornada, uno de los dirigentes encargados de juntar los votos para frenar el capítulo que modificaba la ley del fuego lanzó la advertencia que resume el clima de ese momento: si perdían por un voto, la bronca iba a caer sobre ellos mismos, porque habían sido los suyos los que avalaron horas antes mandar a comisión el pedido de voto remoto de Anabel Fernández Sagasti. El peronismo corría el riesgo de perder por un movimiento que buscó pasar desapercibido al principio de la sesión pero que había quedado inmortalizado por las manos alzadas.

    La encargada de sostener el poroteo para el proyecto de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, planilla en mano, teléfono al rojo vivo, fue la senadora Juliana Di Tullio. Los llamados iban y venían durante toda la semana y se intensificaron entre el miércoles y jueves. Una de las terminales de esa cadena de recolección de votos funcionó en un despacho de avenida Libertador. Sergio Massa trabajaba en paralelo con su propia lista: senadores y gobernadores, sin distinción de bloque, con la lapicera puesta sobre los nombres que todavía dudaban.

    La sesión del jueves ya había arrancado golpeada. El miércoles a la tarde, en la previa, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, tuvo que retirar del proyecto el capítulo de extranjerización de tierras: el que primero eliminaba todos los límites para la compra de tierras a extranjeros y el que después mantuvo el límite pero subiendolo del 15% al 25% el tope. No había votos. Los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones) les bajaron el pulgar. El capítulo quedó afuera antes de que arrancara la sesión.

    Fue apenas el primer tropiezo. El segundo, ocurrió al día siguiente ya en el recinto. Con el capítulo de la ley de tierras descartada, lo que empezó a tambalear fue el capítulo que modificaba la Ley de Manejo del Fuego: la norma que impulsó Máximo Kirchner en 2020 y que bloquea durante 30 y 60 años el cambio de uso de las tierras quemadas. El oficialismo quería flexibilizarla. La oposición y hasta los aliados leyeron que se trataba de una ventana para negociar humedales y bosques nativos después de un incendio.

    Máximo Kirchner hizo lo propio: se ocupó puntualmente de asegurar los votos de Santa Cruz, con una ayuda inesperada: la del propio Gobierno, que en su afán de cerrar la grieta con sus aliados terminó empujando, sin quererlo, a uno de los suyos hacia la vereda de enfrente.

    Este caso mereció un capítulo aparte. José María Carambia y Natalia Gadano, los dos senadores del espacio “Por Santa Cruz”, venían siendo hasta esa semana un apoyo relativamente confiable del oficialismo. Pero el propio bloque libertario se encargó de empujarlos hacia la vereda kirchnerista y el senador Joaquín Benegas Lynch terminó de darle la excusa perfecta cuando trató de “tibios del medio” a los aliados provinciales que no acompañaban al Gobierno. Carambia no se lo dejó pasar: marcó su malestar en un grupo de WhatsApp que compartía el oficialismo con los aliados y abandonó el chat.

    El bloque de mandatarios “dialoguistas” repitió con el capítulo del fuego la misma jugada que había hecho horas antes con las tierras: instruir a sus senadores para que no acompañaran. A esa lista se sumaron los radicales Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger, la chubutense Edith Terenzi y la cordobesa Alejandra Vigo.

    Las peleas locales también hicieron lo suyo: la disputa entre Passalacqua y el exgobernador Carlos Rovira puede obligarlos a un reposicionamiento. Con Rovira del lado de La Libertad Avanza, Passalacqua podría encontrar en el peronismo un aliado para ganar la disputa local.

    Pasada la medianoche y ya en la madrugada del viernes, Bullrich se vio obligada a bajar también el capítulo del fuego antes de la votación en general, la misma maniobra que había usado 48 horas antes con las tierras: cortar la parte gangrenada para salvar el resto del cuerpo. La ley de inviolabilidad de la propiedad privada —ya reducida a los capítulos de desalojos exprés y expropiaciones— se aprobó en general por 37 votos contra 33 y giró a Diputados.

    A diferencia de las votaciones anteriores, el gobierno esta vez no quiso mostrar en el recinto la pérdida de los aliados. La reforma laboral marcó un número triunfalista que La Libertad Avanza no quiere soltar: 44 voluntades. Si sometía a votación los capítulos de extranjerización y ley de fuego ese número bajaba a 35 con el mayor de los optimismos.

    El Gobierno se guarda una media sanción con sabor amargo: consiguió la ley, pero llegó a Diputados sin dos de sus capítulos más resistidos y con los gobernadores que contaba como aliados tomando distancia en voz alta. Al gobierno le sobran las fotos con gobernadores. Pero aunque hagan números y hasta los pongan en la lista de aliados para el 2027, esta votación demostró que lo que apenas tiene asegurado hasta ahora sólo son fotos.

    Del otro lado, el peronismo. “El pueblo argentino logró lo imposible: que este gobierno entreguista tenga que bajar dos capítulos claves del proyecto de inviolabilidad. La ley de tierras y la ley de Manejo del fuego siguen vigentes”, escribió Di Tullio. Las mayúsculas en donde no corresponde forman la sigla STM. Sergio Tomás Massa. La oposición se movió y la campaña electoral ya comenzó.

  • Internas, mala praxis legislativa y gobernadores rebeldes; los factores que encendieron las alarmas de LLA en el Senado

    Internas, mala praxis legislativa y gobernadores rebeldes; los factores que encendieron las alarmas de LLA en el Senado

    La sesión del jueves en el Senado -en la que a último momento el oficialismo debió retirar otro capítulo del proyecto para evitar una derrota- dejó recalculando a La Libertad Avanza de cara a lo que viene y prometen concentrar las batallas en temas prioritarios y económicos.

    La mala praxis legislativa, la fallida estrategia de las leyes “ómnibus”, el pase de facturas con el Ejecutivo y el desafortunado comentario de un senador libertario, que terminó de enojar a los socios, es parte de la autocrítica.

    Pero también observan, con preocupación, el repentino despegue de gobernadores que funcionaban como fieles aliados y la movida del peronismo.

    Como contó Clarín, de los seis títulos originales que tenía el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada tuvieron que sacar tres y dos de ellos en la desesperación del último momento: el capítulo de Tierras fue retirado un día antes de la sesión y el de Manejo al Fuego minutos antes de la votación.

    ¿Qué pasó? La jefa del bloque de La Libertad Avanza habló a la salida del Congreso, en plena madrugada, y aventuró: “Durante meses se habló del tema de (Manuel) Adorni, después el tema del mundial” y sentenció respecto al día que suspendieron la sesión para evitarle al jefe de gabinete una interpelación. “Seguramente en ese momento se hubiera aprobado, con todo”.

    Es cierto que el Adornigate freezó la actividad y estiró demasiado la discusión del tema que había tenido dictamen de comisiones en mayo. El Mundial y la bandera de Malvina desplegada por los jugadores aportó una fiebre nacionalista a la que se sumaron celebridades en redes y gente de a pie en las calles. Habilitar la venta de tierras a extranjeros sin límites en ese clima fue, de mínima, una falta de timming.

    Los libertarios reprochan también la falta de respaldo del Ejecutivo que es el que envió el grandilocuente proyecto de su ministro Federico Sturzenegger. “Ni un tuit nos tiraron cuando la cosa se puso peluda”, se los escuchó reprochar.

    Entre Bullrich y Sturzenegger hubo cortocircuitos en medio de las negociaciones porque el ministerio debatía directo con los senadores y la legisladora se quejaba de que no tenía el control de los votos. Después tuvieron una cumbre en el Senado para intentar destrabar el tema. No alcanzó.

    Los aliados del PRO y la UCR señalan por su parte el incurable defecto del oficialismo: enviar leyes ómnibus. “Ya se lo dijimos mil veces. Mandan esos proyectos eternos en los que mezclan peras con manzanas en vez de enviar cosas más concretas por separado. Eso dificulta mucho la tarea. Esperemos que esta vez lo entiendan”, señala un radical.

    “Fue un mamarracho”, afirma otro aliado que señala además el “capricho” del oficialismo en insistir hasta las últimas consecuencias con temas que no avanzan y no son urgentes. “Ya no es falta de experiencia, es su estilo acelerar en las curvas. Pero no funciona más”.

    El factor peronista

    Pero dejando de lado todos los errores propios del oficialismo, hubo un factor externo claro: el despegue de senadores federales que responden a gobernadores que venían funcionando dentro del esquema de aliados.

    Algunos señalan que cuando el peronismo “huele sangre” empieza a reagruparse y que hubo gestiones para eso. En el oficialismo apuntaban al gobernador santiagueño Gerardo Zamora como articulador, aunque en las redes legisladores de Unión por la Patria y otras terminales del peronismo se encargaron de difundir las gestiones de Sergio Massa, quien estuvo al habla con cuatro gobernadores.

    Martín Soria, Eduardo "wado" De Pedro, Juliana Jose Mayans
Foto Federico López Claro.

    Lo cierto es que el oficialismo aseguraba hasta la noche anterior tener los votos justos para aprobar el capítulo de Manejo al Fuego y a lo largo de la sesión se le dieron vuelta senadores federales. Todo indica que la puñalada final a clavaron los dos misioneros que como contó Clarín están inmersos en una interna local que afecta sus decisiones. Sin el capítulo de Fuego votaron a favor de la ley en general.

    Pero lo más preocupante para LLA es que sacando el capítulo más polémico -que había despertado manifestaciones en distintas provincias- los leales como Osvaldo Jaldo de Tucumán, Rolando Figueroa de Neuquén y el salteño Gustavo Saenz se posicionaron en contra la ley en general.

    El caso de la neuquina Julieta Corrozo llamó la atención porque cuando el peronista José Mayans mocionó para devolver el proyecto a comisión y levantar la sesión ella optó porque se continuara con la sesión pero después votó en contra.

    “Si están desesperados en las provincias por cerrar con nosotros. Mejor que no nos voten. No tenemos ningún compromiso”, retrucó fastidiada una libertaria.

    Comentario desafortunado y salida del chat

    Cuando el libertario Joaquín Benegas Lynch se quiso defender de la impugnación de Juliana Di Tullio por su empresa de venta de tierras a extranjeros, se envalentono y dijo: “El show mediático, el status quo, la presión de la izquierda más rabiosa, de la ignorancia de los tibios del medio, nos lleva a no poder hoy lamentablemente votar este capítulo”.

    Natalia Gadano y José María Carambia
Foto Federico López Claro.

    Lo de la “ignorancia de los tibios del medio” cayó mal entre los senadores de bancadas aliadas. La santacruceña Natalia Gadano abandonó el chat que Bullrich tenía con el conjunto de los senadores “no K”.

    Antes, su compañero José María Carambia, que nunca estuvo en ese grupo, grabó un audio desde el celular de su compañera que incluyó insultos. En el recinto estuvo más moderado pero le dijo a Benegas Lynch: “Por ahí es fácil ser gritón en una silla; es fácil ser gritón -continuó-. Yo le voy a contar a ese senador que yo me enfrenté al kirchnerismo en 2011, cuando muchos que yo hoy veo con La Libertad Avanza hacían negocios con el kirchnerismo y les bajaban la cabeza. Yo tenía 27 años y fui el único intendente opositor con Alicia Kirchner de gobernadora”, disparó.

  • Lo que dejó la sesión en el Senado: el fin del “bloque de los 44”, aliados en fuga y el desafío de Patricia Bullrich

    Lo que dejó la sesión en el Senado: el fin del “bloque de los 44”, aliados en fuga y el desafío de Patricia Bullrich

    Fue muy poco lo que quedó en pie de aquel ambicioso proyecto, que fue dictaminado en mayo pero que, casi 20 versiones después, se aprobó en el recinto. Para empezar, quedó afuera todo el capítulo que atentaba contra el Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP). Una política que, durante el gobierno de Cambiemos había logrado sortear la grieta “kirchnerismo-antikirchnerismo” de aquellos años.

    Más acá en el tiempo, esta misma semana, y pese al esfuerzo de Bullrich por despejar los fantasmas que se generaron en torno al texto, los libertarios debieron desprenderse de la modificación a la ley de Tierras. Fue otro proyecto que, si bien el oficialismo intentó endilgárselo al kirchnerismo –incluso se lo atribuyeron a Máximo Kirchner quien, por aquellos años, ni siquiera era diputado nacional– no alcanzó. Vale recordar que cuando se sancionó, allá por el año 2011, salvo el salteño Juan Carlos Romero, el resto de los miembros de la Cámara alta acompañaron el proyecto. Había sido otra ley que atravesó las grietas partidarias y que LLA quiso llevarse puesta.

    Así, el espíritu del proyecto de Sturzenegger quedó en el camino. Y ahora el texto quedó en manos de Martín Menem para su sanción definitiva.

    Los pilares del proyecto de Sturzenegger quedaron en el camino.

    Los pilares del proyecto de Sturzenegger quedaron en el camino.

    Senado

    Hacia el fin de la jornada, La Libertad Avanza ya no solo había perdido la pelea en la calle y en las redes sociales, sino también en el Congreso. Para el día de la votación, el slogan “la patria no se vende” ya había prendido. Y figuras del mundo del espectáculo, la cultura y el deporte se hicieron eco. Para los aliados, acompañar una ley que antes de la bandera “Las Malvinas son argentinas” del Mundial no había estado en el radar se convirtió en un costo político tan alto que prefirieron no acompañar.

    Poner al kirchnerismo en la vereda de enfrente para sumar adeptos al momento de la votación no alcanzó. Incluso cuando, al día de hoy, el PJ sigue siendo el principal rival del oficialismo de cara a las elecciones del año que viene, el tiro les salió por la culata. Le sirvieron en bandeja un triunfo a los Kirchner. Al final, sus leyes no eran tan malas.

    Para colmo, la sesión tuvo un capítulo extra que volvió a poner en el centro de la escena a la supuesta lucha anti-casta que venía a dar el gobierno de Javier Milei. Esto fue cuando se conoció que Joaquín Benegas Lynch, senador muy cercano al Presidente, a tal punto que forma parte de La Banda Presidencial, sería uno de los grandes beneficiados con la reforma a la ley de Tierras.

    El entrerriano reconoció desde su banca ser dueño de la firma Glocal Terra SRL, con la que se dedica a rastrear clientes extranjeros que quieran comprar tierras en Argentina. Así, quedó a la vista un conflicto de intereses. ¿Legislan para los “argentinos de bien” o para ellos mismos? Lo mismo ocurrió, por caso, con la ley de Inocencia Fiscal, a la que adhirieron varios funcionarios. Entre ellos, nada menos que Manuel Adorni, el primero en poner en jaque el discurso anti-casta libertario.

    Los desafíos que se vienen

    Pero la sesión de ayer no solo dejó a la vista la debilidad libertaria, que no supo defender su propia ley y dejó que se instalen slogans como “la soberanía está en peligro” o “Milei quiere rifar el país”. Todo esto, apenas una semana después de que Milei denunciara (sin pruebas) el financiamiento de una campaña “anti-argentina” por parte del gobierno de Brasil.

    La sesión del jueves dejó a la vista que el grupo de los 44 con los que contaba Bullrich para avanzar con las leyes oficialistas es cada vez más endeble. Aún cuando los tres pilares quedaron suprimidos del texto, varios de ellos votaron en contra de la ley.

    Bullrich ya no tiene garantizado el acompañamiento de los

    Bullrich ya no tiene garantizado el acompañamiento de los “44”-

    Entre ellos, nada menos que la cordobesa Alejandra Vigo, que fue una de las legisladoras que cuestionó los desmanejos en las negociaciones del proyecto que combinó las materias más variables y que derivó en casi 20 versiones distintas desde que se dictaminó hasta que se votó esta madrugada en el recinto.

    A Vigo se le sumaron los senadores de algunos de los gobernadores que mantienen muy buena sintonía con la Rosada. Le quitaron su apoyo a la ley Beatriz Ávila (Tucumán), Julieta Corroza (Neuquén) y Flavia Royón. Ellas responden a Osvaldo Jaldo, Rolando Figueroa y Gustavo Sáenz, respectivamente. En la votación, también le soltaron la mano al Gobierno los dos santacruceños de Movere.

    La derrota fue tal que, en paralelo, los rumores en la Rosada eran que el Gobierno frenaría otro proyecto “ómnibus” que tiene la firma de Sturzenegger, y que busca desregular una serie de industrias, como la Farmacéutica o la del Libro.

    En los equipos de Sturzenegger desmienten que así sea. Pero reconocen que el borrador que circuló semanas atrás sigue en revisión. Y hasta comenzaron a reunirse con los sectores alcanzados por ese borrador. De mínima, en LLA están poniendo un pie en el freno, para evitar llegar con una nueva Ley ómnibus que termine en una “ley fitito”, como se bromeaba con la Ley Bases que empezó con más de 600 artículos y, cuando se aprobó, apenas superaba los 200.

    Pero no solo los desmanejos y la mezcla de temas tan disímiles que conviven en el texto de Sturzenegger generaron malestar entre los aliados. Benegas Lynch tiró más nafta al fuego cuando hizo su descargo tras ser acusado por conflicto de intereses. Desde su banca, el senador apuntó contra los aliados, que son imprescindibles para que Bullrich logre sacar cualquier ley adelante. Es que, en la bancada libertaria apenas conviven 21 senadores.

    “La ignorancia de los tibios del medio nos lleva a no votar el capítulo 3, que es para los argentinos”, arremetió el senador amigo de Milei. Sus palabras cayeron muy mal entre los aliados. Varios pusieron el grito en el cielo y hasta algunos aseguran que fue el detonante para que más de un senador le quitara su apoyo al capítulo de la ley del Fuego.

    Benegas Lynch trató de

    Benegas Lynch trató de “tibios” a sus propios aliados.

    El malestar se replicó puertas adentro. El entrerriano demostró que no juega en equipo. Y hasta habría desobedecido la orden de Bullrich, quien en la reunión de bloque previa a la sesión, habría pedido no aludir a los capítulos de la ley que habían quedado en el camino.

    Así que ahora, LLA, con Bullrich a la cabeza, deberá recomponer sus vínculos con los aliados para recuperar el grupo de los 44, imprescindible si el Gobierno quiere sacar las leyes que más le importan a Milei. Entre ellas, la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central y el nuevo proyecto de Inocencia Fiscal.

    El asunto es que, con la elección a la vuelta de la esquina, la docilidad que los aliados, con gobernadores incluidos, supieron mostrar durante el primer tramo del año, va quedando atrás.

    ¿Se viene un Senado virtual?

    Por lo pronto, Bullrich se anotó un pequeño triunfo: logró que se desechara la votación virtual que solicitó la camporista Anabel Fernández Sagasti primero y el radical Flavio Fama después. El video de la mendocina planteando su pedido no cayó del todo bien incluso en las filas peronistas.

    El mismo peronismo boicoteó el pedido de Sagasti para sesionar de manera virtual.

    El mismo peronismo boicoteó el pedido de Sagasti para sesionar de manera virtual.

    Dejar a discreción del cuerpo la votación remota podría ser pan para hoy y hambre para mañana. Es decir, que en un futuro el oficialismo use esa herramienta a su favor, cuando esté corto de quorum. Por eso, acompañaron la moción de Bullrich para que el tema se debata en comisión.

    Así y todo, en el PJ surgió la idea de presentar un proyecto para que las senadoras embarazadas tengan la posibilidad de participar de manera remota en las sesiones. ¿Será el debate que se viene o “aquí no ha pasado nada” y seguirá reinando la presencialidad en el Senado?

  • Viraje en el Gobierno. De ahora en más priorizarán solo los proyectos centrales y enfriarán las reformas de Sturzenegger

    Viraje en el Gobierno. De ahora en más priorizarán solo los proyectos centrales y enfriarán las reformas de Sturzenegger

    Tras la media sanción del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, en el Gobierno confluían distintas sensaciones. Por un lado, la satisfacción de haber obtenido la aprobación. Por otro, el impacto de los capítulos que debieron quedar en el camino por falta de apoyo. Por eso una certeza se instaló en las últimas horas en la Casa Rosada: de acá en adelante se deberán priorizar los proyectos “centrales” para el Gobierno, con la mira puesta en “cuidar” el vínculo con los aliados, en especial, de cara al desafío electoral de 2027.

    “El proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada era deseable que se debatiera hasta las últimas consecuencias”, sostuvo una importante voz de la Casa Rosada, que reconoció satisfacción en la media sanción.

    Sin embargo, la misma fuente definió la fórmula para el futuro cercano: “No tensar la relación con los aliados”.

    Nadie se atreve a asegurar que los proyectos impulsados por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, van a postergarse. Pero la evaluación de la estrategia se modificó. “Sus proyectos son importantes, el tema es el timing, advertían.

    En Balcarce 50 relativizaban las versiones de malestar con Sturzenegger surgidas del Congreso.

    Sin embargo, admitían que hubo molestia por el conflicto que se desató con los prácticos navales, tras un decreto impulsado por el ministro. “Eso estuvo mal manejado”, reconocían en el oficialismo.

    “En el tema de los prácticos faltó un paraguas respecto de qué pasaba si se paraban los sindicatos”, detallaron.

    “Federico es muy importante para el presidente, es fundamental por todo lo que tiene que ver con desregulación; sus proyectos son muy importantes, el tema a veces es el timing”, insistían fuentes de Gobierno.

    El traumático paso del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada por el Senado afianzó una convicción en la Casa Rosada: con la mirada puesta en el futuro electoral, de ahora en más “cada negociación en el Congreso debe ser mirando la política”.

    En ese esquema de prioridades, las iniciativas de Sturzenegger vinculadas a temas como venta de libros, farmacias e inmobiliarias, o el capítulo de Inteligencia Artificial en la ley de Sociedades, parecían quedar postergadas.

    En la agenda más inmediata del gobierno aparecen prioridades como reforma de la carta orgánica del Banco Central, Inocencia Fiscal y reforma política, entre otras.

    “Lo que tenemos que hacer es apuntar a las cosas más grandes, más trascendentes”, dijo la jefa del bloque libertario en el Senado en declaraciones radiales, Patricia Bullrich.

    “No detenernos en detalles, en cosas que por ahí no son las fundamentales en la estructura de cambios que queremos hacer”, amplió. Bullrich priorizó proyectos específicos de calidad por sobre las leyes ómnibus.

    La senadora evitó cargar responsabilidades, pero pidió que la producción parlamentaria “tenga un sentido”.

    “Ayer, el Gobierno salió para adelante; se obtuvo media sanción, se intentó todo lo posible y se sacó lo que no pasaba, porque si se insistía, se hubiera caído”, reconoció una importante voz del Gobierno. Al mismo tiempo, en la Casa Rosada resaltaban la importancia del mensaje “para los inversores”, a nivel conceptual, de lo que significa un proyecto orientado a la protección de la propiedad privada.

    Al mismo tiempo que reconocía la importancia, de cara a lo que viene, de que las discusiones que se den tienen que cuidar la discusión política.

    En esa lógica ubicaban a la mesa política como “central” de cara a lo que viene. “Karina dio la orden de que todo pase por la mesa política”, apuntaban este viernes cerca de la secretaria general de Presidencia, Karina Milei.

    Allí, semanalmente, confluyen las necesidades políticas y de gestión con las visiones estratégicas y de comunicación respecto de qué y cómo se necesita y conviene hacer.

    “Todo proyecto tiene que pasar por la mesa”, repetían este viernes casi como un mantra en distintas terminales. Eso es lo que, explicaban, se viene conversando, con Karina Milei y Diego Santilli, que la encabezan, al frente de lo que pasa por allí.

    “Es la mirada fundamental, la del control político”, ampliaban.

    Además de la funcionaria y de Diego Santilli, en la mesa están Bullrich; el titular de la Cámara Baja, Martín Menem; el ministro Luis Caputo; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; y el asesor presidencial, Santiago Caputo.

    “Todo tiene que pasar por ahí”, repetían y resaltaban que en ese paso, las preguntas fundamentales más allá de los proyectos que se trabajan son fundamentalmente de tiempos políticos: “¿Es ahora?”, “¿Conviene?”, “¿Hay buen timing?”.

    “La mesa ordenará lo que va ahora y más adelante”, fue una de las definiciones que emanaron esta jornada.

    En lo inmediato, en el oficialismo buscan avanzar con el proyecto de ley de la reforma de la carta orgánica del Banco Central, que comenzará a tratarse a mediados de mes en la Cámara de Diputados y el proyecto de Inocencia Fiscal. “Hay que verlo todo estratégicamente. Cada negociación es muy sensible”, ampliaban.

    En ese sentido resaltaban lo que esta madrugada sucedió con el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, más allá de las concesiones que debieron hacer prescindiendo de algunos capítulos. “Es uno de los proyectos fundamentales y hubo que sacar cosas porque sino no se sancionaba. Se logró la media sanción y está bien”, aseguraban.

    En las filas del Ejecutivo también había una buena lectura de la labor de Bullrich en el tema. “Con ella está todo más que bien”, decían en Balcarce 50 y respetaban su hipótesis de que, como dijo públicamente al salir del recinto, si se trataba en julio, cuando se intentó inicialmente, el proyecto salía como estaba inicialmente. “Es una hipótesis”, mencionó uno de los consultados.

    Bullrich, al salir del Senado, durante la madrugada apuntó a la demora que se dio a fines de junio, cuando al intentar llevar el tema al recinto, la oposición buscó colar la interpelación al por entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, y el oficialismo debió replegarse. Aunque fue la única que lo dijo en público, la postura de Bullrich era compartida internamente por otros miembros del oficialismo que aún lamentan los impactos del caso que involucró al exministro coordinador.

    A Bullrich también se le reconocía la reacción durante la noche del jueves, para cuidar la relación con los aliados. Fue por lo que hizo para que se corrigiera y pidiera disculpas el senador Joaquín Benegas Lynch que en su discurso los apuntó con la palabra “tibios”.

    “Patricia lo quería matar”, aseguraron en el oficialismo. “Lo hizo ir a pedir perdón uno por uno”, ampliaban.