Se debilita el bloque de 44 senadores y el oficialismo congela desregulaciones

La ecuación política en el Senado quedó fuertemente tensionada, con el quiebre definitivo del bloque aliado de 44 senadores que solía acompañar a la Casa Rosada y que Patricia Bullrich tanto ponderaba. Si bien La Libertad Avanza logró la sanción en general del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, lo hizo bajo el costo de quitar dos capítulos claves -tierras y manejo del fuego- lo que dejó al descubierto una derrota política estructural.

El gobierno enfrenta el resto del año legislativo con una oposición que encontró en las banderas de soberanía un límite a la agenda de reformas que propone el Ejecutivo, principalmente las que vienen de la mano de la figura del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, cuya figura sufre un desgaste como interlocutor del gobierno.



De hecho, el funcionario y su equipo técnico no aparecieron, como lo hicieron en otras oportunidades, el día de la votación para no sumar más rechazos. Y es que Sturzenegger se convirtió en un problema en el interior de las filas libertarias que tienen que lidiar con el desorden que genera la aplicación de sus ideas en decretos o proyectos de ley.

La derrota dio como resultado que el gobierno frenara la presentación de otro proyecto “ómnibus” del ministro que busca desregular una serie de industrias, como la farmacéutica o la del libro.

Pese a los esfuerzos de los senadores que negociaron la iniciativa con el resto de los espacios (además de Bullrich, Agustín Coto y Nadia Márquez) y con la Casa Rosada, lo cierto es que ni el presidente Javier Milei celebró la aprobación de un proyecto que salió mutilado.

Ocurre que Bullrich también quedó frizada por Karina Milei que la acusa de “mentir” con la mayoría de 44 senadores que edificó cuando asumió la conducción del bloque de LLA.

Se debilita el bloque de 44 senadores y el oficialismo congela desregulaciones
La oposición que encontró en las banderas de soberanía un límite a la agenda de reformas que propone el Ejecutivo.

La fragmentación, por distintos factores, de los 44 con que el oficialismo contaba para avanzar en sus iniciativas importantes complica a futuro al gobierno libertario que tiene pendiente de tratamiento el Súper Rigi (que cuenta con media sanción de Diputados), la reforma electoral, la nueva Ley de salud mental y la Ley de hojarasca. De todos los proyectos sólo el último cuenta con dictamen. Además de audiencias Públicas de la Comisión de Acuerdos que siguen programadas para tratar la aprobación de pliegos judiciales y designaciones en Cancillería.

Por un lado está la figura de gobernadores clave como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Sáenz (Salta) e Ignacio Torres (Chubut) quienes influyen directamente en los bloques provinciales, como sucedió el jueves pasado cuando instruyeron directamente a sus senadores a votar en contra del texto del capítulo que proponía la venta de tierras a extranjeros motivo por cual se retiró ese apartado. Lo mismo sucedió con la modificación a la ley del manejo del fuego.

 Dentro de este grupo están Flavia Royon, Beatriz Avila, Julieta Corroza, Edith Trenzi, Sandra Mendoza, Guillermo Andrada, Carolina Moisés y hasta la Schiarettista Alejandra Vigo. Por otro lado, hay senadores que juegan de manera independiente como los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano.

Distanciados del oficialismo provincial que lidera el gobernador Claudio Vidal, el jueves pusieron a LLA en crisis tras el discurso de Joaquín Benegas Lynch al momento de hacer su descargo tras ser acusado por conflicto de intereses. El libertario trató a los aliados de “tibios”.

«La ignorancia de los tibios del medio nos lleva a no votar el capítulo 3, que es para los argentinos», fue la frase de la discordia. Como contó Tiempo, los santacruceños, además de irse del grupo de WhatsApp de los “44”, se sintieron ofendidos e hicieron valer su poder legislativo. Ahora piden que se les dé la relevancia que merecen y solicitaron disculpas públicas por parte de Benegas Lynch.

En diálogo con Tiempo, uno de los senadores explicó que “fue un error político el de Benegas Lynch porque sin los bloques provinciales el gobierno no hubiese sacado muchas leyes”. El vínculo no sólo quedó tenso, sino que pidieron que se les de la importancia de un gobernador: “De ahora en más se habla directo con el presidente Javier Milei o con el jefe de gabinete Diego Santilli o no hay más relación”, amenazaron.

Su participación en el proyecto de ley que propone la eliminación de las elecciones PASO será de mucha relevancia, teniendo en cuenta que Carambia quiere ser candidato a gobernador en su provincia. 

En la nueva búsqueda de acuerdos, incluso perjudica al oficialismo la división espacios provinciales como el de Misiones, donde la senadora Sonia Rojas Decut rompió el bloque que compartía con Carlos Arce para armar un monobloque alineado con el gobernador Hugo Passalacqua, desmarcándose de la estructura histórica de Carlos Rovira.

Así las cosas, pese a que La Libertad Avanza conserva sus 21 bancas y cuenta con los 3 senadores del PRO y los 10 radicales llegar al quórum (37) demandará un esfuerzo mayor a partir de ahora, porque exigirá negociaciones individuales, es decir “ley por ley” y “provincia por provincia”. Con Bullrich nuevamente en la mira, el gobierno tendrá que renovar los interlocutores en el Parlamento para evitar que sus iniciativas queden planchadas y la oposición se reagrupe e instale su agenda. «

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