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  • Yoon Suk Yeol apeló la cadena perpetua por insurrección y pidió la nulidad del juicio

    Yoon Suk Yeol apeló la cadena perpetua por insurrección y pidió la nulidad del juicio

    El ex presidente surcoreano Yoon Suk Yeol apeló la sentencia por insurrección vinculada a la declaración de la ley marcial en 2024, informaron el martes sus abogados.

    Yoon fue condenado a cadena perpetua tras ser hallado culpable de liderar un levantamiento al intentar “paralizar” la Asamblea Nacional mediante la imposición del régimen de excepción.

    En un comunicado, el equipo legal de Yoon expresó: “Pretendemos revelar los errores en los hechos y la incomprensión de los principios legales en la decisión del primer juicio. Creemos tener la responsabilidad de registrar claramente el problema de esta sentencia, no solo en los registros de la corte, sino también ante el juicio de la historia en el futuro”.

    El fallo se dictó en la misma sala del Tribunal de Distrito de Seúl donde, en 1996, fue condenado a muerte el ex mandatario Chun Doo-hwan por su papel en el golpe de Estado de 1979 y la represión militar en Gwangju en 1980.

    La fiscalía especial había solicitado la pena capital para Yoon, pero el tribunal consideró como atenuantes el uso limitado de la fuerza, la desorganización del plan, sus décadas de servicio público y su edad (65 años). Corea del Sur mantiene una moratoria sobre la pena de muerte desde 1997.

    Tras el fallo, el ex mandatario ofreció disculpas por las “dificultades” ocasionadas por la declaración de ley en 2024, un día. “Pido disculpas profundamente a la gente por la frustración y las dificultades que les he causado, debido a mis propias deficiencias, a pesar de mi determinación de salvar a la nación”, expresó Yoon en una declaración difundida por su abogado.

    En el comunicado, Yoon afirmó: “Mis respetados ciudadanos, mi juicio y decisión de declarar la ley marcial fue únicamente por el bien del país y el pueblo. No ha habido ningún cambio en su sinceridad y propósito”.

    El ex mandatario también se refirió y criticó el proceso judicial: “En una situación en la que no se puede garantizar la independencia del poder judicial y es difícil esperar un juicio basado en la ley y la conciencia, dudo profundamente del sentido de una batalla legal mediante una apelación”. Sin embargo, utilizó la herramienta en la Justicia.

    Yoon instó a sus seguidores a no permitir que se “socave la democracia” y a centrar sus esfuerzos “en la vida de la gente”. “Yo, Yoon Seok-yeol, tomaré un momento para recuperar el aliento durante el juicio en la plaza y asumiré toda la responsabilidad. Sin embargo, creo que nuestros grandes ciudadanos volverán a establecer la justicia bajo la bandera de la democracia liberal”.

    La noche del 3 de diciembre de 2024, Yoon anunció por televisión la suspensión del mando civil y el inicio de un mando militar. Su decisión fue argumentada en las amenazas de influencia del régimen norcoreano y la presencia de “fuerzas antiestatales”.

    La ley marcial fue levantada seis horas después, cuando los legisladores consiguieron acceder a la sede del Parlamento para realizar una votación de emergencia que revocó la medida. Yoon fue destituido en abril de 2025 y el actual presidente, Lee Jae-myung, asumió la jefatura del Estado tras resultar electo en junio en unas elecciones anticipadas.

    Además de la cadena perpetua, el ex presidente surcoreano recibió en enero una condena de cinco años de prisión por obstrucción de la justicia, en uno de los cuatro procesos judiciales vinculados a la declaración de ley marcial que enfrenta en los tribunales.

    (Con información de AFP)

  • Ucrania conmemora cuatro años de la invasión rusa y exige mayor apoyo internacional

    Ucrania conmemora cuatro años de la invasión rusa y exige mayor apoyo internacional

    Ucrania conmemora este martes el cuarto aniversario de la invasión a gran escala de Rusia, con el apoyo de sus aliados más cercanos y sin señales de una pronta resolución para el conflicto más sangriento de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

    Desde el inicio de la ofensiva rusa el 24 de febrero de 2022 se registraron decenas de miles de víctimas, aunque el Kremlin había apostado desde un principio a una victoria rápida frente a una resistencia ucraniana que no esperaba.

    La guerra tuvo consecuencias globales: varios países europeos aumentaron su gasto militar ante la posibilidad de una confrontación directa con Rusia. Las conversaciones diplomáticas, reanudadas el año pasado con la mediación de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, no produjeron avances sustanciales sobre el terreno —más allá del intercambio de rehenes— y la destrucción en Ucrania continúa.

    Los desafíos para la reconstrucción se tornan cada vez más complejos, mientras Moscú sigue bombardeando a diario con misiles y drones de última generación la infraestructura crítica ucraniana. Esto dejó a muchos residentes sin calefacción ni electricidad, entre otros problemas.

    Para el aniversario está prevista la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, en Kiev. Ambos confirmaron su participación en una “ceremonia conmemorativa”, así como una visita a una instalación energética dañada por ataques rusos y una reunión con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky. También participarán en una videoconferencia con la llamada “Coalición de Voluntarios”, integrada por aliados como Reino Unido, Francia y Alemania.

    Los países occidentales impusieron severas sanciones a Moscú, lo que llevó a Rusia a desviar sus exportaciones de petróleo hacia mercados asiáticos.

    Actualmente, Rusia ocupa cerca del 20% del territorio ucraniano y mantiene ataques diarios contra zonas e infraestructuras civiles, lo que provocó la peor crisis energética desde el inicio del conflicto, agravada por las bajas temperaturas invernales.

    A pesar de las fuertes pérdidas, las fuerzas rusas avanzaron lentamente en los últimos meses, sobre todo en la región oriental del Donbás, escenario de intensos combates y objetivo estratégico que Moscú busca anexionar. Las negociaciones mediadas por Estados Unidos continúan, mientras Zelensky exige garantías de seguridad de Washington antes de explorar cualquier posibilidad de “compromiso” con Rusia, incluso en torno al territorio.

    Rusia rechazó las propuestas ucranianas para el despliegue de tropas europeas en Ucrania tras un eventual alto el fuego. El presidente Vladimir Putin advirtió que empleará la fuerza si la diplomacia no prospera. El conflicto, que ya suma cuatro años, devastó a Ucrania, uno de los países más pobres de Europa antes de la invasión. Según un informe conjunto del Banco Mundial, la Unión Europea y las Naciones Unidas, el costo de la reconstrucción se estima en USD 558.000 millones para la próxima década.

    El Kremlin justificó la invasión como una medida para frenar las aspiraciones de Ucrania de ingresar a la OTAN, alegando amenazas a su propia seguridad. Durante una ceremonia oficial el lunes, Putin afirmó que los soldados rusos defienden las “fronteras” del país en Ucrania para garantizar la “paridad estratégica” y el “futuro” de Rusia.

    Desde la perspectiva ucraniana, la guerra representa un intento de restaurar el imperialismo ruso. En una entrevista con la BBC, Zelensky afirmó que Putin “ya había comenzado” la Tercera Guerra Mundial. “Rusia quiere imponer al mundo un modo de vida diferente y cambiar la vida que la gente ha elegido para sí misma”, sostuvo el mandatario ucraniano.

    Un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS) estima que la guerra en Ucrania dejó hasta 1,8 millones de soldados muertos, heridos o desaparecidos en ambos bandos desde el 24 de febrero de 2022.

    Según el CSIS, Rusia registró unas 1,2 millones de bajas, incluidas hasta 325.000 muertes de tropas entre febrero de 2022 y diciembre de 2025, lo que representa la mayor cifra de muertes militares para una gran potencia desde la Segunda Guerra Mundial. Moscú no publica cifras actualizadas sobre bajas desde enero de 2023, cuando informó más de 80 muertes en un ataque ucraniano y un total de poco más de 6.000 bajas militares confirmadas.

    El CSIS calcula que Ucrania tuvo entre 500.000 y 600.000 bajas militares, con hasta 140.000 muertes. El presidente ucraniano indicó que 55.000 soldados nacionales murieron y que muchos permanecen desaparecidos. Ni Rusia ni Ucrania ofrecen datos actualizados sobre sus pérdidas y no existe verificación independiente.

    La Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU reportó 14.999 muertes de civiles en Ucrania desde el inicio de la invasión y más de 40.600 civiles heridos, y advirtió que las cifras reales probablemente sean superiores. El conflicto dejó al menos 763 niños muertos. El año 2025 resultó ser el más letal para la población civil desde 2022, con 2.514 civiles fallecidos y 12.142 heridos, un aumento del 31% respecto a 2024.

    El Instituto para el Estudio de la Guerra señala que Rusia ocupa actualmente el 19,4% del territorio ucraniano. En el último año, las fuerzas rusas aumentaron su control territorial apenas un 0,79%, pese a los elevados costos en personal y material. Antes de la invasión a gran escala, Rusia controlaba cerca del 7% del país, incluyendo Crimea y partes de Donetsk y Lugansk.

    La ayuda militar extranjera a Kiev cayó un 13% en 2025 respecto al promedio anual entre 2022 y 2024, según el Instituto Kiel de Alemania. Esta reducción coincide con la suspensión del envío de armas estadounidenses pagadas por Estados Unidos tras la llegada al poder de Donald Trump hace poco más de un año. En contraste, los países europeos aumentaron su ayuda militar en un 67% respecto al periodo 2022-2024. La ayuda humanitaria y financiera también descendió un 5% en el último año frente al promedio de los tres años previos.

    En el plano humanitario, 5,9 millones de civiles ucranianos abandonaron el país desde el inicio del conflicto, de los cuales 5,3 millones se refugiaron en Europa, según la ONU. Otros 3,7 millones de desplazados internos se trasladaron dentro de Ucrania. La población ucraniana previa a la guerra superaba los 40 millones de personas.

    La Organización Mundial de la Salud contabilizó 2.851 ataques rusos que afectaron la atención médica en Ucrania entre febrero de 2022 y el 11 de febrero de 2026. Estos incidentes incluyeron 2.347 ataques contra instalaciones de salud y otros que dañaron vehículos y depósitos de suministros médicos.

    (Con información de AFP y Associated Press)

  • Cuatro años de guerra en Ucrania: números que exponen el costo político, económico y humanitario

    Cuatro años de guerra en Ucrania: números que exponen el costo político, económico y humanitario

    La invasión de Ucrania por parte de Rusia, hace cuatro años, desató el mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial; provocó un sufrimiento inmenso en la población civil y duras penurias para los soldados, al tiempo que reconfiguró el orden de seguridad posterior a la Guerra Fría.

    El conflicto entra este martes en su quinto año y no parece que vaya a concluir pronto.

    Estados Unidos ha mediado en las conversaciones entre las delegaciones de Moscú y Kiev como parte de la campaña de paz que la administración Trump impulsa desde hace un año. Sin embargo, la conciliación de diferencias clave —como el futuro de los territorios ucranianos ocupados por Rusia y la seguridad de Ucrania tras la guerra— ha frustrado los avances.

    Mientras tanto, miles de soldados de ambos bandos han muerto en el campo de batalla y la población civil ucraniana ha sufrido los ataques aéreos rusos, que han provocado años de cortes en el suministro de electricidad y agua.

    A continuación, se ofrece una visión general del conflicto, en cifras, desde la invasión a gran escala del 24 de febrero de 2022.

    Según un informe publicado el mes pasado por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un grupo de expertos, ese es el límite superior del número estimado de soldados muertos, heridos o desaparecidos en ambos bandos.

    Se calcula que Rusia sufrió 1.2 millones de bajas, incluyendo hasta 325.000 soldados muertos, entre febrero de 2022 y diciembre de 2025, lo que, según el informe, supone el mayor número de bajas militares de cualquier potencia importante en cualquier conflicto desde la Segunda Guerra Mundial.

    Rusia no ha publicado cifras sobre las muertes en el campo de batalla desde enero de 2023, cuando afirmó que más de 80 soldados habían muerto en un ataque ucraniano, lo que eleva el total de muertes militares confirmadas por Moscú a algo más de 6.000.

    El CSIS estimó que Ucrania ha sufrido entre 500.000 y 600.000 bajas militares, incluidas hasta 140.000 muertes.

    El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, dijo a principios de este mes que 55.000 soldados ucranianos han muerto en la guerra. Muchos están desaparecidos, afirmó.

    Ni Moscú ni Kiev proporcionan datos actualizados sobre las bajas militares; no es posible realizar una verificación independiente.

    Se trata del recuento de la Misión de Observación de los Derechos Humanos de la ONU sobre las muertes de civiles en Ucrania desde la invasión total de Rusia, aunque la misión advierte que probablemente sea una estimación a la baja. Más de 40.600 civiles resultaron heridos durante el mismo período, según un informe publicado en diciembre.

    La guerra ha causado la muerte de al menos 763 niños, según la ONU.

    El año pasado fue el más mortífero para los civiles en Ucrania desde 2022: el conflicto causó la muerte de 2.514 civiles y dejó 12.142 heridos en 2025, lo que supone un aumento del 31 % en las bajas civiles con respecto a 2024, según la organización.

    Porcentaje del territorio ucraniano ocupado por Rusia, según el Instituto para el Estudio de la Guerra.

    Durante el último año, Rusia solo ha ganado el 0,79% del territorio de Ucrania en la agotadora guerra de desgaste, según los cálculos proporcionados a principios de este mes a The Associated Press por el grupo de expertos con sede en Washington, lo que pone de relieve los escasos avances de las fuerzas de Moscú a pesar de los enormes costes en tropas y blindados.

    Antes de la invasión total de Rusia, esta controlaba casi el 7% de Ucrania, incluida Crimea y partes de las regiones de Donetsk y Lugansk, en el este, mientras los separatistas respaldados por Moscú luchaban contra el ejército ucraniano, según funcionarios ucranianos y analistas occidentales.

    Porcentaje de caída de la ayuda militar extranjera a Kiev el año pasado en comparación con la media anual entre 2022 y 2024, según el Instituto Kiel de Alemania, que realiza un seguimiento de la ayuda a Kiev.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó de enviar armas estadounidenses pagadas por Estados Unidos a Ucrania después de asumir el cargo hace poco más de un año. Los países europeos, en un esfuerzo por compensar la diferencia, aumentaron su ayuda militar el año pasado en un 67% en comparación con el periodo 2022-2024, según un informe publicado este mes por el instituto.

    La ayuda humanitaria y financiera extranjera a Ucrania se redujo un 5 % el año pasado en comparación con la media de los tres años anteriores, según el informe.

    Número de civiles ucranianos que han abandonado su país.

    Unos 5.3 millones de esas personas han encontrado refugio en Europa, según un informe publicado este mes por la oficina de la ONU en Ucrania.

    Además, alrededor de 3.7 millones de ucranianos que se vieron obligados a abandonar sus hogares se han trasladado a otras partes del país, según informó la ONU en diciembre.

    La población de Ucrania antes de la guerra era de más de 40 millones de personas.

    Número de ataques rusos que afectaron la prestación de atención médica en Ucrania, según la Organización Mundial de la Salud. La cifra abarca el período comprendido entre la invasión a gran escala y el 11 de febrero.

    Los ataques incluyen 2.347 ataques contra instalaciones de atención médica, así como aquellos que dañaron vehículos y almacenes de suministros médicos.

    (Con información de AP)

  • Javier Milei y los gobernadores ratificaron su luna de miel con una holgada victoria legislativa

    Javier Milei y los gobernadores ratificaron su luna de miel con una holgada victoria legislativa

    Habían pasado apenas minutos de las 14 del jueves 19 de febrero cuando la foto empezó a tomar forma. Diputados que responden a los oficialismos de Misiones, Salta, Catamarca, Tucumán y Santa Cruz ocupaban sus bancas. Quórum, marcó el tablero. La Casa Rosada celebró. Fue la piedra angular de una noche victoriosa para Javier Milei, que tuvo a los gobernadores como actores centrales. Por control remoto, los caciques comandaron los votos que terminaron apuntalando la reforma laboral.

    En poco menos de dos años y monedas de gestión, el Presidente quedó al borde de tener una ley que da vuelta de cuajo al país, al menos en materia de trabajo. Lo hizo sin mayoría en las cámaras y con ninguna provincia en su poder. Desde la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) hasta la derogación del estatuto del periodista, pasando por la ampliación de la jornada para trabajadoras de casas particulares y la instauración del banco de horas, entre otros, La Libertad Avanza (LLA) ganó por amplio margen todas y cada una de las votaciones.

    Nada de eso hubiera sido posible sin la participación directa de mandatarios subnacionales que integran distintas escuderías: provincialistas, radicales, PRO y hasta peronistas. Todos ellos prestaron, a través de sus alfiles legislativos, manos para el desenlace.

    Ante la inminencia del triunfo, Karina Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli se acomodaron en el palco para contemplar el artefacto que crearon o que al menos fogonearon: un Congreso atomizado, sin conducciones claras en la oposición, con el justicialismo fracturado y los partidos distritales atados a la administración central.

    En algunos casos, el apoyo de los caciques fue explícito. Por ejemplo, los siete diputados del bloque Innovación Federal, integrado por alfiles del salteño Gustavo Sáenz y del misionero Hugo Passalacqua, votaron a favor del proyecto. Lo propio hicieron Elía Fernández de Mansilla y Gladys Medina, de Independencia, la bancada del tucumano Osvaldo Jaldo. El tercero de ese entente, Javier Noguera, se ausentó comenzado el debate, pero ya había jugado su partido al sentarse para dar quórum.

    Santilli Sáenz

    Su situación es particular. El año pasado, el peronismo selló la unidad en Tucumán y se encolumnó detrás de Jaldo. Noguera llegó a la lista amparado por el kirchnerismo, sin reportar al gobernador. Sin embargo, una vez que asumió su escaño, sorprendió al dar el salto de Unión por la Patria hacia el espacio que lidera el norteño.

    Dentro de la órbita PJ, el peronista Raúl Jalil también auxilió a Nación, ordenando que sus tres espadas en Diputados, todas de Elijo Catamarca, ocupen sus bancas para iniciar el debate. Luego, se opusieron al texto, pero el resultado ya estaba sentenciado. En La Neuquinidad, monobloque que responde al provincialista Rolando Figueroa, Karina Maureira aportó su luz verde y ratificó la alianza de Neuquén con la Casa Rosada. Un día antes, Figueroa había suscripto con el ministro de Economía, Luis Caputo, la incorporación de las inversiones vinculadas al upstream de gas y petróleo al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

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    Una vez más, el pelotón de peronistas díscolos y provincialistas ofició como aliado del mileismo y aisló a la tropa de Germán Martínez, que chocó repetidamente contra la negativa del correntino Lisandro Almirón (LLA) para introducir cambios en el articulado final, una suerte de premio consuelo esquivo, que al menos le alcanzó para explicitar aún más su posición.

    Por su parte, el santacruceño Claudio Vidal acaparó las luces de escena. El rol que cumpliría en este debate sería observado con atención, ya que Vidal viene del gremialismo, el sector que mayor oposición planteó contra la reforma laboral. De hecho, sus dos senadores habían sufragado en contra la semana pasada. Sin embargo, no hubo continuidad. José Garrido, su único representante en Diputados, fue quien definió que haya quórum y luego apuntaló la iniciativa con su voto.

    El patagónico integra Provincias Unidas (PU), escudería que intentó volar por debajo de los radares, con algunas ausencias sugestivas. Por ejemplo, faltaron a la cita Juan Schiaretti, Alejandra Torres e Ignacio García Aresca, todos cercanos al gobernador Martín Llaryora. Se esperaban votos negativos de ellos, al menos para el capítulo del FAL.

    De los 15 presentes de PU, nueve estuvieron en contra y solo seis a favor. En este entramado talló el santafesino Maximiliano Pullaro. Su exvice y actual titular de la bancada, Gisela Scaglia, respaldó el texto, al igual que José Nuñez. Por el contrario, sus coterráneos Esteban Paulón y Pablo Farías bajaron el pulgar. Mismo camino siguió el chubutense Jorge “Loma” Ávila, proveniente del gremialismo petrolero y cercano a Ignacio Torres.

    En tanto, el sanjuanino Marcelo Orrego acompañó con los votos positivos de sus dos alfiles en la Cámara baja: Carlos Quiroga y Nancy Picón Martínez, de Producción y Trabajo. Picón Martínez ya había dado señales de su postura, al firmar la convocatoria a sesión.

    Se descontaba, por supuesto, el apoyo de los caciques que trabaron alianzas electorales con LLA en sus pagos chicos: Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos). Todos cumplieron con las expectativas del oficialismo.

    El peronismo, más aislado

    Del otro lado de la arena, los gobernadores del peronismo opositor cerraron filas: Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur). Antes del debate, publicaron un comunicado conjunto rechazando de plano la reforma laboral. No sirvió de mucho, porque el justicialismo parece tener un piso demasiado bajo para ampliar sus horizontes, al menos en terreno legislativo.

    Gobernadores peronistas

    El bloque de UP se mostró monolítico y exhibió 91 votos en contra, el total de sus presentes. Hubo solo dos ausencias. El fueguino Agustín Tita, alfil de Melella, y el exgobernador de La Rioja Sergio Casas. En el entorno de Tita aclararon que su faltazo estuvo vinculado a una “situación personal vinculada al estado de salud de un familiar”. No trascendieron mayores detalles, en cambio, sobre la situación de Casas.

    De esta manera, el Gobierno renovó su idilio con el grueso de los jefes provinciales y se entusiasma con más victorias legislativas. La última gira de Diego Santilli lo llevó a visitar ocho jurisdicciones, que terminaron aportando respaldos clave en el Congreso. El retroceso con los cambios en Ganancias que incluía el proyecto original fue la alfombra para recibirlos. Tampoco extrañaría que en los meses venideros se reactiven obras y otros proyectos de infraestructura a cargo de Nación.

    Lejos quedaron el fuego cruzado y los escarceos que encendieron las campañas electorales del 2026. ¿Qué cambió en el medio? La amplia victoria de La Libertad Avanza en octubre pasado. “Ahora la agenda la lleva el Presidente”, había admitido, en su derrota, un cacique patagónico tras los comicios. Más allá de la buena sintonía, los mandamases no terminan de decodificar el fenómeno Milei. Muchos, en su fuero íntimo, temen perder el pago chico el año próximo. Y los libertarios afilan los colmillos.

  • Diputados de la oposición piden al Gobierno informes sobre beneficios fiscales a empresas de China

    Diputados de la oposición piden al Gobierno informes sobre beneficios fiscales a empresas de China

    El diputado Miguel Ángel Pichetto presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina para que el gobierno de Javier Milei informe cuántas empresas estatales chinas accedieron a beneficios fiscales en el marco del Convenio de Doble Imposición entre la Argentina y China. Se trata de un acuerdo que comenzó a regir en 2024 y que incluye exenciones impositivas para determinadas instituciones financieras y corporativas.

    La iniciativa fue elaborada junto al diputado y extitular de la Aduana Guillermo Michel, y apunta a conocer el impacto fiscal concreto del convenio, especialmente en relación con entidades vinculadas al Estado chino. Según el texto presentado, el objetivo es determinar “la cantidad de beneficiarios del exterior y el costo fiscal” derivado de la aplicación del acuerdo, además de identificar si existen tratamientos diferenciales respecto de otros convenios tributarios internacionales.

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    Pedido de información sobre beneficios fiscales

    El proyecto solicita al Ejecutivo datos precisos sobre contribuyentes con residencia fiscal en China que hayan accedido a exenciones o alícuotas preferenciales en impuestos a la renta, intereses, regalías y ganancias de capital. También reclama información sobre determinaciones fiscales vinculadas a precios de transferencia y actividades de transporte internacional.

    En los fundamentos, Pichetto advierte que el convenio incorpora “tratamientos diferenciales” para instituciones estatales o controladas por los Estados firmantes, lo que podría implicar ventajas impositivas específicas para determinadas compañías.

    Entre los ejemplos mencionados aparecen el Industrial and Commercial Bank of China y el Silk Road Fund, incluidos dentro del protocolo del acuerdo y cuyo listado podría ampliarse por decisión bilateral.

    “Pedimos al Poder Ejecutivo que informe cuántas empresas estatales chinas recibieron beneficios fiscales por el Convenio de Doble Imposición Argentina-China. Queremos saber cuántos son los contribuyentes que se beneficiaron. Argentina necesita transparencia fiscal”, señalaron Pichetto y Michel al difundir la iniciativa.

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    Advertencias por el impacto productivo

    El pedido de informes se enmarca en una postura más amplia del legislador respecto del rol económico de China en América Latina. En declaraciones recientes, Pichetto alertó sobre el impacto de la competencia industrial y sostuvo: “Donde entra China no queda nada”, al referirse a la presión que, según su visión, ejercen las importaciones sobre el empleo local.

    El diputado planteó que la Argentina debe analizar con mayor profundidad los acuerdos comerciales y financieros para evitar efectos negativos sobre sectores productivos estratégicos. En ese sentido, remarcó que la discusión no debe limitarse al plano diplomático sino incorporar evaluaciones económicas y fiscales concretas.

    Michel, por su parte, acompañó el enfoque y destacó la necesidad de contar con información pública detallada sobre los beneficios tributarios otorgados en acuerdos internacionales. Según el ex funcionario, conocer el alcance real del convenio permitirá medir su impacto sobre la recaudación y sobre la competitividad de empresas locales.

    Guillermo Michel

    Qué establece el convenio con China

    El acuerdo bilateral busca evitar que empresas o inversores tributen dos veces por la misma renta en ambos países, una práctica habitual en tratados fiscales internacionales. Sin embargo, el texto incorpora cláusulas especiales para instituciones financieras estatales, lo que motivó el pedido de informes parlamentario.

    El proyecto también solicita conocer si existen otros convenios firmados por la Argentina con tratamientos similares y cuál es el costo fiscal total derivado de estas exenciones.

    Con esta iniciativa, Pichetto busca instalar el debate sobre la transparencia y el control legislativo de los acuerdos tributarios internacionales, en un contexto de creciente relación económica entre la Argentina y China.