La sesión del jueves en el Senado -en la que a último momento el oficialismo debió retirar otro capítulo del proyecto para evitar una derrota- dejó recalculando a La Libertad Avanza de cara a lo que viene y prometen concentrar las batallas en temas prioritarios y económicos.
La mala praxis legislativa, la fallida estrategia de las leyes “ómnibus”, el pase de facturas con el Ejecutivo y el desafortunado comentario de un senador libertario, que terminó de enojar a los socios, es parte de la autocrítica.
Pero también observan, con preocupación, el repentino despegue de gobernadores que funcionaban como fieles aliados y la movida del peronismo.
Como contó Clarín, de los seis títulos originales que tenía el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada tuvieron que sacar tres y dos de ellos en la desesperación del último momento: el capítulo de Tierras fue retirado un día antes de la sesión y el de Manejo al Fuego minutos antes de la votación.
¿Qué pasó? La jefa del bloque de La Libertad Avanza habló a la salida del Congreso, en plena madrugada, y aventuró: “Durante meses se habló del tema de (Manuel) Adorni, después el tema del mundial” y sentenció respecto al día que suspendieron la sesión para evitarle al jefe de gabinete una interpelación. “Seguramente en ese momento se hubiera aprobado, con todo”.
Es cierto que el Adornigate freezó la actividad y estiró demasiado la discusión del tema que había tenido dictamen de comisiones en mayo. El Mundial y la bandera de Malvina desplegada por los jugadores aportó una fiebre nacionalista a la que se sumaron celebridades en redes y gente de a pie en las calles. Habilitar la venta de tierras a extranjeros sin límites en ese clima fue, de mínima, una falta de timming.
Los libertarios reprochan también la falta de respaldo del Ejecutivo que es el que envió el grandilocuente proyecto de su ministro Federico Sturzenegger. “Ni un tuit nos tiraron cuando la cosa se puso peluda”, se los escuchó reprochar.
Entre Bullrich y Sturzenegger hubo cortocircuitos en medio de las negociaciones porque el ministerio debatía directo con los senadores y la legisladora se quejaba de que no tenía el control de los votos. Después tuvieron una cumbre en el Senado para intentar destrabar el tema. No alcanzó.
Los aliados del PRO y la UCR señalan por su parte el incurable defecto del oficialismo: enviar leyes ómnibus. “Ya se lo dijimos mil veces. Mandan esos proyectos eternos en los que mezclan peras con manzanas en vez de enviar cosas más concretas por separado. Eso dificulta mucho la tarea. Esperemos que esta vez lo entiendan”, señala un radical.
“Fue un mamarracho”, afirma otro aliado que señala además el “capricho” del oficialismo en insistir hasta las últimas consecuencias con temas que no avanzan y no son urgentes. “Ya no es falta de experiencia, es su estilo acelerar en las curvas. Pero no funciona más”.
El factor peronista
Pero dejando de lado todos los errores propios del oficialismo, hubo un factor externo claro: el despegue de senadores federales que responden a gobernadores que venían funcionando dentro del esquema de aliados.
Algunos señalan que cuando el peronismo “huele sangre” empieza a reagruparse y que hubo gestiones para eso. En el oficialismo apuntaban al gobernador santiagueño Gerardo Zamora como articulador, aunque en las redes legisladores de Unión por la Patria y otras terminales del peronismo se encargaron de difundir las gestiones de Sergio Massa, quien estuvo al habla con cuatro gobernadores.
Martín Soria, Eduardo “wado” De Pedro, Juliana Jose MayansFoto Federico López Claro.
Lo cierto es que el oficialismo aseguraba hasta la noche anterior tener los votos justos para aprobar el capítulo de Manejo al Fuego y a lo largo de la sesión se le dieron vuelta senadores federales. Todo indica que la puñalada final a clavaron los dos misioneros que como contó Clarín están inmersos en una interna local que afecta sus decisiones. Sin el capítulo de Fuego votaron a favor de la ley en general.
Pero lo más preocupante para LLA es que sacando el capítulo más polémico -que había despertado manifestaciones en distintas provincias- los leales como Osvaldo Jaldo de Tucumán, Rolando Figueroa de Neuquén y el salteño Gustavo Saenz se posicionaron en contra la ley en general.
El caso de la neuquina Julieta Corrozo llamó la atención porque cuando el peronista José Mayans mocionó para devolver el proyecto a comisión y levantar la sesión ella optó porque se continuara con la sesión pero después votó en contra.
“Si están desesperados en las provincias por cerrar con nosotros. Mejor que no nos voten. No tenemos ningún compromiso”, retrucó fastidiada una libertaria.
Comentario desafortunado y salida del chat
Cuando el libertario Joaquín Benegas Lynch se quiso defender de la impugnación de Juliana Di Tullio por su empresa de venta de tierras a extranjeros, se envalentono y dijo: “El show mediático, el status quo, la presión de la izquierda más rabiosa, de la ignorancia de los tibios del medio, nos lleva a no poder hoy lamentablemente votar este capítulo”.
Natalia Gadano y José María CarambiaFoto Federico López Claro.
Lo de la “ignorancia de los tibios del medio” cayó mal entre los senadores de bancadas aliadas. La santacruceña Natalia Gadano abandonó el chat que Bullrich tenía con el conjunto de los senadores “no K”.
Antes, su compañero José María Carambia, que nunca estuvo en ese grupo, grabó un audio desde el celular de su compañera que incluyó insultos. En el recinto estuvo más moderado pero le dijo a Benegas Lynch: “Por ahí es fácil ser gritón en una silla; es fácil ser gritón -continuó-. Yo le voy a contar a ese senador que yo me enfrenté al kirchnerismo en 2011, cuando muchos que yo hoy veo con La Libertad Avanza hacían negocios con el kirchnerismo y les bajaban la cabeza. Yo tenía 27 años y fui el único intendente opositor con Alicia Kirchner de gobernadora”, disparó.

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