Decidido a aprovechar los gestos de acercamiento en el reciente viaje a París, el Gobierno aceleró en las últimas horas las negociaciones con los cinco gobernadores radicales para cerrar un rápido entendimiento que permita suspender las PASO, en la apuesta de conseguir la media sanción del proyecto en el Senado antes de que termine octubre. Con ese objetivo, en los próximos días se concretará una reunión conjunta con los gobernadores Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco). Según confiaron fuentes oficiales a Clarín, la intención es que ese acuerdo se traduzca en el respaldo de entre 7 y 8 senadores que responden a esos mandatarios en la Cámara alta.
La negociación está encabezada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto con Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem, como delegados de Karina Milei, que aceleraron desde el fin de semana los llamados a los mandatarios para preparar el encuentro. La estrategia de la Casa Rosada es negociar con los cinco mandatarios radicales en conjunto, y luego avanzar con las discusiones con el resto de los gobernadores aliados, que en su mayoría acompañaron la semana pasada a Javier Milei durante la denominada Argentina Week en París. De los cinco gobernadores radicales, cuatro estuvieron en la capital francesa: Valdés, Sadir, Zdero y Cornejo. Pullaro fue el único que no viajó. El santafesino, sin embargo, ya había expresado públicamente su aval a la suspensión de las PASO.
Si bien la apuesta de máxima del Gobierno es la eliminación definitiva de las primarias, en la Casa Rosada entienden que entre los mandatarios de la UCR hay consenso solo para avanzar en la suspensión en el próximo turno electoral. Las declaraciones previas de los cinco gobernadores fueron en su mayoría en esa línea. Valdés es quien fue más lejos y en un reportaje con Clarín se manifestó en contra de las PASO y consideró que no sería descabellado discutir su eliminación. Sadir expuso una posición más cautelosa y admitió también en una entrevista con este diario que se está negociando la posibilidad de volver a suspenderlas, como ocurrió en 2025, pero no respaldó su eliminación definitiva. A su vez, Pullaro también se mostró a favor de suspender las PASO nacionales, aunque defendió el sistema de primarias vigente en Santa Fe. Zdero ya avanzó en Chaco con la suspensión para 2027 y Cornejo cuestionó la conveniencia de una PASO nacional cuando los principales partidos -en su opinión- definirán sus candidatos sin necesidad de competencia interna.
Con ese telón de fondo, Santilli y los Menem buscan sellar un rápido acuerdo, convencidos que el apoyo de los cinco mandatarios radicales podría aportar entre 7 u 8 votos en el Senado, a los que esperan poder sumar el respaldo de otros aliados, entre los gobernadores del PRO y los de las provincias del Norte.
Justamente la estrategia oficial se concentrará en adelante en las negociaciones con el resto de los mandatarios. En el caso de los mandatarios peronistas del Norte, el grupo que componen Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Raúl Jalil, de Catamarca; Gustavo Sáenz, de Salta; y Hugo Passalacqua, de Misiones, la discusión será individual, atendiendo las demandas específicas de cada provincia, según deslizan en Balcarce 50. El mismo esquema se aplicará con los gobernadores patagónicos sin terminal política nacional, como los de Neuquén, Rolando Figueroa; Río Negro, Alberto Weretilneck; y Santa Cruz, Claudio Vidal.
En esos casos, el Gobierno pretende aprovechar la necesidad de recursos, obras, transferencias y otras respuestas que plantean las provincias para construir acuerdos particulares. Está claro que el Presupuesto 2027, cuya discusión se iniciará en las próximas semanas en Diputados, será una pieza central de esa negociación, al igual que otros proyectos que necesitan respaldo parlamentario.
También el PRO tendrá un tratamiento diferente en el plan libertario. Allí el Gobierno decidió esperar a que se ordene primero la pulseada entre Mauricio Macri y Jorge Macri. “Primero se tiene que resolver la disputa entre los primos”, sostienen en la Casa Rosada. Después de eso, el oficialismo pretende avanzar en un acuerdo con Jorge Macri (CABA), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut) y el sanjuanino Marcelo Orrego.
Además, la discusión con el PRO va más allá del un acuerdo por la suspensión de las PASO, ya que existe una mesa en marcha entre dirigentes de La Libertad Avanza y el macrismo para concretar un entendimiento electoral más amplio de cara a 2027. Los cortocircuitos entre Mauricio y Jorge Macri aparecen como un obstáculo previo, por lo que el Gobierno no quiere cerrar un pacto con el PRO mientras el expresidente y el jefe de Gobierno porteño mantengan diferencias sobre el futuro del partido y sobre la estrategia electoral.
La urgencia oficial está puesta ahora en el Senado. En el ala política del Gobierno consideran que octubre debería convertirse en la “fecha límite” para el tratamiento de la reforma electoral en la Cámara alta, no solo por la recomendación de la Cámara Electoral de confirmar cualquier cambio en la materia un año antes de los comicios nacionales, sino también para poder cimentar el acercamiento con los mandatarios aliados logrado en París. En Casa Rosada, en última instancia, buscan enviar señales al “círculo rojo” luego de las incógnitas que surgieron en las últimas semanas, en el Coloquio de Idea y en otras usinas empresarias, sobre si Milei finalmente podrá reelegir en 2027.

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