En una de sus compras, un comedor escolar de Entre Ríos incluyó una botella de vino tinto por más de 50 mil pesos y desató una polémica en medio de la pelea por el cambio de adquisiciones de insumos escolares en la provincia. Así lo expuso una diputada entrerriana, que mostró el ticket con el detalle de la compra.
La diputada María Elena Romero mostró el ticket de la rendición de gastos de la escuela técnica N°1 Juan Domingo Perón, ubicada en pleno campo al norte del casco urbano de San José de Feliciano, casi en el límite con Corrientes.
El comprobante corresponde a mayo pasado. Según se desprende de la planilla, el comedor atiende a 191 personas en la localidad de Feliciano, de donde es la legisladora. El gasto total fue de unos $ 2.903.800, de los cuales $ 2.503.200 fueron en el autoservicio que aparece en el ticket. El 79,05% correspondió a comestibles y, específicamente, el 20,94% se desembolsó por carnes.
Pero la planilla venía con un comentario adicional: “Reclamo compra vino, enviar nota”.
Romero publicó una foto del ticket de la compra, del 22 de mayo. Hay 70 cartones de puré de tomate, 95 cajas de arvejas, 84 de choclos, 48 de lentejas y 38 de tomates triturados. También aparecen bolsas de papa negra, cebolla, 160 bolsas de arroz, 270 de fideos, 120 de polenta y queso sardo y cremoso.
En la lista está el ítem de la polémica: una botella de 1.125 mililitros de vino tinto Valderrobles, que -siempre según el ticket- costó 57 mil pesos.
“Podemos discutir sobre licitaciones, proveedores y mecanismos administrativos. Pero hay una pregunta mucho más sencilla: ¿cómo puede ser que recursos públicos destinados a alimentar a nuestros chicos se hayan utilizado para comprar una botella de vino?”, escribió Romero.
“Una compra centralizada permite establecer de antemano qué productos se adquieren, controlar sus precios y garantizar que los recursos destinados a la alimentación escolar se utilicen exclusivamente para ese fin. El control no puede consistir solamente en descubrir después, cuando llega una rendición, que con el dinero de un comedor se compró una botella de vino”, añadió.
La diputada, de Juntos por Entre Ríos y con una larga experiencia en docencia, defendió los cambios que busca implementar el gobierno de Rogelio Frigerio y que son resistidos por sectores gremiales.
Ahora, el servicio de desayunos y meriendas se hará a través de una empresa, Teknofood, con experiencia en San Juan y Corrientes. El proyecto oficial busca centralizar las compras de los comedores escolares. Su entrada en vigencia era para agosto y un gremio presentó un amparo para frenarlo.
“La medida reemplazará el sistema de compra mediante tarjeta por una operatoria de compra centralizada, con el objetivo de fortalecer los controles, garantizar la calidad nutricional y asegurar un mismo estándar para todas y todos los estudiantes alcanzados por esta modalidad”, anunció el Gobierno de Entre Ríos, a mediados de julio.
Y la ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso, añadió: “Optimizar el sistema nos permite administrar mejor los recursos para que cada peso destinado a los comedores se traduzca en alimentos adecuados y en una mejor prestación para los estudiantes”.
Tanto ATE Entre Ríos como la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) cuestionaron los cambios.
“Estamos preocupados por la nueva forma que está planteando el Gobierno provincial para el desayuno y la merienda de los chicos, pero también por avanzar sobre el almuerzo”, dijo Oscar Muntes, secretario general de ATE, que apuntó a un deterioro de las condiciones en los comedores.
Por su parte, AGMER cuestionó que el nuevo esquema de desayunos y meriendas incluye la distribución de alimentos ultraprocesados. Con cuestionamientos a la “tercerización” del servicio, destacó el amparo colectivo del que participó y que recibió “casi 500 adhesiones”.

Leave a Reply