Apenas comenzó el debate este martes en la segunda jornada del ciclo “Democracia y Desarrollo” que organiza Clarín en el Malba, el diputado Miguel Angel Pichetto, de Encuentro Federal, y la jefa del bloque de senadores de la Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quedaron en dos veredas distintas, y por momentos muy enfrentadas sobre el modelo de desarrollo de Argentina.
Bullrich se refirió de manera elíptica a los reiterados traspiés de los proyectos que impulsa el Ejecutivo Nacional con una frase que resonó en el auditorio. “Un gobierno que reforma y que va para adelante en algunos momentos choca”, afirmó, aunque intentó plantear cierta mirada positiva en el sentido que consideró que el oficialismo le ha ido bien en el Congreso en lo que va del año.
“Sin decisión de transformación, los grandes títulos se convierten en un título frustrado. No vamos a mandar una reforma impositiva hasta no saber quién está dispuesto a acompañar una reforma impositiva pro-producción. Es decir, bajar impuestos para darle más poder al ciudadano, a las empresas y menos a un Estado que hasta triplica las estructuras en todo el país”, enfatizó la senadora, tras el fracaso del Gobierno en el Senado con el retiro de los capítulos de Tierras y manejo del fuego del proyecto de propiedad privada.
Polémica con Sturzenegger
En el mismo panel, Pichetto marcó un contrapunto con las expresiones de Bullrich al apuntar contra la gestión del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, tras lo cual acusó al Gobierno de no tener un discurso y una mirada realista. “Entiendo que no hay nada para aportar porque funcionan como elementos destructivos de la economía e impactan en distintos sectores”, dijo el diputado y pidió: “Tienen que contener al ministro desregulador”. Al respecto puso como ejemplo que ahora el oficialismo alienta una reforma del sistema de seguros que, “aparentemente, estaría dando la posibilidad de que se puedan contratar seguros en Taiwán, en cualquier lado, rompiendo además el sistema que funciona en Argentina, que garantiza el desarrollo de empresas nacionales”, cuestionó. También puso reparos sobre la reforma del Banco Central, al advertir que, sin una verdadera autonomía, el proyecto puede terminar respondiendo a un “recetario viejo del Fondo”.
Bullrich contraatacó y enfatizó que la administración de Javier Milei “está tratando de pasar de un Estado muy cerrado y una estructura corrompida a una economía más abierta”, mientras Pichetto insistió en sus críticas por la pulverización de los salarios en el sector público y privado. “Han destruido el salario en el sector privado y ni hablemos del sector público”, lanzó.
Pichetto y Bullrich en el ciclo de Clarín en el Malba. Foto Maxi Failla La senadora sintetizó también la dificultad política que enfrenta el Gobierno que tiene minoría en el Congreso. “Nosotros somos el 30% del Parlamento y para llegar al 50% necesitamos acuerdos” para convertir los proyectos en leyes, planteó, antes de advertir que el desafío entonces para el oficialismo es el de “conseguir esos acuerdos sin diluir el programa de transformación” libertario. La reforma impositiva aparece como uno de los próximos terrenos de disputa. Anticipó que la Casa Rosada no enviará el proyecto al Congreso hasta tener garantías de que existe respaldo para una iniciativa que apunta a reducir impuestos y favorecer la producción.
El debate por el futuro de las PASO
La discusión en el mismo panel, del que también participaron Cristian Ritondo y Flavia Royón, tuvo otro capítulo en el plano político, particularmente en relación al proyecto de reforma electoral que impulsa la eliminación de las PASO. El propio Ritondo, jefe del bloque del PRO en Diputados, puso en duda el acompañamiento de su partido a la eliminación de las primarias, uno de los cambios que alienta el oficialismo. El PRO, dijo, todavía no está dispuesto a acompañar la modificación del sistema electoral. La misma posición planteó Pichetto, que advirtió que no se pueden cambiar las reglas en la previa del año electoral.
Mientras que Royón se mostró a favor de la eliminación de las primarias y Bullrich insistió en respaldar el proyecto del Gobierno más allá de que recordó su experiencia positiva con el sistema actual en el triunfo que obtuvo en las PASO presidenciales de 2023 frente a Horacio Rodríguez Larreta.
Debate por el futuro de las PASO en el ciclo de Clarín en el Malba. Foto: Ariel GrinbergTodos los participantes del panel partieron de un reconocimiento compartido: la Argentina que recibió Milei en diciembre de 2023 no es la misma que la de hoy. La diferencia apareció cuando llegó el momento de discutir qué hacer con ese cambio.
Durante el resto de la jornada organizada por Clarín también expusieron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y los gobernadores Rogelio Frigerio, Raúl Jalil, Marcelo Orrego y Martín Llaryora. Además el senador Diego Valenzuela; y los intendentes Ramón Lanús (San Isidro), Santiago Passaglia (San Nicolás), Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Pablo Javkin (Rosario).
Santilli, Elsztain y Fabián Fernández en el ciclo de Clarín en el Malba. Ariel Grinberg.Las charlas fueron moderadas por los periodistas de Clarín Eduardo Paladini, Horacio Riggi, Silvia Naishtat, Ezequiel Burgo y Bernardo Vázquez, y de TN Carolina Amoroso. También el encuentro sumó a los especialistas César Litvin, Nadin Argañaraz, Luciano Laspina, el dirigente gremial Gerardo Martínez y referentes del sector empresario como Federico Braun (La Anónima), Mariano Bosch (Adecoagro), Ignacio Costa (Río Tinto) y Andrés Graziosi (Arcor).
En el público se destacaron las presencias del jefe de Gabinete, Diego Santilli; del secretario de Medios, Fabián Fernández, y el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y la titular del bloque de LLA en la Legislatura porteña, Pilar Ramírez, por el oficialismo. Además estuvieron María Eugenia Vidal, Hernán Lacunza, Hernán Lombardi y Guillermo Montenegro por el PRO, los dirigentes Juan Manuel Abal Medina y Diego Bosio, y los empresarios Eduardo Elsztain y Rodolfo D´Onofrio, entre otros.
Inversión: el reclamo de los gobernadores
En lo que fue el panel de gobernadores, que siguió al de los intendentes -que se explayaron sobre cómo administraron sus gastos y lo escaso que les llega de la administración federal- hubo coincidencia en el diagnóstico: la Argentina necesita inversión, pero las provincias reclaman condiciones.
Frigerio, Jalil, Orrego, Llaryora y Jorge Macri coincidieron en que el desafío ahora es transformar la estabilización macroeconómica en inversión, empleo y desarrollo productivo. El eje fue que el Estado nacional puede ordenar las cuentas, pero buena parte de las condiciones para que lleguen inversiones se juegan en las provincias: infraestructura, impuestos, seguridad jurídica, energía y reglas claras. Todos reclaman rutas, y por lo tanto un poco de gasto público necesario para impulsar la producción.
Los gobernadores en el ciclo Democracia y Desarrollo de Clarín en el Malba. Foto: Ariel GrinbergJorge Macri llevó el reclamo porteño: autonomía y recursos. El jefe de Gobierno planteó la necesidad de que las jurisdicciones puedan contar con los recursos necesarios para prestar servicios y desarrollar infraestructura. En el caso de CABA, eso tiene detrás el histórico reclamo por la coparticipación y la deuda de Nación con la Ciudad. Su posición quedó más cerca del planteo de que el orden fiscal tiene que alcanzar también a la relación Nación-provincias.
Frigerio fue de los más alineados con la lógica reformista del Gobierno, pero marcó el límite provincial. El gobernador de Entre Ríos puso el foco en las reformas que está haciendo su provincia para bajar el déficit, reducir impuestos y facilitar inversiones. En particular, defendió la necesidad de atacar el déficit de la Caja de Jubilaciones: dijo que le cuesta a Entre Ríos alrededor de US$ 1 millón por día. También destacó proyectos que, según señaló, ya comprometieron unos 3.000 empleos.
Llaryora volvió a poner sobre la mesa la deuda de Nación con las provincias. El cordobés aprovechó el escenario para insistir con la deuda de la Nación por las cajas previsionales no transferidas. Dijo que esa situación obliga a Córdoba a tomar medidas adicionales para compensar el déficit. Su planteo fue más político: las provincias pueden hacer reformas, pero necesitan que Nación cumpla con sus obligaciones.
Y Orrego mostró el modelo de San Juan: minería-reglas-infraestructura, y recurrió permanentemente a las metáforas. El gobernador sanjuanino hizo hincapié en que las provincias tienen que generar condiciones concretas para que el capital privado llegue. Su discurso estuvo en línea con la idea de que el RIGI puede ser una herramienta, pero que las provincias tienen que acompañarlo con sus propias políticas. El encuentro justamente planteó como tema la adhesión al RIGI y los mecanismos provinciales para facilitar inversiones.
Jalil apareció como el puente entre el peronismo provincial y el nuevo esquema económico. El catamarqueño defendió la necesidad de atraer inversiones y aprovechar los recursos naturales, particularmente la minería, pero desde una lógica de articulación entre Nación y provincias. Su presencia es políticamente significativa porque expresa a uno de los gobernadores peronistas que más ha dialogado con Milei y que viene acompañando algunas iniciativas del Gobierno en el Congreso.
La sorpresa del encuentro la dio el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, que en pleno escenario dijo que le traía un regalo al Malba, dando en entender que era una obra artística para exhibir con las otras piezas. Se trataba en realidad de una moto compactada, que había sido secuestrada por el nivel de ruido. El joven intendente de la localidad donde año a año se hace Expoagro pidió inversiones para el desarrollo y la reactivación de la economía.

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