Con dudas de quórum hasta último momento y en medio del clima eufórico por el pase de la Selección a la final del Mundial, el Senado realizó este jueves su última sesión antes del receso invernal y volvió a fracasar, por cuarta vez, en el intento de darle media sanción a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, pidió pasar a un cuarto intermedio hasta el 6 de agosto al no lograr los votos para destrabar el capítulo más resistido del proyecto: la eliminación de los límites para que extranjeros compren tierras rurales. La moción se aprobó con 65 votos a favor, 3 en contra y 1 abstención.
El oficialismo logró reunir el quórum recién a las 12.25, con la presencia de La Libertad Avanza, el PRO, los radicales, los misioneros y las senadoras Julieta Corroza y Flavia Royón. Ese primer objetivo se cumplió sin mayores sobresaltos, pese a que horas antes trascendió que el dictamen había sufrido una nueva modificación, la número quince, cuando los aliados presionaron para incorporar un artículo que habilitara a las provincias a crear su propio régimen de venta de tierras a extranjeros, algo que el oficialismo no aceptó.
El proyecto, redactado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, había obtenido dictamen el 20 de mayo, pero desde entonces acumuló modificaciones sucesivas sin volver a pasar por comisión. Es la cuarta vez que naufraga en el recinto: la primera fue el 4 de junio, cuando el oficialismo lo retiró del temario; la segunda, el 11 de junio, cuando el escándalo de Manuel Adorni impidió abrir la sesión; la tercera, el 25 de junio, cuando directamente no hubo quórum.
Esta vez, el borrador post dictamen que se manejaba establecía que las únicas restricciones para adquirir tierras rurales serían la prohibición para Estados extranjeros y para empresas con participación estatal foránea, salvo autorización de la provincia y del Poder Ejecutivo Nacional, un esquema que también regiría para zonas de frontera. En ese texto además había desaparecido la mención al “silencio administrativo positivo” que preveían versiones anteriores. Ni siquiera con esos cambios el oficialismo consiguió cerrar las voluntades necesarias.

El contexto, según coincidieron desde distintos bloques en declaraciones a PERFIL, también influyó. Por un lado, un proyecto resistido que sufre cambios hasta último momento y que genera dudas entre los senadores aliados. Pero, por el otro, la épica mundialista, con banderas hasta del seleccionado que logró la hazaña ayer sobre la causa Malvinas, envalentonó la argumentación opositora respecto de la soberanía argentina. Darle media sanción a un proyecto así de sensible en este momento ya puso en duda a muchos aliados sobre si darían o no quórum.
Para colmo, la difusión de chats entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich, donde la vicepresidenta le endilgaba “poner en venta el país” con esa ley después de la victoria ante Inglaterra, sentó otro precedente incómodo en la Cámara Alta. Desde el entorno de la titular del Senado acusaron a Bullrich de difundir los chats, pero del otro lado señalaron al entorno de la vice.
Los pliegos que sí avanzaron: los jueces de las causas $LIBRA y Andis
Mientras el capítulo de tierras naufragaba, el Senado sí dio ingreso formal a una treintena de pliegos judiciales enviados por el Poder Ejecutivo. Entre ellos se destacan los de Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola, propuestos para la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, el tribunal que revisa los fallos de primera instancia en las causas más sensibles para la administración libertaria, entre ellas ANDIS y $Libra, esta última con el propio Javier Milei y su hermana bajo investigación. Bertuzzi ya integra ese tribunal desde un traslado de 2018 dispuesto por el gobierno de Mauricio Macri y ahora concursó formalmente el cargo; Yadarola, por su parte, es cercano al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, e integró en 2022 la comitiva que viajó a Lago Escondido junto a jueces, exfuncionarios porteños y empresarios de medios.
Ese paquete de pliegos ahora deberá pasar por la etapa de impugnaciones y una audiencia pública en la Comisión de Acuerdos antes de poder volver al recinto, algo que podría retomarse recién los días 4 y 5 de agosto, ya con el receso de por medio.
Prórroga de cinco años para el juez que avaló la reforma laboral de Milei
La sesión dejó, de todos modos, una serie de resultados concretos para el oficialismo. El más relevante fue la prórroga por cinco años del camarista Víctor Pesino, de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que cumple 75 años el próximo 27 de julio y necesitaba el aval del Senado antes de esa fecha para no perder el cargo. Pesino había sido impugnado por la CGT por haber firmado el fallo que restituyó la vigencia de la reforma laboral y la resolución que dispuso la intervención de la UOM; aun así, el pliego se aprobó con el rechazo del peronismo.

También se aprobaron 26 ascensos diplomáticos de Cancillería por 67 votos a favor y ninguno en contra, aunque el senador Eduardo “Wado” de Pedro reclamó explicaciones sobre otros pliegos que quedaron afuera “de manera arbitraria”, algo que el titular de la Comisión de Acuerdos, Juan Carlos Pagotto, negó vinculando la demora a atrasos “de hace muchos años”. Por unanimidad, con 67 votos, también se convirtió a San Miguel de Tucumán en Capital Simbólica de la República Argentina.
Un recinto teñido de celeste y blanco y las críticas del peronismo
El clima futbolero se coló en cada rincón de la sesión. Los senadores libertarios bajaron al recinto con una decena de camisetas de la Selección: algunos las colgaron en sus bancas, la salteña Emilia Orozco la lució puesta y el entrerriano Joaquín Benegas Lynch se sumó con una bufanda albiceleste. En la tanda de homenajes, el radical Flavio Fama pidió un aplauso para “un grupo de personas que están dando un ejemplo a los argentinos” y todo el recinto se puso de pie para ovacionar a los jugadores, en referencia al pase a la final contra España.
Antes del cuarto intermedio, la oposición había dejado planteada su posición. El senador José Mayans cuestionó al oficialismo por “venir con la camiseta de la Argentina” mientras, a su juicio, “se está entregando la soberanía”, y agregó que “más del 60% de los argentinos no aprueba el gobierno de Milei”.
Por fuera del recinto, el gobernador bonaerense Axel Kicillof pidió en redes que los senadores “no se dejen extorsionar” y “defiendan nuestra soberanía”, mientras que la UCR, a través de un comunicado de su conducción nacional, advirtió que el proyecto “compromete la soberanía nacional, el control de las fronteras y los recursos estratégicos del país”.
Para el 6 de agosto, cuando termine el receso invernal, el oficialismo ya anticipó que buscará sumar al temario la ley “Hojarasca”, que deroga normativas consideradas obsoletas y ya tiene media sanción de Diputados. La ley de propiedad privada, mientras tanto, arrastra ya quince versiones distintas y cuatro sesiones frustradas, en un antecedente que, según reconoce el propio oficialismo, empieza a desgastar la paciencia de los bloques dialoguistas que hasta ahora acompañaron al Gobierno en el Senado.
JD/MSS

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