En la ciudad de Paraná comenzó hoy el juicio por jurados para establecer la responsabilidad de Ariana González y Cristian Hernández en la muerte de su hija de dos meses, Kathaleya, ocurrida el 12 de octubre de 2021. En la jornada inicial, la fiscalía y las defensas expusieron sus alegatos de apertura ante el jurado popular y la jueza técnica María Carolina Castagno.
La postura de la fiscalía
La fiscal Evangelina Santana abrió su exposición con una frase contundente: “A Kathaleya la destruyeron González y Hernández”. Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, representado también por Valeria Vilchez, la niña no murió por un accidente, sino como resultado de un patrón de “violencia extrema” con agresiones repetidas durante semanas.
Santana detalló que el cuerpo de la menor presentaba 18 lesiones externas y múltiples lesiones internas, entre ellas cinco costillas rotas y sangrado en la cabeza y en ambos ojos. “Los huesos de un bebé no se rompen solos. Se rompen con fuerza”, enfatizó la fiscal, según consignó Uno.
Además, describió el hogar de la pareja como un sitio de “suciedad, desorden y abandono”, y aseguró que incluso se encontró una mamadera preparada con leche y alcohol etílico. Por estos hechos, las fiscales pedirán la pena de prisión perpetua para ambos progenitores.
La defensa del padre: trabajo y “división de roles”
El defensor público de Hernández, Rodrigo Juárez, adelantó que pedirá un veredicto de no culpabilidad, afirmando que su asistido “no tuvo participación en los hechos”. La estrategia de la defensa apunta a demostrar una marcada división de roles en la pareja: mientras Hernández cumplía extensas jornadas laborales de hasta 48 horas, el cuidado de la bebé recaía casi exclusivamente en la madre, Ariana González.
Juárez también sostuvo la “inexistencia de violencia de género” en la relación y dijo que Hernández estaba preocupado por la salud de González, quien padece epilepsia. Confirmó que el padre declarará durante el debate para sostener su inocencia.
La defensa de la madre: “Una más de las víctimas”
La defensora pública Antonela Manfredi, que asiste a González junto a Mariana Montefiori, presentó una versión opuesta: “Ariana fue una más de las víctimas de Hernández”. Según Manfredi, la mujer estaba atrapada en un círculo de violencia ejercido por un “agresor serial” que la anuló física y psicológicamente, impidiéndole defender a su hija o pedir ayuda.
La defensa resaltó que González padece epilepsia y sufrió una depresión postparto severa que la dejó en una situación de extrema vulnerabilidad. “Ariana jamás realizó una agresión contra su hija. Ariana González no cometió este hecho, Ariana lo sobrevivió”, concluyó la abogada.
Restricciones a la prensa
El proceso se desarrolla con estrictas restricciones a la prensa impuestas por la jueza Castagno, a pedido de las partes, que permiten la cobertura únicamente de los alegatos iniciales y finales.

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