El backstage de la gala del PRO: el brevísimo mensaje de Macri, el invitado extranjero que faltó y una presencia llamativa


El intríngulis que hace años no puede resolver el PRO sobre su futuro quedó reflejado en la cena de la Fundación Pensar, una gala bien organizada, con algún destello de los mejores años del partido y, a la vez, la dificultad que le representa ser un aliado legislativo del Gobierno y un crítico de muchas decisiones ejecutivas.

La de Mauricio Macri, instalado desde hace meses en la ciudad de Buenos Aires y muy activo en la vida partidaria, fue la presencia estelar del evento.

El ex presidente llegó temprano, cerca de 20.15, y dedicó su tiempo a sacarse fotos con dirigentes amarillos, empresarios y otros invitados que pagaron su entrada para respaldar la gala que organizó María Eugenia Vidal, la presidenta de la Fundación.

A Macri lo rodeó el grupo de incondicionales de siempre: Fernando de Andreis, Guillermo Dietrich, Andrés Ibarra y Darío Nieto, entre otros. En la recepción para más de 300 personas, muchos flashes se posaron sobre un invitado que no suele participar activamente de este tipo de encuentros: Daniel Angelici.

El ex presidente de Boca, armador radical con influencia dentro del macrismo porteño, estuvo conversando en una mesa con dirigentes partidarios como el jefe de Gabinete porteño Gabriel Sánchez Zinny o el secretario de Justicia Francisco Quintana, ambos funcionarios de Jorge Macri, el otro invitado central.

Lejos de allí, en el patio externo, reemplazando su clásico cigarrillo por uno electrónico, se lo vio a Cristian Ritondo, jefe de bloque de Diputados y probablemente el dirigente del PRO de mejor vínculo con Casa Rosada.

En cambio, su histórico ladero, Diego Santilli, no dijo presente por ser parte actualmente del gobierno mileísta, como ministro del Interior. Más sorpresivas, no obstante, resultaron las ausencias de gobernadores del PRO como Rogelio Frigerio e Ignacio Torres.

El entrerriano estará este martes en el evento de Amcham. El chubutense tuvo agenda dedicada a reunirse con los familiares y abogados de Ángel, el niño fallecido en Comodoro Rivadavia al cuidado de su madre.

Los tres oradores principales de la gala del PRO fueron Vidal y los primos Macri, con Jorge y Mauricio, en ese orden, subiendo al escenario. Bien diferente desde lo discursivo resultó el mensaje que bajó Vidal, mucho más relacionado a la política terrenal.

La ex gobernadora bonaerense valoró que el PRO lidera muchas intendencias en todo el país, que gobierna tres provincias, que tiene una renovación intrapartidaria y un universo de 1.000 personas que trabajan día a día en diferentes lugares del Estado, incluidos cargos dentro del Gobierno nacional.

Otro camino eligieron los Macri. Jorge dejó un discurso en el que ponderó los cambios que surgen a partir de la llegada de la Inteligencia Artificial, y explicó como desde la Ciudad se suman a los cambios que eso supone.

Mauricio casi no habló. Después de la cena, y antes del postre, entrevistó a Santiago Siri, un referente del sector tecnológico que fue invitado para ocupar el lugar que dejó vacante Alberto Núñez Feijóo, el máximo referente del PP español al que el macrismo invitó a la gala pero no pudo ir por compromisos en su país. Macri se quejó, más en serio que en broma, de esa ausencia durante los breves minutos que él habló.

“Lo peor que hay en el mundo es improvisar, Argentina tiene que superarse porque ya tuvo muchos años de improvisaciones”, fue el escueto mensaje que dejó en un evento en el que claramente evitó hacer menciones a la relación del PRO con el Gobierno o a futuros armados electorales.

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