Erbes, conocido como “el Ruso”, fue hallado responsable de los delitos de cohecho pasivo, negociaciones incompatibles con la función pública y fraude a la administración pública. La condena se alcanzó mediante un acuerdo de juicio abreviado, en el cual el imputado reconoció su participación en una compleja trama de corrupción destinada a favorecer a la empresa Relevamientos Catastrales S.A. en diversas licitaciones de software.
Erbes es el cuarto exfuncionario urribarista que reconoce haber recibido coimas durante las gestiones de Sergio Urribarri al frente de la provincia. El primero en quebrarse fue Guillermo Smaldone. Después le siguieron Miguel Ángel Ulrich y Humberto Flores. Todos hombres que se dieron la gran vida durante los años de gestión del urribarrismo en la provincia.
A juicio llegarán solamente Urribarri su socio Cardona Herreros y Carlos Haidar (director de Informática). Todos pueden recibir penas de prisión efectiva.
Detalles de la sanción y normas de conducta
Además de la pena de prisión condicional y la inhabilitación de por vida, el tribunal impuso a Erbes una multa de 360.000 pesos por haber actuado con ánimo de lucro.
Como parte de la condena, durante los próximos tres años, el exfuncionario deberá cumplir con las siguientes reglas: fijar domicilio en la ciudad de Paraná, realizar trabajos no remunerados en una institución de bien público por un total de 96 horas anuales y prohibición de realizar actos molestos hacia los testigos del caso.
El juez Malvasio destacó en su fallo que la prueba cargosa fue “irrefutable” y que el accionar de Erbes causó un evidente perjuicio patrimonial al Estado Provincial, desnaturalizando la transparencia que debe regir en la contratación pública.
Una mesa de negociaciones para el lucro ilícito
Según la investigación liderada por los fiscales Patricia Yedro y Gonzalo Badano, Erbes integró una “mesa de negociaciones” designada por el entonces gobernador Sergio Daniel Urribarri. El objetivo central era direccionar procesos licitatorios (como la Licitación Pública 01/08 y sus continuidades) para beneficiar al empresario Diego Armando Cardona Herreros, con quien los funcionarios mantenían una estrecha relación.
Las fiscalía reveló que la provincia pagó sobreprecios de aproximadamente un 25% en cada contratación. Estos excedentes, identificados internamente por la empresa con la sigla “PLM”, eran distribuidos mensualmente entre los funcionarios intervinientes como contraprestación por sus gestiones.
Pruebas contundentes: correos y planillas de “retornos”
La evidencia recolectada incluyó correos electrónicos y planillas de Excel halladas en dispositivos secuestrados, donde figuraban los montos de las coimas. En una de estas planillas, se consignaba que un porcentaje del “PLM” (equivalente a más de 191.000 pesos en una etapa) estaba destinado a las siglas “ZUR RUS”, en referencia a los funcionarios Humberto Flores (“Zurdo”) y Erbes (“Ruso”).
Además, se acreditó que Erbes recibió sumas fijas mensuales de 7.000 pesos y 20.000 pesos en diferentes contratos. A cambio de estos pagos, el exsecretario utilizaba su influencia para acelerar y priorizar pagos a la firma contratista y proporcionaba información privilegiada sobre los pliegos de condiciones.

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