El pretexto de la economía
Con la atención distraída por la pirotecnia Bolsonaro -un episodio apenas contravencional que se ha pretendido recubrir de importancia mundial- es más provechoso poner la mirada en acontecimientos de contrafrente, pero que pueden alimentar la agenda que viene. La economía es siempre un pretexto de la política, en un país donde nunca la restricción económica asfixia a la política. Todo lo contrario: es la política la que se impone por sobre la economía.
Es oportuno desmenuzar, por sus consecuencias, lo ocurrido el jueves pasado en Rosario, en donde el gobierno local albergó un mega show para exaltar los beneficios de los proyectos RIGI, que cree son la salvación del gobierno de Milei. Ese día, más de una decena de gobernadores y un seleccionado del gabinete se reunieron en rondas de negocios con empresarios comprometidos con los proyectos que, según dice Toto Caputo, llegan a una inversión total de USD 200.000 millones. De los mandatarios provinciales, estuvieron los que administran los territorios con más votantes, salvo Buenos Aires: Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Eran 13: un número para evitar y ahuyentar así a las brujas. Algunos se negaron a firmar un acta de adhesión y eso le quitó espectacularidad al encuentro.
La política domina a la economía
El propósito del gobierno, que organizó la algarada a través de la Secretaría de Comercio de Pablo Lavigne, era montar un escenario que atrajese la atención del público sobre este paquete de negocios ante la parálisis en el Congreso del proyecto complementario del Super-Rigi. Pero como era de esperarse, volvió a plantearse el problema del “compre local”, que promueven los gobernadores para ampliar el porcentaje de proveedores y de mano de obra de los distritos en esos negocios.
Algunas provincias han incluido porcentajes importantes del “compre local”, que el gobierno nacional resiste ante el afán de los inversores extranjeros de venir, pero colocando gente propia y hasta sus equipos. El caso más citado es el de los chinos que, si los dejan, traen mano de obra china y hasta las casas en donde van a vivir. La mesa de minería de este encuentro rosarino esperaba coronar su segmento con la firma de un acta compromiso de la Mesa Federal Minera.
El texto incluye una “Cláusula Cuarta de Integración Productiva” (capítulo 4), de interés de los gobernadores para potenciar la intervención de las pymes. Al finalizar el encuentro, el gobernador de Río Negro se retiró sin firmarlo. También se fue antes el mendocino Alfredo Cornejo. Esto ha impedido que se conozca el texto final del acta. El argumento que circuló en Rosario era que no tenían en claro cómo se iban a introducir las ventajas en la arquitectura del RIGI. Pero nadie negó que detrás de esas reticencias estuviera la duda que tienen los gobernadores sobre los proyectos del mileísmo en Río Negro y en Mendoza. Weretilneck tiene un proyecto de reelección, pero sabe que puede tener un competidor en el mileísta Aníbal Tortoriello. Cornejo, que no tiene reelección, aspira a controlar la sucesión, que no quiere se encarne en la figura del neo-mileísta Luis Petri.
La agenda apura el fin de año
Estas andanzas le ponen nubarrones al último tramo de sesiones extraordinarias del Congreso. Encima esta semana es el turno de las comisiones, para poner los principales proyectos en estado de poder ser tratados en el recinto. La semana que viene es receso total por la llegada del papa León XIV. Eso le deja al Gobierno apenas dos semanas para aprobar leyes que consideraría necesarias. Una es el Presupuesto 2027, una iniciativa que hoy está encallada por la aprobación de la Ley de Discapacidad en Diputados. Esa aprobación, que negoció el gobierno con la oposición -seguramente para amortiguar alguna crítica del Papa-, impone un reordenamiento de partidas que reclama una intervención amistosa de Toto Caputo, que hasta ahora no ha aparecido. Sin Discapacidad aprobada en el Senado, no hay Presupuesto y menos fin de las PASO. Así de sencillo.
Ese canje abre la duda sobre si el Gobierno está en condiciones de afrontar un llamado a sesiones extraordinarias desde el 1° de diciembre. Las extraordinarias son la oportunidad que tienen los gobiernos para imponerle al Congreso el tratamiento solo de los temas que le interesan. El Gobierno viene de perder la primera minoría en el Senado con la recuperación por parte de Unión por la Patria del senador por La Rioja, Fernando Rejal. En estado de debilidad, quizás le convendría no ir a un debate a pérdida por el Presupuesto y volver a la práctica de prorrogar el actual. Ya lo hizo entre 2023 y 2025, con un cálculo de recursos y gastos que había heredado y pactado con el saliente gobierno de Alberto-Massa. En esa eventualidad podrían administrar a su antojo, haciendo uso de la emergencia y las funciones delegadas. Pero sería una herida muy grande al prestigio de un gobierno al que lo gestual le importa más que nada. Daría una señal de derrota y de debilidad que no conviene a una gestión que quiere convencer a los mercados de que puede reelegir.
El PRO pide otro plan de gobierno
El Gobierno ha ganado un ánimo negociador en el Congreso que explica el resultado de las votaciones con alto contenido de proyectos que parecían muy peleados en las dos cámaras. Este ánimo favorece nuevos entendimientos para el Presupuesto, ya que para las PASO no parece haber votos a favor de suspenderlas, o anularlas. Esto depende de la cláusula Ritondo: si hay acuerdo, no hay PASO; si no, hay PASO. Por ahora, el PRO de Ritondo apura con demandas presupuestarias que figuran en la minuta de reclamos que él le acercó a Martín Menem. Es una lista espinosa que demanda más claridad en la concesión de autopistas (¿hay oscuridad?), bajar impuestos a los combustibles en la medida en que la Nación abandona las tareas de obra o mantenimiento, contribuir con las partidas de la CABA que gobierna Jorge Macri, actualizando la coparticipación y la autorización de endeudamiento, la prórroga de los regímenes de promoción a la actividad automotriz y de autopartes, y hasta una baja del IVA a la producción de huevos, que es un arte y también una ciencia.
Tuneleros en acción
Esta presión del PRO sobre el Gobierno da mucho juego en el minué de los acuerdos. Ocurre cuando se detecta la tarea de tuneleros entre la cúpula de Mauricio Macri y emisarios generosos de Patricia Bullrich. El diagnóstico del propio Mauricio es que la economía no arranca y que el Gobierno carece de coordinación política. Este diagnóstico, que hizo público con quienes hablaron con él el miércoles en el cóctel de la fundación de María Eugenia Vidal y Alex Campbell, despierta una vieja idea de la dirigencia de Cambiemos de que es el momento de recuperar la coalición que los animó hasta 2023.
En el vértice no hay onda. Patricia ha hecho intentos de acercarse a Mauricio, pero este le preguntó el para qué: ¿para que me traiciones otra vez? Pudo ocurrir en la cena de la Fundación Libertad de abril pasado, donde sobraban los oídos. Otros creen haberle oído a Macri decir que Patricia tiene alguna chance. Algo más agregará en la tarde de este lunes, en la mesa federal del partido que ha convocado. Cree, sin embargo, que no hay que apurarse. No hay que mover piezas antes de marzo.
En la medida que se baja en la pirámide del PRO los ánimos se dividen. El ala negociadora -Ritondo, Santilli- no quiere saber nada de un entendimiento con Patricia. La prefieren lejos para despejar su espacio en la negociación. Se juegan candidaturas como la gobernación de Buenos Aires y de CABA. ¿Para qué llamarla a Patricia, una figura prêt-à-porter lista siempre para que alguien la lleve, nunca lleva a nadie? Otra ala cree que la recomposición de Cambiemos es plausible. Esa idea tiene ecos en el sector radical que animan hoy Ernesto Sanz, Mario Negri y Jesús Rodríguez, y tiene un punto de capitoné con el lustosismo, que cogobierna la CABA con Jorge Macri. Detalle de familia: el miércoles, en el cóctel de parado de Vidal, convivieron bajo el mismo techo sin saludarse Mauricio y Jorge. Nada personal y por eso Jorge ya le ha asegurado a Mauricio una silla en el corralito VIP para la misa del papa León en el Monumento a los Españoles.
Inédita cumbre radical-peronista
Igualmente importante fue el encuentro del viernes en Jujuy de Axel Kicillof y Carlos Sadir. Con el pretexto de firmar unos convenios interprovinciales, los dos gobernadores protagonizaron la cumbre más importante entre el peronismo y el radicalismo de esta campaña. Lo que se escuchó allí ilumina mucho la agenda coyuntural y revela los límites que tiene el entendimiento entre tribus de la oposición. Lo primero que surge es lo obvio: el peronismo del AMBA y el radicalismo que integró Cambiemos y le dio la presidencia a Javier Milei, tienen muy pocas posibilidades de coincidir en la agenda, más allá de que compartan quejas por las consecuencias que tiene en los gobernadores la crudeza de la gestión económica del Gobierno. En esto coincidieron en que Buenos Aires y Jujuy padecen por igual la caída de la actividad económica y la reticencia de la Nación a soltar los fondos que recauda con destino a las provincias, pero que retiene con el argumento de que es más importante dibujar indicadores con números azules que satisfacer a las provincias.
Las PASO en cámara lenta
Más que coincidencias, importa lo que se escuchó allí. Axel abrió el melón de las PASO para ver qué escondía: -“Necesito las PASO para resolver la pelea que hay en mi partido”. Sadir figura entre los gobernadores que tienden a colaborar con la agenda nacional del Gobierno. Se ha pronunciado varias veces a favor de, por lo menos, la suspensión de las PASO: “Pero no te hagás problema -le dijo a Axel- porque el Gobierno no tiene los votos en el Congreso para que salga”.
No es quizás lo que Sadir quiere, porque integra el lote de los cinco gobernadores de la UCR que coinciden en que las PASO podrían suspenderse sin daño para ellos. El partido no tiene ningún candidato que los unifique o que les justifique entrar en una puja que podría necesitar de una herramienta como las PASO. Pero es importante porque si algo tiene Sadir es información del Gobierno y también de los legisladores de su partido en el Congreso.
Axel tanteó sus condiciones para hacer un frente de fuerzas opositoras para enfrentar al gobierno de Milei. Sadir agregó que él, en Jujuy, no hace alianza con La Libertad Avanza, como no lo hizo en las elecciones legislativas de 2025. La reunión era protocolar y con testigos, pero Sadir no avanzó más. Se entiende, porque su gobierno nació de una confrontación con el peronismo, particularmente el cristinista, que hizo todo por derrocar la gestión de Gerardo Morales y la del propio Sadir. Durante el gobierno de Alberto Fernández el peronismo no ayudó para nada. Más aún, confrontó hasta con violencia cuando se trató una reforma de la Constitución. En la comitiva de Axel estaba el “Cuervo” Larroque, identificado con ese peronismo, con el que el radicalismo de Jujuy nunca iría en un frente común.
Una cita de ayuda mutua
El encuentro sirvió a los intereses de los dos. Sadir tiene una confrontación interna con Gerardo Morales por la candidatura del año que viene y le conviene dar a entender que tiene llegada a todas las fuerzas que compiten en el distrito. A Axel le interesaba ir a Jujuy porque pelea el control del PJ con un sector que anima la senadora Carolina Moisés. Antes de llegar, el sector que apoya a Axel en esa disputa -que conducen el diputado Rubén Rivarola, el exsenador Guillermo Jenefes y Carlos Haquim, que fue vicegobernador del radical Morales dos mandatos- festejó un fallo de la Cámara Nacional Electoral que los puso en carrera. Moisés, que controla hoy el intervenido PJ local, orbita en el ala de los gobernadores peronistas que se entiende mejor con el Gobierno.
Es decir, era una foto que les convenía a dos contertulios del viernes: a Axel, porque tiene esa inquina interna en el partido, que es proyección de sus desentendimientos a nivel nacional con el cristinismo del PJ Nacional; a Sadir, porque tiene una minuta de reclamos con el gobierno nacional que pasa por mejorar las condiciones impositivas del comercio internacional en la zona de frontera con Bolivia y, junto a otros gobernadores del Norte Grande, para que en la concesión del Belgrano Cargas se les obligue a los concesionarios a construir ramales con conexiones claves en sus provincias. Sadir comentó en esa cita que esta semana tiene previsto reunirse con Diego Santilli para plantear el pedido.

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