“Tienen que ganar los dos”. Esa frase escueta en boca de Karina Milei días antes del viaje a París fue, para los gobernadores radicales y del PRO, la señal de un clic en la conducción de La Libertad Avanza (LLA). La palabra de “El Jefe”, lo saben bien los caciques provinciales, vale más que la camaradería francesa y que las promesas del jefe de Gabinete, Diego Santilli, el político profesional del Gobierno. La hermana del Presidente dio a entender que cambió la lógica de la imposición con la que se movía en el pasado. “Ganar los dos”, presupone acuerdos políticos donde Milei y los gobernadores obtienen lo que necesitan para perpetuarse en el poder.
El problema es que las palabras todavía están muy lejos de convertirse en hechos. La Casa Rosada todavía no ofrece reglas claras a los gobernadores ni es transparente sobre las concesiones que está dispuesta a hacer en materia electoral. De regreso a Buenos Aires, esta semana, los laderos de Karina comenzaron a poner peros. “Hay que trabajar primero en el acuerdo político que trae gobernabilidad y leyes. Mucho más adelante viene el acuerdo electoral y las candidaturas”, dijo a Infobae una altísima fuente de la Casa Rosada. Un colaborador del karinismo fue más llano: “Una vez que eliminemos las PASO, vemos…”.
A una semana de la “medianoche en la embajada de París”, Santilli aún no convocó a los gobernadores radicales como había trascendido. “Esta semana nada”, advirtieron cerca del ministro coordinador. Tampoco se dieron encuentros bilaterales para avanzar con los entendimientos concretos, más allá del viaje de Karina a Salta, donde hubo gestualidad con el gobernador Gustavo Sáenz y su par de Catamarca, Raul Jalil.

Los gobernadores no son ingenuos. Apenas se pinchó la atmósfera de ensoñación de la Torre Eiffel, los mandatarios provinciales comenzaron a sospechar, otra vez, que los habían engatusado. O, al menos, que todavía hay muchas dudas sobre la letra chica de ese “win win”. “Está claro que el Gobierno está en una posición de mayor debilidad y que tiene otra actitud. Pero todavía no dicen si nos van a presentar candidato. Tampoco hablamos de cómo se van a armar las listas. Y respecto a los tiempos, el Gobierno es muy ambiguo. Nosotros pretendemos que esto se resuelva antes y no después de suspender las PASO”, dijo un mandatario de una provincia grande a este medio.
En la famosa cena de la semana pasada en la embajada argentina en la capital francesa, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, fue el que se animó a decir sin pelos en la lengua lo que pensaban sus pares. “Si quieren acuerdos dejen de pelear por el último concejal”, soltó. Lo escuchaban Santilli, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo.
“Toto” es, probablemente, el más impaciente por las contorsiones que hacen Karina Milei y su armador político, Eduardo “Lule” Menem. Frente a los gobernadores, dijo que “cuanto antes” haya un gran acuerdo político entre la Casa Rosada y las provincias, antes se verá el repunte económico y antes mejorará el humor social. Santilli acotó que, naturalmente, “cada uno tiene que llevarse lo que necesita”.
Los gobernadores se quedaron con esa idea: que el ministro de Economía y el jefe de Gabinete pretenden acelerar los entendimientos políticos para robustecer el programa económico actual y dar una señal de sustentabilidad a los tomadores de decisiones económicas.

Pero el Colo no solo negocia con los gobernadores. También tiene que hacer un trabajo fino con sus nuevos jefes políticos: los Milei y los Menem. Cuentan que un gobernador patagónico le escribió en las últimas horas para quejarse por zancadillas y videos virales elaborados por referentes libertarios que critican la gestión provincial. Santilli puso a los violetas en caja, pero la tropa se dio media vuelta y consiguió autorización de Lule Menem para seguir haciendo tropelías. Es una dinámica similar a la que se ve en la Ciudad: la lugarteniente de Karina Milei, Pilar Ramirez compartió un video en donde fijó condiciones para aprobar el presupuesto de Jorge Macri, cuando se supone que se trabaja en un entendimiento.
El lunes, a muchos colaboradores de las segundas líneas les llamó la atención que “Toto” Caputo faltara a la reunión de gabinete. En el encuentro tuvo un rol estelar el economista Alberto Ades. Si bien el experto de Harvard expuso ante los ministros sobre el impacto de la coyuntura global en la Argentina, días antes había dicho en Radio Mitre que “la economía está planchada” y creciendo a una tasa menor a la que esperaba el Gobierno. Cerca del ministro rechazaron cualquier especulación y aseguraron que Toto simplemente no se sentía bien. “Todo bien con Ades”, insistieron. Pero el tema fue comidilla de las segundas lineas del Gobierno el lunes a la noche, cuando el titular del Palacio de Hacienda apareció con buen talante en el canal de streaming Carajo, en el programa que conduce Daniel Parisini (Gordo Dan).
En esa transmisión, Caputo enfatizó que él cree que Milei ganará “en cualquier circunstancia”. Aludió a la idea que lanzó Martín Lousteau de conformar un frente amplio que incluya a todos los opositores a Milei y lanzó: “Me importa tres pitos quién está enfrente. Por mí se puede juntar Kicillof con toda la oposición: van a perder por paliza igual”.
Quedó en claro que en la cabeza del ministro asoma un escenario de polarización total: Milei más los gobernadores versus el resto del mundo. Los oficialismos que buscan perpetuarse versus la oposición que busca un giro.
El propio titular de Economía, no obstante, se frenó en un punto. “Yo pido perdón por hablar de política. Soy un atrevido. Yo en realidad lo que pienso se lo transmito en la mesa política a Karina y ya”.
Así las cosas, hoy el timing político puede sellar la suerte de toda la estrategia electoral.
Si uno explora provincia por provincia, está claro que no habrá alianzas en todas, ni una sola modalidad de acuerdo. En la mayoría de las provincias gobernadas por el peronismo y en Córdoba, los libertarios se preparan para competir con alta intensidad.
Luego hay casos que son especialmente intrincados. En Mendoza, por ejemplo, Alfredo Cornejo no tiene reelección y aspira a definir un sucesor. Es un caso clave, porque el mandatario tiene incidencia directa sobre dos senadores que pueden inclinar la balanza de las PASO. Luis Petri, aferrado al buen resultado que tuvo en 2025 y a su excelente relación personal con el Presidente, quiere lanzarse. ¿Le dará el aparato la Casa Rosada? El exministro de Defensa, en principio, no cosecha la simpatía de los Menem.

Neuquén también es sensible. En el “emirato argentino” pisa fuerte la senadora del riñón de Karina, Nadia Márquez. Pero Figueroa ya avisó que va a adelantar las elecciones provinciales todo lo posible, quizás a febrero ¿Se bajan de la contienda los libertarios?
Más fluido es el caso de Santa Fe. Maximiliano Pullaro no viajó a París, pero semanas antes ya le transmitió a Santilli que apoya la suspensión de las PASO. La especulación es que LLA no presentaría candidato a gobernador. De cara al poroteo, Pullaro tiene buen diálogo con los senadores de Santa Fe, Carolina Losada y Eduardo Galaretto, pero no le obedecen directamente.
La reunión postergada con los gobernadores de la UCR es clave para la suspension de las PASO: sin los diez senadores radicales, no hay un número base para empezar el poroteo fino. Con Leandro Zdero (Chaco) de descuenta que habrá una coalición electoral ¿Qué le dirá, por caso, a Carlos Sadir de Jujuy? Ahí podría haber un acuerdo o LLA podría jugar con candidato propio (suenan el senador Ezequiel Atauche y el diputado Manuel Quintar).
Hasta ahora, además de Chaco, toma fuerza la idea de que LLA hará alianzas con Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis) y, algo que asoma como novedad, Ignacio Torres (Chubut). La situación con Saenz (Salta), es una duda ¿Se terminará de bajar la senadora libertaria Emilia Orozco? En el campamento libertario se escuchan versiones diferentes sobre la provincia del norte.
La otra clave es la Capital Federal. Ahí todavía falta que PRO resuelva sus problemas internos. La distancia entre Jorge y Mauricio Macri tiene a la troupe amarilla en vilo. Algunos dicen que Daniel Angelici, de ascendente influencia en la administración porteña, comenzó a trabajar en un entendimiento entre los primos, aun cuando su acumulación de poder en la Ciudad es, justamente, parte de lo que irrita al expresidente.

Con semejantes dudas en el horizonte, no es poco que muchos gobernadores -incluido algún peronista, como Raul Jalil (Catamarca)- están mostrando buena predisposición para suspender las PASO. Y lo que es más importante: que sigan mostrando alineamiento con la Casa Rosada en un contexto de adversidad económica.
Si el equipo económico pretende acelerar los acuerdos políticos para apuntalar el modelo, el ala política teme -a la inversa- que la economía real sea un repelente para los aliados. Los analistas consultados en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central previeron esta semana que la economía entre en recesión técnica, al estimar una contracción del PBI de 1% en el tercer trimestre de 2026.
En la Casa Rosada no obstante prometen un repunte en los últimos meses del año, aferrados a una leve mejora en la recaudación de septiembre.
El triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta en Brasil le trajo al Presidente satisfacciones inesperadas. Por un lado, por el impacto concreto de la baja del riesgo país y el repunte de las acciones argentinas al inicio de la semana. No importaron los análisis que advirtieron que a los oficialismos les cuesta reelegir. Los mercados leyeron que la ultraderecha sigue irradiando la región y que los modelos de ajuste fiscal pueden tener apoyo popular.
El otro efecto que Bolsonaro produjo en Milei fue convencerlo de que la razón lo asiste y de que no tiene nada que corregir. Más aún: el Presidente cree, en un sentido espiritual, que es un elegido: alguien que con su varita “tocó” a los candidatos de derecha que triunfaron en la región. “Tengo un jefe que de la nada llegó a Presidente de la Nación y en dos años y medio cambió la forma de votar de un continente entero”, exagero Luis Caputo en X.

Con esa omnipotencia exacerbada, ahora el Presidente viajará a los Estados Unidos para apoyar a Donald Trump y a Madrid con la intención de empujar el fin de ciclo del PSOE de Pedro Sánchez.
Yendo a un plano más terrenal, en la reunión de gabinete, el Presidente se ocupó de resaltar: “¿Vieron que no sirve el plan platita?” Fue en alusión a las medidas electoralistas de Lula en el tramo final de su campaña. La reflexión de Milei fue un mensaje para quienes, dentro del gabinete, piden correcciones.
En ese grupo están los funcionarios secretamente preocupados por la marcha de la actividad. Y Patricia Bullrich, que viene reclamando a viva voz “más velocidad” para que la estabilidad macro se traduzca en resultados palpables en la economía real. Su mileísmo crítico ya es una constante. Ayer, por caso, hizo una fuerte puesta en escena -con tuit y comunicación de prensa- para anunciar que votará en contra del pliego de Susana Pernas, candidata a fiscal del Poder Ejecutivo.
“Ella junta capital político. Porque si Milei tiene capacidad de reelección, puede aspirar a ser su compañera de fórmula y socia. Y si Milei no llega, ella ya está posicionada para reemplazarlo”, se sincero ante Infobae un referente del bullrichismo. Más de un empresario le escuchó decir a Bullrich que está esperando a que se aclare qué chances reales tiene el Presidente de renovar su mandato. Su posición, de todos modos, no es de “wait and see”: en el Foro IDEA revolvió el avispero. Casi como un globo de ensayo, se mostró como presidenciable ante el establishment.
En la Casa Rosada ya asumieron el juego de Bullrich como parte del paisaje. Es un caso único: nunca antes Karina Milei permitió semejante desplante interno. Lo que sí procura la hermana presidencial es tener ojos sobre los movimientos de la exministra de Seguridad en el Senado. Nadia Marquez oficia de vigía en el bloque libertario de la Cámara alta y es, sobre todo, un puente entre la cúpula del partido y varios senadores libertarios que no reconocen una conducción en Bullrich.
Además de envalentonar a Milei, las elecciones de Brasil volvieron a encender la chispa de Las Fuerzas del Cielo -el grupo de Parisini y Agustin Romo- se ocupó de resaltar que Nikolas Ferreira, un diputado e influencer de 29 años que arrancó militando desde las redes sociales, obtuvo 3 millones de votos el pasado domingo. La karinista Romina Diez le respondió de manera directa: “Muchachos, recordemos que el año pasado LLA en Santa Fe llevó al Congreso a los dos diputados más jóvenes de la historia argentina”. Santiago Oria no perdió la oportunidad de celebrar su tuit.

La cosa, por ahora, no escaló más allá. De hecho, esta semana se produjo un hecho histórico a la luz de la interna libertaria: Santiago Caputo compartió en X un video de Martin Menem defendiendo la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. “La grieta is over”, bromeó un colaborador que siguió esa pelea desde el día uno.
Más que en la interna, el asesor presidencial hoy está ocupado en asuntos domésticos en su propio sector. Son notorias, desde julio, las renuncias sucesivas de funcionarios de sus áreas de influencia como Juan Martín Ozores (Enacom), Claudio Stivelman (Superintendencia de Servicios de Salud), que se suman a las salidas de Darío Genua (Innovación, Ciencia y Tecnología) y Guido Giana. Muchos de ellos recomendados en su momento por el consultor -exjefe de Caputo- Rodrigo Lugones.
En los próximos días, el oficialismo tiene que mostrar táctica y estrategia para conseguir victorias en el Congreso. La Casa Rosada ahora busca neutralizar la sesión opositora del 15 de octubre, donde se pretende dar de baja al DNU 70/2023 (para reponer la Ley de Tierras que pone topes a la extranjerización) y tratar otros temas incómodos para el Gobierno, como morosidad y discapacidad. Menem ya ofreció una diagonal a los aliados para que haya un régimen de venta de tierras a foráneos en el cajoneado proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada (deliberadamente no se quiso incluir el tema en el proyecto “malvinero” de Defensa Nacional).
Pero la solución podría venir antes de la Corte Suprema: hoy mismo el máximo tribunal podría dar respuesta a otro planteo contra el capítulo tierras del DNU 70/2023 de una organización ambientalista de Bariloche, Árbol de Pie, que pidió que su caso -que se había acumulado con el expediente de los excombatientes del CECIM- se trate aparte. Hay dos ministros de la Corte que están a favor de atender el planteo de la ONG patagónica. Pero como no hay unanimidad con el tercer supremo, el máximo tribunal convocó a dos conjueces para integrarse. Alcanza con que uno de ellos avale el reclamo de Árbol de Pie para que vuelva a cambiar la historia de la Ley de Tierras.
Si se hace un poroteo fino, los diputados que pueden inclinar la balanza de la sesión del 15 de octubre son los referenciados en sus provincias. La oposición y el oficialismo rosquean por el favor de los cordobeses, los misioneros, los salteños, los catamarqueños y los tucumanos. Para el oficialismo, la tarea sería más sencilla si hubiera pactos sólidos con gobernadores. Pero la generosidad electoral todavía cuesta en la cúpula de LLA.
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