Los industriales piden política de Estado: hay contrabando, dumping, subfacturación y elevada informalidad

Con sus lapachos en flor la primavera se percibe en cada esquina de Paraná, tal vez la única ciudad de la Argentina, que no le da la espalda al río. En el moderno centro de convenciones que sobre una de las barrancas también mira al río, la Unión Industrial de Entre Rios convocó a industriales de esta provincia agroindustrial y a sus pares que llegaron de todas partes y que coinciden esta mañana en que a ellos sí les dan la espalda. Un indicio lo dio el pedido de Martín Rappallini, presidente de la UIA, al reclamar que se suspendan por 180 días los embargos por deudas impositivas, en un escenario en el que crece la mora de las industrias ante la caída de la demanda y una reactivación que se demora.

La competencia por las inversiones empezó”, arrancó por la mañana el gobernador Rogelio Frigerio al añadir que el impuesto más caro es la inversión que no se hace. Y enumeró lo que sufre en su provincia sacudida en estos días por la convocatoria de la líder en pollos Granja Tres Arroyos. “Una empresa puede ser extraordinariamete eficiente puertas adentro y perderlo en pocos kilómetros en una mala ruta. Esto es inaceptable en una provincia rodeada de dos vías navegables como el Uruguay y el Paraná. Es inaceptable, que años de esfuerzos se pierdan en un puerto desaprovechado”, soltó al mostrarse aliado de este sector al señalar que “el equilibrio fiscal no puede ser nunca un fin ese mismo”.

Rappallini se refirió a que “Argentina necesitaba un proceso de estabilización macro, pero esa transición está resultando muy compleja, hay que prestar atención en la micro, hay caída de actividad, cae la recaudación, sube la morosidad y se deteriora el empleo y eso termina impactando en el equilibrio macro”, sostuvo. Y se refirió a que Argentina paga el doble de impuestos que Paraguay y 30% más que Brasil.”La competencia debe ser leal. Hablamos de libre mercado y estamos de acuerdo pero en competir con reglas parecidas o iguales para todos. El Estado debe controlar que la regla se cumpla. Hay contrabando, dumping, subfacturación y elevada informalidad”.

Minutos antes Celeste Valenti, presidenta de la UIA local, se refirió a un entorno en el que siga siendo posible invertir y generar empleo. Los economistas Maximiliano Montenegro y Luis Secco apuntaron al crecimiento desigual y la reconfiguración productiva. “Estamos ante un plan de estabilización que todavía no terminó de estabilizar. Se exige competir con una alta carga impositiva, tasas de interés altísimas y un tipo de cambio apreciado”, concluyó Montenegro. Admitieron que es difícil estabilizar una economía cuando cada dos años se debate un péndulo.

Quien tiene más chance de perder un empleo?”, inquietó Gustavo Guaragna. Y respondió: “Todos los que están detrás de las pantallas. Lo pierde más un programador que un obrero. Acostúmbrense a manejar altos niveles de incertidumbre con la IA”, amplió este líder en IA y que además es mago. Hizo un llamado no temer a los fracasos. Ante un contexto tan volátil, recomendó actuar. “Dos de cada tres empresas están en un nivel de disrupción y nadie tiene el manual de cómo acompañar este cambio”, sostuvo en una especie de sincericidio.

A su lado, Juan Carlos Bagó, director del grupo farmacéutico que lleva su apellido, contó que lo más innovador en su sector son los productos especiales, para enfermedades como cáncer. “En el mundo, las empresas dejar de investigar en la hipertensión o la acidez y fueron a otras enfermedades. Bagó arrancó hace 20 años con productos oncológicos y esclerosis múltiple”. En esa línea Bagó completó la compra estos días de un laboratorio de Entre Ríos orientado a la exportación con productos únicos.

Y le tocó a Daniel Herrero hacer un llamado a que la política industrial sea una política de Estado. Desde su compañía Prestige y la licencia de Mercedes Benz para utilitarios se dedica 80% a la exportación a la región y a Estados Unidos. La eficiencia, el acuerdo con el sindicato del que fue pionero cuando lideraba Toyota y desarrolló la Hilux, “lo hacen posible. La pasión vence al miedo”, dejó como mensaje a sus pares.

Al final de la jornada muchos fueron a conocer al Mirador Tec, que sobre un edificio público sin uso se convirtió en un hub tecnológico en el que se incuban empresas, hay diálogo entre las distintas industrias, inversores, universidades y el gobierno provincial. Y los resultados están a la vista: crecieron 10% las exportaciones de la economía del conocimiento en Entre Ríos en apenas un año.

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