Este miércoles vence el plazo para que el exjefe de Gabinete Manuel Adorni presente a la justicia la documentación para justificar el desmedido aumento de su patrimonio. El ex vocero presidencial debe explicar una diferencia de más de cuarenta y tres millones entre ingresos y egresos familiares, así como el origen de pagos por 400 mil dólares. Habrá que ver si pudo reunir la documentación que le requirieron o si pide una prórroga para presentarla.
El fiscal Gerardo Pollicita, que tiene a su cargo la investigación por presunto enriquecimiento ilícito de Adorni, presentó el pasado 10 de agosto un requerimiento, en el que formuló veinte preguntas sobre las inconsistencias que encontró en la repentina fortuna del ex funcionario.
Esas 20 preguntas son claves para determinar la situación judicial de Adorni. Una vez recibidas, el fiscal definirá si lo cita o no a declaración indagatoria, consignó Página/12.
Hasta ahora, el ex jefe de Gabinete ha dado una serie de argumentos contradictorios y cambiantes. Por ejemplo, al declarar ante el Congreso dijo que tenía todo declarado (“nunca existió ocultación alguna”, aseguró, pero tras abrirse la causa judicial presentó una declaración jurada en la que aparecieron cerca de medio millón de dólares más.
En una entrevista con La Nación+ dijo que el dinero en cuestión era el fruto de inversiones en criptomonedas originadas, según su versión, en 2014 (época en que invertir en Bitcoin era una jugada de alto riesgo). “Invertimos unos 200.000 dólares y ganamos aproximadamente 300.000”, aseguró. También dio a entender que mucho antes, en 2002, había encontrado dinero en la casa de su padre, tras su muerte.
Para el fiscal, “los incrementos, adquisiciones y desembolsos” que hizo Adorni durante los dos años y medio que integró el gobierno de Javier Milei “no encuentran hasta el momento explicación suficiente”.
Según la investigación, Adorni percibió 35 sueldos durante el tiempo que fue funcionario. Sumados a los ingresos de su esposa, los ingresos familiares fueron de 229 millones de pesos. Sin embargo, los gastos en el mismo período fueron de 272 millones, es decir 43 millones de pesos más.
Por otra parte, Adorni usó dólares para pagar viajes (como Aruba y Nueva York), alquileres, compra de inmuebles y refacciones. Esos billetes (que utilizó en efectivo) no encajan en lo más mínimo con sus ingresos. Por la compra de la casa en el country Indio Cuá, con todas sus refacciones (lo que incluía la famosa cascada, la pileta climatizada, el jacuzzi, la parrilla de lujo, entre otras cosas) y el departamento de la calle Miró 550 con sus muebles, el desembolso fue 402.578,12 dólares.
El requerimiento de la fiscalía señaló, además, que Adorni manejó cuatro billeteras cripto (en Binance, Lemon, BUENBIT Y Satoshi Tango) que nunca incluyó en sus declaraciones juradas. Por otra parte, tuvo ingresos de origen desconocido en su cuenta del Banco Nación por 7,5 millones de pesos y existen dudas sobre otros posibles bienes.

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