Ataque de perro y un plazo policial marcan el caso de Freddy Brazier, después de que su expareja Holly Swinburn afirmara que Pablo fue “maltratado” antes de morder al joven que terminó hospitalizado la semana pasada, según Mirror.
Swinburn escribió en Instagram: “Este es Pablo. Tuve que dárselo a otra persona porque me costaba cuidar al mismo tiempo de un bebé y de un perro; allí fue maltratado y los atacó para protegerse”.
En ese mismo mensaje, también defendió el carácter del animal. “Es el perro más bueno y esto no es propio de él. No le haría daño a nadie. Si alguien puede darle un buen hogar a Pablo, que me escriba. No quiero que lo sacrifiquen y no puedo cuidar sola de él y de un bebé”.
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Según Mirror, el perro quedó bajo custodia policial y Brazier recibió un plazo de siete días, hasta el martes, para encontrarle un hogar adecuado o sería sacrificado.
Cómo relató Freddy Brazier el ataque y sus lesiones

Freddy Brazier, de 21 años, buscó primero atención en St Thomas’ Hospital, pero se marchó tras una larga espera y acudió al día siguiente al Royal London Hospital, detalló Mirror. Allí habló por primera vez en público sobre lo ocurrido. “Se me aferró al brazo. El perro colgaba de mí”, contó. Después describió la herida. “La abrí y vi un agujero de 3 cm en el brazo. Fue aterrador”.
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Brazier dijo además que al principio no sentía el brazo derecho y que vio sangre salir de su ropa deportiva. Añadió que el perro parecía otro y que, cuando lo recogió en casa de su abuela y lo sacó de la habitación, sintió miedo.
En declaraciones a The Sun resumió ese momento: “Nunca le había tenido miedo a Pablo, pero estaba asustado”. También relató que vio cómo la policía se llevaba al animal y dijo que la escena le rompió el corazón.
El antecedente del ataque a Jackiey Budden y el futuro de Pablo

Tras el ataque a Brazier, la policía se llevó a Pablo y le comunicó por carta que debía encontrarle un lugar adecuado donde vivir en el plazo de una semana. Ese tiempo vencía el martes, según el periódico.
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Pocos días antes, también se informó de un supuesto ataque a Jackiey Budden, la abuela de Freddy. Un vecino citado por el medio dijo haber oído gritos cuando el perro la sujetaba con los dientes.
Según esa versión, acudieron a London Fire Brigade y a la Policía Metropolitana, aunque no se presentaron cargos penales. Una fuente citada por Mirror describió esos días como “impactantes” y dijo que, en el primer incidente, Budden estaba sola en casa cuando un vecino alertó a los servicios de emergencia.
Qué se sabe sobre la raza del perro y la respuesta del entorno
El artículo de Mirror señala que los pocket bully son idénticos a los XL bully, pero están exentos de la prohibición de esa raza, que entró en vigor en 2024, porque son más bajos.
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Brazier sigue decidido a recuperar a Pablo, aunque cree que es poco probable que eso ocurra. Fuentes citadas por el medio afirmaron que la situación es dura para el joven, que siente un fuerte apego por el perro y lo considera parte de su familia.
Desde su entorno señalaron que sigue en tratamiento y que informarán sobre su evolución. Mientras tanto, el futuro de Pablo depende de que consiga un nuevo hogar antes de que venza el plazo fijado por las autoridades.

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