El corazón de París suma una librería flotante a los pies de Notre Dame, con noches de música y libros sin costoLa barcaza Nanna, instalada en el Quai de Montebello, invita a disfrutar de más de 5.000 ejemplares y actividades culturales abiertas al público, en medio de la crisis de las librerías francesas

Una librería flotante se instaló a los pies de la catedral de Notre Dame en París y se presenta como un espacio cultural inédito, con miles de libros y actividades nocturnas. La barcaza, bautizada Nanna, ancló este mes en el Quai de Montebello, uno de los muelles más pintorescos de la ciudad, y permanecerá allí durante al menos diez años, según informó la agencia de noticias Euronews. Su llegada ofrece una alternativa única en el corazón de la capital francesa, en un momento en que el sector librero local atraviesa una tendencia descendente en la apertura de nuevas librerías.

El concepto de Nanna es singular: los visitantes pueden explorar más de 5.000 títulos clasificados por categorías, que incluyen clásicos de la literatura francesa y universal, poesía, teatro y una especial atención a obras de autoras. Todos los libros están disponibles en modalidad de autoservicio y pueden llevarse sin obligación de devolución.

PUBLICIDAD

Según explicó Nicolas Laugero Lasserre, cofundador del proyecto, la propuesta surge de la fuerte relación que existe entre el río Sena y la vida artística parisina. “El Sena siempre ha sido una gran fuente de inspiración para artistas y poetas. Por eso tenía todo el sentido situar esta barcaza literaria sobre el agua”, afirmó Laugero Lasserre en diálogo con Euronews.

El espacio se define como “la mayor caja de libros de París” y rompe con el modelo tradicional al eliminar la compraventa y priorizar el intercambio libre. Hugo Buton, responsable de la programación literaria, explicó que, además de retirar libros, los visitantes pueden dejar ejemplares propios para incrementar el fondo disponible.

PUBLICIDAD

De día, club de lectura; de noche, club social

Primer plano de un letrero negro con letras doradas "NANNA". Al fondo, las torres y parte de la Catedral de Notre Dame de París bajo un cielo nuboso

A diferencia de cualquier librería convencional, Nanna extiende su actividad hasta la noche y multiplica los usos de su espacio. Por la tarde y la noche, la barcaza se transforma en un club social que ofrece sesiones de DJ, citas rápidas literarias, encuentros con escritores y un bar para acompañar la velada. “Aquí se puede tomar una copa, curiosear entre los libros y dar rienda suelta a la pasión por la literatura”, expresó Laugero Lasserre.

La propuesta busca atraer tanto a amantes de la lectura como a quienes buscan nuevas experiencias culturales en la ciudad. “Me da esperanza, animar a más gente a acercarse a los libros y a la literatura”, destacó la artista visual francesa Aurore Chevalier, quien visitó el lugar durante la semana de la inauguración,

La ubicación privilegiada, con vistas directas a Notre Dame y a la ribera del Sena, refuerza el atractivo del espacio. Los promotores del proyecto subrayan el carácter abierto de la iniciativa, que no exige membresía ni pago alguno, y que aspira a consolidarse como punto de referencia en la vida cultural parisina.

El desafío del sector librero en Francia

Una mujer de espaldas con camiseta blanca y falda negra frente a estanterías rojas llenas de libros. Un hombre de blanco se ve a la derecha

La inauguración del lugar llega en un periodo de dificultad para el sector de las librerías en Francia. De acuerdo con portales de noticias internacional, el Centre national du Livre reportó que en 2025 cerraron más librerías de las que abrieron por primera vez en la memoria reciente, con un saldo de 85 cierres frente a 83 nuevas aperturas. Este dato refleja una tendencia de fragilidad en el mercado, donde los pequeños comercios enfrentan la competencia de plataformas digitales y cambios en los hábitos de consumo.

En ese contexto, iniciativas como Nanna buscan revitalizar la relación entre el público y la lectura, no solo mediante el acceso gratuito a libros, sino también al ofrecer un espacio de encuentro y experimentación cultural. Para muchos actores del sector, propuestas de este tipo resultan clave para estimular el interés por la literatura y sostener la diversidad editorial en la ciudad.

La barcaza permanecerá en el Quai de Montebello durante al menos diez años, posicionándose como un laboratorio vivo para explorar nuevas formas de cercanía entre los libros y la sociedad parisina.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *