Adorni tambalea y se expone a una destitución, mientras Bullrich y Karina Milei se acercan


La presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni, con la entrevista previa en la que admitió haber sumado más de 500.000 dólares en negro a su patrimonio, complicó aún más la situación política del jefe de Gabinete, que vuelve a tambalear en su cargo.

Pero el caso, con su rebote judicial desde hace tres meses, suma ahora un nuevo capítulo a nivel legislativo, que el Gobierno está intentando gambetear o patear para adelante, aunque el complejo escenario amenace con llevarse puesta esa estrategia.

El viernes pasado el peronismo ingresó al Senado un pedido para que Adorni sea interpelado en un plazo de siete días y, si así se aprueba, removido de su puesto.

En el Gobierno se ilusionan con que la semana corta por el feriado de este lunes dilate los plazos y se llegue al 2 de julio en el que el jefe de Gabinete tiene previsto ir a dar su informe de gestión. Parece difícil frenar una avanzada opositora que, además del PJ, podría contar con los respaldos del PRO, la UCR y otros bloques.

Por eso en la Rosada, y también en el Congreso, empiezan a hablar del “factor Kueider”, recordando la destitución del senador entrerriano en diciembre de 2024, días después de haber sido detenido por ingresar con más de US$ 200.000 sin declarar a Paraguay, junto a su secretaria Iara Guinsel Costa.

Kueider terminó siendo destituido por amplísima mayoría de la Cámara alta, con 60 votos a favor de su salida y sólo seis en contra. No hubo manera de respaldar en ese momento al dirigente, peronista de origen, pero con buen vínculo con el Gobierno por esos días. Ese antecedente es el que comparan con Adorni.

Hay otra vía, que hasta ahora el oficialismo se negó a tomar. Echar a Adorni antes de que sea expuesto nuevamente en el Congreso, como ya pasó cuando fue a Diputados. O, la que muchos en el gabinete esperan: que renuncie a su cargo y termine con casi 100 dias de agonía que complican a todo el proyecto libertario.

La delicada situación de Adorni, curiosamente, acercó posiciones entre dos dirigentes clave de La Libertad Avanza que vienen con tensiones desde principios de año.

Después de la forzada foto del jueves en la mesa política, con torta incluida para celebrar el cumpleaños de Patricia Bullrich, Karina Milei terminó de aceitar el lazo con la senadora al ser una de las dos invitadas libertarias al festejo más íntimo que hizo la ex ministra de Seguridad por sus 70 años.

Fue el sábado, en el restaurante del hotel Uno Buenos Aires Suites, justo detrás del Congreso, sobre la avenida Rivadavia. La familia de Bullrich le armó una especie de brunch vespertino, con dos turnos de invitados que pasaron por allí entre las 16 y las 19.

Por un lado, la senadora recibió a su familia, pero en una versión más extendida que su marido, hijo y nietos, ya que también concurrieron primos que hacía mucho tiempo no veía.

Por el otro, estuvo su equipo de colaboradores del Senado, con el que ya había celebrado el jueves, día del cumpleaños, pero al que se agregó la secretaria general de la Presidencia y, también, Pilar Ramírez, la principal espada karinista en la Legislatura y con aspiraciones de candidaturas para 2027 en la Ciudad.

El encuentro sirvió para aliviar tensiones entre la hermana del Presidente y la senadora, que por ahora parece negarse a encarar una candidatura a nivel porteño el año que viene y que, además, en una aparente intención de nacionalizar sus expectativas electorales, viene despachándose duro contra el Gobierno por temas diversos de la agenda, más allá de Adorni.

“Karina entendió que Patricia quiere ayudar desde adentro, y que su rol muchas veces es criticar cuando cree que corresponde hacerlo”, sueltan cerca de Bullrich, que viene intercalando gestos que hacen pensar en una ruptura política con acercamientos con los hermanos Milei que intentan solidificar la alianza.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *