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  • Aferrados a la tabla salvadora de la economía

    Aferrados a la tabla salvadora de la economía

    Entre todas las excepcionalidades que rodean al experimento libertario de Javier Milei, hay una que empezó a cristalizarse con mayor nitidez en los últimos meses y que podría sintetizarse en una pregunta: ¿puede un gobierno mantener un grado de eficacia en la gestión, y una sintonía con la sociedad, mientras al mismo tiempo evidencia un nivel tóxico de confrontación política interna? Una respuesta clásica indicaría que es inviable porque las tensiones terminan afectando la dinámica de la administración, y esa disfuncionalidad genera descontento entre los votantes.

    Pero Milei parece haber disociado ambos planos para enunciar que su único y absoluto objetivo es el crecimiento económico, porque al final del día será evaluado por su capacidad para controlar la inflación, estabilizar las variables macro y generar mayor bienestar. No es una decisión estratégica, es simplemente su naturaleza de economista.

    Eso lo hace manifestarse prescindente de la política, también como un signo de impotencia. Incluso si las disputas domésticas ponen en juego su capital simbólico en materia de transparencia y diferenciación de la casta. Así como puede ser enérgico y rugir indicadores económicos, se muestra incapaz de dar tres gritos para aplacar las rencillas intestinas y motorizar su gabinete. Piensa que puede garantizar lo primero sin resolver lo segundo.

    Javier Milei le grita "chorros" a un grupo de periodistas en los pasillos del Congreso
    Javier Milei le grita “chorros” a un grupo de periodistas en los pasillos del CongresoRodriguez Yebra, Martin (Secretario de Política)

    “A Javier lo votaron para resolver la economía, para combatir a la casta y cambiar la política. Pero cada vez más todo queda reducido a lo económico. En el resto, nos diferenciamos cada vez menos, y así perdemos capital simbólico. Entonces la única tabla de salvación es la economía”. El razonamiento pertenece a una figura clave del Gobierno y sintetiza una percepción interna generalizada: que el Presidente sólo está dispuesto a jugarse por el rumbo de la economía, por convicción, por conveniencia, por formación.

    Esto le quedó claro a uno de los ministros que esta semana conversó con Milei, muy lateralmente, sobre los últimos escándalos. “Es una locura, hay que pararlos”, fue la respuesta que escuchó del mandatario, señal de que claramente está disgustado con ese tipo de peleas. Pero en ningún momento dio indicios de que él se disponía a actuar. “Hay que pararlos”, es una frase impersonal; no es lo mismo que decir “yo los voy a parar”. En ese matiz anidan los rasgos de un liderazgo reticente.

    En sólo diez días el Presidente fue desautorizado dos veces, primero por Manuel Adorni al no presentar su declaración jurada como había prometido el mandatario, y esta semana por el Gordo Dan, cuando dijo que le habían mentido sobre los mensajes de Martín Menem. Milei invirtió los roles y se convirtió en el vocero público del Gobierno que sale en defensa de su equipo, sin red ni planificación.

    Milei encabeza una nueva reunión de Gabinete
    Milei encabeza una nueva reunión de Gabinete

    La paralización del Presidente frente a estos temas tiene una razón emocional. Milei fue inflexible en otros momentos de su gestión para despedir en un solo movimiento a funcionarios como Guillermo Ferraro, Osvaldo Giordano, Sonia Cavallo o Nicolás Posse. Pero no se interponía en esos casos una sensibilidad personal. Lidiar con los lazos que mantiene con su hermana Karina o con Santiago Caputo es un desafío que tiene que ver más con la psicología que con la especulación política.

    El paroxismo de esta situación se dio esta semana con el cruce entre el asesor y Martín Menem, un nudo que, como no podía ser de otra manera, se gestó en el mundo virtual. Menem habló con Milei apenas estalló el escándalo el fin de semana pasado y, según dicen en su entorno, el Presidente entendió la situación y por eso salió a decir en público que le habían “prefabricado” la filtración de mensajes en contra de Caputo y su entorno.

    Caputo, por su lado, habló varias veces con Milei esta semana, mucho más que en todo el período previo. En ningún momento fue reprendido por exponer en público su encono con el titular de Diputados, y cuando el Presidente habló en un streaming esta semana lo describió “como un hermano” para él.

    Martín Menem y Santiago Caputo
    Martín Menem y Santiago CaputoArchivo

    Este episodio entre Caputo y Menem, sumado a lo de Adorni, a las tensiones entre Karina y Patricia Bullrich y a los ruidos en la mesa política, parece marcar una dinámica constante. Es decir, el Gobierno incluye como parte de su funcionamiento una dosis de desorden y de internas con el cual se está acostumbrando a convivir. No es una situación excepcional, es el estado natural. Es difícil de describir el nivel de desconfianza y rencor entre facciones.

    Hay una convicción plena entre los funcionarios de que Milei no va a intervenir y de que, en consecuencia, habrá que acostumbrarse. Esto implica convivir con un Adorni devaluado, con una Bullrich disgustada (que esta semana vio partir a un funcionario clave en Seguridad como Federico Angelini, monitor del plan Bandera), con un Caputo lastimado, con una Karina implacable. El paquete viene con todos estos ingredientes. Se abandonó la posibilidad de que se pueda recuperar algún tipo de organización.

    Los dos bandos

    Dentro de esta desconfiguración, emerge ahora un rasgo novedoso, que es la cristalización en el universo libertario de dos bandos que exceden al núcleo duro de Karina Milei o Santiago Caputo. Ya no se trata sólo de los Menem y Sebastián Pareja, por un lado, o del Gordo Dan y las Fuerzas del Cielo, por el otro.

    Por ejemplo, Nicolás Márquez, el biógrafo de Milei, sorprendió con un posicionamiento público muy crítico sobre Adorni. Lo mismo ocurrió ahora con Agustín Laje, director de la Fundación Faro, quien cuestionó a Martín Menem esta semana. En la otra vereda, Lilia Lemoine ya actúa abiertamente como ariete del ala karinista, en una línea similar a la del cineasta Santiago Oría. Es decir, se van conformando dos alineamientos paralelos como si fueran ejércitos que se preparan para una guerra superior.

    Karina Milei abraza a Lilia Lemoine, delante de Adorni
    Karina Milei abraza a Lilia Lemoine, delante de Adorni

    Los ministros, que están a tiro de decreto, no intervienen públicamente de las rencillas. Pero se asume que Pablo Quirno, Diego Santilli, Juan Bautista Mahiques, Alejandra Monteoliva y Carlos Presti orbitan con Karina; y que Luis Caputo y Mario Lugones, sumado a los funcionarios de organismos como la SIDE y la ARCA tienen afinidades con Santiago. Después están los mileistas puros, que sólo se referencian en el Presidente, como Federico Sturzenegger y Sandra Pettovello.

    El enfrentamiento queda expuesto con cualquier tema de controversia que alcance estado público. Ocurrió con el escándalo Adorni, con la filtración del perfil de Martín Menem, con la denuncia judicial de Pareja contra tuiteros celestiales, con la licitación de la Hidrovía, con la filtración de audios y las sospechas de espionaje, hasta con la controversia por José Luis Espert, que el propio Milei reflotó esta semana (la pelea con Victoria Villarruel ya es de otra era glacial). Es decir, ya no se trata solamente de visiones diferentes sobre el proyecto libertario. Están en disputa cuotas de poder, intereses, negocios. Hay un actor clave del ecosistema violeta que desde hace tiempo vaticina que “todo esto va a terminar mal en la justicia”.

    Es cierto que en todos los gobiernos hubo internas feroces, a veces entre facciones del partido gobernante, como ocurrió en el radicalismo de Raúl Alfonsín, entre “La Coordinadora” y la “Línea Nacional”, y en el peronismo de Carlos Menem entre “celestes” y “rojo punzó”. También pasó con las coaliciones, desde las disputas entre el Frepaso y la UCR en la Alianza de Fernando de la Rúa hasta la guerra epistolar entre el cristinismo y el albertismo en el último Frente de Todos.

    Carlos Corach y Eduardo Bauzá, en tiempos del gobierno de Carlos Menem
    Carlos Corach y Eduardo Bauzá, en tiempos del gobierno de Carlos Menem

    La curiosidad libertaria es que alberga agrias rencillas dentro en una fuerza política unipersonal, que posee un capital que empieza y termina en Milei, cuyo liderazgo nadie cuestiona internamente. Pero esa centralidad individual no se traduce en un mayor ordenamiento interno, porque el propio líder reniega de esa tarea, y en vez de delegarla bajo su supervisión, se desentiende.

    En este contexto, el proyecto libertario queda angostado al desempeño económico. Y en este plano, después de un primer trimestre muy adverso, Milei y Toto Caputo encuentran algunos motivos para ilusionarse con una mejora de las expectativas. Así como la semana anterior los datos de inflación, de la recaudación y de empleo le dieron señales favorables, ahora hubo alicientes con el índice de actividad económica de marzo, que fue 3,5% superior a febrero; con el dato de superávit comercial de abril, que mostró un crecimiento de las exportaciones del 33,6% respecto del mismo mes del año pasado, y de la aprobación del nuevo tramo del crédito del FMI.

    La cúpula de la UIA esta semana con el ministro de Economía, Luis Caputo.
    La cúpula de la UIA esta semana con el ministro de Economía, Luis Caputo.

    No alcanza para configurar un cambio de tendencia y el ingreso a una senda de repunte sostenido de la economía, pero sí para pensar que la caída puede haber encontrado un límite. Hay varios sectores empresariales, no sólo en minería, energía y agro, muy dinámicos a la búsqueda de nuevos negocios y aliados. Pero el problema mayor persiste en la economía callejera, en el consumo y el poder adquisitivo. Ahí la realidad es otra, como quedó reflejado esta semana en los datos del Indec de marzo, con caídas interanuales de ventas en supermercados (-5,1%), autoservicios (-7,2%) y shoppings (-13,3%).

    Luis Caputo dejó una frase clave en su última entrevista: “Seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil”. Lo dice después de un fuerte recorte presupuestario, pero estaría indicando que no hay más remedio que crecer fuertemente para mantener el equilibrio en las cuentas. Se trata de un cambio sustancial, ya que denota un intento por pasar de la fase esencialmente fiscalista a otra más productivista, que probablemente sienta más ajena, pero más necesaria. Habrá que ver cómo lo digiere Milei, quien siempre se sintió identificado con la motosierra como símbolo de su política económica.

    En la Bolsa de Cereales, Milei reveló que la indigencia pasó del 18% al 6%
    En la Bolsa de Cereales, Milei reveló que la indigencia pasó del 18% al 6%

    El ministro de Economía parece resignado a que su propuesta de un gran acuerdo político con los gobernadores para dar señales de estabilidad y previsión nunca atravesarán el filtro de Karina Milei. Por eso en su conferencia de prensa del viernes acotó sus aspiraciones a un pacto fiscal con las provincias para reducir impuestos provinciales y tasas municipales. En la mayor dependencia del éxito económico, Toto Caputo es la figura troncal del gobierno de Milei. Es el único que le puede dar insumos al proyecto de reelección presidencial. La idea de la reparación de la política, de la lucha contra la casta y de la honestidad como bandera quedaron desgarradas.

    In God we trust

    El Gobierno está especialmente entusiasmado con la idea de que el papa León XIV visite la Argentina. Generaría una expectativa positiva y le permitiría a Milei mostrarse como el primer presidente después de Alfonsín en recibir a un Sumo Pontífice. Convocaría una movilización masiva que la Casa Rosada podría capitalizar en algún modo. Pero habría que tener en cuenta que si viene al país, León traería consigo señales de amor y paz, pero también un mensaje social de prioridad a los más pobres, una apuesta por el diálogo interreligioso y su prédica contra los “delirios de omnipotencia”, con los que identificó a Donald Trump.

    El papa León XIV llega al aeropuerto de Bamenda para oficiar una misa, en Camerún, el mes pasado
    El papa León XIV llega al aeropuerto de Bamenda para oficiar una misa, en Camerún, el mes pasadoAndrew Medichini – AP

    El Papa les ha comentado a algunos obispos argentinos sobre su intención de visitar la Argentina este año. Y hubo señales en estos días que abonaron ese camino. Uno fue la designación de Michael Banach como nuncio apostólico en el país. Inmediatamente después, el Gobierno confirmó como secretario de Culto a Agustín Caulo. Con este doble movimiento quedó normalizada la vía diplomática.

    Después vino el candombe uruguayo, que empezó cuando el exembajador Carlos Enciso dijo que estaba confirmada la visita a la región y generó un revuelo que llevó a la Conferencia Episcopal de ese país a emitir una carta en la que precisaba que todavía no tenían una fecha definitiva. Quirno pareció intentar no quedarse atrás de esa movida cuando tuiteó al día siguiente: “Vine a reunirme con el Presidente Milei para darle ‘la Buena Noticia’ que hará feliz a todo el pueblo argentino. Solo resta definir la fecha… qué linda Primavera…!”.

    De todos modos, en algunos sectores de la cúpula eclesiástica no cayó bien esa ansiedad por adelantarse en la noticia, porque la confirmación oficial sólo puede venir del Vaticano. Ni el Gobierno ni los obispos argentinos pueden hacerlo. Y quienes conocen los movimientos en Roma aseguran que León quiere ver el desenlace de las elecciones del 7 de junio en Perú, para terminar de definir su itinerario, no porque su decisión dependa de quién resulta ganador, sino para asegurarse de que el proceso no se enturbie. No encararía una visita a América latina sin incluir el país que lo marcó en su tarea pastoral. En la curia notan que ahora el Vaticano recuperó sus procedimientos tradicionales, lejos de las informalidades que había impuesto Bergoglio.

    Monseñor Marcelo Colombo y monseñor Raúl Pizarro, presidente y secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, respectivamente, junto al arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, se reunieron en el Palacio San Martín con el canciller Pablo Quirno, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello y el secretario de Culto, Agustín Caulo.
    Monseñor Marcelo Colombo y monseñor Raúl Pizarro, presidente y secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, respectivamente, junto al arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, se reunieron en el Palacio San Martín con el canciller Pablo Quirno, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello y el secretario de Culto, Agustín Caulo.Conferencia Episcopal Argentina

    Quirno, junto con Pettovello, recibió el jueves en la Cancillería al presidente y al secretario general de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo y Raúl Pizarro, y al arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva. Quienes estuvieron allí aseguran que no se habló de la posible visita del Papa.

    Tampoco del tedeum de mañana, en el que García Cuerva buscará mostrar nuevamente su capacidad de interpelar sin confrontar, de pacificar sin conceder. El arzobispo porteño supo trabar una relación personal, y hasta cierto punto afectuosa con Milei, quien llegó a recibirlo en secreto en la Casa Rosada. Pero después el Presidente enfrió ese vínculo como el que mantiene con toda la Iglesia católica. De hecho una queja habitual de los obispos es que el mandatario nunca los volvió a recibir desde un primer encuentro protocolar que mantuvieron.

    En esa reunión del jueves, Quirno se identificó como el interlocutor principal con la Iglesia a partir de ahora, ya que la secretaría de Culto está bajo su esfera. Para algunos de los que estuvieron ahí fue una señal positiva esa aclaración porque muchas veces el Gobierno los desconcierta; otros, en cambio, lo vieron como un intento excesivo de centralización.

    Sandra Pettovello con el papa León XIV
    Sandra Pettovello con el papa León XIV

    Pero la figura más activa en ese vínculo siempre ha sido Pettovello, con quien la Iglesia ha mantenido una relación cordial y constante, aunque tengan diferencias en materia social. Este contrapunto volvió a emerger esta semana, porque los obispos plantearon su preocupación por la situación económica en los barrios populares y las carencias de las personas con discapacidad, y la ministra insistió en que no hubo una disminución en la ayuda sino una redefinición en las lógicas de asignación. Aunque nadie lo mencionó, el espíritu de la posible visita papal ayudó a entender que tanto la Iglesia como el Gobierno tienen incentivos comunes para que ese proyecto se concrete satisfactoriamente.

    Hoy Pettovello parte hacia Roma para un encuentro de ministros de Iberoamérica convocado por el Vaticano. Su agenda incluye una audiencia grupal con el papa León XIV. Habrá mucha atención puesta hasta en los susurros del pontífice.

  • Mejor país del mundo

    Mejor país del mundo

    Ahora que se acerca el Mundial de fútbol y una nación entera que ostenta con orgullo tres copas apostará a reafirmar por cuarta vez su condición de “mejor país del mundo”, no está mal parar la pelota para pensar las otras razones por las cuales un argentino podría percibirse hoy viviendo en esa especie de Edén.

    El punto de partida podría ser la primera escena de la serie The Newsroom, estrenada en 2012, que cuenta la historia del equipo de redacción de informativos de una cadena de televisión de Estados Unidos desde la perspectiva del periodista Will McAvoy, un presentador de noticias algo irritativo interpretado por Jeff Daniels.



    El periodista participa de una conferencia en una universidad durante la cual evita dar respuestas que pudieran revelar su punto de vista, acaso sobreactuando la idea de objetividad y neutralidad en un país tensionado por los intereses de las empresas de comunicación y la puja entre demócaratas y republicanos. Trump no era un proyecto presidencial todavía.

    Una alumna pregunta: “¿Por qué Estados Unidos es el mejor país del mundo?”.

    Los otros panelistas abonan cada uno alguna razón que avala la afirmación de la estudiante, pero McAvoy elude la respuesta con un chiste deportivo. Luego es presionado a responder seriamente y lanza la siguiente diatriba que provoca estupor en la sala:

    «EE UU no es el mejor país del mundo. No hay una sola prueba que apoye la afirmación de que somos el mejor país del mundo. Somos el séptimo en alfabetización. El vigésimo segundo en ciencia, el cuadragésimo noveno en esperanza de vida, el 178 en mortalidad infantil, el tercero en ingresos por hogar, el cuarto en mano de obra y el cuarto en exportaciones. Somos líderes mundiales en sólo tres categorías: número de encarcelados per cápita, número de adultos que creen que los ángeles existen y en gastos de defensa, ya que gastamos más que los 26 países siguientes juntos, 25 de los cuales son aliados”.

    La semana que acaba de culminar en la Argentina podría aportar decenas de razones, a las que ya existían, para poner también aquí en duda la idea de “mejor país del mundo” que nos rodea. No, Argentina no sólo no es el mejor país del mundo sino que hoy atraviesa una de sus peores versiones. Solo superable por el horror de la violencia y la muerte que impuso el golpe militar, hace 50 años.

    La representación institucional tocando “fondo de olla” con su sainete (con perdón del género) de otakus, falsas cuentas de X, mensajes crípticos, zancadillas y filtraciones de audios sexuales como entretenimiento zombie y la Justicia expuesta como cabeza de una causa armada a base de aprietes y extorsión para correr de escena a una de las principales dirigentes opositoras. La supuesta alianza con EE UU para defender “bienes comunes globales”, eufemismo detrás del que se esconde una brutal entrega de soberanía sobre bienes argentinos en el Atlántico Sur, el negociado de la Hidrovía, manchando la licitación de la principal vía de comercio exterior, la “limpieza” de pobres en la ciudad más rica del país bajo el delirante título “Tormenta negra”, y la eliminación de beneficios en la tarifa energética para los habitantes de zonas frías, convalidado por el peor parlamento del que se tenga memoria, todos hechos ocurridos en una semana.

    Y eso, por no sumar las estadísticas que hablan de una Argentina derrumbada en casi todas sus variables, salvo las que benefician a poquísimos argentinos, los mismos que van a llenar los estadios en EE UU y México para alentar a la selección que, si nos regala la cuarta, nos hará sentir hermanados otra vez vaya a saber en qué, aunque a la vuelta de la esquina solo queden los restos de lo que alguna vez fuimos, o soñamos ser.

    Mejor país del mundo

  • Santiago Caputo marca autonomía para recuperar centralidad

    Santiago Caputo marca autonomía para recuperar centralidad


    El 5 de septiembre de 2025, a la 1.04 de la madrugada, Santiago Caputo salió de la clandestinidad con un mensaje oficial: “Bueno. Llegó la hora”. Hasta entonces, el asesor presidencial, la figura más influyente del Gobierno, se mantenía en la impunidad del usuario anónimo, en la construcción de un personaje ficticio y el manejo de los hilos del poder tras bambalinas.

    La aparición en las redes con nombre y apellido se produjo dos días antes de la catastrófica elección bonaerense, en medio de peleas internas con los Menem, brazos ejecutores de Karina Milei. La crisis que desató el resultado fue contenida a partir de la intervención de Estados Unidos, en la que Caputo tuvo participación, y se mencionaba como contrapartida su asunción a un cargo.

    En el análisis de costos y beneficios de la jugada, el asesor sólo iba a aceptar un puesto si se trataba de la Jefatura de Gabinete con la garantía del control total de la botonera. Eso o nada. Ganó la hermana y terminó siendo nada, pero su salto a tener voz propia en X, el universo en el que se mueve el Presidente y la militancia libertaria, fue un recurso para pasar a la ofensiva.

    Un mecanismo similar funcionó cuando denunció hace una semana a Martín Menem por difundir contenidos en su contra desde la ya célebre @PeriodistaRufus. El consultor vio la vulnerabilidad expuesta y la aprovechó. El sábado a la mañana, pasadas las 8, Manuel Vidal, asesor del asesor, le envió el tuit en el que también estaba arrobado. La noticia adjunta era sobre la situación de Flybondi, una low cost adquirida por Leonardo Scatturice, quien oficia de nexo con un sector de Washington y con vínculos en los servicios de inteligencia.

    Desde el ala de Karina hace tiempo que señalan extraoficialmente objeciones respecto de licitaciones y negocios que se gestan en dependencias bajo la órbita de Caputo. Despotrican también por la función informal de su hermano Francisco en las empresas públicas. Esas versiones alimentaron la posibilidad de un retroceso mayor de su injerencia, luego del punto de quiebre que sufrió este año: la quita del Ministerio de Justicia y, con ello, la potestad de definir el nombramiento de un tercio de las vacantes en tribunales y de moldear la futura Corte. Dicen, aunque parezca imposible, que nunca quiso ver el video en el que Sebastián Amerio, su amigo del alma, interrumpía una sesión del Consejo de la Magistratura porque estaba siendo desplazado en ese instante de su silla de viceministro.

    Volviendo a “Rufus”, cuando el asesor interpretó podía escrachar con pruebas a Menem no lo dudó y con dos palabras desató el caos: “Qué gagá”. Fue la forma más efectiva que encontró para hacer público un reclamo que había realizado al Presidente en diversas oportunidades. El asesor sostiene que “los primos” (Martín y “Lule”) pusieron a Karina en contra suyo, y ese es el inicio de todos los males. Intenta, en una distinción muy fina, no atacar a la hermana. Aceleró para mostrar su teoría: los riojanos son “traidores” porque trabajan para un proyecto político personal y sólo usan a los Milei.

    Como sea, Caputo demostró autonomía de criterio y le dio una inyección anímica a Las Fuerzas del Cielo. La tropa digital venía desencantada, con poca movilidad, y el desafío de su jefe intelectual reactivó el dispositivo. Ese es el primer dato: la facción política de los jóvenes se alineó en la posición del asesor, desautorizando la versión presidencial.

    Milei hace meses que demuestra ser prescindente en la administración de la interna. Quiere quedar bien con los dos bandos aunque todos le digan que la convivencia es imposible y su actitud, suicida. Después del verano el clima se enrareció, en especial con al affaire de Manuel Adorni. La falta de estrategia para contrarrestar la causa por enriquecimiento ilícito amplificó el malestar y llevó a Patricia Bullrich, la más experimentada del gabinete, a desmarcarse con contundencia.

    Es probable que la actitud de la senadora, al dejar al resto desdibujado, haya incentivado de manera indirecta la posterior acción de Caputo, pero la diferencia es sustancial: Bullrich se diferenció de Milei, puede tener una vida dentro o fuera de LLA; en cambio, Santiago avisó que no se va, que va a dar una pelea interna, dentro de la “causa”.

    El mensaje de Caputo tuvo dos sentidos: dejar claro a los suyos que está preparado para la guerra y mostrar ante el círculo rojo que no está afuera. Si bien Milei no echó a Menem –nunca estuvo entre las posibilidades– tampoco reprendió al asesor por sacar los trapitos al sol generando un escándalo. No lo instruyó para frenar la avanzada, ni para seguirla. Eso, en los hechos, es una habilitación.

    El Presidente recibió a Agustín Romo, al frente de la conducción política de Las Fuerzas del Cielo, el lunes en Olivos. Habían cruzado mensajes el sábado, el día D en las redes. El legislador es nacido y criado en Twitter, de los primeros en acompañar a quien por entonces era un economista alborotado en los medios. Le explicó el desarrollo del “caso Rufus”, una cuenta que venían monitoreando hacía tiempo, y que encuadra con el desgaste que dicen estar padeciendo en manos del aparato partidario.

    A Karina, según quienes la conocen, le molesta este tipo de ruido. Una de las cosas que lamentó en las últimas horas es “darle de comer” a Santiago. Esa frase denota que reconoce, de mínima, un error o una torpeza de parte de Menem. En otra galaxia, Lule está alejado del conflicto de las redes: no las ve, no le interesan, las minimiza. El mismo día que su primo se preparaba para dar entrevistas en la televisión, él recibía gente en su despacho, por caso, al gobernador de Chaco, Leandro Zdero, como si nada pasara. La misma actitud imperturbable tuvo cuando Sebastián Pareja estaba indignado por el ataque que recibía de parte de la tropa digital. “No te calentés, no pasa nada”, repetía el riojano.

    Mientras crecía el fuego cruzado, la composición de la escena se volvió dantesca ante la filtración de audios de una conversación íntima del Presidente con una señorita que supo transitar por distintos espacios partidarios. Una y otra vez, se repetía lo mismo, como si se hablara de un niño: ¿Quién cuida al Presidente?

    En paralelo, otro frente de disputa llega a un desenlace: el contrato millonario por la Hidrovía. Se le atribuyó al consultor un favoritismo por Jan De Nul, empresa que se perfila como ganadora, frente a DEME, firma que desarrolló un fuerte lobby para ligar a su competidora con capitales chinos, algo restringido en los pliegos. Detrás de DEME, dicen en el caputismo, se escondían “los primos”, hecho que niegan. El jueves, directivos de Jan De Nul fueron recibidos por el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, lo que pareció un gesto de aval frente a las versiones.

    Es probable que Santiago Caputo sea de las personas que mejor decodifica la psiquis de Milei. Cuando se sintió acorralado, desplegó un operativo para destacar los organismos que maneja: comunicados de apoyo de la CIA a la SIDE, gacetilla por la creación de un centro antiterrorista, la adulación de funcionarios propios por el fallo a favor de YPF. Se puso en valor frente a los ojos de Milei.

    Postea cuando sabe que el Presidente puede estar mirando para obtener el retuit inmediato. De vez en cuando escribe elogios desmedidos, lo llama “rey filósofo”, afirma que no hay registro de nadie con su “nivel de conocimiento en el mundo”, habla de su “claridad meridiana”, y así. Debe ser difícil para alguien con rasgos narcisistas no caer en la tentación de mostrarse más astuto e inteligente que su amo.

    Si bien suele decir que su propósito cuando esto termine es mudarse a Montana –como si la vida fuera un capítulo de Yellowstone–, dentro del oficialismo no todos le creen. Los que le tienen recelo, vaticinan que aprovechará sus contactos y su rol de facilitador de negocios –como pasa con el fuerte crecimiento de los hermanos Neuss, sus amigos del Martindale– para tallar en el mapa de poder más allá del mileísmo. Otros, en minoría, le adjudican un interés en la política. “Armó una agrupación y un personaje de sí mismo. Les da a los pibes el insumo que seduce a esa edad, para algo es”, describe alguien que participa de las reuniones de gabinete en Casa Rosada.

    En sus posteos, suele mezclar imágenes de armas, operativos militares, tips de estrategia y citas de autores, muchas veces apócrifas, porque lo que le importa no es la realidad sino la fantasía que crea de su propia personalidad. En las cuentas blue que usó y que usa, se refleja como un ser psicópata, algo que hasta le da placer afirmar en privado. Una especie de Tom Ripley, el protagonista perverso, amoral, ambicioso, fabulador y particularmente inteligente de la saga de Patricia Highsmith, a quien –dicen– no ha leído.

    Siempre tuvo fascinación por el espionaje, basado en lecturas y películas. Quizá, también, en una leyenda familiar. El “rumor” es que su abuela era hija de una espía francesa, de origen alemán, que se vino al país allá por 1920. Leonor Hoppfe Von Kaisenberg conoció en el viaje en barco a Eugenio Gabriel Bory, con quien se casó muy rápido y tuvo a su única hija Magdalena Carlota. No se supo nada más de la supuesta agente, quien se separó del esposo y se alejó de sus vidas en una historia enigmática que quedó grabada en la cabeza del pequeño Santiago.

  • A días de la privatización de la Hidrovía, Jan de Nul se reunió con el embajador de Estados Unidos

    A días de la privatización de la Hidrovía, Jan de Nul se reunió con el embajador de Estados Unidos

    Los directivos de la dragadora belga Jan De Nul fueron recibidos este jueves por el embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, a días de que se adjudique la privatización de la Hidrovía sobre los ríos Paraná y Paraguay.

    El embajador norteamericano escuchó de primera mano los planes de la empresa de cara a la nueva concesión de la vía navegable troncal. Jan de Nul es la candidata a ganar, pues ofertó la misma tarifa de peaje que su competidora belga DEME, pero ganó en el tramo técnico.

    DEME advirtió en Estados Unidos sobre una presunta presencia de empresas de China en la licitación, pese a estar prohibidas en el pliego.

    Los directivos de Jan De Nul describieron los planes del consorcio belga-argentino que integran junto con la compañía local ServiMagnus, además de detallar los planes de trabajo y de obras, las características de las dragas y herramientas de balizamiento que utilizarán de resultar ganador de la licitación, al igual que la tecnología que implementarán para la seguridad de la navegación y para colaborar en la lucha contra el contrabando y el narcotráfico.

    Se ratificaron los antecedentes presentados en las ofertas para la licitación, donde se certifica que toda la tecnología e insumos que se utilizarán son provenientes de países de Occidente y en particular de proveedores de los Estados Unidos, como por ejemplo, las cámaras de vigilancia.

    “La empresa aprovechó la oportunidad brindada por la Embajada de los Estados Unidos en Argentina para desmentir categóricamente las maliciosas afirmaciones que circularon en diversos medios de comunicación, que adjudicaban algún tipo de relación comercial o contractual con empresas de capitales estatales chinos y que solo buscan entorpecer el desarrollo del proceso licitatorio, dejando al descubierto la impotencia de sus competidores para superar una propuesta de excelencia, tanto en materia de calidad de servicio como en costos”, comunicó Jan de Nul.

    Por último, los directivos de la compañía describieron toda su exitosa y reconocida experiencia en estos 30 años de trabajo en la vía navegable, para apoyar el desarrollo de la producción argentina y se comprometieron a sumar y trabajar en futuros proyectos con empresas norteamericanas en el marco de las tareas de la concesión.

  • Hidrovía, la mayor licitación de Milei: China, los Neuss, Caputo en Washington y el fallo de Rafecas

    Hidrovía, la mayor licitación de Milei: China, los Neuss, Caputo en Washington y el fallo de Rafecas

    El juez federal Daniel Rafecas rechazó este jueves el pedido para frenar la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay. Lo hizo horas después de que Reuters revelara que el congresista republicano Brian Mast, presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y aliado de Donald Trump, había enviado una carta al secretario de Estado Marco Rubio alertando sobre una “influencia maligna china” en la puja por el contrato. Esa misma semana, el asesor presidencial Santiago Caputo viajó a Washington y se reunió con Mast, Michael Jensen—director senior del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional— y con el embajador argentino Alec Oxenford. La licitación más grande del Gobierno de Milei se convirtió en un asunto de política exterior.

    La Hidrovía Paraná-Paraguay es la principal vía navegable de exportación de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Por allí transita el 80% de las exportaciones agroindustriales argentinas, más de 80 millones de toneladas de granos y sus derivados por año. El contrato que se está licitando contempla el dragado, redragado, balizamiento y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal por 25 años, con inversiones estimadas en 10.000 millones de dólares y una facturación anual de entre 200 y 300 millones. Jan De Nul, la empresa belga que opera el canal desde 1995, compite contra DEME —también belga—, que incorporó al fondo estadounidense KKR, a Great Lakes Dredge & Dock y a Clear Street para fortalecer su oferta con capital norteamericano. El Gobierno excluyó de la licitación a empresas estatales extranjeras, lo que dejó afuera a las chinas. Eso, sin embargo, no cerró la discusión sobre la influencia del país asiático.

    Polémica por la licitación de la hidrovía Paraguay Paraná

    Los Neuss, socios ocultos, amigos de Caputo

    El núcleo de las denuncias sobre la licitación apunta en primer lugar hacia los hermanos Juan, Patricio y Georgi Neuss. Tal como contó Rodis Recalt en la revista Noticias, los Neuss son amigos del asesor presidencial Santiago Caputo desde la infancia: compartieron el country Martindale de Pilar desde los cinco años. A través de su firma Edison Energía, fundada apenas un año antes de empezar a ganar licitaciones, se adjudicaron la concesión de Transener por 300 millones de dólares junto a Genneia, de Jorge Brito Jr., y ganaron las concesiones de las represas Alicurá y Cerros Colorados.

    Pasaron de tener una sola distribuidora eléctrica en la Patagonia a operar en toda la cadena eléctrica del país: generación, transporte y distribución. Algunos diputados opositores compararon, en diálogo con PERFIL y con tono de chicana, esa velocidad de su crecimiento en el sector energético con el salto patrimonial de Manuel Adorni desde que está en la función pública. No tenían experiencia previa y eso generó sospechas desde el inicio en los denunciantes.

    En la Hidrovía aparecerían como socios ocultos de Jan De Nul con una participación estimada del 50% del contrato a través de subcontrataciones no declaradas, según la denuncia de la diputada Marcela Pagano.

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    Montaje realizado con IA: Juan y “Paddy” Neuss

    Los Neuss financian la Fundación Faro, que conducen Agustín Laje y Francisco Caputo, hermano de Santiago. Son dueños del Yot Club, donde se organizan cenas para recaudar fondos para LLA. En febrero de 2025 aportaron 35 millones de pesos a la estructura partidaria para las elecciones de medio término. Y Servimagnus, el socio local de Jan De Nul, está vinculada al Grupo Román, que también aparece en el mapa de subcontratistas junto a los Neuss. El hilo es complejo, pero siempre termina como denominador común en “los empresarios del momento”.

    Alarma en EE.UU. por presunta influencia de China

    El otro punto de conflicto es en escala geopolítica: alertaron a Estados Unidos de una presunta influencia china en la oferta de Jan De Nul. El consorcio liderado por DEME, que quedó en segundo lugar en la evaluación técnica, trasladó a funcionarios de Washington que Servimagnus, el socio local de Jan De Nul, tendría vínculos con empresas chinas a través de Agrofina, y esa conexión representaría “un riesgo para la seguridad nacional de Argentina y de Estados Unidos“. Eso describe la carta que Mast envió a Rubio, elevando la cuestión al terreno diplomático.

    Jan De Nul y Servimagnus rechazaron las acusaciones en un comunicado conjunto: “Las referencias que buscan instalar un supuesto vínculo de JDN y Servimagnus con capitales y empresas chinas son absolutamente falsas y malintencionadas“. Asimismo, respondieron que DEME había integrado un joint venture con firmas chinas en la licitación corta de la Hidrovía de 2022 y en proyectos en Ecuador. Mientras ambas firmas se acusan e intentan despegarse de China, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación reconoció esas alianzas previas con compañías de la potencia asiática pero aclaró que eso “no constituye motivo de descalificación“.

    El Gobierno sostiene que la licitación fue auditada por la UNCTAD y que contó con mesas participativas con exportadores, cerealeras y entidades industriales.

    Marco Rubio 20052026
    Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU.

    Las advertencias de irregularidades y la denuncia de Taiana que Rafecas no dio lugar

    Las denuncias no llegaron solo desde el frente internacional y la oposición. La semana pasada, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas emitió un dictamen formal ante la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 9 advirtiendo sobre “serias y evidentes irregularidades” en el proceso. El organismo señaló ausencia de estudios de impacto ambiental, incumplimiento del Acuerdo de Escazú, falta de participación de las provincias ribereñas, cláusulas restrictivas en las impugnaciones—que exigen una garantía de 10 millones de dólares para cuestionar decisiones administrativas— y riesgos de direccionamiento del proceso. Fue el tercer informe crítico emitido sobre la licitación: el primero había señalado supuestas inconsistencias en los documentos y el segundo advirtió sobre el posible direccionamiento de los pliegos.

    El diputado nacional Jorge Taiana, de Unión por la Patria, tomó ese dictamen como base para presentar un nuevo proyecto de resolución en la Cámara de Diputados exigiendo la suspensión inmediata de la licitación. “Estamos ante un proceso plagado de irregularidades y observaciones de enorme gravedad institucional. El Gobierno debe suspender inmediatamente esta licitación y garantizar un procedimiento transparente“, dijo Taiana en el comunicado que acompañó la presentación. Su proyecto pide también la realización de estudios ambientales integrales, la participación efectiva de las provincias ribereñas y una nueva audiencia pública. Hay además tres denuncias penales activas en el Poder Judicial.

    Sin embargo, Rafecas rechazó el pedido de suspensión cautelar este jueves. El juez coincidió con el dictamen del fiscal Guillermo Marijuan y concluyó que no existen elementos suficientes ni un riesgo concreto que justifique detener el proceso. La licitación, por ahora, sigue su curso.

    Este martes 19 de mayo se abrió el tercer y último sobre de la licitación, correspondiente a la oferta económica. Tanto Jan De Nul como DEME ofertaron el piso de la banda tarifaria prevista en los pliegos. Como Jan De Nul había obtenido mayor puntaje en la evaluación técnica, quedó mejor posicionada. DEME endureció su postura y habló de “serias dudas” sobre el procedimiento. La empresa dejó abierta la posibilidad de apelar el resultado, aunque la garantía de impugnación es de 10 millones de dólares.

    El cuadro que emerge es el de una licitación que llegó a su etapa final rodeada de denuncias judiciales, cuestionamientos de la Procuraduría anticorrupción, un lobby geopolítico que escala hasta el Congreso de Estados Unidos y una oposición que pide su suspensión. El Gobierno avanza. Los Neuss esperan. Caputo volvió de Washington. Y el río sigue fluyendo.

    JD/ML

  • El escenario. Una guerra con mucho pasado que se proyecta al futuro

    El escenario. Una guerra con mucho pasado que se proyecta al futuro

    La ley de Murphy es infalible. Como suele ocurrir, la crisis estalló no solo en el momento menos pensado sino en el más inoportuno. La explosión a cielo abierto de la disputa interna del oficialismo durante el fin de semana pasado llegó en medio del escándalo por las compras y gastos suntuarios del jefe de Gabinete Manuel Adorni, del que el Gobierno no logra salir, y cuando los reclamos de distintos sectores sociales volvieron a irrumpir en las calles.

    Sin embargo, el conflicto entre los dos vértices de lo que fue el triángulo de hierro, liderados por Karina Milei y Santiago Caputo, si de algo carece es de novedad. La disputa, literalmente fratricida desde que hace tres días el Presidente consagró como hermano a su asesor, está cumpliendo un año en estos días y desde entonces nunca dejó de agravarse, según admiten en ambos bandos.

    La extensión del conflicto entre los dos apoyos principales de Javier Milei, que ocupa la mitad del tiempo que lleva como jefe del Estado, pone de manifiesto mucho más que la imposibilidad de ser resuelto por los contendientes, sino que el Presidente no ha sabido ni querido ponerle fin.

    No se puede decir, en cambio, que Milei no haya podido resolverlo, porque en estos largos 12 meses todo indica que ha preferido y sigue prefiriendo eludirlo o negarlo y buscar culpables afuera antes que involucrarse, como si el paso de los días pudiera solucionarlo en lugar de empeorarlo, que es lo que terminó sucediendo. Una pelea entre hermanos sin que apareciera el adulto en la habitación e interviniera para evitar daños estructurales en la casa (Rosada). Lo de la fraternidad no es interpretación sino información. Aportada por el Presidente de la Nación.

    Pero así como la disputa tiene ya un largo pasado con hitos que merecen detallarse, también tiene proyecciones a futuro que preocupan y mucho a demasiados actores relevantes e influyentes sobre la realidad política, social y, sobre todo, económica del país.

    Anteayer, una parte de la reunión del consejo directivo de una de las principales cámaras empresariales del país fue ocupada por ese tema. Varios de sus integrantes (ante algunos pares de estrecha cercanía con la cima del poder libertario) expresaron su inquietud por el impacto que pudiera tener la disputa interna oficialista sobre la marcha de la economía. Justo en momentos en los que ven fragilidades en el presente, pero encuentran motivos para ilusionarse en el medio y largo plazo.

    “Aparecieron las dudas de varios directivos sobre el futuro de la economía relacionado con la política. Hay preocupación porque la economía no levantó antes, como se preveía, y, a la vez, temor a que la política genere una crisis y abra la posibilidad de un volver para atrás”, relató uno de los asistentes a ese encuentro.

    Ese es solo un ejemplo que se multiplica en casi todas las mesas por donde circulan hombres y mujeres de negocios que apuestan sus capitales al éxito de este gobierno y su modelo económico.

    Los empresarios, así como varios aliados del Gobierno, temen que la guerra entre karimenemistas y santicaputistas interrumpa lo que ven como un proceso muy incipiente de recuperación y crecimiento, por ahora demasiado dispar, en sintonía con los indicadores positivos que se conocieron ayer sobre actividad.

    A eso se suma el agravante de que en medio de la disputa los proyectiles que se arrojan los dos bandos están cargados de acusaciones y sugerencias de negocios y negociados en los que algunos de sus integrantes estarían involucrados. Un disparo a la línea de flotación simbólica. La moral como política de estado nació con serios defectos congénitos.

    El antecedente de los supuestos pagos de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que salpicaron a Karina Milei y a los primos Menem, así como la ruinosa inversión de la imagen del propio Milei en la protección del karinista Adorni son apenas la punta de un iceberg que huele demasiado mal. Las revelaciones de esos turbios asuntos, además, son parte del stock de sospechas y agravios que disparan desde el bando de la hermana jefe hacia el del gurú.

    También se han tirado sospechas sobre el vínculo o la participación de Santiago Caputo y su núcleo de socios y allegados con negocios regulados, concesiones o licitaciones públicas, como la de la Hidrovía, actualmente en curso sin que se despejen las sombras de presuntas irregularidades, que hasta la Justicia sigue teniendo bajo la lupa.

    Los nombres y negocios del supuesto exespía devenido empresario internacional Leonardo Scaturicce o los de los integrantes de la familia Neuss y sus relaciones con el caputismo estuvieron en algunos de los posteos o rumores atribuidos al menemismo que sacaron de quicio al asesor y “hermano” presidencial y terminaron exponiendo la hondura de la disputa interna sin que ningún “maldito periodista” fuera responsable de hacerla pública.

    Sin embargo, no es ese presente ni ese pasado lo único que desvela a los más precavidos y mejor informados de los tomadores de decisiones económicas y políticas. Estos miran más lejos la guerra libertaria y otean con inquietud el horizonte electoral.

    Son lo que saben que la disputa que alcanzó su clímax en la noche del sábado pasado con las acusaciones en las redes sociales de Santiago Caputo contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y siguió escalando hasta ayer, está destinada a tener efectos sobre el armado para las elecciones generales del año próximo. Y saben también que antes tendrá varias escalas relacionadas con los apoyos extralibertarios que necesita el Gobierno para seguir avanzando con sus reformas en el Congreso.

    La posibilidad de que la continuidad del oficialismo más allá de este mandato se vea amenazada prematuramente en gran medida por las autolesiones que se provoca a sí mismo el mileísmo y que alimente la aparición con alguna chance de una alternativa electoral de signo opuesto más que inquieta a quienes apoyan al Gobierno. En realidad, les resultaría imperdonable que sucediera.

    Por eso, la preocupación se agrava cuando ven la inacción del Presidente en el conflicto, que ha derivado en el primer cuestionamiento público a su liderazgo, surgido desde sus propias filas y de las de los aliados más cercanos como el macrismo.

    La acusación de algunas de las figuras más influyentes de las Fuerzas del Cielo caputistas de que el Presidente está mal informado y que opina erradamente sobre lo ocurrido porque ha sido objeto de mentiras de parte del karimenemismo encierra demasiados significados.

    Por un lado, mostraría un líder ajeno hasta de la realidad más cercana y aislado por un entorno que lo engaña. Por otro, indicaría que Milei ya no es el conductor infalible, cuyos arrestos emocionales son casi expresiones de una ira divina, antes que los de una personalidad excesivamente voluble. Demasiado para un espacio y un líder que se jactan de haber restaurado la autoridad presidencial que Alberto Fernández había degradado a subsuelos inimaginables. Pero más aún para una fuerza que fuera no es más que lo que su conductor representa. Un llamado de atención para la gobernabilidad.

    Historia imperdible

    La cuestión electoral, además de ser uno de los temas relevantes a futuro, sobre todo, para quienes están invirtiendo o por invertir en el país, está íntimamente vinculada al origen de la disputa. O mejor, dicho, al inicio de las hostilidades abiertas, ya que los conflictos y desconfianzas entre el ala de Karina Milei y la de Santiago Caputo comenzaron casi desde el momento en el que el hermano mayor de ambos consiguió al ticket para ingresar en la Casa Rosada.

    Las primeras incomodidades pueden rastrearse en la consagración de Caputo como “el arquitecto de la victoria” por parte de Milei en la misma noche del triunfo electoral, así como al momento de la distribución de los asientos en el nuevo Gobierno, donde empezó a tallar Karina Milei, ya no solo como jefa de despacho de campaña.

    “Pero todo se precipitó después del triunfo de la lista de Manuel Adorni en la elección porteña. A partir de ahí ellos quisieron quedarse con todo y empezaron a orinarnos”, dice una de las personas que más tiempo laboral comparte con Santiago Caputo.

    La primera parte es compartida por el lado karimenemista de la guerra. Aunque ahí no avalan, obviamente, la segunda parte de la explicación o reconstrucción de los hechos.

    Por el contrario, los terrenales karinistas se arrogan las razones del éxito en las elecciones legislativas nacionales y acusan a Caputo y los suyos de ser responsables de una estrategia errónea que, en un intento por acordar con los gobernadores, habría terminado por limitar el poder de Milei. “Si no hubiéramos ido a pelear los territorios con los nuestros hoy estaríamos arrodillándonos y pagando peajes carísimos para poder gobernar”, afirman los territoriales karinistas.

    “Si no hubiera sido por Trump y Bessent, más el miedo al regreso al pasado que desató en buena parte de los sectores medios el brutal triunfo del kirchnerismo en las elecciones provinciales bonaerenses, estaríamos en el horno. ¿Dónde estaban los Menem esa semana de septiembre cuando el dólar se disparaba y el Gobierno tambaleaba? Estaban debajo de la cama. En cambio, nosotros con Toto [Caputo] y su equipo estábamos al pie del cañón gestionando los apoyos de Washington que nos terminaron rescatando”, dice alguien que puede hablar en nombre del gurú mileísta.

    En el medio de ese proceso electoral hay otro punto de conflicto nodal que, además, generó el último momento de diálogo profundo, áspero y frontal entre Karina Milei y Santiago Caputo. Es el caso de las supuestas coimas en la Andis.

    “Nunca tuvimos dudas de que detrás de la difusión de los audios que involucraban a Karina y a nosotros estuvo Santiago y lo comprobamos cuando aparecieron en la causa chats posteriores que los confirmaban”, dicen en el entorno de los primos Menem.

    “No solo no tuvimos nada que ver en eso, sino que Santiago le advirtió a Karina lo que sabía y también se lo dijo al Presidente. Esa fue la última vez que los dos hablaron de algo importante y complicado directamente. Después de eso se cortó todo”, dicen las fuentes caputistas. Fue hace ya casi ocho meses.

    Luego, el avance de Karina Milei y los suyos sobre el Ministerio de Justicia terminó por dinamitar cualquier puente, especialmente con el hiriente desplazamiento del caputista Sebastián Amerio de su cargo de número dos de esa cartera, mientras participaban de una reunión virtual del Consejo de la Magistratura.

    “Cómo podían pretender seguir controlando esa área si habían hecho un desastre, especialmente cuando lo embarcaron al Presidente en el apoyo a la candidatura de [Ariel] Lijo para la Corte, que terminó en un desastre. Encima, avanzaban a velocidad de rayo causas contra funcionarios nuestros”, sacan a relucir los karinistas.

    “Lo que hicieron con la Justicia es una locura, solo por venganza. Como ellos no tienen a nadie le entregaron el ministerio a [Juan Bautista] Mahiques que no juega para el Gobierno sino para él y para la familia judicial que integra. Ya se está viendo y ya lo están padeciendo”, dice un caputista de paladar negro.

    “Ahora quieren quedarse con la SIDE y la agencia de recaudación (ARCA), pero como no tienen a quién poner, pusieron al impresentable de [Sebastián] Pareja a controlarla desde la presidencia de la Comisión Bicameral y, para eso, dejaron herido a un aliado clave como [Cristian] Ritondo a quien se le había prometido ese lugar”, agregaron desde la oficina del (exsúper) asesor.

    En el karimenemismo no niegan su decisión de ejercer control sobre el mundo del espionaje que maneja Caputo, así como de las ganas de desplazar al más que polémico titular de ARCA, Andrés Vázquez, que solo por la protección caputista logra permanecer en su cargo, a pesar de su muy cuestionable pasado y la revelación de la existencia de inmuebles que le pertenecen en el extranjero que no habían sido declarados en el país. El colmo de un recaudador.

    Por estos días, no hace falta prestar oídos a opositores rabiosos ni a exfuncionarios o dirigentes despechados, arrojados fuera del paraíso oficialista, ni tampoco andar con lupa o con interceptores de conversaciones para escuchar las más escandalosas acusaciones sobre funcionarios o estrechos allegados al Gobierno. Solo hace falta mirar, escuchar y oler. Como si un camión atmosférico hubiera abierto el pozo séptico libertario todo emerge hacia la superficie. En cascada. Puede ser muy contaminante. Además de antihigiénico.

    No les falta razón a muchos de lo que apoyan y apuestan al éxito del Gobierno y su modelo económico para estar preocupados. La disputa fratricida ya tiene demasiado pasado y se proyecta sobre el futuro.

  • La principal empresa candidata a quedarse con la licitación de la Hidrovía se reunió con el embajador de Estados Unidos

    La principal empresa candidata a quedarse con la licitación de la Hidrovía se reunió con el embajador de Estados Unidos

    En el día de hoy, en horas de la mañana, directivos de Jan De Nul, una de las empresa que puja para quedarse con la operación de la Hidrovía, fueron recibidos por el Embajador de los EEUU, Peter Lamelas, en el marco de su interés por conocer la visión de la compañía acerca del proceso de licitación de la Vía Navegable Troncal (VNT) por la que pasan el 80% de las exportaciones del país.

    “El Embajador escuchó de primera mano, los planes de la empresa de cara a una próxima nueva concesión de la vía navegable troncal”, destacó la empresa belga en un comunicado.

    La licitación internacional de la VNT quedó este martes en su tramo decisivo y Jan De Nul se perfila como adjudicataria por 25 años porque igualó con Deme –otra empresa belga– la oferta económica mínima permitida y llega con ventaja por la diferencia técnica obtenida en la etapa previa. La definición formal del Gobierno se conocerá durante el próximo mes, de acuerdo con el texto fuente.

    Atlantic Council 2026 - Peter Lamelas

    “Los directivos de Jan De Nul describieron los planes del consorcio belga-argentino que integran junto con la compañía local ServiMagnus, además de detallar los planes de trabajo y de obras, las características de las dragas y herramientas de balizamiento que utilizarán de resultar ganador de la licitación, al igual que la tecnología que implementarán para la seguridad de la navegación y para colaborar en la lucha contra el contrabando y el narcotráfico”, explicaron desde la empresa, que es la antigua operadora de la vía navegable.

    Además, remarcaron que toda la tecnología e insumos que se utilizarán son provenientes de países de occidente y en particular de proveedores de Estados Unidos, como por ejemplo, las cámaras de seguridad de todo el trayecto.

    El proceso de licitación actual comenzó en diciembre de 2025 y enfrentó a Jan De Nul, actual operadora del dragado de la hidrovía, con Dredging, Environmental & Marine Engineering, DEME. La brasileña DTA Engenharia había participado en la primera etapa, pero no superó la evaluación técnica.

    El dato central de la compulsa es que, aun con empate en el precio, Jan De Nul quedó por delante por haber obtenido más de 24 puntos de ventaja técnica sobre 80 posibles en la fase anterior. Ese resultado la coloca en posición favorable para operar, mantener y modernizar la principal ruta fluvial de exportación de la Argentina y de la región durante las próximas dos décadas y media.

    Esta semana, el Ministerio de Economía precisó en un comunicado que “la oferta económica presentada tanto por Jan de Nul como por DEME, fue de USD 3,80, lo que reduce 50 centavos lo que se paga hoy, generando un ahorro de 13,5%”. La cartera agregó en ese mismo comunicado que “ahora resta evaluar el puntaje final de cada una en función de su puntaje técnico y la cotización”.

    En esa nota oficial, Economía sostuvo que el objetivo es “asegurar una tarifa competitiva para los productores argentinos, mayor previsibilidad operativa y la modernización de una infraestructura estratégica que canaliza una porción significativa del comercio exterior del país”. También indicó que, concluida la evaluación económica, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación avanzará hacia la adjudicación y la firma del contrato de concesión.

    La inversión estimada para toda la concesión ronda los USD 10.000 millones y el esquema de licitación también proyecta ingresos por USD 15.000 millones a lo largo de los 25 años del contrato y un promedio anual de USD 618,6 millones, en función de los peajes abonados por buques y barcazas que transitan la red fluvial, de acuerdo con el pliego citado en el texto fuente.

    La Hidrovía se extiende a lo largo de 1.635 kilómetros y es la salida al Atlántico del 80% de las exportaciones argentinas, principalmente granos y productos industriales embarcados en las terminales de Rosario, según el texto fuente. Esa misma vía también canaliza cargas de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay.

  • El Gobierno respira por la macro, pero se ahoga en la interna

    El Gobierno respira por la macro, pero se ahoga en la interna

    En medio del barro —las peleas intestinas, los cortocircuitos, las disputas que salpican hasta los aliados más leales— la economía se permite, por fin, un gesto tímido de alivio. No es euforia. Es apenas una sonrisa. Pero a veces, una sonrisa alcanza.

    Son muchos los datos que en la última semana colaboraron para darle ánimo a un equipo económico que busca abstraerse de las internas que en el oficialismo se dirimen no a los tiros, como algún bando sugirió en la red X, pero sí con virulencia y a cielo abierto. El Instituto de Estadística y Censos (Indec) informó ayer que la actividad económica creció en marzo 5,5% interanual y 3,5% con respecto a febrero. Nadie esperaba una mejora de semejante magnitud. Se mantienen rezagadas las actividades que más empleo generan, como el comercio y la industria manufacturera, pero en un todo, la economía tracciona positivamente. En el equipo que conduce Luis Caputo aseveran en reuniones privadas que para junio, la actividad ya mostrará un buen ritmo. Lo repitió esta semana ante la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), con quienes se comprometió a volver a juntarse en agosto.

    A eso se suma que las mediciones privadas de los economistas ya prevén que en mayo continúe el proceso de desinflación. No será un dato que empiece con “0”, ya nadie cree que eso sea posible este año, pero sí será un número más bajo que el de abril. Con datos relevados al 15 de mayo, de hecho, la consultora de Orlando Ferreres midió una inflación general del 0,3% semanal y una núcleo de apenas 0,05%, el valor más bajo desde abril de 2020, apenas comenzó la pandemia. Desde la consultora Facimex estiman que el número al final del mes podría ubicarse en torno al 2,1%, una importante mejora versus el 2,6% de abril o el 3,4% de marzo.

    Domar la inflación había sido la principal promesa de la campaña libertaria allá por 2023 y sigue siendo uno de los temas que desvela al presidente Javier Milei. En momentos de alta conflictividad interna, la inflación a la baja opera como un bálsamo silencioso: no resuelve las peleas, no aplaca a los propios, pero le da a Milei el único argumento que sus adversarios, por ahora, no pueden rebatirle.

    De hecho, tras un cuatrimestre en que su imagen cayó con una consistencia que empezaba a inquietar dentro del oficialismo, Milei también parece haber encontrado algo parecido a un piso. No es una recuperación, es una pausa. Pero en política, una pausa a tiempo vale tanto como un triunfo menor. La macro y la opinión pública parecen moverse, por primera vez en meses, en la misma dirección: despacio, con dudas, pero hacia adelante. Lo reflejó el Indice de Confianza al Consumidor que publicó ayer la Universidad Torcuato Di Tella: subió 1,3% en mayo, después de tres meses consecutivos de baja. La encuesta de satisfacción política y opinión pública de la Universidad del San Andrés también mejoró este mes 1% respecto a abril, tras meses de bajas.

    Todo esto, en un trimestre en que, tal cual estaba previsto, el dólar se mantiene planchado y el Banco Central no deja de acumular reservas. El próximo martes, tras la aprobación por parte del directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) de la segunda revisión del programa, el organismo le desembolsará al país los US$1000 millones comprometidos. No hay señales de que vayan a faltar los dólares, al menos, no hasta agosto. En abril pasado, según informó también esta semana el Indec, el comercio exterior argentino registró un superávit de US$2711 millones, por lo que se acumularon 29 meses consecutivos de resultados positivos. “Para ponerlo en perspectiva -dice la consultora ACM en su informe semanal-, la última vez que se registró una racha similar en su durabilidad fue entre julio de 2018 y noviembre de 2020, período en el que también se alcanzaron 29 meses consecutivos con superávit y un saldo total cercano a US$52.305 millones a precios corrientes”.

    No es poco, aunque todavía son muchos los frentes abiertos. Esta semana, un equipo encabezado por el secretario de Comercio, Pablo Lavigne, volvió a viajar a los Estados Unidos para reunirse con los representantes de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, en inglés). Es el segundo viaje en 15 días que realiza el equipo libertario, en un intento por reflotar el acuerdo comercial que se había firmado el año pasado, pero que, después de la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos de obligarlo a Trump a dar marcha atrás con toda su política de aranceles, quedó en un limbo legal. Desde la administración Trump ahora se comprometieron a intentar incorporar algo del contenido de ese acuerdo como parte de una revisión de las investigaciones contenidas en la sección 301 de la Ley de Comercio de ese país, según confiaron las fuentes. La voluntad está; no se sabe si la ley la acompañará.

    La administración Trump, eso sí, se mantiene activa en sus exigencias. El seguimiento que algunos funcionarios norteamericanos están realizando de la licitación de la hidrovía es obsesivo. Sospechan que China está detrás del consorcio conformado por la belga Jan de Nul y la argentina Servimagnus, y se lo hicieron saber a Santiago Caputo, quien, si bien no ostenta cargos formales en el Gobierno, es curiosamente, para Estados Unidos, la voz más influyente en esta materia. También le expresaron sus dudas por la transparencia del proceso. Por ahora, y pese a las denuncias que hubo incluso de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), el proceso seguiría su curso.

    A Luis Caputo, en tanto, le quedan meses desafiantes por delante. La restricción presupuestaria no cede y el ministro de Economía lo sabe mejor que nadie. En ese contexto, si bien fuentes oficiales aún no lo confirman, en privado ya se da por hecho que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que se creó como parte de la reforma laboral para financiar los juicios laborales y fomentar el mercado de capitales, no tiene chances de arrancar en junio. Lo más probable es que se demore seis meses más, tal cual prevé el texto de la norma.

    La señal la dio el propio Caputo esta semana en el encuentro con los industriales, donde parte de los pedidos del sector chocaron con una condición que el ministro no dejó implícita, sino que enunció con claridad: primero tiene que mejorar la recaudación. Sin más ingresos, no hay más espacio. El Gobierno puede tener voluntad, pero la aritmética fiscal manda. Lo mismo para avanzar sobre las cuestiones que le solicitaron desde la UIA, como la rebaja de las retenciones para productos industriales o la refinanciación de deudas que las compañías tienen con la ARCA. Es por eso que la rebaja de retenciones anunciada por Milei en la Bolsa de Cereales arrancaría en junio, que es cuando esperan que la actividad muestre mayor dinamismo.

    Pero la otra cara de esa restricción es la búsqueda, casi simultánea, de herramientas que le den aire a la economía por otros carriles. Si la recaudación no alcanza, la apuesta es activar el crédito y el consumo desde el sistema financiero. En esa línea, en reuniones que hubo en estos días con banqueros, las autoridades del Banco Central (BCRA) no fueron con rodeos: necesitan que el crédito hipotecario avance con más velocidad y a tasas más accesibles —la meta que manejan desde la autoridad monetaria ronda el 6%—. También insisten en que los bancos se animen a dar préstamos en dólares. A la economía argentina le pueden faltar pesos, pero le sobran los dólares. Caputo ya demostró que está dispuesto, como sea, a facilitar las condiciones para que se vuelquen a la economía. Se espera que en los próximos días se publiquen modificaciones a la reglamentación de la ley de inocencia fiscal para poder mejorar los incentivos y que más gente use sus dólares no declarados.

    En el sistema financiero miran ahora con algo de inquietud otro negocio: el de las sociedades de garantía recíproca (SGR). La mora que hizo estragos en las entidades bancarias y las no bancarias, ahora se trasladó a las compañías que dan avales, sobre todo a las pymes. Hubo reuniones y pedidos al Ministerio de Economía para que el Fondo de Garantías Argentino (FOGAR), que depende de Economía, pueda colaborar garantizando las operaciones de las SGR privadas. “Las SGR pueden dar avales por hasta cuatro veces su capital; la idea es que puedan ampliarlo a seis, con una garantía del Fogar”, explican. La propuesta, sin embargo, todavía no prendió en la Secretaría de Coordinación de Producción, según confirmaron. Son muchos los salvavidas que al mismo tiempo se le piden al Gobierno. Señal de que, si bien la cosa mejora, los mares que se navegan siguen teniendo sus turbulencias.



  • Pese a las denuncias, la Justicia dio luz verde a la cuestionada licitación de la Hidrovía

    Pese a las denuncias, la Justicia dio luz verde a la cuestionada licitación de la Hidrovía

    El juez Daniel Rafecas rechazó suspender el trámite, que seguirá adelante mientras se investigan presuntas irregularidades, direccionamiento y documentación falsa.

    El juez federal Daniel Rafecas rechazó este jueves los pedidos para suspender de manera inmediata la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay, pese a las denuncias presentadas contra el proceso por presuntas irregularidades, direccionamiento del pliego y posible falsificación de documentación.

    La decisión fue adoptada en una resolución de 15 páginas, en la que el magistrado desestimó las medidas de no innovar solicitadas por la diputada Marcela Pagano y por Fernando Míguez, presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático, quienes reclamaban frenar una licitación atravesada por sospechas y cuestionamientos.

    En su fallo, Rafecas sostuvo que, por el momento, las denuncias se apoyan “en gran parte” en “la presunción de un futuro hecho ilícito”. “Lo incipiente de la pesquisa impide hacer lugar a la medida peticionada”, afirmó el juez, siguiendo el criterio adoptado por el fiscal Guillermo Marijuan.

    Y agregó que “no se acredita la verosimilitud del derecho invocado ni la manifiesta ilegalidad o arbitrariedad del accionar administrativo”. El juez también entendió que tampoco se logró demostrar “el peligro concreto en la demora”, uno de los requisitos centrales para habilitar una cautelar de semejante alcance.

    En la resolución, Rafecas remarcó además que, cuando se pretende suspender una decisión de la administración pública, debe aplicarse “el máximo grado de prudencia” para evitar “excesos jurisdiccionales que signifiquen un menoscabo de los poderes y funciones administrativas”.

    Las denuncias contra la licitación de la Hidrovía

    La causa se inició a partir de una denuncia presentada por Pagano el 11 de mayo pasado. Allí sostuvo que la licitación de la Hidrovía habría sido “direccionada para favorecer a un grupo determinado de beneficiarios” y denunció supuestos vínculos entre funcionarios nacionales y empresarios ligados al proceso.

    Entre otras acusaciones, la diputada afirmó que el pliego habría sido confeccionado “a medida” para excluir a empresas chinas, que existirían “socios ocultos” detrás de la empresa belga Jan de Nul y que incluso se habría incorporado “documentación falsificada atribuida a la ONU”.

    Según la denuncia, el esquema involucraría delitos como fraude contra la administración pública, negociaciones incompatibles con la función pública, abuso de autoridad y asociación ilícita.

    A esa presentación se sumó otra denuncia de Fernando Míguez, quien aseguró que la maniobra implicaría “un perjuicio proyectado de u$s7.000 millones a lo largo de la concesión” y apuntó contra el asesor presidencial Santiago Caputo, el ministro de Economía Luis Caputo y otros funcionarios vinculados al área portuaria.

    El dictamen de Marijuan

    Sin embargo, el fiscal federal Guillermo Marijuan ya había dictaminado en contra de suspender la licitación. En su presentación sostuvo que “no se acredita la verosimilitud del derecho invocado ni la arbitrariedad manifiesta del obrar administrativo”.

    Marijuan también señaló que “tal extremo no puede sustentarse en meras conjeturas” y que el peligro en la demora debe surgir de “circunstancias fácticas comprobadas en la causa”.

    Rafecas terminó alineándose con ese criterio. En uno de los tramos centrales de la resolución, recordó que las medidas cautelares contra el Estado son de aplicación “restrictiva” y que, por la “presunción de legitimidad” de los actos administrativos, solo pueden dictarse cuando exista una “manifiesta ilegalidad o arbitrariedad”.

    Finalmente, el magistrado resolvió “no hacer lugar” a las cautelares pedidas y ordenó remitir nuevamente el expediente a la Fiscalía Federal para que continúe la investigación.

  • A pesar de las denuncias. La Justicia rechazó frenar la licitación de la Hidrovía

    A pesar de las denuncias. La Justicia rechazó frenar la licitación de la Hidrovía

    La Justicia se negó a suspender el proceso de licitación de la Hidrovía Paraguay-Paraná. Rechazó un pedido de la diputada Marcela Pagano, que denunció irregularidades en ese proceso administrativo.

    La decisión contra el pedido de Pagano fue del juez federal Daniel Rafecas, luego de un dictamen del fiscal Guillermo Marijuan en este sentido.

    El martes pasado, se conoció la oferta económica que presentaron las compañías belgas Jan De Nul NV–Servimagnus SA y Dredging, Environmental & Marine Engineering NV (DEME) para quedarse con la concesión.

    En medio de este proceso, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), a cargo del fiscal nacional Sergio Rodríguez, denunció el viernes pasado una serie de irregularidades.

    Sostuvo que, tal como están redactados los pliegos, existe una limitación a la participación de algunos competidores, que se omitió hacer la debida la evaluación de impacto ambiental, que hay distorsiones en la forma de evaluar las ofertas y que se limita la posibilidad de impugnar por parte de los oferentes.

    La Hidrovía Paraguay-Paraná es la vía que transitan los barcos que transportan el 80% de las exportaciones argentinas de granos y sus derivados.

    La diputada Pagano denunció un direccionamiento en la licitación y, como medida cautelar de no innovar, pidió suspender el trámite, pero el fiscal Marijuan entendió que no estaba probado que hubiera una manifiesta ilegalidad. Lo mismo había sostenido esta semana en la otra causa referida a la Hidrovía, que se tramita en el juzgado de Sebastián Casanello. En los dos casos el fiscal es Marijuan, que tiene las dos investigaciones delegadas.

    El pedido de Pagano buscaba suspender de manera inmediata el proceso licitatorio de la Hidrovía Paraná-Paraguay.

    Además, hubo una denuncia de Fernando Míguez, presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático, que había advertido sobre supuesto direccionamiento y fraude al Estado.

    El juez federal Daniel Rafecas
    El juez federal Daniel Rafecas

    Con esta resolución, el proceso de Licitación Pública Nacional e Internacional N° 1/2025 para el dragado y balizamiento del corredor fluvial más importante del país podrá continuar su curso mientras avanza la investigación penal.

    En sintonía con el dictamen del fiscal Marijuan, el juez Rafecas señaló que, debido a que las decisiones de la administración pública gozan de presunción de legitimidad, para dictar una cautelar es requisito ineludible comprobar una “manifiesta ilegalidad o arbitrariedad”.

    El fallo sostiene que las denuncias presentadas se basan en la “presunción de un futuro hecho ilícito”.

    El fiscal Guillermo Marijuan
    El fiscal Guillermo MarijuanALBERTO RAGGIO

    El magistrado argumentó que, al encontrarse la investigación en sus inicios, no existe la convicción suficiente ni se ha logrado acreditar la “verosimilitud del derecho invocado”.

    Concluyó que no se demostró un peligro concreto, actual e inminente en la demora que derive de circunstancias fácticas ya comprobadas en el sumario.

    El juez decidió no hacer lugar a la suspensión y ordenó remitir la causa al fiscal para que continúe la investigación de fondo en el asunto.

    Las denuncias describen un presunto esquema de corrupción diseñado para asegurar la concesión a un único oferente, generando un monopolio de facto y un daño multimillonario al Estado.

    Pagano denunció que los pliegos fueron redactados con exigencias específicas para excluir a empresas con capitales chinos que son competidoras de la belga Jan de Nul.

    Según la denuncia, la empresa belga Jan de Nul se presenta como oferente principal, pero funcionaría como fachada para “socios ocultos” mediante subcontratos no declarados.

    Entre ellos, mencionó al Grupo Neuss, que supuestamente se queadría con el 50% del contrato; al Grupo Román y al expresidente Mauricio Macri.

    Los hermanos Juan y Patricio Neuss vienen ampliando su presencia en áreas estratégicas de la economía.

    En los últimos meses, participaron de adquisiciones y concesiones vinculadas al negocio energético y quedaron asociados al proceso de privatización de activos clave: lograron la adjudicación del 26,3% de Transener, empresa encargada de administrar la red troncal de transporte de energía eléctrica de alta tensión en todo el país, y se quedaron con las concesiones de las represas Alicurá, Cerros Colorados y Potrerillos, ubicadas en Río Negro, Neuquén y Mendoza.

    Neuss completó el círculo al tener presencia en la generación, el transporte y la distribución, donde ya controlaba la distribuidora Edersa, en Río Negro.

    Pagano también incluyó en su denuncia una alusión a la presunta incorporación al expediente licitatorio de “documentación falsificada atribuida a la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”.

    Además, afirmó que el negocio del balizamiento ya estaría “comprometido de antemano” a favor de los empresarios Juan Ondarcuhu y Gustavo Elías.

    Como marco de estas irregularidades, destacó que el proceso estaría siendo monitoreado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, al existir sospechas sobre los “socios ocultos” detrás de la licitación.

    Por su parte, la denuncia de Fernando Míguez señaló que el pliego exige un “calado de 44 pies de cumplimiento inmediato”, una condición que solo puede satisfacer en la región Jan de Nul.

    Míguez señaló al asesor presidencial Santiago Caputo, como el planificador de la maniobra, y al ministro de Economía, Luis Caputo, como autoridad de supervisión, junto con funcionarios de la Subsecretaría de Puertos y la AGP.