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  • “Una situación delicada”: en la forestoindustria advierten el golpe en la actividad por la paralización de la obra pública y la caíd en la construcción

    “Una situación delicada”: en la forestoindustria advierten el golpe en la actividad por la paralización de la obra pública y la caíd en la construcción

    La baja del consumo de maderas en el mercado interno por la paralización de la obra pública y la baja en la actividad de la construcción privada asestó un duro golpe a la industria forestal, que hoy se encuentra en una “situación compleja” por la caída en las ventas.

    Pero al mismo tiempo, nuevas y millonarias inversiones abren un nuevo panorama para el sector, que apuesta a consolidar su presencia en los mercados extranjeros y sumar valor agregado a los productos.

    Así lo indicó a Clarín Rural el presidente de la Asociación Forestal Argentina (AFoA), Pablo Ruival, en el marco del seminario que se llevó a cabo en Posadas por la celebración del 80° aniversario de la entidad.

    Además, aseguró que la actual Ley de Tierras – que no pudo ser modificada por el Gobierno – alejan las inversiones, pidió una reforma tributaria y bajar el costo logístico.

    -¿Cómo está el sector forestal en la actualidad?

    -En líneas generales, es un sector que está pasando una situación compleja, muy delicada, con una caída de ventas importante. Uno puede hablar específicamente de madera aserrada y en ese sector la situación es compleja, porque el mercado interno está consumiendo muy poco, ya que no hay obra pública, porque la construcción en madera es quizás la que más ha caído su demanda y porque además es un sector que todavía tiene que hacer mucho ejercicio para ser un exportador nato.

    Yo creo que para mejorar la foto hay que incrementar las exportaciones de este sector, hay que innovar y buscar los productos de mayor valor agregado. Entonces no podemos achacar solo a una situación económica. Un ejemplo de esto es que podríamos ampliar el sector al salir de la madera aserrada e irnos a paneles, que están con un nivel de demanda muy alto, y especialmente los de mayor valor agregado.

    Y lo que es celulosa, las exportaciones están fluidas con buenos niveles de demanda internacionales. Entonces yo creo que es un sector que tiene que seguir ayudándose tecnológicamente, seguir desarrollando su cultura exportadora, y tiene que, además, poner en marcha la innovación y la creatividad para ir a los productos de mayor valor agregado.

    -¿Y por qué se insiste en la madera aserrada y no en ese salto de valor agregado? ¿Es una cuestión de inversión?

    -Todo requiere inversión, un cierto know-how y prolijidad societaria. En Argentina hay 500 aserraderos: la foto, los tamaños y el orden administrativo de esos establecimientos son muy desigual. Tenés un grupo de 10 a 15 aserraderos de escala mundial y después una cantidad enorme muy chicos, que son a los que esta situación les pega más.

    -¿Y qué es lo que precisa el sector para dar ese salto? ¿Qué es lo que necesita?

    -Hay varios temas que, tanto los privados como del sector público, los están trabajando en conjunto para ir tratando de sacar trabas e inconvenientes que existieron a lo largo de la historia de la industria argentina que hicieron que no se desarrollara en todo su potencial. Podría decirte seguridad jurídica, un tema clave, y tenemos sobradas pruebas en Argentina de la inseguridad jurídica que aleja inversiones de escala mundial.

    Otro tema es la Ley de Tierras, que las aleja totalmente. Si vos invertís US$ 3.000 millones en una planta de celulosa, US$ 2.500 millones son en instalaciones industriales que van adheridas al suelo. Necesitás tener una porción de tierra que te asegure a vos un cierto abastecimiento de esa inversión que hiciste. Bueno, la Ley de Tierras actual cierra la puerta a las inversiones mundiales en ese tema.

    Por otro lado, la reforma tributaria es un gran tema pendiente que tiene la Argentina. No nos damos cuenta de lo distorsivo y regresivo que son los ingresos brutos, por ejemplo. La cantidad y superposición y complejidad de los impuestos que tenemos.

    Cuando vos decís exportamos, estamos exportando impuestos en una gran medida. Hoy en uno de los paneles comentaban la complejidad que es recuperar el IVA cuando vos sos exportador o cuando vos fuiste un inversor. Entonces, hay muchos temas que Argentina ha ido acumulando a lo largo de los años, a lo largo de su historia, y que no puedo hablar ni de una única orientación política, ni de un único gobierno. Pero indudablemente hoy existe la intención de ir modificando y sacando trabas en forma importante. Mucho se ha hecho, nos queda mucho todavía.

    -Hay quejas sobre el costo logístico también…

    -El sector forestal industrial es un sector cuyos productos son voluminosos. Estamos lejos de los puertos y de los mercados. Por eso, la logística es un tema absolutamente clave si queremos ser competitivos.

    Ruival celebró las nuevas inversiones en el sector.

    Años atrás hicieron avances con la incorporación de los bitrenes y demás, pero el ferrocarril es una herramienta absolutamente central en cualquier operación forestal industrial del mundo, y nuestro ferrocarril mesopotámico requiere enormes inversiones. Para eso también requiere que haya escala y que vengan las inversiones realmente.

    La hidrovía tiene un potencial enorme. Sin embargo, existen restricciones legales por la ley de Marina Mercante, de cabotaje, que lo hacen costoso. El gobierno nacional está tratando de modificar eso, pero todo es una pelea, difícil, un esfuerzo enorme. Se van dando pasitos, pero uno quisiera que estos pasos fueran largos.

    -¿El sector se tiene que acostumbrar a que la obra pública ya no sea un motor de consumo?

    -Yo creo que hay que ir generando también otros caminos alternativos.

    En uno de los paneles de este seminario, hay un proyecto de construcción con CLT (madera contralaminada). El sistema constructivo es fabuloso, cambia la historia de la construcción, tiene una cantidad de ventajas increíbles desde lo medioambiental, son más rápidas, tienen aislación y acústica, tiene unas ventajas enormes. Es un sistema que va creciendo fuertemente en el mundo y que acá recién se están dando los primeros pasos.

    Hay que cambiar la cultura también. En Argentina tenemos sistemas constructivos sucios, caros, poco amigables con el medioambiente, pero esa es nuestra cultura. Hay que ir generando, darle un valor enorme a la madera y además cambiar la historia de la construcción en la Argentina.

    Por otro lado, hemos recibido una noticia tremendamente buena con la instalación de ARPulp en Ituzaingó, Corrientes. Yo lo veo con una alegría tremenda ese proyecto porque además tiene hasta un efecto de contagio: puede ser el primero de otros proyectos. Y las plantas de celulosa tienen la ventaja de ser los tractores de esta industria y alrededor ir generando un montón de otras pequeñas industrias de servicios, complementarias, lográndose un uso integral del árbol y mejorando la ecuación económica.

    Eso es valor agregado, convertís rollos de madera de US$ 25 dólares la tonelada en un producto de US$ 1.000 dólares la tonelada.

    Por eso, hay señales positivas, hay intenciones desde lo público y lo privado de ir modificando todo el tablero y el camino se está recorriendo. Creo que tenemos que ser pacientes en este entorno.

  • Nicolás Pino: “Porque el campo responde es que hay que sacarle el freno”

    Nicolás Pino: “Porque el campo responde es que hay que sacarle el freno”

    Con relación a su futuro accionar en caso de ser reelecto afirmó que “queremos profundizar ese camino: más presencia federal, mejores servicios para el socio, más tecnología y una SRA que represente la diversidad productiva argentina.”

    Periodista: Sectores opositores a su gestión le cuestionan su estrecho vínculo con el gobierno de Javier Milei ¿Hasta qué punto el respaldo institucional a la reelección del Gobierno no termina condicionando los reclamos de la Sociedad Rural?

    Nicolas Pino: Una buena relación institucional no significa subordinación. La Sociedad Rural Argentina no es oficialista ni opositora: es una voz que representa gremialmente a los productores. Dialogamos con este Gobierno, como lo hicimos con el anterior, y reclamamos cada vez que corresponde, al igual que lo hacemos con cada gobernador y cada intendente. En Palermo, delante del Presidente, volví a pedir que las retenciones dejen de existir por ley y para siempre. Nuestra independencia se demuestra con hechos: tender puentes es trabajar en la defensa de los intereses del campo. En lo personal tengo una excelente relación con el presidente Milei.

    P.: Esta buena relación con el gobierno actual ¿qué beneficios en concreto significaron para la SRA?

    N.P.: Yo no hablaría de beneficios para la SRA, sino de avances para los productores. El más concreto es la reducción de retenciones. Según nuestros mensajes de gestión, esa baja permitió que dejaran de sacarle al campo alrededor de US$ 5.800 millones. También conseguimos que la agenda de competitividad del agro tenga un lugar central en la discusión pública. Pero falta mucho: queremos retenciones cero, menos impuestos, crédito, infraestructura, seguridad y mejores condiciones para producir y exportar.

    P.: Usted pidió que las retenciones deben “dejar de existir por ley y para siempre” aunque morigeró su reclamo justificando al gobierno por las restricciones fiscales que impiden hacerlo por el momento. En función de lo anterior, ¿No cree que si, por diferentes circunstancias, el gobierno necesita mantener las retenciones, no lo continuará haciendo mientras a otros sectores les da RIGI?

    N.P.: Nuestro planteo no cambió: retenciones cero. Entendemos las restricciones fiscales, pero entenderlas no significa resignar el reclamo, también respecto de la voracidad fiscal de las provincias y municipios. Y planteamos una cuestión de equidad: si la Argentina necesita inversiones, el agro también necesita reglas que premien al que invierte, produce y exporta. El productor tiene capital inmovilizado todos los años y asume riesgo climático, productivo y de precios. Por eso pedimos una agenda de competitividad que alcance a todo el sector.

    P.: ¿Qué puede llevar al Gobierno a eliminar las retenciones?

    N.P.: Demostrar que eliminarlas no es un costo sino una inversión en crecimiento. Cuando se libera capacidad al productor, aumenta la inversión, la producción, las exportaciones y la actividad económica. La Bolsa de Comercio de Rosario estimó que, con retenciones cero, hacia 2036 las exportaciones del campo podrían pasar de US$ 44.000 millones a US$ 50.000 millones. El camino es generar las condiciones fiscales para hacerlo y darle estabilidad por ley.

    P.: Si el campo responde con mayor producción pese a la presión tributaria, ¿Qué incentivo real tiene el Ejecutivo para eliminar las retenciones si el sector sigue sosteniendo la recaudación?

    N.P.: Precisamente porque el campo responde es que hay que sacarle el freno. Desde 2002 las retenciones le quitaron al sector, según nuestros cálculos, unos US$ 200.000 millones. Imagínese cuánto más podría haber producido e invertido la Argentina con una parte de esos recursos en manos de quienes producen. No queremos que al campo le vaya bien a pesar del sistema; queremos que el sistema le permita desplegar todo su potencial. Y, además, sabemos que hay un impulso importante de sectores como Minería, Petróleo y Gas que van aportando también dólares de forma tal que ese crecimiento también debería servir para equilibrar la presión que históricamente sólo tuvo el campo.

    “Nuestra obligación es dialogar con el poder, no aislarnos de él”

    P.: En las elecciones usted competirá contra Marcos Pereda que lo acusó de actuar como “vocero del Gobierno” ¿Cómo se defiende la independencia de una entidad histórica como la SRA cuando usted declara públicamente que “hace falta que Milei pueda reelegir”?

    N.P.: Una opinión sobre el rumbo del país no transforma a la Sociedad Rural en vocera de ningún gobierno . Yo valoro el rumbo general y también muchas medidas que considero correctas y, al mismo tiempo, tenemos el derecho de plantear lo que falta. Tenemos que entender de dónde venimos para mirar las cosas en perspectiva. Lo hice públicamente y delante del presidente. La SRA tiene 160 años, atravesó gobiernos de todos los signos y seguirá defendiendo al productor gobierne quien gobierne. Nuestra obligación es dialogar con el poder, no aislarnos de él.

    P.: Y, si eventualmente, Milei no fuera electo ¿No teme que esa explícita sintonía política debilite la capacidad de negociación de la Rural frente a otro presidente?

    N.P.: Hay temas clave que este Gobierno fue resolviendo, como la estabilidad macroeconómica, la baja de la inflación y el control del gasto público que han sido respaldados por la amplia mayoría de la sociedad. Durante esta gestión recorrimos el país, hablamos con casi todos los gobernadores y construimos vínculos con dirigentes de distintos espacios. La fortaleza institucional de la Rural está justamente en poder sentarse con cualquiera que tenga responsabilidad de gobierno a nivel nacional, provincial y municipal y defender siempre la misma agenda que es la de los productores.

    P.: ¿Cómo evalúa el tipo de cambio o, mejor dicho, el dólar que finalmente le queda al productor?, ¿es competitivo?

    N.P.: Para el productor la competitividad no depende de una sola variable. Importa el tipo de cambio, pero también las retenciones, el costo de los insumos, la presión tributaria nacional, provincial y municipal, el costo financiero, la logística y la infraestructura. Por eso preferimos hablar de competitividad integral. El objetivo tiene que ser que producir y exportar desde la Argentina vuelva a ser competitivo sin depender de saltos cambiarios. Asumiendo además que no existe una única realidad, sino que cada productor en cada rincón del país tiene su propio marco de referencia.

    P.: ¿Cómo ve la situación social, me refiero en particular al consumo, a los proveedores industriales vinculados a su sector?

    N.P.: Tenemos que entender de dónde venimos para mirar el tema en perspectiva. Siento que estamos en la dirección correcta. La sociedad en su conjunto viene realizando un gran esfuerzo. Vemos señales de estabilización y recuperación, pero no es homogéneo. En el agro pasa algo parecido: no hay un solo campo. Hay producciones con muy buenos resultados y economías regionales o productores que siguen muy ajustados. Necesitamos crecimiento sostenido para que la mejora llegue al consumo, al empleo y a toda la cadena de proveedores.

    P.: ¿Cree que esta vez, Argentina podrá mantener un rumbo sin barquinazos?

    N.P.: Creo que el país está transitando en la dirección correcta, pero el desafío es convertir ese rumbo en políticas de Estado. La Argentina necesita previsibilidad: equilibrio fiscal, respeto por la propiedad, reglas estables, apertura de mercados y condiciones para invertir. Si conseguimos sostener esas bases más allá de una elección, podremos dejar atrás la lógica de empezar de nuevo cada pocos años acumulando frustración de generación en generación.

    P.: ¿Cree que no existe riesgo de una vuelta del peronismo?

    N.P.: No me corresponde especular con etiquetas partidarias. Vivimos en democracia y los ciudadanos son libres de ejercer su voluntad en el voto. La SRA está preparada para representar a los productores con cualquier gobierno. Lo que sí podemos decir es qué políticas no queremos que vuelvan: retenciones, más impuestos, restricciones para exportar, intervenciones discrecionales, inestabilidad macroeconómica, volatilidad cambiaria y reglas que se alteran permanentemente.

    P.: ¿Cómo evalúa la postulación de un candidato de centro derecha?

    N.P.: No evalúo candidatos desde la presidencia de la Sociedad Rural. La Argentina necesita competencia democrática y propuestas claras. Nosotros vamos a dialogar con todos y a preguntarles cuál es la visión de largo plazo que tienen para el campo, qué piensan hacer con las retenciones, la política cambiaria, los impuestos, la infraestructura, el crédito, la seguridad y la inserción internacional del agro en el mundo, ya que podemos abastecer a la exportación y también cuidar el mercado local.

    Nicolás Pino durante el acto central  de la 138º Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional .

    Nicolás Pino durante el acto central de la 138º Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional .

    “No queremos quitarle beneficios a nadie: queremos igualdad de condiciones para invertir y crecer”

    P.: ¿Cuánto estiman que aportará de divisas este año el sector?

    N.P.: Las estimaciones se van actualizando con producción, precios y ritmo de comercialización. Como referencia, la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó para 2026 alrededor de US$ 34.530 millones de ingreso de divisas del campo en su conjunto al mercado de cambios. Es una magnitud que vuelve a mostrar por qué el campo es estratégico para la estabilidad y el crecimiento de la Argentina.

    P.: ¿Qué opinión le merece los beneficios que tienen sectores como la minería o la energía, entre otros, y que no aplican a los productores locales?

    N.P.: Celebramos que la Argentina desarrolle fuertemente la actividad en minería y energía. Esto traerá más divisas al país y se podrá dejar de pensar solo en el campo como un aportante, al cual además se lo penaliza con retenciones. Lo que pedimos es que se libere al productor que invierte todos los años y tiene su capital comprometido en tierra, genética, maquinaria, tecnología e insumos. No queremos quitarle beneficios a nadie: queremos igualdad de condiciones para invertir y crecer.

    P.: Uno de los reclamos del sector son las tasas Viales Municipales. ¿Cuál es la propuesta para solucionar este problema?

    N.P.: Primero, que una tasa tenga contraprestación. Si se cobra una tasa vial, esos recursos tienen que volver a los caminos. Segundo, transparencia: el productor debe saber cuánto se recauda y en qué se utiliza. Y tercero, participación local. Hay experiencias donde productores y entidades participan de la administración o el control de los fondos viales. Desde la SRA vamos a enfrentar aumentos injustificados de tasas e impuestos municipales y provinciales.

    P.: ¿En su sector cerraron establecimientos en los últimos años?

    N.P.: El universo del campo es muy diverso y no utilizaría una cifra sin una serie estadística validada. Sí sabemos que hubo procesos de concentración y salida de productores durante décadas, especialmente cuando la rentabilidad quedó comprimida por impuestos, restricciones y falta de escala. Y, también se ve cómo por ejemplo en la actividad agropecuaria que tuvo destrucción de valor por el intervencionismo del gobierno anterior, hoy muestra síntomas de reactivación lo que ha servido de estímulo a que más gente vuelva a la esencia de la producción. Ese es el camino, quitar intervención estatal, eliminar retenciones y liberar a nuestros productores para la lucha cotidiana contra los imprevistos de la naturaleza y el riesgo propio de la actividad. Nuestra agenda apunta justamente a que producir vuelva a ser atractivo para productores grandes, medianos y pequeños.

    P.: ¿Observó una mayor venta de campos a extranjeros?

    N.P.: No tengo elementos para afirmar que exista hoy una ola de ventas a extranjeros. Nuestra posición no pasa por la nacionalidad del comprador, sino por reglas claras y justas y por el respeto al derecho de propiedad, contemplando al mismo tiempo cuestiones ambientales, de seguridad nacional y las particularidades de cada región. Hay que evitar simplificaciones en un país tan diverso.

    P.: ¿Cómo definiría la actual situación de las principales rutas, caminos rurales? ¿Cuánto ha empeorado la situación?

    N.P.: Es uno de los principales déficits competitivos del campo. Hay rutas deterioradas, caminos rurales que se vuelven intransitables con lluvias, problemas de accesos y obras hídricas pendientes. No es solamente una incomodidad: afecta costos, seguridad, tiempos y la posibilidad de sacar la producción. Por eso infraestructura vial, caminos rurales, puertos y control de inundaciones forman parte central de nuestra agenda. Y, vemos con satisfacción, que esta agenda paulatinamente va siendo tomada por el gobierno nacional.

    P.: ¿Tienen un cálculo estimado de cuánto afecta esta situación a la rentabilidad del productor o mejor dicho cuánto encarece el costo?

    N.P.: El impacto cambia enormemente según producción y región, por eso sería irresponsable dar un porcentaje único. Pero cada kilómetro adicional, cada demora, cada rotura y cada día en que un camino queda intransitable termina incorporándose al costo argentino. Nuestro planteo es medir estos costos por corredor y priorizar las obras con mayor impacto productivo.

    P.: ¿Cuánto estiman que se debería invertir en lo inmediato en infraestructura para mejorar y mantener los caminos actuales?

    N.P.: Lo importante es establecer prioridades, garantizar mantenimiento y asegurar que los recursos que ya se cobran con destino vial efectivamente vuelvan a la infraestructura. La discusión no puede reducirse a cuánto gastar, sino también a cómo se ejecuta y controla.

    P.: ¿Que se necesitaría hacer?

    N.P.: Necesitamos una mirada logística integral: rutas, caminos rurales, ferrocarriles de carga, accesos portuarios, hidrovía y obras hídricas. También mantenimiento, no solamente grandes obras nuevas. La SRA participa en las mesas donde se discuten obras troncales de las vías navegables porque bajar el costo logístico es ganar competitividad para cada tonelada que produce la Argentina.

    P.: ¿La SRA elevó esta situación al gobierno?, ¿cuál fue la respuesta?

    N.P.: Sí. Es parte permanente de nuestra agenda con el Gobierno nacional, gobernadores y municipios. En estos años recorrimos alrededor de un millón de kilómetros y llevamos los problemas que escuchamos en el territorio a cada nivel de decisión. Hay interlocución positiva. La infraestructura es una deuda acumulada que no se resuelve con una sola administración. Hay pasos concretos que se vienen dando, por ejemplo, en la Hidrovía y en las licitaciones de rutas nacionales que ya se han adjudicado. Por supuesto, falta mucho por delante.

    P.: ¿Cuál es la propuesta concreta de la SRA para que el sector privado asuma el desarrollo de infraestructura sin que eso signifique un nuevo costo directo sobre los márgenes del productor?

    N.P.: El punto de partida es no cobrar dos veces. El productor ya soporta una carga tributaria importante. Hay espacio para concesiones, participación privada y esquemas público-privados, pero deben tener reglas transparentes, competencia, control y una relación clara entre costo y servicio. Y donde existen tasas específicas, esos fondos tienen que utilizarse para el destino por el cual fueron cobrados.

    P.: El mercado de carnes enfrenta, a nivel interno, dos temas: caída del consumo y, con el aumento de las exportaciones, la falta de ciertos cortes y aumentos de precios. ¿Hay más interés por ampliar la oferta de otras carnes, como porcino, caprino, cordero, aves de corral, entre otros?

    N.P.: Argentina tiene una enorme oportunidad de ampliar y complementar su oferta de proteínas. Vacuna, porcina, aviar, ovina y caprina no tienen por qué competir como si una excluyera a la otra. Más producción permite atender mejor el mercado interno y exportar más. Desde el IPCVA se trabaja justamente para abrir mercados al mundo y, al mismo tiempo, consolidar el consumo local.

    P.: ¿De qué manera la entidad planea posicionar la carne argentina en los mercados globales de alta exigencia que imponen restricciones de trazabilidad ambiental y sostenibilidad?

    N.P.: Con calidad, trazabilidad, evidencia y apertura de mercados. La Argentina tiene atributos productivos muy fuertes y debemos poder demostrarlos. Las exigencias ambientales no pueden convertirse en barreras paraarancelarias arbitrarias, pero tampoco podemos ignorarlas. Tenemos que trabajar con toda la cadena y de la mano de otras instituciones con el IPCVA para que la carne argentina llegue a los mercados más exigentes con información verificable y sistemas eficientes.

    Pino, junto a Javier Milei.

    Pino, junto a Javier Milei.

    “Los socios conocen a cada uno y van a decidir”

    P.: Su postulación para un nuevo ciclo ha desatado denuncias de violación de estatuto por parte de la lista “Renovación con Unidad”. ¿Por qué quiere ser reelecto, contradiciendo, según dicen, una de las posturas históricas de la entidad que reclama al poder político el respeto estricto por la seguridad jurídica y las reglas institucionales?

    N.P.: Justamente porque respetamos las reglas. En 2023, en Asamblea, con aprobación de una amplia mayoría de los socios, se decidió terminar con las reelecciones indefinidas y establecimos un límite de tres mandatos. Una obviedad: a partir de la modificación del estatuto. Las normas rigen desde su sanción, no retroactivamente. Carlos Odriozola y yo estamos plenamente habilitados conforme a los órganos internos, la normativa de la IGJ y dictámenes jurídicos independientes. No hay ninguna denuncia administrativa o judicial que invalide el proceso. Los socios van a decidir.

    P.: Su opositor lo acusa de que el sistema de registros genealógicos hubo sobrecostos y fue un fracaso tecnológico rotundo el contrato ¿Qué falló en los mecanismos de control interno y auditoría de la SRA para que un presupuesto menor a un millón de dólares terminara triplicándose sin que se encendieran las alarmas a tiempo?

    N.P.: Primero hay que ajustar la premisa: no fue simplemente un cambio de registros genealógicos, sino una modernización integral de sistemas que involucró laboratorio, administración, registros y exposiciones. Y hay algo que no puede omitirse: Marcos Pereda quien continúa siendo vicepresidente de la entidad, participó activamente de ese proceso, del plan estratégico y, en forma personal, de la designación de equipos. No puede presentarse ahora como un tercero ajeno, ni menos aún hacerse el distraído. El proveedor incumplió en tiempo y forma y estamos actuando administrativa y judicialmente para resguardar a la institución. Yo mismo pedí disculpas públicamente por las demoras en la última Exposición. Respecto de los montos, la inversión ha sido de US$ 2,8 millones, no en los US$ 4,5 millones que sostiene la oposición. Y no hay pérdida para los socios.

    P.: Históricamente, a la SRA se la acusa de representar casi con exclusividad a los grandes terratenientes de la zona núcleo bonaerense. Frente a las economías regionales y los productores medianos ¿qué cambios estructurales propone su lista para democratizar el acceso y la toma de decisiones dentro de un organismo tradicionalmente jerárquico?

    N.P.: Los hechos contradicen esa imagen. Esta conducción ha recorrido más de un millón de kilómetros para escuchar al productor en el territorio, llevamos reuniones ampliadas de Comisión Directiva a distintos puntos del país y construimos relación con casi todos los gobernadores. Queremos profundizar ese camino: más presencia federal, mejores servicios para el socio, más tecnología y una SRA que represente la diversidad productiva argentina. No hay un solo campo y la Rural tampoco puede ser una entidad de un solo territorio. Actuamos con transparencia. La SRA tiene mecanismos de resolución democráticos en sus diferentes estamentos de gobernanza.

    P.: ¿Qué logros obtuvo en estos años de gestión para su sector?

    N.P.: Hay muchos resultados concretos. Sostuvimos el reclamo por retenciones cero y logramos que comenzara un proceso de reducción que, según nuestros cálculos, devolvió alrededor de US$ 5.800 millones al campo.Recorrimos un millón de kilómetros escuchando productores y gestionando soluciones. Saneamos una institución que había tenido que pedir créditos para pagar sueldos y hoy tiene el mejor balance de su historia con reservas para imponderables. Modernizamos el sistema electoral con voto electrónico, terminamos con las reelecciones indefinidas, federalizamos las reuniones de Comisión Directiva y fortalecimos la presencia de la SRA en las mesas donde se discuten los grandes temas del sector. En otro orden, el colegio de Realicó se fusionó con un colegio preuniversitario de la Universidad de La Pampa, lanzamos cursos a productores con la Universidad Austral que puedan otorgar título universitario. Y crecimos a 4.000 socios.

    P.: ¿Cuáles son los objetivos que piensa cumplir si es reelecto?

    N.P.: Profundizar lo que empezamos. Retenciones cero por ley; enfrentar nuevos impuestos y tasas injustificadas; mejorar competitividad con crédito, tecnología e inserción internacional; poner infraestructura y seguridad en el centro de la agenda; completar la modernización de sistemas; resolver definitivamente la situación del Predio de Palermo y seguir acercando la institución al socio en todo el país.

    P.: ¿Por qué al socio de la Rural le conviene votarlo a usted?

    N.P.: Porque siempre estuve donde hubo un productor. Escuchando sus problemas y gestionando soluciones. Menos discursos y más presencia federal, en cada remate, en cada exposición. Podemos mostrar gestión, no solamente promesas. Recibimos una institución con dificultades financieras y hoy está saneada. La hicimos más federal, modernizamos su funcionamiento, cambiamos el sistema electoral y pusimos límites a las reelecciones. Defendimos al productor ante gobiernos de distinto signo y conseguimos avances concretos en retenciones. Con Carlos Odriozola y el equipo queremos transformar esa experiencia en una nueva etapa de resultados. Hicimos mucho y tenemos mucho por hacer.

    P.: ¿Por qué no le conviene votar a Pereda?

    N.P.: Yo prefiero decir por qué conviene votar nuestra propuesta. Los socios conocen a cada uno y van a decidir. Marcos Pereda sigue siendo vicepresidente y participó de esta conducción y de decisiones que hoy cuestiona. Desde hace tiempo eligió alejarse y construir una alternativa electoral. Nosotros elegimos seguir gestionando. Quiero que esta elección se defina comparando equipos, resultados, presencia territorial y propuestas, no por agravios personales.

  • El círculo rojo y el Gobierno salieron a pedir que “no se vuelva al pasado” ante un repunte que no llega

    El círculo rojo y el Gobierno salieron a pedir que “no se vuelva al pasado” ante un repunte que no llega

    En su tercer año de gestión, el Gobierno mantiene la motosierra en pleno funcionamiento. Los números de julio mostraron que el gasto público cayó a un ritmo de 7% en términos reales en los últimos 12 meses, más que compensando la disminución de los ingresos. No se trata de un dato menor: sería una suerte de “Plan Platita al revés”, donde el Estado ya no actúa como un jugador que expande la actividad a través de un incremento del gasto público, como se ha hecho casi siempre en Argentina en las últimas décadas.

    Este ajuste permanente del sector público no es gratuito. Por ejemplo, los salarios estatales vienen sufriendo un fuerte deterioro desde fines de 2023, restando poder adquisitivo y por ende afectando el consumo. Los salarios del sector público nacional subieron apenas 23,6% en el último año, mientras que la inflación estuvo diez puntos por encima. Los empleados provinciales están un poco mejor: sus salarios aumentaron 29,7% contra una inflación interanual de casi 34%.

    El esfuerzo continuo por bajar el gasto también repercute en la obra pública que se mantiene en su mínima expresión, con el deterioro inevitable de la infraestructura. Esto se empezará a corregir a partir de las licitaciones para la mejora de 9.000 kilómetros de rutas nacionales (todo estará en marcha antes de octubre), la adjudicación de la Hidrovía y la privatización del Belgrano Cargas, anunciada esta semana. Pero nada que vaya a generar una mejora de la noche a la mañana.

    El efecto más visible de mantener la motosierra encendida es el recorte de subsidios. El resultado es que las tarifas de los servicios públicos sigue creciendo por encima de la inflación mensual. Esto no solo complica el proceso de desinflación, sino que además le resta ingreso disponible a las familias. Se debe utilizar una mayor proporción de los ingresos para pagar las facturas y queda menos resto para las compras del supermercado o esparcimiento.

    En junio la actividad mostró un repunte de 0,8% mensual, luego de dos meses de caída. Sin embargo, los meses previos fueron revisados a la baja. La mayoría de los economistas redujo su proyección del PBI para este año. Ahora se espera un crecimiento del orden del 2,5% o incluso algo menos. Los más optimistas como Fernando Marull también lo redujeron desde 3,4% a menos de 3%. El FMI quedó desfasado con su proyección de 3,5% de la última revisión del programa.

    Los próximos meses deberían mostrar un repunte mayor de la actividad, pero que difícilmente cambie el humor social. En el mejor escenario los sectores “perdedores” podrán mostrar una recuperación tenue. Esto parece un poco más probable para la construcción, pero no para la industria manufacturera.

    Mario Grinman - Cámara Argentina de Comercio y Servicios

    El comercio minorista, por su parte, presenta dos dificultades: mejorar sus volúmenes de venta en un contexto de bolsillos flacos, pero especialmente enfrentar la ola de comercio electrónico, que bate récords mes a mes y arrasa sobre todo con los pequeños locales de barrio.

    Los supermercados también se enfrentan con el mismo desafío. Armando Farina, vicepresidente de CADAM (la cámara que agrupa a las superficies mayoristas) explicó que “el supermercadismo se está ya transformando en Europa y Estados Unidos. Ahora se especializa en alimentos frescos, como la venta de carne, pescado o frutas y verduras”.

    La “macro” sigue gozando relativamente de buena salud. Esta semana se conocieron los buenos números fiscales de julio, pero también que la balanza comercial de junio arrojó un superávit de USD 2.100 millones. A su vez, las reservas del Banco Central superaron los USD 50.000 millones, sobre todo por el aumento de la cotización del oro.

    El Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Di Tella volvió a mostrar un deterioro aunque menor, del 1,1% respecto a julio. La lectura arrojó algunas particularidades: hubo una disminución del 1,76% entre los hogares de ingresos altos, pero mejoró 2,13% para los de ingresos bajos. Además, mejoró 3% la percepción sobre la macro. Estos datos reflejan que el proceso de baja de la inflación es percibido por la sociedad, aunque sigue sin ser suficiente ante el deterioro de los ingresos.

    La preocupación por un derrame de los sectores ganadores a la calle se nota en todos lados y esta semana hubo referencias explícitas en varios eventos que congregaron al “círculo rojo”.

    El cambio de humor es innegable y se siente en todas las variables financieras. El riesgo país tocó esta semana los 532 puntos básicos, pero el viernes retrocedió y quedó cerca de los 500 puntos. En el cierre de la semana hubo subas de bonos en dólares de hasta 2,5%, producto de la aparición de compradores cuando los rendimientos volvieron a niveles de 10% anual.

    En agosto también hubo una recaída del mercado bursátil, pero que algunos también ven como una oportunidad. Un reporte de Delphos Investment señaló que “con las elecciones todavía lejos, algunos indicadores de actividad ya mejorando y una macro más ordenada que la de 2025, las valuaciones luces exageradamente castigadas”. En esa línea, desde la Alyc consideraron que “vemos conveniente aumentar la exposición en acciones argentinas, con preponderancia del sector bancario, sumando petróleo y gas para diversificar”.

    El riesgo país terminó encima de los 500 puntos el viernes pasado

    Los balances bancarios, de hecho, volvieron a mostrar ganancias en el segundo trimestre después de un par de períodos en rojo. El aumento de la mora luce controlada y el titular de la Asociación de Bancos Argentinos, Claudio Cesario, proyectó que los niveles de atrasos irá cayendo desde 12% a 8% de la cartera de individuos para fin de año.

    La mayor incertidumbre por el deterioro del humor social y los problemas en el bolsillo también se reflejan en una búsqueda de mayor cobertura por parte de los inversores. Entre bonos dólar linked y venta de futuros el Gobierno ya tiene una exposición de USD 12.000 millones en instrumentos que buscan dar alternativa a la compra de divisas. Además, en los bancos aseguran en voz baja que en lo que va de agosto se aceleró la compra de dólares por parte del público. Esto explica al menos en parte por qué cayó sustancialmente la compra de dólares por parte del Central a lo largo del mes.

    Fiel a su estilo, Javier Milei no se anduvo con vueltas en su presentación de la Bolsa de Comercio de Rosario: “¿Vamos a volver al pasado y comernos las operetas del socialismo del siglo XXI? O nos ponemos los pantalones largos o nos fundimos”, explicó el Presidente en un discurso de alto voltaje.

    Un día antes fue Mario Grinman, titular de la Cámara Argentina de Comercio, el que salió en defensa del modelo económico de manera explícita. Su discurso tuvo un doble valor en apoyo del Gobierno, porque representa a un sector golpeado por la apertura económica y la caída de ventas. “Hay empresas que la están pasando mal, hay empresas que han cerrado. Si ése es el precio que tenemos que pagar los argentinos para transformar nuestro país, para que nuestros nietos puedan vivir en un país normal y creíble, yo creo que vale la pena”, aseguró durante su presentación en el evento organizado por el Council of the Americas.

    Grinman manifestó su preferencia respecto a una victoria de Milei en las elecciones del año próximo, pero también enfatizó que en realidad la cámara que dirige apoya un “modelo liberal”.

    La pregunta que hoy da vuelta en los círculos empresarios es si para mantener el modelo se requiere o no la continuidad de Milei. La caída en los niveles de apoyo al Presidente (cerca del 35%) y las dificultades para que la mejora de la macro se sienta en la calle hace peligrar la reelección del Presidente. En ese escenario, aparecen nuevas opciones: apurar una alianza de La Libertad Avanza con el PRO para sumar votos e intentar una victoria en primera vuelta o bien buscar otro candidato fuera de las opciones tradicionales (o sea un “outsider”) capaz de mantener el rumbo y sobre todo sin espantar a los mercados.

  • ¿Qué se esconde detrás de la Hidrovía? (III)

    ¿Qué se esconde detrás de la Hidrovía? (III)

    ¿Qué se esconde detrás de la Hidrovía? (III)

    1.- Miradas a lo largo del tiempo. Hacia fines del año 1975, como resultado del programa económico impulsado, en el mes de junio, por los ministros de Bienestar Social y Economía (José López Rega, Celestino Rodrigo y Ricardo Zinn, futuro asesor de Martínez de Hoz), el pueblo argentino se asomó, en una suerte de eterno retorno del neoliberalismo, al quiebre del aparato productivo del país. Quiebre este que implicó, asimismo: la clausura del paradigma de sustitución de importaciones y el fin del “modelo de bienestar social” ideado en aquellas épocas. Todo ello acompañado por maniobras delictivas −llevadas a cabo por productores y exportadores agropecuarios dominantes− que habrían de acarrear el contrabando de cereales y la conformación de un extendido “mercado negro”, con sus secuelas de desabastecimiento y aumento indiscriminado de precios. Todo ello en perjuicio del pueblo trabajador que veía limitado su acceso a productos que satisficieran sus necesidades básicas.

    En medio de esos contextos, donde confrontaban intereses antagónicos, se pudo establecer que: tanto la última cosecha de soja (considerada un cultivo marginal), como cantidades significativas de alimentos y medicinas, eran objeto de alijo con destino a Paraguay y Brasil. Ante esa situación (que no era novedosa), se designó una “comisión de ilícitos de importación y exportación” con el fin de que realizara investigaciones in situ, en torno a una línea imaginaria que pasaba a través de las ciudades de Formosa, Puerto Pilcomayo y Clorinda. De tal forma, quienes integramos aquella “comisión”, ya en esos días, pudimos establecer los mecanismos activos de una eficiente matriz diseñada para el traslado ilegal de mercancías, por vía fluvial y tierra firme, a países limítrofes.



    Matriz esa integrada por comercializadoras, corporaciones transnacionales, funcionarios administrativos y judiciales, transportistas e integrantes de las fuerzas de seguridad que, conforme hemos podido corroborar a lo largo de los tiempos, ha venido optimizando su operatoria a partir de la incorporación de capitales, tecnologías y nuevos actores relacionados con el lavado de dinero.

    2.- Territorio de bandas. Tal como se ha referido, el Corredor Litoral integrado alrededor de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay (oculto bajo el nombre de “Hidrovía”), compone un territorio fluvial; terrestre y aéreo con salida al Océano Atlántico, por el que transitan entre un 70 y 80% de las exportaciones legales argentinas.

    Una zona donde, entre sus pliegues, se extiende una geografía utilizada –merced a un sistémico esquema de descontrol− para la comisión de los ilícitos económicos más graves, cometidos por bandas y corporaciones en materia de narcotráfico; contrabando de cereales; tráfico de armas; trata de personas; lavado de activos y fuga de capitales.

    Al interior de ese escenario y en lo que respecta al narcotráfico, nos encontramos con un itinerario en el cual gran parte de los estupefacientes provienen de Bolivia o Perú para ingresar luego a Paraguay o al norte de nuestro país. Ingreso de drogas que se hace efectivo mediante el uso de un entramado de pistas de aterrizaje y vuelos clandestinos o alternativamente por transporte terrestre, para incorporarse al circuito ribereño y ser transportada posteriormente con rumbo a los puertos europeos. Por otro lado, además cabe tener presente la participación −desde hace años− de miembros del Primeiro Comando da Capital y del Comando Vermelho (ambos brasileños) en el tráfico de armas y drogas en la región, como así también en el lavado de dinero a través del sistema financiero argentino.

    Sobre esta cuestión, y a modo de ejemplo, resulta ilustrativo referir el caso de la investigación (llevada a cabo a fines del año 2024) que permitió descubrir una red de contrabando de soja y maíz que eran transportados desde Argentina (dentro de las jurisdicciones de Corrientes, Chaco, Misiones y Formosa) hacia Río Grande. Maniobra esa que, con base en algunos de los 400 puertos clandestinos y por medio de empresas “fantasma”, falsificaba cartas de porte manuales y electrónicas a la vez de emitir facturas falsas.

    3.- Los delitos económicos más lesivos. Al momento de abordar el estudio de los injustos económicos de consecuencias más graves para el conjunto del cuerpo social, se hace presente la predica, sostenida, que tiende a instalar solo a la corrupción como uno de los delitos generadores de mayor daño.

    Prédica que, en realidad, se ha diseñado de manera “racional con arreglo a fines” a los efectos de encubrir las acciones más lesivas para el conjunto de la sociedad. En esta dirección, ya sea por falta de formación técnica o intereses personales, ciertos funcionarios judiciales evitan dar curso a las investigaciones sobre los comportamientos más gravosos y, de esa forma, se desentienden de los supuestos de contrabando, evasión tributaria, prácticas oligopólicas (abuso de posición de dominio), lavado de activos, fuga de capitales o toma ilegal de deuda pública externa. Falta de impulso este que también ha sido posible por el silencio de los medios de comunicación hegemónicos en relación a esos temas. A partir de esta mirada y si tomamos a modo de ejemplo, las maniobras de contrabando, corresponde especificar que las mismas (con el auxilio de plataformas digítales para comercializar mercancías), generan perjuicios a la población derivados de la pérdida de ingresos fiscales (estimados en 2300 millones de dólares para el año 2025). Pérdida que ha conducido a que nuestro país ocupe, en el campo del comercio ilícito, el puesto 120 en un ranking de 158 naciones. En el caso del contrabando de cereales −en un contexto donde históricamente cinco agroexportadoras manejan el comercio de granos y el ingreso de divisas− podemos señalar que, en determinadas circunstancias, en función del volumen cosechado, la cotización de las divisas o nivel de las retenciones, se verifican distintas maniobras de comercio ilícito como ser el contrabando o la triangulación de exportaciones. Actividades que exceden largamente el negocio de la Hidrovía (estimado en unos 600 millones de dólares por año). Precisamente en atención a estos hechos, la Unidad de Información Financiera propuso en su momento la creación de un Base Federal de Información, llevó la cuestión para su análisis en el seno de la Comisión SGT4 del Mercosur y dictó la Resolución 112/21 destinada a poder identificar el beneficiario final, o sea a las personas que detrás de una persona jurídica ejercen el control sobre la misma.

    Si bien los delitos aludidos han constituido prácticas extendidas en Argentina, en los dos últimos años la situación se ha visto agravada a raíz de las políticas que condujeron a reducir recursos técnicos y al traslado de las fuerzas encargadas de custodiar el transito trasfronterizo hacia zonas urbanas para que ejerzan control social interno sobre la población.  «

  • En Rosario. Milei negó que la morosidad sea alta y dijo que “los números de Argentina son similares a los de Estados Unidos”

    En Rosario. Milei negó que la morosidad sea alta y dijo que “los números de Argentina son similares a los de Estados Unidos”

    ROSARIO.–El presidente Javier Milei advirtió que “no hay elementos para culpar a la política del gobierno por lo que está pasando con la morosidad. Están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de repugnante y se está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno”.

    En una nueva reaparición pública, un día después de un discurso áspero y con fuertes críticas a la oposición, en la Cumbre de las Américas, Milei eligió el acto por el 142 aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario para lanzar duros cuestionamientos para distintos costados, entre los más duros, contra los periodistas, los economistas y el kirchnerismo.

    Milei empezó su discurso frente a un auditorio que estaba casi a oscuras, con luces bajas y sombras ensanchadas, con un furcio que corrigió de inmediato al confundir la Bolsa de Comercio de Rosario con la de Buenos Aires. La equivocación provocó fastidio entre el público, y se escucharon algunos gritos de desaprobación. Luego de admitir su error, el Presidente insultó a los periodistas, a los que acusó de “sicarios”, “ensobrados”, “cortos”, entre otras cosas.

    Javier Milei le quitó responsabilidad al Gobierno por el nivel de morosidad
    Javier Milei le quitó responsabilidad al Gobierno por el nivel de morosidad

    Durante más de una hora y media, el Presidente se explayó sobre tres tópicos. Por momentos, el discurso se tornó caótico. Su rostro se veía sudado y enrojecido en la pantalla gigante del auditorio de la Bolsa de Comercio, detalles que disparaban comentarios en la platea integrada en su mayoría por empresarios del sector agroexportador.

    Milei habló en una primera etapa de “mercados controvertidos” o “mercados repugnantes”. Y luego de macroeconomía. “No hay por qué culpar al gobierno sobre el tema de la morosidad”, insistió, y aclaró que anticipó las medidas que se iban a tomar a lo largo de este último tiempo. “Cumplimos lo que dijimos”, apuntó.

    La pregunta, según Milei, es “por qué hay tanto ruido con la morosidad, si los números de la Argentina son similares a los de Estados Unidos o Chile”. “Entiendo que me odien, pero los datos son los datos”, remarcó.

    “¿Ustedes recuerdan las cosas que hicieron los que quieren que volvamos al pasado? Y ahora entramos como imbéciles con: ‘Ahora el problema es la morosidad’. Me niego a creer que seamos tan pelotudos”, gritó Milei, quien estuvo acompañado por su hermana Karina y por el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

    En ese plano, el presidente sostuvo que hubo una “operación” para hacer creer que la sociedad no estaba bien económicamente, e hizo referencia a una noticia que afirmó que una carnicería de la Argentina vendía carne de burro. “Nos comimos otra opereta también. Que comíamos burro. Una operación armada por un estudiante de periodismo que trabaja para Lula. ¿Por qué hay un asco sobre comer burro? La reflexión histórica era que el burro era el animal con el que ustedes trabajaban, por lo que si se comían el burro, era porque estaban cagados de hambre. Quisieron instalar eso. Lo aviso para que vean la cantidad de barbaridades que está haciendo el mal, los responsables de 100 años de decadencia de la Argentina”, señaló.

    En otro pasaje de su exposición en la Bolsa de Comercio de Rosario, Milei se refirió a las elecciones presidenciales de 2027 y sostuvo: “No puede ser que siempre nos volvamos a comer el verso del socialismo. El año que viene, o nos ponemos los pantalones largos o nos hundimos”.

    Milei confundió la Bolsa de Rosario, con la de Buenos Aires
    Milei confundió la Bolsa de Rosario, con la de Buenos AiresMarcelo Manera

    Milei juega siempre de local en la Bolsa de Comercio de Rosario, a pesar de que sus modos y formas a la hora de dirigirse a la audiencia, integrada en su mayoría por empresarios del sector agroindustrial, a veces no caen bien. El año pasado, el presidente usó una tablet para realizar una serie de croquis que se proyectaban en una pantalla gigante para referirse a la evolución de los precios en la economía. Los empresarios presentes esperaban que delineara qué iba a ocurrir con los temas cruciales que atraviesan al sector agropecuario, con principal interés en las retenciones. Pero se fueron con las manos vacías.

    En esta oportunidad, la ansiedad estaba marcada por escuchar qué estrategia tendrá el gobierno de cara a los próximos meses, que serán cruciales, con una economía que no crece como se esperaba y genera fuertes tensiones en la trama social, sobre todo de los sectores medios que están endeudados. A diferencia de lo que ocurrió el año pasado, cuando los participantes del aniversario de la Bolsa de Comercio celebraban con aplausos afirmaciones fuertes y ofensivas del presidente, ahora había un clima de mayor frialdad, similar al que se vivió en la Cumbre de las Américas en el Alvear Palace Hotel, que se llevó adelante el jueves. El presidente se mostró molesto por algunas críticas sobre los resultados concretos del rumbo económico, pero en Rosario tenía a favor la buena performance del sector agroindustrial, que en el primer semestre del año liquidó US$ 16.297 millones, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina.

    La conducción de la Bolsa de Comercio insistió en la falta de inversiones en infraestructura vial con extrema mesura, algo que cada vez que puede el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, machaca como una de las principales deudas que tiene el gobierno nacional con el interior del país.

    Pablo Bortolato, titular de la Bolsa de Comercio, aseguró que sin retenciones y con incipientes inversiones en infraestructura se podrá llevar la producción del país a las 250 millones de toneladas en 10 años.

    Pullaro decidió hace unos meses intentar traccionar a su favor ese déficit, y decidió refaccionar con dinero del Estado provincial la ruta A012, que es la que une parte de las terminales portuarias. El presidente de la Bolsa de Comercio lo reconoció en su discurso. Pero reconocieron los avances que hubo en la hidrovía, un tema complejo que tuvo idas y vueltas a lo largo de los últimos dos años.

    El discurso completo de Javier Milei en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
    El discurso completo de Javier Milei en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

    Pullaro destacó que Santa Fe produce alimentos para 80 millones de personas. “Nuestra provincia generó 16.000 millones de dólares”, estimó el gobernador. “No queremos volver al pasado y a un populismo y a la corrupción. No retroceder implica un punto de partido, pero el desarrollo tiene que llegar a la gente”.

    La preocupación que se suma en Rosario es el impacto de una crisis que comienza a cristalizarse en la pérdida de puestos laborales. Según datos del INDEC del primer trimestre de 2026, la tasa de desocupación en el aglomerado aumentó al 8,2%, lo que representa un incremento de más de un punto porcentual en comparación con el mismo período del año anterior. El golpe más fuerte en la región es en la industria, donde, según datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) en julio la caída de la actividad fue del 4,4%, en comparación con el reporte de junio. La merma en ese sector, muy ligado al campo, provocó que se perdieran 2.000 empleos en los últimos dos años.

    Como ocurre cada vez que Milei viene a la Bolsa de Comercio de Rosario, el centro de Rosario queda cercado y colapsado por los cortes de calles que realizan las fuerzas de seguridad para evitar que las protestas lleguen hasta el lugar donde disertó el jefe de Estado. Como el edificio de la Bolsa de Comercio está ubicado en el corazón del centro de Rosario los trastornos para los automovilistas y los vecinos son desgastantes. Las calles se cerraron desde las 17 hasta después que terminó el acto, cerca de las 20.30.

    Fuera del recinto donde se realizó el acto se produjeron algunos incidentes. Los manifestantes, en su mayoría de gremios y de partidos de izquierda, arrojaron bombas de estruendo durante gran parte de la jornada, pero la protesta generó más ruido que incidentes.

  • Kicillof suma tensión con EE.UU.: le adjudicó a la empresa china Huawei la provisión de baterías para el sistema eléctrico provincial

    Kicillof suma tensión con EE.UU.: le adjudicó a la empresa china Huawei la provisión de baterías para el sistema eléctrico provincial


    El escenario geopolítico es un ámbito propicio para marcar diferencias en la disputa doméstica. Una muestra: mientras Axel Kicillof le adjudicó a la empresa china Huawei una concesión para proveer equipamiento en el sistema eléctrico provincial y evitar los cortes en épocas de alta demanda, el Gobierno de Javier Milei impuso una cláusula “anti-china” en dos licitaciones.

    La compañía que ingresó en Provincia es, además, una de las apuntadas por la embajada de los EE.UU. Tanto, que el jefe de la diplomacia americana en el país, Peter Lamelas, amenazó con quitarle la visa a los responsables de una cooperativa de Neuquén que estaban a punto de firmar convenio con el gigante asiático de las telecomunicaciones.

    El incidente diplomático derivo en pedidos del Congreso para que dé explicaciones. No concurrió a esas citas. Pero el Gobierno nacional, de marcado alineamiento con la estrategia americana, no hizo ningún pronunciamiento.

    Tal como informó Clarin, el Ministerio de Economía avanzará con los procesos de concesión de la Hidrovía y AMBA I (provisión de energía) con una restricción clave: estableció que no pueden participar personas jurídicas sujetas al control directo o indirecto de Estados soberanos, sus subdivisiones, organismos o empresas de titularidad estatal, como ocurre con las empresas de China.

    Un mecanismo opuesto al que fijo Buenos Aires. Así, Huawei también aparece en la disputa entre Javier Milei y el gobernador bonarense. “Aca privilegiamos el interés de los usuarios y los costos del emprendimiento. No nos metemos en ese debate que no favorece los intereses provinciales”, dijo un funcionario del Ministerio de Infraestructura provincial, a cargo del proceso de adjudicación.

    La Provincia, a través de Buenos Aires Energía S.A. (BAESA), adjudicó un sistema de almacenamiento de energía en el Programa Provincial de Almacenamiento de Energía en Baterías, para “fortalecer el sistema eléctrico bonaerense y mejorar la calidad del servicio en zonas estratégicas”.

    Invertirá $31.200 millones para incorporar una potencia total de 25 MW y una capacidad de almacenamiento de 125 MWh, que se distribuirán en cuatro nodos estratégicos: Mar del Tuyú, Carmen de Areco, Arrecifes y Capitán Sarmiento.

    Ese soporte tecnológico y de almacenamiento lo proveerá la compañía de origen chino. El procedimiento de concesión se definió antes de que Lamelas objetara a la cooperativa de Neuquén.

    En la gestión de Kicillof descartan esos vetos de la diplomacia del “garrote” que aplica la administración de Donald Trump. El subsecretario de Energía bonaerense, Gastón Ghioni, explicó que “Huawei presentó la mejor oferta en el proceso de adjudicación y, en función de eso, no tenemos nada que objetar respecto de la decisión adoptada. Se trata de una empresa con una trayectoria reconocida, que viene trabajando desde hace años en Argentina con distintas empresas del sector privado y que tiene, además, una presencia importante a nivel internacional”, dijeron en la subsecretaría ante una consulta de este diario.

    Y avanzaron un paso más: “Los cuestionamientos planteados por la Embajada de Estados Unidos dan cuenta de una intromisión que expresa, por un lado, la obediencia del gobierno nacional para con Estados Unidos; y por otro, la disputa comercial y tecnológica de este país con China”.

    Lamelas advirtió sobre posibles riesgos de ciberseguridad o de espionaje a partir del avance de inversiones del gigante asiático, en especial en proyectos vinculados con extracción de recursos minerales en Vaca Muerta.

    La licitación en Provincia

    Pero el gobierno bonaerense aplica pragmatismo puro: “Nuestra posición no responde a una alineación automática con una potencia u otra. Lo que hacemos es evaluar, en cada caso, qué alternativa resulta más conveniente para la Provincia, con criterios técnicos, económicos y de eficiencia. En este caso, Huawei presentó la mejor oferta y fue adjudicataria conforme al procedimiento correspondiente”, explicaron en el despacho de Ghioni.

    En Infraestructura dijeron que además presentaron ofertas las empresas Gotion, CATL, Gandfen, Trina, Jinko entre otras. “Son todas de primera línea y con gran capacidad. Pero Huawei resultó la mejor oferente”.

    En cambio desde el gobierno nacional o el propio Javier Milei mantuvieron un sonoro y absoluto silencio oficial frente a las fuertes advertencias del embajador norteamericano.

    Los bloques libertarios en el Congreso decidieron no participar de la comisión de Diputados que convocó al embajador de EE. UU. para dar explicaciones sobre las presiones denunciadas a cooperativas locales, optando por no confrontar ni opinar institucionalmente sobre el entredicho geopolítico

    Para qué son las baterías chinas

    El inicio de las obras está previsto para fines de este mes. Los técnicos esperan que la puesta en operación de los sistemas estará operativo en enero de 2027 y así se podrá responder a los picos de consumo de energía por las altas temperaturas.

    Según explicaron las autoridades, la incorporación de esta tecnología permitirá “optimizar el uso de la infraestructura eléctrica existente, reducir restricciones en el sistema de transporte, brindar mayor flexibilidad operativa, facilitar la integración de energías renovables y disminuir la utilización de generación térmica de respaldo”.

    El programa se financia mediante el Adicional de Costo de Generación Distribuida (ACGD), que pagan todos los usuarios de electricidad de la provincia en sus facturas. Se usa para financiar estas inversiones en generación y transporte.

    Kicillof busca terminar con las interrupciones provocadas por la alta demanda. Y acudió, en este caso, a la tecnología china.

  • Belgrano Cargas: el círculo vicioso que promete romper el Gobierno, la comparación con Chile y otras claves de la privatización

    Belgrano Cargas: el círculo vicioso que promete romper el Gobierno, la comparación con Chile y otras claves de la privatización

    El Gobierno dio a conocer este jueves los pliegos licitatorios para la privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A., la empresa estatal que opera las tres líneas de carga ferroviaria del país —Belgrano, San Martín y Urquiza—, con un plazo de concesión de 50 años. La medida abre un proceso que las propias autoridades reconocen como urgente: el sistema ferroviario argentino transporta 10 veces menos carga por kilómetro de vía que Chile, y esa brecha es la que busca cerrar con esta privatización. Fuentes oficiales con conocimiento directo del proceso lo llaman “círculo vicioso”.

    La prisa por resolver la concesión por las próximas cinco décadas tiene que ver con que la Argentina registra un ratio de 0,6 toneladas-kilómetro por kilómetro de vía operativa, una métrica que mide cuánto se transporta en relación con la extensión de red que hay que mantener. Chile multiplica ese número por 10, Brasil por seis, Estados Unidos entre 15 y 20 veces dependiendo de la operadora, y Australia llega a 40 veces. La consecuencia directa es que lo que genera el sistema ferroviario no alcanza para financiar su propio mantenimiento, lo que deteriora la infraestructura, degrada el material rodante y obliga al Estado a subsidiar tarifas para seguir siendo competitivo frente al camión.

    Actualmente, menos del 5% de la carga total del país se transporta por tren. En países con sistemas ferroviarios de referencia, ese porcentaje ronda entre el 20 y el 25 por ciento. El 80% de lo que mueve hoy Belgrano Cargas y Logística son cereales, mientras que sectores como la minería, los hidrocarburos y las economías regionales del norte y el oeste del país dependen casi exclusivamente del transporte por ruta.

    Una vista del Belgrano Cargas en la zona de Vicente López (REUTERS/Agustín Marcarian)

    Los pliegos revelan que el máximo histórico de carga transportada por la línea Belgrano fue de 2.140 millones de toneladas-kilómetro, alcanzado en 2024; la línea San Martín llegó a 3.034 millones en 2022, y la Urquiza a 348 millones ese mismo año. Esos registros son la línea base sobre la que el Gobierno medirá el crecimiento que genere el concesionario privado.

    En mayo de 2024, Belgrano Cargas y Logística quedó sujeta a privatización. Según comentaron fuentes oficiales a Infobae, la conclusión fue que el Estado no tiene capacidad para sostener la inversión estratégica que el sistema requiere, de manera que quien asuma el riesgo empresario debe ser el sector privado.

    El modelo elegido se basa en la desintegración vertical: la licitación no obliga al concesionario a operar el material rodante, sino que le exige administrar y mantener la infraestructura y cobrar un peaje a cualquier operador que quiera circular por la red. Ese esquema, conocido como open access, elimina la exclusividad comercial que hoy tienen los ramales y abre la puerta a que empresas logísticas, cerealeras o mineras puedan incorporar sus propios trenes y pagar por el uso de la vía, tal como ocurre con camiones en rutas o barcos en la hidrovía.

    Belgrano cargas linea Belgrano

    El modelo es flexible: una constructora puede presentarse como concesionaria sin necesidad de operar trenes, pero un operador ferroviario tradicional también puede hacerlo y, si gana, tiene la opción de adquirir el 50% del material rodante de cada línea sin ir a subasta pública, al valor de tasación. El otro 50% se vende por remate, y el ganador puede ser el mismo concesionario. El pliego incorpora además una cláusula que prohíbe participar a empresas controladas directa o indirectamente por Estados extranjeros —la misma restricción aplicada en las licitaciones de la Hidrovía y del proyecto AMBA I para la red eléctrica del Área Metropolitana de Buenos Aires—, una medida que apunta a limitar la participación de firmas vinculadas al gobierno chino.

    La demanda que el sistema no puede atender

    El cuello de botella más inmediato no es la falta de clientes: es la incapacidad de dar servicio. Fuentes oficiales señalaron que hoy los clientes de Belgrano Cargas y Logística demandan el triple de lo que el sistema puede ofrecer. La obra estructural pendiente en Santa Fe —la circunvalación que obliga a limitar el paso a dos trenes por día en ventana nocturna, con más de 20 pasos a nivel y a baja velocidad— es el principal obstáculo en el troncal de la línea Belgrano. El pliego la identifica como obra obligatoria prioritaria e incluye la construcción de traza nueva, renovación de vías, un puente sobre el río Salado y pasos de alto nivel sobre las rutas nacionales 4, 11 y 70. Las fuentes estiman que podría completarse en dos años y medio dado su estado de avance, aunque el pliego da cinco años de plazo.

    El plan de obras obligatorias apunta a resolver ese déficit de capacidad, con foco en los proyectos mineros del norte y el oeste del país como demanda futura. La línea San Martín, que llega hasta San Juan, es la arteria natural para los grandes proyectos de cobre de esa provincia. La línea Belgrano, que atraviesa Catamarca, Salta y Jujuy, conecta con la franja de proyectos de litio más activa del país, incluidos los tres activos de Rio Tinto en esas provincias. En ambos casos, el suministro de insumos y maquinaria hacia esas operaciones —no solo el transporte del mineral producido— es donde el tren tiene mayor potencial de crecimiento.

    El financiamiento de las obras se realizará sobre un mecanismo diseñado para que los recursos no pasen por el Tesoro. El material rodante de las tres líneas está tasado en torno a los USD 500 millones: solo el lote de la línea San Martín tiene un precio de venta de USD 131,7 millones, y el de la Urquiza de USD 52,3 millones, según consta en los pliegos publicados este jueves. Lo que se obtenga de su venta —tanto el lote que adquiere el concesionario como el que va a subasta— se deposita en un fideicomiso administrado por Belgrano Cargas y Logística, algo que Infobae publicó este martes. El dinero no va al Tesoro: vuelve al sistema ferroviario.

    belgrano cargas linea san martín

    El fideicomiso financia las obras obligatorias, pero no como adelanto: el repago se hace cada seis meses contra avance físico certificado. El concesionario debe conseguir el financiamiento para ejecutar las obras y el fideicomiso le devuelve el dinero a medida que las termina. La línea San Martín concentra el mayor aporte del fideicomiso: hasta USD 386 millones, muy por encima de los USD 34,3 millones previstos para la Urquiza, lo que refleja que es la línea con mayor volumen de inversión obligatoria.

    Las obras obligatorias suman USD 800 millones distribuidos en las tres líneas, con un plazo de ejecución de cinco años. De ese total, USD 500 millones pueden cubrirse con los recursos del fideicomiso; los USD 300 millones restantes deben ser aportados por el concesionario. La arquitectura del pliego está diseñada para que quien quiera acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) invierta más de lo que el plan obligatorio exige: el régimen exige que el 40% de la inversión comprometida se ejecute en los primeros dos años, un plazo más corto que el de las obras obligatorias, que se distribuyen en cinco.

    La condición es categórica: si un oferente presenta su propuesta vinculada al RIGI y no obtiene la aprobación del régimen, su oferta queda sin efecto y no se adjudica, de manera que ganará su sucesor en la lista. Las obras de renovación y duplicación de vías califican para el régimen; el mantenimiento, no. Una vez que el concesionario complete el plan de obras obligatorias, podrá aumentar su tarifa de peaje hasta un 15% por encima del valor ofertado. Ese techo no puede superarse bajo ninguna circunstancia durante la vigencia del contrato. La tarifa, en todo caso, es una compulsa privada entre el concesionario y sus clientes —grandes exportadores agroindustriales, empresas mineras, proveedores de insumos— y no una tarifa regulada de acceso público.

    La publicación de los pliegos activó las primeras reacciones formales. GMXT USA, filial del Grupo México Transportes —que opera más de 11.000 kilómetros de vías en México y el sur de Estados Unidos— ratificó su interés y confirmó el inicio del análisis de los documentos. La empresa anunció además un acuerdo estratégico con Wabtec, compañía estadounidense especializada en equipos, componentes y servicios digitales para el sector ferroviario, con el objetivo de dotar a las líneas de carga de estándares internacionales de eficiencia operativa y reducir el costo por tonelada transportada.

    Un tren de carga de Belgrano Cargas en la línea Belgrano viaja a través de El Alisa (REUTERS/Rodrigo Valle)

    Grupo México había manifestado previamente su disposición a invertir USD 3.000 millones en la modernización de la red. Ese número debe leerse con cautela: según explicaron fuentes oficiales, las obras optativas funcionan como un menú del que el concesionario puede elegir según su modelo de negocio, sin expectativa oficial de que se ejecuten todas. Los pliegos revelan que solo las obras optativas de las líneas San Martín y Belgrano suman más de USD 1.876 millones —entre duplicaciones de vía, renovaciones y mejoramientos pesados de tramos clave—, lo que permite dimensionar de dónde puede provenir una cifra de esa magnitud.

    Del lado de las cerealeras, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) celebraron la publicación de los pliegos y la calificaron como “un hito fundamental para la competitividad del sector agroindustrial exportador”. Las entidades destacaron el esquema de open access y la elegibilidad del RIGI, y señalaron que la privatización puede devolverle competitividad a la producción agrícola del interior alejada de los puertos. Detrás de esa posición opera un consorcio integrado por Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill, Louis Dreyfus y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).

    El Grupo Roggio, holding de origen cordobés con más de 117 años de trayectoria en infraestructura y transporte, también manifestó interés en participar. El grupo tiene experiencia ferroviaria directa: a través de Metrovías opera la línea Urquiza de pasajeros, y cuenta con Benito Roggio Ferroindustrial, una planta de construcción y reparación de material rodante. Su perfil lo posiciona como un candidato natural para el segmento de administración de infraestructura, el núcleo de la licitación.

    Entre los potenciales socios inversores figura Rio Tinto, la minera global con tres proyectos de litio activos en Argentina: Rincón en Salta —su principal activo, con una inversión de USD 2.500 millones y una capacidad proyectada de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio—, y los proyectos Fénix y Sal de Vida en Catamarca, con inversiones de USD 700 millones cada uno. El pliego contempla la figura de socios inversores: el concesionario puede sumar a empresas de sectores específicos con interés en determinados ramales, sin obligarlas a competir por la concesión completa.

    Las ofertas deben presentarse antes del 11 de noviembre de 2026, fecha en que se abrirán los sobres de forma pública a través de la plataforma CONTRAT.AR. Las consultas sobre la documentación licitatoria tienen plazo hasta el 28 de octubre. Para evaluar las propuestas, el Gobierno creó una Comisión Evaluadora integrada por Enrique Juan Eiras, María Pilar Trejo y Cristián Nicolás García, con tres suplentes. La adjudicación está prevista para comienzos de 2027.

    El proceso cuenta con respaldo financiero internacional confirmado. BID Invest, el brazo privado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y la Corporación Financiera Internacional (IFC), del Banco Mundial, participaron como asesores en la construcción de los pliegos y tienen previsto financiar al concesionario adjudicatario. Ambos organismos revisaron las cláusulas contractuales y dieron su conformidad —una señal relevante, dado que su respaldo condiciona el acceso al financiamiento. La Corporación de Financiamiento para el Desarrollo de Estados Unidos (DFC) mantuvo reuniones con empresas interesadas y evalúa financiar a oferentes específicos según su perfil. El Export-Import Bank de Estados Unidos (Eximbank) se perfila como fuente de crédito para la adquisición de material rodante de origen americano, sin límite de monto definido, según revelaron fuentes oficiales al tanto de las negociaciones.

  • Privatización del Belgrano Cargas: obras obligatorias, un fondo por la venta de trenes y financiamiento de Estados Unidos

    Privatización del Belgrano Cargas: obras obligatorias, un fondo por la venta de trenes y financiamiento de Estados Unidos

    La privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A. (BCyL), la empresa estatal que tiene bajo su órbita las líneas ferroviarias Belgrano, San Martín y Urquiza, demandará como mínimo unos US$800 millones en obras obligatorias para recuperar la infraestructura. Para hacer viable ese desembolso, el Gobierno diseñó un esquema que combina un fondo alimentado por la venta de locomotoras y vagones, la posibilidad de acceder al RIGI y financiamiento de organismos internacionales y agencias de Estados Unidos.

    La pata internacional comenzó a construirse incluso antes de la publicación de los pliegos. Según explicaron fuentes del Gobierno a LA NACION, la Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo del Banco Mundial para el sector privado, acompañó la estructuración del proyecto y esta semana envió una carta de intención al ministro Luis Caputo. BID Invest, la rama privada del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), también participó de la revisión de condiciones y cláusulas de los contratos.

    Es importante para nosotros porque después, si tenés un pliego que no les gusta, no le prestan dinero a la empresa que gane”, sintetizaron fuentes oficiales. Según explicaron, ambos organismos consideran financiable el proyecto y podrían prestar a quienes finalmente obtengan las concesiones.

    El Gobierno también mantuvo conversaciones con la Development Finance Corporation (DFC), la agencia estadounidense de financiamiento para el desarrollo que tiene como terminal política a Marco Rubio, secretario de Estado de Donald Trump. En este caso, la asistencia sería más selectiva: el organismo podría financiar a determinados adjudicatarios tras evaluar cada proyecto. A eso se suman reuniones con el Export-Import Bank de Estados Unidos (Exim Bank), que podría otorgar créditos cuando la operación genere exportaciones estadounidenses, por ejemplo, para comprar locomotoras o vagones fabricados en ese país.

    En el caso del Exim Bank, la posibilidad está vinculada principalmente con la compra de equipamiento producido en Estados Unidos. Según explicaron fuentes del Gobierno, un futuro concesionario que decida adquirir locomotoras, vagones u otro material ferroviario estadounidense podría recurrir al organismo para financiar la operación. Cualquier crédito dependerá del proyecto, del volumen de exportaciones estadounidenses involucrado y de la evaluación del organismo.

    Belgrano CargasCasa Rosada

    La participación de organismos estadounidenses adquiere una dimensión particular después de que el Gobierno incorporara una cláusula que impide competir a empresas controladas directa o indirectamente por Estados extranjeros. Si bien la disposición alcanza a cualquier compañía estatal foránea, en los hechos excluye a las empresas públicas chinas.

    Fuentes oficiales explicaron que la decisión responde al carácter estratégico de la infraestructura ferroviaria de cargas y busca que su administración quede al margen de otros intereses estatales, en línea con lo que sucedió con la Hidrovía. Aclararon, sin embargo, que no vinculan directamente esa definición con las gestiones de financiamiento realizadas en Estados Unidos.

    Las obras

    El plan obligatorio ronda los US$800 millones entre las tres líneas y deberá ejecutarse durante los primeros cinco años. Los pliegos lo definen como el conjunto de intervenciones necesarias para garantizar el correcto funcionamiento de la infraestructura.

    Uno de los principales proyectos será completar el Circunvalar ferroviario de Santa Fe, que incluye una nueva traza, renovación de vías, un puente sobre el río Salado y cruces a distinto nivel sobre las rutas 4, 11 y 70. El cuello de botella tiene hoy un efecto concreto: según fuentes oficiales, existe demanda para hacer pasar hasta 12 trenes diarios, pero actualmente sólo pueden circular dos.

    El Circunvalar es una obra clave para el agro porque busca destrabar el tránsito de los trenes que bajan con granos desde el norte hacia los puertos del Gran Rosario, principal nodo exportador del país.

    En el San Martín se contemplan, entre otras intervenciones, renovaciones de vías en distintos tramos del corredor que conecta la zona de Rufino con Justo Daract, Venado Tuerto, Villa Constitución y Soldini. En el Urquiza habrá trabajos entre Concordia y Paso de los Libres y reconstrucción de terraplenes entre La Criolla y Chajarí.

    El objetivo es recuperar “capacidad y confiabilidad”. Actualmente, menos del 5% de las cargas del país se transporta por tren y cerca del 80% del volumen movilizado por BCyL corresponde a cereales. En el Gobierno consideran que llevar la participación ferroviaria hacia niveles de entre 20% y 25% sería un horizonte razonable, especialmente frente al crecimiento esperado de la minería y la energía.

    Los trenes financiarán las vías

    Parte de las obras tendrá una fuente de repago dentro del propio sistema. El conjunto del material rodante de las tres líneas fue valuado, según fuentes oficiales, en alrededor de US$500 millones. El adjudicatario de cada línea podrá adquirir inicialmente aproximadamente la mitad del parque asignado a esa concesión al valor de tasación; el resto será vendido posteriormente mediante subastas.

    Los recursos serán destinados al fideicomiso creado para financiar parcialmente las obras obligatorias. “No va al Tesoro, vuelve al sistema ferroviario”, explicaron fuentes del Gobierno.

    Los propios pliegos establecen los máximos que podrá recibir cada concesionario de ese fondo: hasta US$78,5 millones para el Belgrano, US$386 millones para el San Martín y US$34,3 millones para el Urquiza. En conjunto son casi US$500 millones. El mecanismo no supone que el futuro concesionario recibirá ese dinero por adelantado. Deberá conseguir el financiamiento necesario, ejecutar las obras y luego acceder a los repagos del fideicomiso de acuerdo con los avances físicos certificados. Los documentos exigen incluso que el concesionario acredite el financiamiento para las obras obligatorias que no estén cubiertas por el fondo.

    A esa estructura se suma el RIGI. Los fondos aportados por el fideicomiso no computarán como inversión privada a los efectos del régimen y los incentivos estarán vinculados a la inversión efectivamente realizada por el concesionario y a la carga adicional transportada por encima de una línea base.

    La adhesión tampoco será automática. Si una empresa presenta su oferta suponiendo que accederá al RIGI, resulta preseleccionada y finalmente no obtiene la aprobación, esa propuesta dejará de ser válida y avanzará el oferente que haya quedado en segundo lugar. “Si no obtiene el RIGI, no gana y pasa al segundo”, explicaron las fuentes.



  • Cláusula “anti-China”: qué cambia en las concesiones y por qué preocupa a los inversores

    Cláusula “anti-China”: qué cambia en las concesiones y por qué preocupa a los inversores

    La incorporación de una denominada “cláusula anti-China” en los procesos de concesión y privatización de Trenes Argentinos Cargas establece restricciones sobre las empresas que podrán participar de las licitaciones. En este contexto, este medio se comunicó con el economista, Federico Glustein.

    “No es directamente anti China, pero sí tiene que ver con que muchas empresas estatales chinas están participando en licitaciones para servicios de transporte alrededor del mundo”, explicó Federico Glustein.

    Qué establece la clausula

    Asimismo, detalló que el requisito establece que “el control de las compañías que deseen participar de la licitación tienen que estar en manos de forma directa o indirecta de capitales nacionales”. En consecuencia, algunas empresas extranjeras que anteriormente podían competir quedarían excluidas: “Con esta cláusula sí o sí tiene que ser de capitales nacionales y eso, por supuesto, queda reducido a un número particular de empresas”.

    Glustein advirtió que, pese a los incentivos oficiales, la inversión extranjera directa atraviesa un escenario complejo. “Las inversiones en la Argentina, más allá del RIGI, vienen en caída”, afirmó.

    Según desarrolló, “estamos en un nivel de inversión extranjera directa que es el mínimo en los últimos 20 años”, situación que refleja una mayor salida que entrada de capitales. No obstante, consideró que existe un camino favorable para recuperar inversiones: “Sí coincido con que hay un camino trazado que sienta las bases para las inversiones”.

    El Belgrano Cargas y la Hidrovía: los proyectos estratégicos de Argentina

    Entre los proyectos estratégicos, el economista mencionó la Hidrovía y el Belgrano Cargas. Sobre este último, sostuvo: “El Belgrano Cargas viene siendo una de las grandes deudas, viene de la gestión Macri”.

    Luego, manifestó que el desafío no pasa únicamente por atraer capital, sino también por garantizar condiciones para que las empresas puedan recuperar sus ganancias: “El que venga a invertir en la Argentina tiene que tener condiciones para no solamente poner plata, sino también llevársela”.

  • El Gobierno incluyó una “cláusula anti-China” en la privatización del Belgrano Cargas: qué es y cómo funciona

    El Gobierno incluyó una “cláusula anti-China” en la privatización del Belgrano Cargas: qué es y cómo funciona

    20 de agosto 2026 – 08:58

    La gestión de Javier Milei busca avanzar con venta de activos estatales y pone el foco sobre el transporte ferroviario de cargas. Si bien la normativa no apunta solo contra el gigante asiático, es vista como un gran freno para inversiones de dicho país.

    El Gobierno incorporó una condición específica al proceso de privatización del Belgrano Cargas: las empresas que estén bajo control directo o indirecto de gobiernos extranjeros no podrán competir por la concesión de las vías ferroviarias.

    La restricción fue publicada este jueves en el Boletín Oficial y dentro del proceso es conocida como la “cláusula anti-China”, aunque el pliego no menciona expresamente al gigante asiático ni establece una prohibición para las compañías chinas. El criterio alcanza, en términos generales, a sociedades controladas por Estados soberanos extranjeros.

    La red comprende actualmente 7.594 kilómetros distribuidos en 16 provincias. El esquema contempla además un modelo de “open access”, por el cual el concesionario estará a cargo de la infraestructura, mientras que otras empresas podrán utilizar las vías mediante el pago de un peaje.

    La red actual del Belgrano Cargas comprende un total de 7.594 kilómetros distribuidos en 16 provincias.

    La red actual del Belgrano Cargas comprende un total de 7.594 kilómetros distribuidos en 16 provincias.

    Cómo funciona la cláusula anti-china en la privatización del Belgrano Cargas

    La condición funciona como un filtro previo de la licitación. Quedarán excluidas las compañías cuyo control esté en manos de un gobierno extranjero, ya sea de manera directa o mediante otras sociedades. La definición también incluye organismos públicos, empresas estatales y sociedades vinculadas con esos gobiernos.

    El mismo criterio alcanza a empresas estatales argentinas, tanto nacionales como provinciales, de acuerdo con las condiciones establecidas en la documentación licitatoria.

    El nombre surgió porque uno de los principales efectos de la medida es limitar la participación de empresas estatales chinas en la concesión de la red ferroviaria.

    Quedarán excluidas las compañías cuyo control esté en manos de un gobierno extranjero.

    Boletín Oficial

    Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, la restricción tiene un alcance más amplio. No está dirigida exclusivamente contra compañías de China, sino contra cualquier empresa que se encuentre bajo control de un Estado extranjero.

    Por eso, una compañía privada extranjera podrá participar de la licitación siempre que cumpla con los requisitos del pliego. La exclusión se produce cuando detrás de esa sociedad existe control estatal, ya sea por participación directa del gobierno o mediante otras empresas.

    La administración de Javier Milei ya había aplicado un criterio similar en otros procesos vinculados con infraestructura estratégica, como la concesión de la Hidrovía y el proyecto de transporte eléctrico AMBA I.

    En este caso, la condición fue incorporada al pliego que contempla la concesión por 50 años de las vías y los inmuebles vinculados con las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza.

    La competencia tampoco se definirá únicamente por el monto ofrecido al Estado. Las empresas deberán presentar propuestas que combinen inversiones comprometidas y el peaje que cobrarán por el uso de las vías. En términos generales, tendrá ventaja la oferta que combine mayores inversiones con menores costos de utilización de la infraestructura.

    El Gobierno estima que el proceso podría movilizar alrededor de u$s1.000 millones en inversiones para las tres líneas y contempla que determinados proyectos puedan acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

    La incorporación de la cláusula establece así un nuevo límite dentro del proceso de concesión: priorizar la participación privada y excluir a compañías bajo control estatal extranjero o argentino de la competencia por la infraestructura ferroviaria.