Quirno reveló a los empresarios los dos “truquitos” del RIGI y los invitó a aprovechar esta “ventana de oportunidad histórica”

Con 224 asistentes, algo menos que el récord de 260 logrado por Javier Milei, había mucha expectativa este mediodía por escuchar al canciller Pablo Quirno. Invitado por el Cicyp, que cobija a las principales cámaras empresarias y preside Bettina Bulgheroni, se distribuyeron unos 24 embajadores, varios empresarios top, y los infaltables lobbistas.

Bettina Bulgheroni, que eligió una metáfora sobre las olas y el océano para invitar a reconocer este “proceso de cambio”, presentó a Quirno como “metódico, sobrio y estratégico”.

Y Quirno correspondió en un discurso de tono épico en el que recordó a Mariano Moreno al citar “prefiero una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila” para hacer un llamado al compromiso dirigiéndose a quienes toman decisiones económicas.

“¡Qué hacemos nosotros ante la libertad recuperada”, soltó. Casi no huno interrupciones con aplausos. Tal vez porque en un evento que tiene como sponsor a los laboratorios de capital nacional, Quirno destacó que después de 56 años, se aprobó en comisión que Argentina adhiera al tratado internacional de patentes, que genera resistencia en ese sector. Lo escuchó el dueño de los laboratorios Richmond, Marcelo Figueiras, que no abandonó su sonrisa.

El canciller profundizó acerca de la relación con Estados Unidos, al destacar “su densidad política, comercial y estratégica”, dando a entender que no es una cuestión solo de afinidad entre dos presidentes, sino una política de Estado. Realzó la relación con Israel que se tradujo, en su visión, en hechos históricos trascendentes como declarar terroristas como a la guardia revolucionaria de Irán, ademas de Hezbollah y Hamas. En su mesa, el embajador de Israel, Eyal Sela, comentaba acerca de los lazos entre ambos países ahora que se inaugura en noviembre el vuelo directo a Tel Aviv, “que demorará unas 14 horas”.

Quirno insisitó sobre la oportunidad histórica y la responsabilidad. “La ventana de oportunidad no es permanente. Hoy el país tiene ambición, escala y horizonte y depende que actúe antes que los demás”, señaló al ejemplificar lo que sucedió con la miel una vez que la Unión Europea le quitó los aranceles y tanto Entre Ríos como Córdoba agotaron velozmente el cupo.

De paso, elogió a YPF y a su jefe Horacio Marín, mencionó nuevos y próximos acuerdos con India y Canadá.

A la hora de las preguntas, una fue sobre cómo queda posicionada la Argentina en la guerra de Medio Oriente. “Hay que considerar la importancia que tiene nuestro orden macroeconómico para enfrentar un conflicto global. A diferencia de otras veces y otros conflictos, Argentina muestra fortaleza macroeconómica, con su superávit fiscal y, con su superávit energético. Eso lleva a que estemos muy bien posicionados para poder enfrentar esta tormenta. Y eso es fundamental para poder dar continuidad y previsibilidad a las inversiones. Y esa situación reconfigura el valor de los activos argentinos que están justamente alejados de conflictos. Argentina siempre tuvo los recursos y siempre tuvo el capital, pero no éramos capaces de generar las condiciones para que esa inversión mirara a la Argentina en función de las propias condiciones generadas por nosotros y también por el contexto global. Hemos pasado a ser un actor muy importante, no solo por los recursos, sino también por nuestro posicionamiento estratégico”.

El canciller también se refirió a las distintas clases de RIGI (Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones). “Es un instrumento formidable para atraer inversiones, no solo por beneficios impositivos. Tiene sus trucos, Uno es que esa previsibilidad se necesita para proyectos de largo plazo, que necesitan una inversión de capital muy grande y cuyo retorno, por lo general, excede el ciclo político. Entonces, el que invierte hoy tiene que saber que va a tener condiciones a futuro, independientemente del signo político que esté gobernando. Y que esos beneficios que nosotros estamos ofreciendo van a resultar de acá a 4, 5, 6 o 7 años. Entonces hoy no tiene costo fiscal. En el momento en que nosotros estamos consolidando nuestros números fiscales, podemos hacer la promesa de que, ordenando nuestros números, vamos a poder cumplir con esos incentivos”.

Y comentó acerca de otro “truquito”. Lo dijo así: “A medida que el RIGI sea exitoso, se genera una base de capital que está protegida contra el control de capitales. Entonces, cualquier delincuente que, a futuro, trate de poner control de capitales en Argentina, no va a poder porque va a tener un stock de capital que tendrá derecho a irse. Los futuros gobiernos van a estar, de alguna manera, encorsetados, las herramientas que utilizaron el pasado en contra de los argentinos no van a poder ser utilizadas”, soltó ante el primer aplauso bien sonoro de toda su disertación.

Ya se había probado el menú de crema de palmitos, lomo de ternera, y el postre, un biscuit de caramelo. Y los asistentes relataban distintas realidades. La gente de Frávega hablaba de un interior con algunas provincias prósperas y estancamiento en el resto, pero Juan Garibaldi de Danone, decía que estaba vendiendo yogures como nunca antes. Alberto Grimoldi coincidía con el aplanamiento en ventas y a su lado Mario Grinman de la Cámara de Comercio decía que pocas veces se vivió una realidad tan heterogénea. Mientras, el titular de la construcción, Gustavo Weiss aseguraba que la construcción está paralizada y endeudada y el jefe de la UIA, Martín Rappallini lamentaba que la industria hubiese quedado afuera de los RIGI.

Más locuaz que en otras oportunidades, Alejandro Bulgheroni invitaba a invertir con fuerza. “Nosotros lo hicimos siempre y hubo efecto imitación”, soltó e invitó mientras se retiraba el Canciller.

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