
En lo que va del año el peso argentino tuvo una apreciación nominal del 5,1% y real del 12,2% respecto del dólar, en un contexto de fuerte intervención del Banco Central y ampliación de la brecha entre el valor oficial de la divisa y el límite superior de la banda cambiaria.
Según un informe de Quantum, este fenómeno se produjo mientras el BCRA adquiría más de USD 6.500 millones en el mercado y la cotización oficial quedaba a 27,5% del techo de la banda.
El informe de la consultora destaca que el precio del dólar oficial cerró el 22 de abril en $1.379, mientras que el techo de la banda se ubicó en 1.758 pesos. Este diferencial se amplió a la par del fortalecimiento del saldo comercial argentino, que superó los USD 5.000 millones en el primer trimestre, impulsado por un aumento de las exportaciones y una reducción de las importaciones.
Apreciaciones cambiarias
La evolución del peso se inserta en un marco de apreciaciones cambiarias regionales. Según el informe, en igual periodo el real brasileño se apreció un 7,3%, el peso colombiano un 5,5% y el peso mexicano un 2%, siempre en términos reales, considerando la inflación acumulada entre enero y marzo. En contraste, el renminbi chino mostró una apreciación real del 1,4% y el euro se depreció un 2,6% en el mismo lapso.
El análisis señala que en abril el índice DXY, que mide la evolución del dólar frente a una canasta de monedas, retrocedió un 1,5% nominal. La depreciación fue más marcada frente a las monedas latinoamericanas: 4,3% ante el real, 3,8% frente al peso chileno, 2,5% ante el colombiano y 3,4% respecto del mexicano. Frente al peso argentino, la caída fue de apenas 0,4%.
Del plano local, el informe de Quantum remarca que la apreciación del peso se da en un contexto de aumento de la oferta de divisas.
La mayor disponibilidad de dólares contribuye a la estabilidad cambiaria y al fortalecimiento de la moneda local
Al superávit comercial se suman las liquidaciones de emisiones de deuda corporativa y provincial en dólares, así como los préstamos en moneda extranjera de bancos locales al sector privado. Esta mayor disponibilidad de dólares –subraya- contribuye a la estabilidad cambiaria y al fortalecimiento de la moneda local.
El estudio advierte que para dimensionar el impacto en los ingresos y egresos de los productores es fundamental considerar la evolución de los precios internacionales. Durante el primer trimestre, el valor general de las exportaciones argentinas subió un 8,5%, con incrementos relevantes en Combustibles y Energía (15%), Productos Primarios (8,1%) y Manufacturas de Origen Industrial (8,3%). Las importaciones también aumentaron de precio, aunque en menor proporción (6,8%), lideradas por bienes intermedios y automotores.
Quantum identifica que, en este escenario, el valor del comercio exterior argentino creció no solo por el impulso de los precios sino también por el incremento en las cantidades exportadas e importadas. El informe subraya que las políticas diferenciadas entre países y productos generan crecientes discrepancias en precios y flujos de comercio, lo que añade complejidad al panorama cambiario y comercial.
En comparación con otras monedas de países con los que Argentina mantiene relaciones comerciales, el peso se apreció en menor medida, según el análisis de la consultora. No obstante, el agregado de los ingresos netos se vio favorecido tanto por la mejora de los precios internacionales como por el aumento en las cantidades exportadas.
El informe también señala posibles riesgos hacia adelante, vinculados a eventuales subas en los precios de bienes intermedios, de capital y de piezas y accesorios importados. Estos incrementos podrían afectar la ecuación de costos de las empresas y condicionar el proceso de inversión necesario para mejorar la competitividad y la eficiencia.
En cuanto al balance comercial, el superávit argentino superó los 5.000 millones de dólares en el primer trimestre, resultado de exportaciones por 21.853 millones de dólares (un crecimiento interanual del 16,8%) y de importaciones por 16.345 millones de dólares (una caída del 7,3% en igual comparación). Esta mejora en la balanza de bienes se complementó con el ingreso de divisas provenientes de fuentes financieras, lo que fortaleció la oferta global de dólares en el mercado local.
Quantum concluye que la apreciación del peso argentino frente al dólar y otras monedas de la región se produjo en un contexto de mayor ingreso neto de divisas, debido a factores comerciales y financieros. Y advierte que los efectos de esta apreciación real y de las dinámicas comerciales actuales generan impactos sectoriales dispares, lo que obliga a monitorear de cerca la evolución de los precios internacionales, la competitividad y la inversión en el país.
Leave a Reply