
Panamá denunció este miércoles la incautación del buque MSC-Francesca de bandera panameña por parte de Irán en el estrecho de Ormuz, calificando el hecho como un “grave atentado a la seguridad marítima”. Así lo expresó la cancillería panameña en un comunicado oficial difundido por la agencia internacional de noticias EFE. El país centroamericano, que posee la mayor flota mercante del mundo y es miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, afirmó que la acción contradice el derecho internacional.
El pronunciamiento se produjo después de que la Guardia Revolucionaria iraní anunció la incautación simultánea de 2 buques en el estrecho de Ormuz. Según el comunicado recogido por la agencia de noticias iraní Tasnim, ambos barcos operaban sin permisos y “habían manipulado sus sistemas de navegación, poniendo en peligro la seguridad marítima”. La Guardia Revolucionaria describió estas acciones como respuesta a la “alteración del orden y la seguridad” y las consideró una “línea roja” para la República Islámica.
De acuerdo al parte panameño, el MSC-Francesca, de propiedad italiana, fue interceptado y llevado por la fuerza a aguas territoriales de Irán. El comunicado subrayó que estos hechos constituyen “una escalada innecesaria” en una región donde “la comunidad internacional aboga por que el estrecho de Ormuz se conserve abierto a la navegación internacional sin amenazas ni chantajes de ningún tipo”.
El ataque al buque panameño
El ataque incluyó disparos directos y el empleo de granadas propulsadas por cohete. Según reportes de seguridad marítima, al menos tres embarcaciones fueron atacadas: el MSC Francesca, que navegaba bajo bandera panameña y era operado por la Mediterranean Shipping Company (MSC), reconocida como la mayor compañía de transporte de contenedores del mundo. El MSC Francesca recibió impactos a ocho millas náuticas al oeste de costa iraní sin sufrir daños estructurales, y su tripulación permanece ilesa.
Otros ataques en la misma zona
Fuentes del Ministerio de Marina Mercante de Grecia confirmaron a EFE que el portacontenedores griego Epaminondas, con bandera de Liberia y gestión de una empresa griega, fue atacado en la misma zona, aunque negaron su captura, según informó un portavoz.
El Epaminondas fue alcanzado en su puente a quince millas náuticas al noreste de Omán, debiendo detener su marcha, pero sus veintiún tripulantes —mayoritariamente ucranianos y filipinos— resultaron ilesos. Un tercer portacontenedores atacado también es liberiano.
La agencia británica United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) confirmó los ataques, señalando que una embarcación quedó inmovilizada, pero con la tripulación a salvo, e hizo un llamado a que todos los buques en la zona reporten cualquier actividad sospechosa dadas las condiciones de inestabilidad existentes.
El operativo de la Guardia Revolucionaria de Irán en el Estrecho de Ormuz eleva el nivel de riesgo para la navegación comercial, en un contexto en que el tránsito marítimo por el estrecho ya había disminuido drásticamente debido al conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel desde finales de febrero.

Antes del inicio de las hostilidades, por el Estrecho de Ormuz circulaban cerca de 130 buques diarios, pero esa cifra cayó de manera significativa tras las restricciones impuestas por Irán y el bloqueo de rutas comerciales. Esto ha impactado la cadena global de suministros, generando preocupación entre actores marítimos y autoridades internacionales.
Estos incidentes ocurrieron tras la decisión de Donald Trump de prorrogar de manera indefinida el alto el fuego con Irán y anunciar una tregua para favorecer nuevas negociaciones, aunque manteniendo el bloqueo naval. Teherán rechazó esta postura y declinó sumarse a una nueva ronda de diálogo, alegando que el bloqueo constituye una violación de la tregua, según reportes de EFE.

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