Doblados, tal vez en uno de los pliegues más chicos de su historia, pero aún sin romperse, el radicalismo atraviesa su peor momento de representación legislativa: solo tiene 10 senadores nacionales y 12 diputados, que encima están divididos. Pese a la crisis, conserva cinco gobernaciones, unas 500 intendencias y un nuevo presidente de 36 años que busca darle una impronta de gestión al partido y cultivar el diálogo sin que estallen las diferencias.
La histórica Unión Cívica Radical (UCR) nunca tuvo tan pocos legisladores nacionales. Todos los correligionarios sabían que en las elecciones del año pasado arriesgaban el 70% de sus bancas y por primera vez en una década no tenían el paraguas de Juntos por el Cambio, Juntos o Cambiemos, los distintos envases electorales surgidos tras la convención de Gualeguaychú, en marzo de 2015.
La irrupción de Javier Milei y la separación unilateral de sus ex socios del PRO y de la Coalición Cívica, dejaron a una UCR dividida. En los últimos dos años osciló entre el apoyo a las leyes que pidió la gestión libertaria, unos pocos neutrales que resolvieron según el proyecto de ley y un muy reducido grupo de opositores.
En la era Milei, del bloque de 33 diputados radicales que presidió el cordobés Rodrigo de Loredo se partió en cuatro. De ese número, la bancada quedó con 14 miembros. Pero para peor, se les vencía el mandato a once y sólo pudieron retener tres lugares.
Hoy, la división en Diputados muestra los alineamientos dentro de los dos grandes espacios, pero en especial los gobernadores. El bloque oficial de la UCR tiene seis integrantes: los mendocinos Pamela Verasay y Lisandro Nieri, los chaqueños Gerardo Cipolini y Guillermo Agüero, y el entrerriano Darío Schneider
Los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Juan Pablo Vldés (Corrientes, y los dirigentes Gustavo Valdés y Gerardo Morales, entre otros, en la jura de Leonel Chiarella, presidente de la UCR.Otros cinco radicales están repartidos en el bloque Provincias Unidas: los porteños Martín Lousteau y Mariela Coletta; el bonaerense Pablo Juliano; y los jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán; más el monobloque de la bonaerense Karina Banfi. Además, en la Cámara baja hay tres diputados de origen radical, pero ya pintados de violeta, conocidos como “radicales con peluca”, que integran el bloque oficialista de La Libertad Avanza.
Hasta diciembre del año pasado, en el Senado la UCR tenía 13 miembros. Se le vencían los mandatos a cuatro senadores y solo logró retener la banca por Chaco, con Silvana Lorena Schneider, ex vicegobernadora de Leandro Zdero. En el Senado son diez, presididos por el correntino Eduardo “Peteco” Vischi, y están más alineados que los diputados.
Estas divisiones evidencian las líneas internas dentro de la UCR. Por un lado, el que representa el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo. “No es que esté cerca de Milei por ser liberal. Pero sí por la idea de la reducción del gasto público, la búsqueda de superávit y las cuentas en orden. Pero también es un poco la cercanía a la salamandra del poder”, resume con algo de malicia un diputado radical.
Cerca de Cornejo rechazan esa crítica con una palabra: transparencia. “El gobernador tiene la misma postura en público y en privado con respecto a la Casa Rosada. No es que quiere diferenciarse para no quedar pegado y negocia cosas por debajo”, señala un operador radical con un dardo hacia Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe. La referencia es por el acuerdo del santafesino con Nación por la deuda de Nación con la caja de jubilaciones.
Gobernadores radicales: Zdero (Chaco), Valdés (Corrientes), Cornejo (Mendoza); Pullaro Santa Fe y Sadir (Jujuy)“Todo el radicalismo que tiene gestión sabe que hay que ordenar esta relación con el Gobierno y que el electorado radical se solapa con el de LLA, que quienes están apoyando al Gobierno de alguna forma están apoyando al radicalismo también. Y hay que tener en claro que esa es la visión del electoral, que no es la del militante promedio del radicalismo”, sostiene el defensor de Cornejo.
Cinco gobernadores
El radicalismo tiene cinco gobernaciones. Pullaro en Santa Fe; Carlos Sadir en Jujuy, un hombre de Gerardo Morales. Cornejo en Mendoza; y Juan Pablo Valdés en Corrientes, que en tándem con su hermano Gustavo, por momentos está más cerca de Cornejo y por momentos se muestra independiente. Estuvo cerca de cerrar con LLA para las elecciones a gobernador del año pasado, pero al final los enfrentó y les ganó con comodidad.
Mientras que Zdero en Chaco, es una especie de independiente dentro de los dos grandes grupos radicales, cerró un acuerdo electoral con LLA, pero de ambos lados lo justifican por “la provincia incendiada que recibió”. Son dos gobernaciones menos de las que logró el radicalismo cuando Raúl Alfonsín fue elegido presidente en 1983.
Más allá de las posturas críticas de Milei que encarnan el diputado Lousteau y el vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti, muchos coinciden en que la figura que empieza a asomar como de mayor importancia es la de Pullaro. “Es una de las provincias más importantes del país en población, en producción y también en una cruzada difícil como la del narcotráfico. Si logra ser reelegido, difícilmente haya una figura radical que lo pueda opacar”, sostiene uno de los 27 intendentes bonaerenses que le quedan a la UCR.
Puntos de acuerdo
Pese a las diferencias, desde ambos sectores reconocen puntos de acuerdo. “Todos los gobernadores e intendentes radicales trabajan para hacer más eficiente el Estado, gestionan y administran incluso aquellos servicios públicos que el gobierno de Milei dejó de lado desde el Estado Nacional, o el abandono de las rutas”, concuerdan tanto cerca de Cornejo como de Pullaro y desde la nueva presidencia de la UCR.
Los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Juan Pablo Vldés (Corrientes, y los dirigentes Gustavo Valdés y Gerardo Morales, entre otros, en la jura de Leonel Chiarella, presidente de la UCR.“Somos un paciente dormido pero con signos vitales“, remarca un diputado entusiasta. Argumenta que hace cuatro años y medio, De Loredo superó el millón de votos en Córdoba, Facundo Manes otro tanto en Buenos Aires, Pullaro junto a la senadora Carolina Losada también habían logrado una cifra similar en Santa Fe. “Lo cierto es que hoy no hay un proyecto conjunto y es lo que necesitamos“, agrega.
“La estructura de Juntos por el Cambio funcionó como una sustancia que infló la percepción de poder del partido, pero que ocultó una debilidad interna. Era como tomar anabólicos en lugar del ir al gimnasio para mostrar músculo. Ahora ya no está Cambiemos y hay que trabajar”, puntualiza uno de los más críticos de la situación del partido. Ese mismo dirigente tamiza el momento actual al recordar que todos sabían que la elección de 2021 fue excepcional y que el año pasado estaba claro que se iban a perder bancas. Ahora el desafío es no perder intendencias y gobernaciones.
La nueva conducción de la UCR Nacional
La nueva conducción de la UCR Nacional responde a Pullaro, pero logró contener adentro a los que tienen una visión cercana al Gobierno. El intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, en diciembre asumió como presidente del partido. Reunió a los jefes comunales en febrero y se dedicó a recorrer el país buscando los puntos de acuerdo entre los diferentes espacios de cara a 2027.
Leonel Chiarella, intendente de Venado y presidente de la UCR Nacional.Chiarella quiere mostrar al radicalismo que gobierna y toma decisiones. Desde la semana que viene subirán a las redes videos de entrevistas a intendentes que cuentan su gestión. El uso de las redes también es una novedad, y tal vez responde a que la nueva conducción la encarna un hombre de 36 años.
Una muestra de su voluntad de unir a los radicales fue su luna de miel. A principios de mes Chiarella se casó y viajó con su flamante esposa a Tierra del Fuego, donde participó de la vigilia por Malvinas y después fue a un acto partidario en Río Gallegos, Santa Cruz.
Sin romperse, los radicales en Chubut, Tierra del Fuego, Santa Fe, Formosa, Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires cerraron listas en las últimas semanas. Santa Cruz va camino a eso y hay negociaciones para que haya una única lista en la provincia de Buenos Aires, que tiene fecha para internas el 7 de junio. “El golpe de las últimas elecciones y la pérdida de bancas llama a la reflexión y a bajar algunos egos”, teoriza uno de los que convoca al diálogo con la esperanza de que la UCR sea más noticia por la unidad que por las peleas.
Un numeroso grupo de intendentes radicales asistió a un congreso convocado por el nuevo presidente de la UCR, Leonel Chiarella.Falta bastante para las elecciones nacionales de 2027 y el radicalismo tiene tiempo, pero también límites internos. Será difícil ver a algunos gobernadores como Cornejo en un frente anti Milei si hay dirigentes kirchneristas. Tampoco es probable ver a Pullaro pintado de violeta. Mientras que el anhelo de un candidato propio, y aquella famosa lista 3, también parece lejano.

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