En la cuenta regresiva de la licitación de la Hidrovía, las empresas Jan De Nul y Servimagnus salieron al cruce de información que circuló en medios de comunicación que ponían en duda la transparencia y la composición de su oferta.
A través de un comunicado conjunto, las compañías desmintieron categóricamente cualquier vínculo actual con empresas controladas por estados extranjeros y apuntaron contra su competidora, la firma belga DEME.
Ante los señalamientos sobre una supuesta “influencia geopolítica” en la licitación, las empresas aclararon sus perfiles corporativos.
Por el lado de Jan De Nul, destacó su carácter de empresa familiar privada con 170 años de historia y tres décadas de presencia ininterrumpida en Argentina. La firma apuntó a su presencia en más de 150 países como “líderes mundiales en obras de infraestructura marítima, dragado, ingeniería civil y medio ambiente” con 8500 trabajadores a nivel global y más de 500 en Argentina.

Respecto a su socia, Servimagnus, el texto aclaró que su composición accionaria es 100% de capitales privados argentinos, contando con infraestructura y recursos técnicos propios tras haber ejecutado más de 50 proyectos de dragado, salvamento y remoción de restos náufragos. en el país.
El foco del conflicto: la “conexión china”
El comunicado responde directamente a declaraciones de representantes de la firma DEME publicadas en el diario La Nación, donde se sugería que la licitación ocultaba socios chinos.
“Es una falacia malintencionada que busca entorpecer el normal desarrollo del proceso”, afirmaron desde el consorcio.
En un giro crítico, Jan De Nul y Servimagnus recordaron que fue la propia DEME quien, en el pasado, se asoció con empresas estatales chinas (como SDC y CRBC) para licitaciones tanto en Argentina como en el Puerto de Guayaquil, Ecuador.
Por el contrario, aseguraron que en la actualidad ninguna de las dos firmas mantiene relación comercial ni contractual con empresas controladas por estados soberanos.
Detalle técnico
Para cerrar la polémica sobre el equipamiento, las empresas ratificaron que su propuesta para la VNT contempla el uso exclusivo de dragas propiedad del grupo Jan De Nul.
Esta definición se ajusta estrictamente al Artículo 3 del Pliego de Especificaciones Técnicas, que exige que las tareas de dragado sean realizadas con equipos propios del concesionario. Según el comunicado, cualquier versión que hable de riesgos a la “seguridad nacional” carece de “sustento fáctico y ofende el sentido común de la opinión pública”.

Previamente, la empresa Jan De Nul presentó una impugnación contra la oferta de DEME NV; el principal reclamo a la comisión evaluadora de ofertas de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, bajo la órbita de Iñaki Arreseygor, apunta contra la garantía de mantenimiento.
Según la firma que actualmente realiza el trabajo de mantenimiento y señalización de la Hidrovía es “inválida” al estar sujeta a condiciones bancarias discrecionales.

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