Mujer denunció abuso callejero en Paraná: motociclista la atacó y la manoseó, ella cayó de la bicicleta y se fracturó una muñeca

Un abuso callejero en Paraná dejó a una mujer con una muñeca fracturada y provocó preocupación por la posible reiteración de ataques similares en la zona sur de la ciudad. Sofía denunció que un motociclista la tocó de manera indebida mientras regresaba de trabajar en bicicleta, el miércoles por la tarde, en inmediaciones del Club Paracao. La víctima intentó defenderse, cayó al pavimento y sufrió una lesión, mientras que el agresor escapó.



En una entrevista con Vórterix Litoral, la mujer reconstruyó el episodio, contó que una amiga había sufrido un ataque de características similares el día anterior y aseguró que, pese a haber presentado una denuncia y aportado una descripción del sospechoso, todavía no había obtenido respuestas satisfactorias.

 

El hecho ocurrió alrededor de las 17, en un sector por el que Sofía circulaba habitualmente para trasladarse entre su trabajo y su vivienda. Según su testimonio, el hombre se movilizaba en una motocicleta de 110 centímetros cúbicos, sin patente visible, y se aproximó cuando ella transitaba sola.



 

El ataque mientras regresaba de trabajar

 

“Yo estaba saliendo de mi trabajo y circulaba para ir a mi casa. Yo me manejo por la zona, sería el suroeste de la ciudad, todo lo que es zona Club Paracao, zona Club Neuquén, y bueno, iba en mi bicicleta y veo cómo una persona se acerca a mí”, relató.

 

Sofía explicó que la presencia del motociclista la puso inmediatamente en alerta porque anteriormente había atravesado otros dos episodios de acoso mientras circulaba en bicicleta, aunque aclaró que no habían sido protagonizados por la misma persona.

 

Cuando el hombre se acercó y la tocó, reaccionó instintivamente para intentar detenerlo. “Este individuo se acerca y yo lo agarro de su remera, del pecho, y esta persona me tira de la bicicleta, acelera y se va. Yo en ese momento me doy cuenta, cuando estaba en el piso, de que me había fracturado la mano”, recordó.


(Ilustrativa).

(Ilustrativa).


 

La denuncia y las primeras dificultades

 

Después de la caída, Sofía buscó ayuda entre conocidos que vivían cerca del lugar. Con su acompañamiento, se dirigió a la Comisaría 13ª, donde formalizó la denuncia por lo sucedido.

“Acudo a unos amigos que viven cerca de la zona y nos dirigimos a la Comisaría 13, donde yo realizo la denuncia”, explicó. Posteriormente, también debió concurrir a una revisión médica policial para dejar constancia de las lesiones sufridas.

 

La mujer aseguró que pudo describir al agresor y su motocicleta porque había prestado atención a sus características. Sin embargo, sostuvo que los investigadores le manifestaron dificultades para identificarlo debido a que el vehículo no tenía dominio visible.



 

Una amiga había sufrido un ataque similar

 

Uno de los aspectos que más preocupó a Sofía fue la coincidencia entre su experiencia y la denuncia que había realizado una amiga apenas un día antes.

“Yo sabía que era él, o sea, sabía que era ese individuo porque el día anterior, a una amiga mía le había sucedido lo mismo en zona Avenida de las Américas y Balbín”, expresó.

 

La entrevistada explicó que reconoció características de la motocicleta que coincidían con la descripción recibida. Entre ellas, destacó un elemento amarillo ubicado en la parte inferior izquierda, cerca de la rueda trasera.

 

“Yo lo pude describir por esa característica, porque no todas las motos tienen eso”, señaló. Además, indicó que posteriormente recibió imágenes y videos difundidos por otras personas que, según su interpretación, mostraban al mismo sospechoso.

 

Otras mujeres denunciaron situaciones similares

 

El caso de Sofía no sería el único. Según trascendió, al menos cinco episodios de presunto abuso sexual simple habrían sido atribuidos a un motociclista de características similares en la zona sur de Paraná, aunque no se informó oficialmente si todos correspondían a una misma persona.



La mujer contó que, días después de su ataque, una amiga le envió información sobre otro episodio ocurrido en barrio Los Lapachos, donde una joven habría sido abordada por un hombre en motocicleta. “A los días que me había sucedido esto a mí, me manda una amiga que en la zona del barrio Los Lapachos este individuo le había hecho lo mismo a una sobrina de ella y le pudo captar la cámara”, relató.

 

Sofía explicó que compartió ese material con un abogado vinculado a la causa, pero aseguró que nuevamente recibió una respuesta que consideró insuficiente para avanzar en la identificación del sospechoso.

 

El cuestionamiento a la respuesta policial

 

La entrevistada manifestó su indignación por las dificultades que, según afirmó, le plantearon para investigar al motociclista. “A mí lo que me dijeron en la Policía era que ellos no podían hacer nada porque el vehículo no tenía patente. Por más que nosotros le diéramos las descripciones, que otras personas vayan y hagan la denuncia, ellos no podían hacer nada”, sostuvo.



Para Sofía, esa explicación resultó difícil de comprender, especialmente porque observó que habitualmente se realizan controles de tránsito y se sancionan otras irregularidades de los vehículos. “Yo tengo muchos amigos que trabajan con su vehículo y porque no tienen un espejo, porque el casco no es de la condición que tiene que andar, siempre o hacen una multa o le retienen el vehículo y esa persona anda como si nada”, cuestionó.

 

El miedo que permanece después del ataque

 

Más allá de la lesión física, Sofía reconoció que el episodio modificó su vida cotidiana. Desde entonces, comenzó a prestar mayor atención a sus desplazamientos y a las personas que circulaban cerca de ella. “Yo hasta el día de hoy salgo de mi casa y estoy muy alerta, la verdad que no la paso bien, estoy muy angustiada”, confesó.

 

También explicó que comenzó a revisar con mayor cuidado la información que compartía en redes sociales, después de preguntarse si el agresor podía haber conocido sus movimientos.

La preocupación se extendió a otras mujeres de su entorno. “Yo tengo hermanas, tengo sobrinas, tengo amigas, tengo un montón de personas allegadas que no tienen un vehículo para circular en la calle. Entonces es una sensación muy fea”, expresó.



 

La causa judicial y el pedido de respuestas

 

Sofía confirmó que recibió una comunicación desde Fiscalía y que se inició una investigación, particularmente por las lesiones físicas que sufrió durante el episodio.

Sin embargo, afirmó que el abogado que se comunicó con ella le advirtió sobre las dificultades para continuar con las actuaciones si no se lograba identificar al acusado.

 

“A mí me llamó un abogado desde Fiscalía y se abrió una causa, como hubo daños físicos se abrió eso, y él rematando a lo último diciéndome que esto no iba a poder seguir porque yo no tenía el nombre de la persona, no tenía la patente”, relató.

La entrevistada cuestionó que la falta de esos datos pudiera convertirse en un obstáculo para esclarecer lo sucedido, especialmente cuando existían descripciones del sospechoso y posibles registros de cámaras.

 

Su testimonio dejó planteado un reclamo concreto: que se investiguen los episodios denunciados, se determine si existe relación entre ellos y se identifique al responsable. Mientras tanto, Sofía continúa enfrentando las consecuencias físicas y emocionales del ataque, con la preocupación de que otras mujeres pudieran atravesar situaciones similares al circular por las calles de Paraná.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *