La mujer y los tres hijos rescatados en Esquel, provincia de Chubut, permanecen bajo asistencia médica y psicológica después del allanamiento realizado el jueves en una vivienda del barrio La Cascada, donde presuntamente estuvieron privados de su libertad.
Mientras el bioquímico Miguel Ángel Edgardo Battista, de 71 años, continúa detenido, las autoridades evalúan el estado de salud de los integrantes de la familia y las medidas necesarias para garantizar su protección.
Según informaron fuentes cercanas a la investigación a Clarín, los tres hijos del acusado, de 19, 17 y 13 años, se encuentran “muy afectados psicológicamente” por la situación que atravesaron. Sin embargo, las primeras observaciones médicas no detectaron signos evidentes de desnutrición y los investigadores comprobaron que había alimentos dentro de la vivienda.

La principal preocupación de los profesionales está relacionada con las consecuencias emocionales del aislamiento y las condiciones en las que vivían. Los informes médicos y psicológicos, previstos para los próximos días, permitirán determinar qué tipo de asistencia necesitarán y cómo continuará su recuperación.
Cómo están de salud los tres hijos rescatados
Los investigadores señalaron que, durante el allanamiento, encontraron alimentos en la propiedad, aunque algunos estaban en mal estado. Este dato coincidió con testimonios de vecinos, quienes aseguraron que aproximadamente cada dos semanas llegaba un vehículo particular para entregar cajas con comida.
La presencia de esos productos permitió descartar, en una primera evaluación visual, indicios evidentes de desnutrición. No obstante, los especialistas aclararon que todavía debían completarse los estudios correspondientes para establecer el estado general de salud de los jóvenes.
“La mayor preocupación era la afectación psicológica de la situación. Sin embargo, ellos están bien y estables”, explicaron fuentes vinculadas con la investigación. Los resultados de las evaluaciones serán fundamentales para definir las medidas de acompañamiento y protección.

La madre permanece internada en Salud Mental
Deborah Paz, de 41 años y esposa del acusado, continúa internada en el área de Salud Mental del Hospital Zonal Esquel, donde recibe tratamiento psiquiátrico y seguimiento profesional.
Fuentes cercanas al caso indicaron que la mujer se encontraba estable y respondía favorablemente a la asistencia recibida. Sin embargo, todavía no estaba en condiciones de prestar declaración ante la Justicia, por lo que los investigadores aguardaban las evaluaciones médicas.
Una de las dificultades para organizar su acompañamiento es que no cuenta con familiares cercanos ni personas conocidas en Esquel. Esta circunstancia deberá ser considerada por los organismos intervinientes al momento de establecer cómo continuará su protección una vez que reciba el alta médica.

Qué pasará con los tres hermanos
Los hijos de Battista quedaron bajo el acompañamiento del Servicio de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de Esquel, organismo encargado de intervenir cuando existen situaciones de vulnerabilidad o posibles vulneraciones de derechos.
Aunque la hija mayor tiene 19 años, también recibe asistencia del organismo. La intención inicial es preservar el vínculo entre los hermanos y evitar que sean separados durante esta primera etapa, mientras se evalúan alternativas de alojamiento y contención.
Entre las posibilidades que analizan las autoridades se encuentra la búsqueda de una familia que pueda recibirlos. Sin embargo, todavía no existe una resolución definitiva y cualquier decisión deberá contemplar las necesidades psicológicas de los jóvenes, su bienestar y las circunstancias de la investigación judicial.

Los jóvenes podrían declarar mediante Cámara Gesell
La investigación también deberá avanzar con los testimonios de los integrantes de la familia, que hasta el momento no prestaron declaración, publicó Clarín
Los dos hijos menores de edad podrían ser entrevistados mediante el procedimiento de Cámara Gesell, una modalidad utilizada para obtener testimonios en condiciones de protección y reducir el riesgo de revictimización.
Respecto de la hija de 19 años, los profesionales evaluarán si resulta conveniente aplicar el mismo mecanismo. “Si se viera su salud psíquica vulnerable, se va a pedir que declare también bajo la misma modalidad”, explicaron fuentes vinculadas con el expediente.
Desde el allanamiento, además, no se había presentado ningún familiar para establecer contacto con los jóvenes, según indicaron fuentes de la investigación.
Cómo fue el rescate de la familia en Esquel
El procedimiento se realizó el jueves en una vivienda ubicada en Pasaje La Cascada al 600, donde la familia residía desde 2022. Durante el operativo, personal del Ministerio Público Fiscal y de la Policía de Chubut encontró a Deborah Paz y a sus tres hijos confinados en diferentes sectores de la propiedad.

La procuradora Cecilia Bagnato y la fiscal Mónica Caveri explicaron, durante una conferencia de prensa realizada el viernes, que la vivienda presentaba un importante desorden y que había alimentos en distintos estados de conservación.
También señalaron que, aparentemente, los tres hijos dormían en una misma habitación, pese a que la propiedad contaba con varios dormitorios. Los cuatro integrantes de la familia fueron puestos a resguardo y Battista quedó detenido.
La denuncia de los vecinos que permitió intervenir
La investigación comenzó a partir de una denuncia formal presentada el 10 de octubre por vecinos del barrio La Cascada, preocupados por el aislamiento de la mujer y sus hijos y la falta de contacto social de los menores. Tras varios intentos de la Policía Comunitaria por comunicarse con la familia, el 20 de octubre intervino el Servicio de Protección de Derechos junto con el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI).
Según informó el Ministerio Público Fiscal, Battista impidió el ingreso de los profesionales. Ante esa situación, los especialistas elaboraron un informe urgente que advirtió sobre “la vulnerabilidad extrema de los integrantes del hogar”.

Las fuentes aclararon que esa situación no estaba relacionada con dificultades económicas, sino con las condiciones de aislamiento y los posibles riesgos para la integridad de la familia.
De qué está acusado el bioquímico detenido
Miguel Ángel Edgardo Battista, de 71 años, quedó imputado por los delitos de abandono de persona agravado por el vínculo, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad.
La Fiscalía solicitó 60 días de prisión preventiva durante la audiencia judicial. Sin embargo, el juez interviniente dispuso inicialmente una medida de diez días.
La investigación buscará determinar las condiciones en las que vivían la mujer y sus hijos, las posibles restricciones a su libertad de circulación y las consecuencias sobre su salud física y psicológica.
Mientras tanto, las autoridades aguardan los informes médicos, las evaluaciones psicológicas y las futuras declaraciones para avanzar en el esclarecimiento del caso. También deberán definir las medidas de protección y acompañamiento que permitan a los cuatro integrantes de la familia continuar su recuperación fuera del entorno investigado.

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