El sistema ferroviario argentino enfrenta importantes limitaciones para responder a las necesidades productivas del país. La falta de inversiones, el deterioro de la infraestructura y la inactividad de buena parte de la red condicionan su capacidad para transportar mercancías y acompañar el crecimiento de sectores estratégicos, como el energético.
Así lo sostuvo Pablo Martorelli, presidente del Instituto Argentino de Ferrocarriles y vicepresidente de Ferrocarriles Central Andino, quien describió un panorama marcado por la pérdida de capacidad operativa y una demanda de transporte que permanece insatisfecha. “El sistema ferroviario en la Argentina hoy sigue estando bastante disminuido respecto de sus posibilidades y necesidades reales”, afirmó. Según detalló, “hoy tenemos un 60% de la red inactiva y prácticamente casi irrecuperable en el inmediato”.
Falta de inversiones y deterioro de las vías: los obstáculos del ferrocarril
El 40% restante de la red se encuentra distribuido entre la gestión estatal y la privada, en un contexto de inversiones insuficientes, especialmente en el transporte de cargas. Martorelli también señaló que el debate sobre el futuro ferroviario debe contemplar tanto los trenes de carga como los de pasajeros. A su entender, estos últimos contribuyen a mantener integrada la red, mientras que el transporte de mercancías suele concentrarse en ramales específicos.
El especialista explicó que el ferrocarril transporta aproximadamente 25 millones de toneladas de granos destinados a la exportación, frente a una producción nacional estimada en entre 150 y 160 millones de toneladas. Sin embargo, consideró que la infraestructura actual dificulta ampliar significativamente esa participación. “Las velocidades de circulación son bajísimas por la falta de mantenimiento de la vía y después descarrilan los trenes”, advirtió.
Para revertir esta situación, Martorelli destacó que existe una importante capacidad ociosa, aunque su aprovechamiento requiere una estrategia sostenida. “Hay una capacidad ociosa muy grande pero que requiere de una política de inversiones sensata, permanente, constante, metódica”, remarcó.
Como antecedente, recordó la etapa en la que Ferrocarriles Argentinos, empresa estatal, alcanzaba niveles elevados de regularidad. Según indicó, el sistema llegó a registrar un 97% de regularidad y permitió construir más de 200 plantas de silos en estaciones ferroviarias, muchas de las cuales actualmente están desatendidas.
La recuperación de esa infraestructura, explicó, demandaría inversiones importantes en vías, obras y puentes. También mencionó la necesidad de adecuar estructuras ferroviarias a las modificaciones del cauce del río Salado en la provincia de Buenos Aires.
Vaca Muerta: el proyecto ferroviario para transportar arena y minerales
Uno de los principales desafíos logísticos se encuentra en Vaca Muerta, donde las operaciones requieren trasladar grandes cantidades de arena desde Entre Ríos hasta la zona de explotación, a unos 1.300 kilómetros de distancia.
Martorelli alertó que las dificultades para garantizar un flujo creciente de ese insumo podrían limitar la expansión de la actividad energética. “Vaca Muerta va a estar en un cuello de botella importante dentro de 2 ó 3 años”, sostuvo, si no se resuelven los problemas de circulación y abastecimiento.
En ese contexto, presentó el proyecto Ferrocarril Central Andino, impulsado desde su institución junto con empresarios. La iniciativa contempla recuperar y renovar infraestructura existente, además de construir nuevos tramos para conectar zonas que actualmente no cuentan con vías ferroviarias. “Implica ambas cosas, hay un 50% existente a mejorar, a renovar, a reconvertir y un 50% a construir totalmente a nuevo”, explicó.
El proyecto busca reducir los costos logísticos, evitar la saturación de las rutas y mejorar la seguridad vial. Además, propone aprovechar los viajes de regreso para transportar minerales de la región y evitar que las formaciones circulen vacías.
“Estamos tratando de resolver que los trenes no vuelvan vacíos, por eso es un costo muerto”, concluyó Martorelli, quien señaló que existen inversores internacionales interesados en la iniciativa y anticipó que esperan novedades sobre su desarrollo.

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