Alerta naranja en Chaco por el “Súper Niño”: el Paraná no da respiro y el NEA se prepara para una crecida larga

Los números que maneja la Administración Provincial del Agua (APA) explican la preocupación, ya que durante los últimos tres días el Paraná ganó entre 12 y 14 centímetros diarios; a ese ritmo, el sábado estaría tocando los seis metros en Barranqueras, que es la cota de alerta, y hacia mediados de la semana próxima rondaría los 6,50, se señaló.

El funcionario aclaró, durante una entrevista, que no se trata de un pico brusco sino de un ascenso lento y continuo, propio de la operación de una represa. En cuanto al alcance de la medida, Morán precisó que la alerta naranja implica intensificar el seguimiento de pronósticos y alturas y coordinar con los municipios y los organismos provinciales. La alerta roja está reservada para situaciones extremas como lluvias excepcionales sobre el Gran Resistencia, algo que por ahora no ocurrió.

Primeros refugios

En el área metropolitana chaqueña las defensas laterales que conectan el río Negro con las lagunas ya fueron cerradas y, por el momento, solo se realizan bombeos de prueba y limpieza a modo preventivo. Fuera del Gran Resistencia el foco está puesto en las islas y los accesos.

La Isla del Cerrito aparece entre los primeros lugares en donde podría haber población aislada, ya que algunos tramos suelen cortarse con 4,50 a 4,70 metros, y el puente San Pedro deja de funcionar a partir de los 5,50, valores que se superarían en el transcurso de esta semana.

En la costa de Barranqueras el agua ya obligó a algunas familias a mudarse, por lo que vecinos y trabajadores municipales levantaron refugios precarios con lonas, postes de palmera, pallets y tacuaras, que alojan a 70 personas, el menos; mientras que en el barrio Club Náutico, uno de los primeros golpeados por la crecida, los pobladores dejaron sus casas y se instalaron en los sectores altos, junto a las defensas.

Morán señaló que el cuadro actual guarda similitudes con El Niño de 1998, aunque las anomalías en el Océano Pacífico son hoy más intensas. Y advirtió que mientras el Paraná crece por lluvias que caen a cientos de kilómetros, el interior chaqueño sigue reclamando agua para cultivos como el girasol y el trigo.

El origen del incremento del caudal se encuentra aguas arriba porque la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) abrió este último lunes 12 el vertedero principal de la represa para amortiguar los mayores caudales que llegan desde Itaipú y las lluvias intensas en las cuencas del Paraná y el Iguazú, vinculadas a El Niño.

Según la EBY, el caudal que ingresa está un 40% por encima de lo habitual para la época, en torno a 26.300 metros cúbicos por segundo, con proyecciones de entre 29.000 y 32.000 en los próximos días.

La más golpeada

En Corrientes, más de 400 personas sufrieron las consecuencias del avance del agua, con familias evacuadas, caminos anegados y limitaciones en pasos fronterizos. En Empedrado, más de 200 vecinos se autoevacuaron cuando el río entró en sus casas; el intendente Fernando Echeverría informó una altura de 4,86 metros y alertó por el ganado de los pequeños productores, y el municipio declaró la emergencia hídrica mediante la Resolución 431/2026.

Las proyecciones del Instituto Nacional del Agua tampoco son alentadoras porque en la capital correntina el hidrómetro marcó 4,98 metros, 1,55 por encima del promedio histórico de octubre, y el INA estima que llegaría a los 6 metros el día 20, medio metro por debajo de la alerta. En Goya, en cambio, el río podría trepar a 5,50 metros para esa fecha y superar en 30 centímetros el umbral de alerta.

Sobre el río Uruguay, en Paso de los Libres el nivel alcanzó 9,26 metros, por encima de la cota de evacuación de 8,50, y en Monte Caseros, con el río en 7,10 metros, se cortaron calles y se suspendieron el turismo, la navegación comercial y el transporte fluvial hacia Bella Unión. Los productores ganaderos ya trasladan hacienda a campos altos, mientras desde la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes indicaron que trabajan con la provincia y el SENASA en un protocolo para facilitar el movimiento de animales ante una eventual evacuación masiva.

En vigilancia

En Formosa el río Paraguay muestra por ahora un comportamiento más moderado, por lo que se espera un ascenso acotado y la altura oscilaría entre los 4 y los 4,50 metros. En Entre Ríos, la preocupación se concentra en la costa del Uruguay, ya que en Concordia el agua cubrió tramos de la costanera y obligó a reubicar a varias familias, mientras entidades isleñas reclamaron que se declare la emergencia agropecuaria para evitar ventas forzadas de animales. Con pronósticos que anticipan más lluvias, la región se prepara para una crecida que no se medirá en días sino en semanas.

Obras que no llegan

La emergencia volvió a poner en discusión el financiamiento de la infraestructura hídrica porque de acuerdo con información oficial del Ministerio de Economía, entre 2024 y mayo de 2026 el Gobierno recaudó $375.400 millones del Impuesto a los Combustibles con destino a obras hídricas, pero ejecutó apenas $116 mil millones, es decir, cerca del 31%.

Por año, la ejecución fue del 12% en 2024, del 24% en 2025 y del 63% hasta fines de mayo de 2026. Esos recursos tienen afectación específica porque la ley los reserva para proyectos, mantenimiento y servicios de infraestructura hídrica, recuperación de tierras productivas y control y mitigación de inundaciones.

Lo que no se invirtió en obras tuvo otro destino porque en junio de 2026, el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica tenía unos $290.000 millones colocados en Letras del Tesoro y $49.000 millones en depósitos a la vista, recursos disponibles que triplican lo invertido en obras durante la gestión del presidente Javier Milei.

El cambio tiene respaldo normativo porque el decreto original de 2001 solo permitía colocar el dinero ocioso en plazos fijos de bancos oficiales pero en 2025 el actual gobierno habilitó su uso para suscribir deuda del Tesoro. El propio vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que “parte de esos fondos se utiliza para sostener el equilibrio fiscal”.

Especialistas en presupuesto público explicaron que, al no ejecutarse, esos ingresos mejoran el resultado fiscal y, al invertirse en letras, le dan liquidez al Tesoro para afrontar vencimientos u otras necesidades financieras. El patrón se repite en otras áreas. Por ejemplo, el programa de infraestructura vial recibió $827 mil millones entre 2024 y 2025 pero Vialidad Nacional ejecutó obras por $381 mil millones, alrededor de un tercio. Mientras el agua avanza sobre la costa del Litoral, el debate sobre cuánto se invierte en prevención y defensas volvió a ser una urgencia para las provincias ribereñas.

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