
El presidente Javier Milei y la senadora Patricia Bullrich se reunieron esta mañana en la Quinta de Olivos. El encuentro duró casi dos horas y configuró un hecho de altísimo vuelo político, ya que los diferentes desmarques que la jefa de bloque venía haciendo en la esfera pública generaban suspicacias sobre cómo podría actuar políticamente en la campaña del año próximo.
La cumbre se dio a conocer a través de un posteo de Bullrich en su cuenta de X. “Conversación profunda con el Presidente @JMilei. Hablamos de todo lo que vengo planteando, con total sinceridad. TMAP [Todo Marcha Acorde al Plan]”, escribió y le adjuntó una foto de ambos una vez finalizada la charla. El Presidente citó esa publicación y escribió los términos “MAGA” y “VLLC”, las respectivas siglas de Make Argentina Great Again y Viva La Libertad Carajo. En su cuenta de Instagram dio algunos detalles adicionales: “Desayuno de trabajo con @patobullrich en Olivos para hablar de todos los temas a fondo”.
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A priori, la reunión y las declaraciones posteriores sirvieron para descomprimir las versiones de internas entre ambos dirigentes. En el último tiempo, Bullrich incrementó los desmarques en ciertas medidas y decisiones (tanto políticas como económicas) que tomó el Ejecutivo. Estas fueron leídas tanto por actores externos como internos del Gobierno como una suerte de diferenciación de la dirigente, que podría especular con un proyecto nacional propio. Otros despachos del Gobierno afirman que solo muestra poder político de cara a las negociaciones por las listas electorales del año próximo.
Una fuente directa de una de estas dos personas le comentó a Infobae que fue una “buena reunión”. Allí, Bullrich le planteó a Milei que “va a seguir marcando lo que ella ve que está mal”. En tanto, Milei le dijo que “está perfecto” y que respeta esa postura.
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Este trascendido coincide con lo que le han escuchado decir a Milei en privado, que no va a molestarse por las declaraciones de la senadora libertaria. Se trata de una conversación parecida a la que mantuvieron meses atrás, cuando Bullrich hizo público su malestar con la cúpula del Gobierno por negarse a avalar el pliego a jueza de María Verónica Micheli por ser cuñada de un periodista apuntado por el Gobierno.
Días atrás hubo otro episodio ligado a lo judicial y que volvió a marcar distancia con la estrategia judicial de los hermanos libertarios. La jefa del bloque libertario anunció que no acompañará el pliego de la fiscal Susana Pernas, propuesta por la Casa Rosada para ser nombrada como fiscal general ante los Tribunales Orales de Menores de la Capital Federal. Su cuestionamiento se basa en la actuación de la magistrada en la causa contra el policía Luis Chocobar, a quien pidió condenar con tres años de prisión.
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Nota en desarrollo.

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