Héctor Micael Luque, de 28 años, reconoció haber participado en la faena clandestina de un vacuno Angus en el establecimiento “La Yola”, en Sir Leonard. Por ello, la Justicia de La Paz le impuso dos años de prisión condicional y tareas comunitarias, tras ser acorralado por mensajes donde ofertaba la carne hurtada.
En el marco de un juicio abreviado realizado en la ciudad de La Paz este miércoles, el Juez de Garantías y Transición, Ramón Lell, declaró autor penalmente responsable del delito de abigeato a Luque, alias “Mica”, un changarín oriundo de la localidad de Bovril. En las actuaciones intervinieron el agente fiscal suplente Facundo Barbosa, la querella a cargo de los abogados Nicolás Kaiser y Joaquim Ivanovich, en representación del damnificado Álvaro Prevero; y la defensa técnica a cargo de Rodrigo Dopazo.
Luque reconoció que entre los días 3 y 4 de septiembre de este año ingresó, junto con otra persona cuya identidad no fue establecida en la investigación, al establecimiento rural “La Yola”, situado en las proximidades de Sir Leonard, departamento La Paz. En dicho predio de 201 hectáreas dedicado a la cría de ganado, faenaron en el lugar y sustrajeron un ternero raza Angus mocho negro de aproximadamente 160 kilogramos de peso.
El propietario descubrió el ilícito al recorrer el campo para el control de los animales, encontrando únicamente las partes del cuero y restos de huesos del vacuno.
La investigación conjunta llevada a cabo por la Brigada de Prevención de Delitos Rurales y la Comisaría de Bovril incluyó actas de procedimiento, la constatación de los restos en el lugar del hecho y un allanamiento diligenciado el 5 de septiembre en la vivienda habitada por Luque.
Entre los elementos probatorios centrales figuraron los mensajes interceptados por las fuerzas policiales en los que se ofrecían los cortes de carne sustraídos.
En la oferta comercial informal, el costillar de 8 kilos se vendía a $20.000, la pulpa a $6.000 el kilo y una paleta a $15.000. Según supo La Sexta, un informante de la dependencia policial pactó la compra del costillar y, al acudir al domicilio indicado, observó restos de carne e identificó en el lugar a Micael Luque junto a otros hombres.
Condena, pena condicional y tareas comunitarias
Al calificar legalmente la conducta como abigeato, el magistrado resolvió condenar a Héctor Micael Luque a la pena de 2 años de prisión de ejecución condicional.
Además, la sentencia fijó una serie de reglas de conducta obligatorias durante el plazo de dos años: cumplimiento de tareas comunitarias a razón de dos horas cada dos semanas, en la entidad que determine la Oficina de Medidas Alternativas (OMA), impedimento de aproximarse a menos de 1.000 metros del establecimiento rural “La Yola”, y prohibición estricta de mantener contacto o realizar actos molestos, perturbadores o intimidatorios hacia la víctima, Álvaro Pablo Prevero.
Fuente: La Sexta.

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