El presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva se pronunció este viernes sobre la reducción de la jornada laboral, al sostener que “solo él defiende el fin” del formato 6×1. Con un video detallado y realizado con Inteligencia Artificial (IA), el mandatario compartió imágenes alusivas a personas que son “alcanzadas” por el paso del tiempo, medido por un gran reloj, tanto en sus trabajos como en sus momentos de ocio.
El video tiene una gran carga simbólica, ya que Da Silva hizo referencia en anteriores oportunidades al valor del tiempo de ocio y de compartir en familia. Así, hace unas semanas defendió la aprobación del proyecto al reducir la jornada sin recortar salarios.
En esa ocasión, destacó que los trabajadores “mueven al país” y “merecen tener más tiempo para el ocio, para cuidar de la salud y para acompañar el crecimiento de los hijos. Es tiempo para la familia“.
El video de Lula Da Silva sobre el fin de la jornada 6×1
La producción comienza con una empleada de verdulería acomodando mercadería, luego con uno de limpieza y sigue con un obrero que cae desde una escalera. Los tres son alcanzados por las agujas de un reloj durante su jornada laboral.
Luego, y por el contrario, esas mismas agujas “se llevan puesto” a un muchacho que lee un libro en la comodidad de su sillón, a una familia que celebra un cumpleaños y a una mujer que está andando en bicicleta. En ese punto final del video, aparece la frase de Da Silva: “Sólo Lula defiende el fin de la escala 6 días de trabajo x 1 de descanso“.
En qué se basa el proyecto de reducción de la jornada laboral de Brasil
En mayo de este año, la Cámara de Diputados de Brasil aprobó el proyecto de reforma constitucional que reduce la jornada laboral semanal y pone fin al esquema laboral conocido como “6×1”, una modalidad que contempla seis días de trabajo por uno de descanso.
Por tratarse de una reforma constitucional, el proyecto fue sometido a dos votaciones en el plenario de la Cámara Baja, integrada por 513 diputados. En la primera instancia obtuvo 472 votos a favor y 22 en contra, mientras que en la segunda cosechó 461 apoyos frente a 19 rechazos.
El proyecto enfrenta la resistencia de sectores empresariales y entidades patronales, entre ellas la Confederación Nacional de la Industria, la Confederación Nacional del Comercio y la Federación de Industrias de São Paulo, que buscarán demorar el tratamiento en la Cámara alta.

Leave a Reply