Dos hombres siguieron a una motociclista, la amenazaron con un cuchillo y le robaron su herramienta de trabajo durante los primeros minutos de este viernes en Paraná. El asalto ocurrió sobre calle Gobernador Parera, a la altura de Hernandarias, cuando la mujer regresaba de trabajar por un trayecto que realizaba habitualmente.
María, la víctima, contó a Elonce que advirtió mediante los espejos que los sospechosos circulaban detrás de ella mientras transitaba por calle Basavilbaso. Al doblar por Gobernador Parera, intentó subir a la vereda para evitar que la alcanzaran, pero los hombres la encerraron y la obligaron a detenerse.
“Transitaba por Basavilbaso y me venían siguiendo por detrás. Al doblar en Parera me arrinconaron, me apuntaron con un cuchillo en la panza y me sustrajeron la moto”, relató. Según explicó, no ofreció resistencia ante el riesgo de ser herida: “No podía hacer nada porque si me pinchaban. Les dije: ‘Llevate la moto’, y nada más”.
Intentaron alcanzar a los asaltantes
Luego del robo, María detuvo a un automovilista que circulaba por el lugar y le pidió ayuda. Ambos iniciaron una persecución para intentar recuperar el rodado, pero no lograron interceptar a quienes escapaban.
“Paré al auto en medio de la calle, le dije que me habían robado la moto y estuvimos a centímetros de recuperarla, pero se nos salió el paragolpes y no pudimos interceptarlos”, explicó. La mujer indicó que uno de los hombres huyó hacia barrio Lomas del Mirador y el otro tomó por calle Hernandarias.

De acuerdo con la descripción aportada por la víctima, ambos llevaban cascos negros. El conductor de la moto en la que se desplazaban antes del asalto era de contextura robusta y tenía un tatuaje en el cuello, mientras que su acompañante era delgado.
La moto era su herramienta laboral
El vehículo sustraído era una Motomel Blitz de 110 centímetros cúbicos, de color blanco. María señaló que lo había comprado ocho meses atrás y que todavía debía pagar cuotas, por lo que solicitó colaboración para recuperarlo.
“Solo quiero recuperar la moto porque es mi herramienta de trabajo. Hace ocho meses que la tengo y todavía me quedan cuotas por pagar”, expresó. La víctima explicó que había realizado esa inversión para trasladarse por sus propios medios entre su vivienda y el trabajo.
A partir del robo, deberá depender nuevamente de otras personas para movilizarse. “Ahora me tienen que llevar y traer de mi trabajo porque la moto había sido una inversión para poder transportarme sola y no molestar a nadie”, manifestó.
“Es una angustia tremenda”
María indicó que alquilaba una vivienda en las inmediaciones y que recorría habitualmente ese sector debido a que terminaba tarde su jornada laboral. Tras el asalto, radicó la denuncia y quedó a la espera de novedades sobre la investigación.
La mujer contó que anteriormente había sido víctima de arrebatos y consideró que esos hechos se habían vuelto “prácticamente naturales en la ciudad”. Sin embargo, remarcó que en esta oportunidad los atacantes utilizaron un arma blanca y la pusieron en una situación de mayor peligro.
“Es una angustia tremenda porque al susto no te lo quita nadie”, afirmó. Finalmente, resumió el impacto económico y emocional del hecho: “Siento impotencia y bronca porque me llevaron mi herramienta de trabajo. Mi esfuerzo de todos los días me lo sacaron como si nada. No lo entiendo, no lo puedo creer”.

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