
Las economías regionales muestran señales dispares. Mientras algunos sectores sostienen sus precios y mantienen márgenes por encima de la inflación, otros se encuentran en situación crítica. Un nuevo informe de Coninagro, la entidad que reúne a las cooperativas agropecuarias del país, actualizó el Semáforo de Economías Regionales correspondiente a julio.
De acuerdo con el relevamiento, durante julio el semáforo registró “cuatro actividades en verde, seis en amarillo y nueve en rojo”. En comparación con el mes anterior, se produjeron dos pasajes de amarillo a rojo, correspondientes a las actividades “citrícola y forestal”.
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El indicador es una herramienta que permite monitorear la situación de 19 economías regionales del país. Según explica la entidad, “el semáforo analiza tres componentes: negocio, producción y mercado”. El primero de ellos “evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual”. El segundo “mide el área o stock, según corresponda, y la producción”. Y el tercero da cuenta de “la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno”. La combinación de estos tres factores es la que determina si una actividad queda en verde, amarillo o rojo.
Los sectores en rojo
El color rojo, asociado por supuesto con los sectores en condiciones críticas, agrupa a la mayoría de las economías regionales relevadas por Coninagro. Según el informe, “entre las actividades en rojo se mantienen yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca, a las que se suman este mes forestales y cítricos dulces”.
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El documento explica que, “en la mayoría de estos sectores, el principal factor de deterioro se encuentra en el componente de negocio”, ya que “los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación” y ese fenómeno, combinado con el aumento de los costos operativos, genera un deterioro de los márgenes en términos reales.

Coninagro explica que la persistencia de esta brecha entre precios y costos no solo afecta la rentabilidad, sino que también genera efectos sobre las decisiones productivas y restantes componentes. Según la entidad, la dinámica de precios responde a diferentes factores según la actividad: en algunos casos predomina una contracción o falta de dinamismo de la demanda, vinculada a cambios en los patrones de consumo o a una menor capacidad de compra, mientras que en otros las presiones provienen de la oferta, ya sea por sobreoferta o por una estructura de costos creciente que comprime los márgenes del productor.
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Las economías en amarillo
En una posición intermedia, Coninagro ubicó en amarillo a “tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní”, un grupo que refleja, según la entidad, “una situación de mayor heterogeneidad”. Estos sectores presentan una combinación de precios que no logran recomponer completamente su poder de compra frente a la inflación, costos aún elevados y una demanda con escaso dinamismo. El informe aclara que, si bien “no se observa un deterioro generalizado de los indicadores, tampoco se consolidan condiciones suficientes para una recuperación sostenida de los márgenes y de la actividad”, motivo por el cual estas economías “permanecen en una situación intermedia, con señales mixtas”.
Entre estos casos, se destaca el de peras y manzanas, que mostró una recuperación de precios, con un salto mensual de 40%, y acumuló un incremento interanual del 50%, evolucionando por encima de la inflación. Sin embargo, la producción de los últimos doce meses sumó 718 mil toneladas, con una caída interanual del 10%.
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En el caso avícola la situación es muy diferente. El precio de la carne de pollo mostró una caída mensual del 2% y un incremento interanual de apenas 10%”, mientras que el de los huevos “acumuló una caída del 28%”.
Los rubros en verde
Del otro lado del semáforo, apenas cuatro actividades lograron mantenerse en pleno crecimiento. Según Coninagro, “las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel”. Estos sectores presentan, de acuerdo con el informe, “como principal fortaleza un componente de negocio favorable, con precios que evolucionaron por encima de la inflación, permitiendo una mejora de los precios relativos y de los márgenes”.
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A esto se suma “un desempeño favorable de los mercados y una dinámica productiva que acompañó, en términos generales, la evolución de la actividad”. La entidad remarca que, en estos casos, “la fortaleza de la demanda constituye uno de los principales determinantes de la mejora de los precios y de la valorización de las producciones”.
Entre los cuatro rubros, se destacó el complejo granario. En julio, los precios promedio de los principales granos “registraron una suba del 5% respecto del mes anterior y un crecimiento interanual del 34%, ubicándose levemente por encima de la inflación del período”. En materia productiva, se proyecta una superficie implantada de 35,1 millones de hectáreas y una producción estimada de 151,3 millones de toneladas.
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Comercio exterior de las economías regionales
El informe de Coninagro también repasó el desempeño del comercio exterior de las economías regionales durante los primeros siete meses de 2026. Según los datos analizados, “las 19 actividades relevadas exportaron por USD 37.725 millones, lo que representa un incremento del 17% respecto del mismo período de 2025” y un aumento del 12% frente al promedio de los últimos cinco años para igual período.
El complejo granario continúa siendo el principal protagonista de las ventas externas, con exportaciones por USD 29.583 millones, “equivalentes al 78% del total exportado”. Dentro de ese complejo, “la soja explicó el 51% del valor” y el maíz aportó “el 20,5%”. En segundo lugar se ubicó la cadena bovina, con exportaciones por USD 3.459 millones, equivalentes al 9% del total, seguida por la lechería, con USD 1.047 millones, y la actividad manisera, con USD 745 millones.
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En cuanto a las importaciones, el informe señala que las 19 economías regionales acumularon compras externas por USD 2.987 millones en el período, “un monto muy inferior al valor exportado”. En términos agregados, Coninagro remarca que “por cada dólar importado se exportaron aproximadamente 13 dólares”. Al igual que en las exportaciones, el complejo granario concentró la mayor parte de las compras al exterior, con el 83% del total, seguido por las cadenas forestal, porcina y bovina.

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