Las industrias de bioetanol de maíz y de caña de azúcar se encuentran expectantes proyectan iniversiones de hasta US$ 1.000 millones sii se aprueba el proyecto de ley de biocombustibles en el Congreso.
El aumento del porcentaje de corte de las naftas del 12% actual al 15%, es uno de los puntos más importantes del proyecto de la senadora Patricia Bullrich, consensuado con el sector productivo y las provincias (Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, Tucumán, Salta y Jujuy).
Desde marzo, el Gobierno permite la posibilidad de que las petroleras puedan incrementar de manera voluntaria el corte al 15%, con el objetivo de que el aumento internacional del petróleo no impacte de lleno en el precio de los combustibles.
En la comparación de la obligación de corte con los países vecinos, Brasil lidera con 32%, seguido por Paraguay y Bolivia con 25%. Argentina se encuentra en cuarto lugar con 12% y Uruguay el quinto con 10%.
En 2025, se produjeron 1,3 millones de metros cúbicos de bioetanol, abasteciendo sin dificultades la mezcla E12 para las naftas, equivalente a 1,2 millones de m3. Si se hubiera aumentado al 15% el porcentaje de corte, el país habría ahorrado unos US$ 410 millones por importaciones de naftas, señala un informe de la Centro Azucarero Argentino y la Cámara de Bioetanol de Maíz.
“En los ocho años previos, este beneficio a la balanza comercial del país acumuló US$ 5.051,8 millones. Asimismo, gracias al octanaje del bioetanol, las refinadoras de petróleo volvieron a tener en 2025 un sustancial ahorro en su costo de producción: compraron etanol por US$ 755,5 millones, evitando un costo extra de US$ 1.236,6 millones si hubiesen utilizado como fuente octánica al Tolueno y de US$ 535,8 millones, si optaban por sustituirlo por MTBE”, sostiene el reporte
La capacidad de producción actual es de aproximadamente 1,45 millones m3/año, mientras la demanda anual de bioetanol en Argentina ronda los 1,2 millones de m3/año, lo que deja una capacidad ociosa del 25%. “Este significativo incremento es resultado de más de US$ 1.500 millones desde 2012, a pesar de las numerosas dificultades económicas atravesadas por el país y la falta de una política de biocombustible clara y sostenible”, según las entidades. En el período 2024/2025 las inversiones superaron los US$ 150 millones.

En el marco de la II Cumbre del Bioetaonl, Patrick Adam, gerente de la Cámara de Bioetanol de Maíz, comentó a PERFIL que “queremos salir del sistema actual de regulación excesiva, fórmulas de precios, cupos de producción que constituyen un cepo para seguir progresando. Entonces estamos con mucha expectativa que el proyecto de la senadora Bullrich, que desregula, genera mercados competitivos y autoriza nuevas movilidades ligadas al etanol”.
“Argentina ya no se puede permitir exportar el 70% de su producción de maíz sin darle valor agregado”, añadió.
Adam indicó que el nuevo marco regulatorio tiene tres vectores para el crecimiento del sector: la elevación del corte al 15%, la posibilidad de que las provincias tengan sus propias regulaciones con porcentajes de cortes más altos y la apertura del mercado a vehículos “flex” como ocurre en Brasil. “Eso llevaría atriplicar la producción actual de la Argentina. Después de la sanción de la ley se esperan inversiones de US$ 400 millones en el corto plazo y US$ 1.000 millones a mediano y largo plazo”, añadió el gerente de la Cámara.
Por su parte, Jorge Etchandy, gerente del Instituto de Promoción del Alcohol y el Azúcar de Tucumán (IPAAT), comentó que “Tucumán forma parte de la Liga Bioenergética de las Provincias y el sueño es lograr un corredor de biocombustible desde Santa Fe hasta el norte con salida a los países limítrofes. Creo que estamos muy cerca de lograrlo, porque pedimos en la ley es que en el territorio provincial, como productores de etano, podamos tener cortes superiores al 15%”.
Otra oportunidad para el bioetanol es la elaboración de combustible sostenible de aviación (SAF). Claudio Molina, especialista en biocombustibles, afirmó que “son inversiones grandes, que no están restringidas por la ley actual, pero los inversores quieren más seguridades. Ahí podemos tener inversiones de US$ 1.000 millones”.
Molina agregó que “la Secretaría de Energía se ha manejado de manera muy informal, hay normas que no se han cumplido a lo largo del tiempo y entonces los inversores tienen miedo que le cambien todos los días las reglas de juego. Por eso es importante que haya una ley y cumplirla”.

La nueva ley que espera la industria y las provincias
El proyecto de ley de biocombustibles establece algunos cambios con respecto a la ley actual. En el caso del biodiesel, producido fundamentalmente con aceite de soja, el corte obligatorio pasará del 7,5% actual al 10% a partir de los 12 meses de la sanción de la ley.
Con respecto al bioetanol para el corte de las naftas, el corte obligatorio ascenderá del 12% al 15%. En cuanto al origen, se mantendrá la división de 6% de bioetanol de maíz y 6% de caña de azúcar, mientras que el 3% restante “no estará sujeto a ninguna regulación sobre su materia prima de origen”.
A los fines del cumplimiento mensual de la mezcla obligatoria, el proyecto de ley señala que se deberá instrumentar un mercado electrónico “que concentre la comercialización de manera única, transparente y de acceso público, administrado por un organismo independiente con experiencia comprobada en negociación de productos energéticos y bajo estándares internacionales de comercio”.
LM

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