La Rioja retomó en agosto la emisión de los chachos, una cuasimoneda provincial que ya había utilizado en 2024. El Gobierno de Ricardo Quintela comenzó a entregar una ayuda extraordinaria de 50.000 Chachos por persona, con un alcance estimado de 80.000 beneficiarios y una inyección cercana a $4.000 millones en la economía local.
Los bonos son emitidos por la provincia bajo la denominación de Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade). Tiene la particularidad de que no son pesos ni tienen curso legal en todo el país, sino que funcionan dentro del circuito económico riojano.
Actualmente, pueden utilizarse en comercios adheridos y para el pago de impuestos, servicios y obligaciones provinciales. La Rioja informó que cuenta con más de 800 comercios incorporados al sistema.
Qué son las cuasimonedas
Las cuasimonedas son títulos emitidos por gobiernos provinciales o, en determinados casos, por el Estado nacional, que pueden utilizarse como medio de pago dentro de un territorio o circuito determinado.
No reemplazan formalmente al peso, pero pueden cumplir algunas de sus funciones cuando son aceptadas para comprar bienes y servicios o para cancelar impuestos y otras obligaciones.
En la Argentina, su utilización tuvo su mayor expansión durante la crisis económica de 2001 y 2002, cuando las provincias enfrentaron una fuerte falta de recursos y dificultades para afrontar sus compromisos.
El Banco Central llegó a considerar a los patacones, Lecop y otros títulos como parte de una definición amplia del circulante, debido a que eran utilizados para realizar transacciones económicas.
Por qué aparecieron durante la crisis de 2001
La crisis de comienzos de siglo generó una fuerte restricción de liquidez en las provincias. Ante la dificultad para acceder a pesos, distintos gobiernos comenzaron a emitir bonos propios para pagar salarios, proveedores y otras obligaciones.
Así surgieron instrumentos que, aunque jurídicamente no eran moneda nacional, comenzaron a circular como dinero.
Uno de los casos más conocidos fue el Patacón, emitido por la provincia de Buenos Aires. También circularon los Lecor en Córdoba, los Bonos Federales en Entre Ríos, los Cecacor en Corrientes y los Quebrachos en Chaco, entre otros.
El Gobierno nacional, por su parte, emitió las Lecop, Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales, que funcionaron como una especie de cuasimoneda de alcance más amplio.
El Banco Central registró posteriormente el proceso de rescate de estos títulos y su reemplazo por pesos dentro del Programa de Unificación Monetaria.
Cuáles fueron las cuasimonedas de 2001
Durante la crisis circularon diferentes bonos provinciales. Entre los principales se encontraban:
- Buenos Aires: Patacones.
- Córdoba: Lecor.
- Entre Ríos: Bonos Federales.
- Corrientes: Cecacor.
- Mendoza: Petrom.
- Misiones: Cemis.
- Formosa: Bocanfor.
- San Juan: Huarpes.
- Chaco: Quebrachos.
- Catamarca: Bonos de Cancelación de Deudas.
- La Rioja: Bocade.
- Tucumán: Bocade.
- Tierra del Fuego: Letras.
- Chubut: Petrobonos.
- Río Negro: Petrobonos.
A estos instrumentos se sumaron las Lecop, emitidas por el Estado nacional.
El BCRA documentó que varias de estas emisiones fueron incorporadas al Programa de Unificación Monetaria, entre ellas Patacones, Lecor, Cecacor, Quebrachos, Bonoscat, Bocanfor, Federales y los Bocade de Tucumán.
Qué pasó con las cuasimonedas después de 2001
Con la recuperación de la economía y la normalización de las cuentas públicas, el Gobierno nacional puso en marcha un proceso para retirar estos instrumentos de circulación.
El Programa de Unificación Monetaria permitió rescatar progresivamente las cuasimonedas y reemplazarlas por pesos. Según los registros del Banco Central, hacia abril de 2003 ya se había retirado de circulación el 98% del stock existente a esa fecha.
El proceso continuó durante 2003 y alcanzó a los principales instrumentos utilizados durante la crisis, como Patacones, Lecop, Lecor, Cecacor, Quebrachos y Federales.
Cómo fue la experiencia con los Chachos de La Rioja
La experiencia riojana tiene un antecedente reciente. En 2024, la provincia lanzó sus primeros Chachos como Bonos de Cancelación de Deuda, con una paridad de uno a uno respecto del peso. Los bonos fueron aceptados por cientos de comercios y podían utilizarse para pagar bienes, servicios e impuestos.
Aquella emisión fue rescatada a fines de diciembre de 2024. El Gobierno provincial estableció un mecanismo para que los tenedores pudieran canjear los bonos por pesos, junto con el rendimiento correspondiente.
La nueva etapa comenzó el 17 de agosto de 2026 y contempla el pago extraordinario de 50.000 Chachos por persona durante el período establecido por la provincia. El beneficio alcanza a trabajadores de la Administración Pública Provincial y a distintos sectores que reciben haberes a cargo del Tesoro.
A diferencia de las cuasimonedas de la crisis de 2001, la nueva emisión riojana se produce en un contexto económico diferente y tiene un alcance mucho más acotado. Su circulación está vinculada principalmente al circuito comercial de la provincia.
Por qué se llaman Chachos
El nombre de los bonos hace referencia a Ángel Vicente “Chacho” Peñaloza, caudillo riojano del siglo XIX y una de las figuras históricas vinculadas al federalismo argentino.
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