El primer hecho ocurrió en julio de 2012, cuando DF vendió una camioneta Ford EcoSport y entregó un formulario 08, una cédula de identificación y el título del automotor que resultaron ser falsos. La irregularidad fue advertida por el personal del Registro Nacional de la Propiedad Automotor Seccional Nº 2 de La Histórica cuando un gestor intentó tramitar la transferencia.
El segundo caso, registrado en 2014, involucró a un Audi A1 Sportback vendido a través de la plataforma Mercado Libre. Meses después el comprador detectó la estafa, al recibir la notificación del Registro Automotor de Colón de que el dominio del vehículo era “mellizo” de otro radicado en la provincia de Buenos Aires. La investigación posterior determinó que el Audi vendido por DF tenía un pedido de secuestro vigente desde julio de 2014.
La justicia acreditó la autoría de DF mediante pericias caligráficas minuciosas, que confirmaron que los documentos falsos y los boletos de compraventa habían sido confeccionados de puño y letra por el imputado. Asimismo, los informes técnicos revelaron que el título y la cédula del Audi eran reproducciones apócrifas impresas a chorro de tinta, que imitaban sellos y firmas de funcionarios registrales.
Al no registrar antecedentes penales y haber reconocido voluntariamente su responsabilidad en los hechos, la jueza Rojas hizo lugar a la pena en ejecución condicional. DF, quien actualmente reside en la localidad bonaerense de El Palomar y se desempeña como peluquero a domicilio, deberá cumplir estrictas reglas de conducta, entre ellas fijar un domicilio permanente y someterse al control del Patronato de Liberados.
Finalmente, el tribunal ordenó la destrucción de toda la documentación apócrifa secuestrada durante las investigaciones de ambos expedientes.

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