Elisa “Lilita” Carrió apuntó todos sus cañones contra Mauricio Macri, quien se reunió esta semana con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei para empezar a definir la estrategia política de las elecciones presidenciales de 2027. Para ella, el gesto del expresidente se traduce en una intención de querer “ser muy millonario de nuevo” y es por esa misma razón que “se apresta a ir rápidamente a hablar” con la hermana del jefe de Estado.
La exsenadora apoyó la candidatura presidencial del exministro de Economía de la provincia de Buenos Aires y de la Nación durante el macrismo Hernán Lacunza, que fue respaldada por el propio Macri. Definió al exfuncionario como un hombre “muy serio y muy confiable”, pero criticó el gesto del presidente del PRO: “Si ponés un candidato y a la otra semana te reunís… Creo que del mal hay que alejarse“.
En diálogo con radio Led, Carrió no escatimó en opiniones negativas. También hubo dardos para Cristian Ritondo y Rogelio Frigerio, dos figuras claves del PRO que, según contó, fueron vehículos claves de una “persecución” que tuvo durante el gobierno macrista “con operaciones terribles”.
El recuerdo de una coalición que no funcionó
Durante la entrevista, Carrió contó cuáles fueron las consecuencias de armar un frente amplio para ganar las elecciones presidenciales de 2015, coalición de la cual ella fue una de las principales ideólogas. “Yo tuve que hacer una alianza obligada por una sociedad”, dijo, y agregó: “Tenía claro que la continuidad del kirchnerismo nos convertía en Venezuela y tuve que hacer ese esfuerzo, me costó seis meses de llanto“.
“Fue un acuerdo supra-ético. Acompañé, denuncié lo que tuve que denunciar, paré lo que pude, avisé… pero las personas son lo que son“, dijo.

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