El gobierno de Dinamarca ordenó el cierre temporal de su embajada en Irán tras la escalada bélica en Medio Oriente. La medida fue confirmada por el ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, quien explicó que responde a la gravedad de la situación de seguridad en la región.
El cierre de la misión diplomática danesa en Teherán implica la suspensión total de sus operaciones, que ya había comenzado días atrás. Según Rasmussen, la reapertura de la embajada dependerá de que se restablezcan condiciones seguras.
Los diplomáticos daneses que permanecían en Irán abandonaron el país por orden del gobierno, y desde ahora la gestión de las relaciones bilaterales se hará desde Copenhague.
El funcionario subrayó que la gravedad del contexto hace imposible mantener la representación en Teherán, y recordó que la recomendación oficial de evacuar Irán para los ciudadanos daneses está vigente desde hace dos años.
Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores danés organizó un vuelo hacia Dubái para repatriar a 155 ciudadanos daneses, quienes arribaron a Dinamarca el domingo.
El cierre de la embajada se produce en un contexto de intensificación de los combates en la región.
La situación se ha agravado por bombardeos y ataques con misiles que elevaron la tensión en toda la zona.
Recientemente, el régimen iraní, a través de la Guardia Revolucionaria, anunció el inicio de nuevas ofensivas que incluyeron misiles dirigidos contra Israel y contra bases militares estadounidenses en Irak.
Según medios iraníes, los proyectiles impactaron en objetivos en Tel Aviv y en la ciudad de Erbil, capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí. También se señaló como objetivo a la Quinta Flota de Estados Unidos, desplegada en el Golfo Pérsico y otras áreas clave de Medio Oriente.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que sus sistemas de vigilancia detectaron misiles lanzados desde territorio iraní y activaron mecanismos de defensa aérea para interceptarlos.
La operación formó parte de una “nueva ola” de ataques que, según el régimen iraní, se extendería durante varias horas. El régimen de Irán afirmó que continuará con los ataques “el tiempo que sea necesario” y descartó cualquier posibilidad de negociación con Washington.
En paralelo, Estados Unidos anunció la destrucción de 16 embarcaciones iraníes utilizadas para minar el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio global de petróleo.
El presidente Donald Trump advirtió que, si Irán bloquea el paso de petróleo por esa ruta, la respuesta estadounidense sería “20 veces más fuerte”.
Además, Arabia Saudita alertó sobre posibles “consecuencias catastróficas” si persiste el conflicto entre Washington y Teherán.
En ese marco, los líderes del G7 participarán este miércoles en una cumbre virtual de emergencia para definir acciones frente a la crisis económica ocasionada por la guerra.
La reunión fue convocada por el mandatario francés Emmanuel Macron, quien ejerce la presidencia rotativa del grupo, y su realización fue confirmada por el primer ministro canadiense Mark Carney luego de mantener una conversación telefónica con Macron.
(Con información de Europa Press y EFE)

Leave a Reply