SAN NICOLÁS.– Con el cielo despejado y un clima favorable desde la mañana, el primer día de Expoagro edición YPF Agro comenzó a tomar ritmo en el predio ferial y el autódromo de esta ciudad bonaerense. A medida que avanzó la mañana, las vías principales del autódromo se llenaron de visitantes con una expectativa compartida: recorrer los últimos desarrollos en maquinaria, tecnología e innovación que presenta la mayor exposición agroindustrial del país.
Desde temprano se formaron largas filas de vehículos en los accesos al estacionamiento. El movimiento anunciaba una jornada intensa en la que productores, contratistas y técnicos se acercaron para ver de cerca las novedades del sector. Con el correr del día, el predio se convirtió en un constante ir y venir de público entre los stands.
Los dirigibles instalados desde la jornada previa se mecían suavemente con la brisa, aportando una postal distintiva al paisaje del evento. Mientras tanto, los visitantes avanzaban con paso detenido entre los cerca de 700 espacios de empresas, donde se exhibían desde tractores y cosechadoras hasta drones, pulverizadoras y mixers.
En paralelo, los remates de hacienda, ya activos, se constituyeron en otro foco de atracción dentro de la exposición. Allí se percibía el entusiasmo de los ganaderos que seguían de cerca las operaciones, impulsadas por los buenos valores que viene mostrando la invernada.
Para muchos productores, la visita también implicó retomar una tradición. Fue el caso de Patricio Fitz Simon y su hijo Brian, quienes volvieron a recorrer la muestra después de casi una década sin asistir.
Patricio Fitz Simon y su hijo Brian volvieron a recorrer Expoagro después de casi una década sin asistir
“Somos productores agropecuarios mixtos de toda la vida. La verdad es que nos sorprendió cómo creció la muestra; es impresionante realmente, no me imaginé que era así”, contó a LA NACION Fitz Simon, llegado desde General Villegas.
El productor precisó que la situación es dispar entre las distintas actividades. “Somos ganaderos y agricultores. La parte de agricultura está pasando un mal trago; si hoy en día no tenés buenos rindes, las cosas no van bien. Ahora, en la parte de ganadería, esto es único. Nunca hemos tenido los resultados que estamos teniendo ahora”, señaló.
Según relató, ese escenario favorable en la ganadería empuja decisiones de inversión que habían quedado postergadas en los últimos años. “Dicen que la ganadería es la reserva de valor y los que hacemos las cosas medianamente bien, es abismal la diferencia que estamos haciendo. Realmente nos está yendo muy bien”, afirmó.
Con ese marco, llegaron a la exposición con la intención de concretar negocios. “Por eso hay ganas de invertir. Hace tiempo que en fierros y tecnología nos habíamos quedado, pero este año sin lugar a dudas ya estamos invirtiendo”, explicó.
La visita resultó productiva. “Desde que llegamos hicimos todos esos negocios, pero ya veníamos con la platita preparada porque sabemos que acá hay buenos precios”, dijo, tras enumerar algunas compras realizadas en la muestra como una cortadora de alfalfa, un tractor y una cortadora de césped.
También desde temprano llegó David Lacroze, productor ganadero con actividad en Salta y Corrientes, quien destacó el clima de entusiasmo que se vive entre los productores.
David Lacroze, productor ganadero con actividad en Salta y Corrientes, destacó el clima de entusiasmo que se vive entre los productores
“Vengo todos los años. Pero este año, especialmente, vine con mucho entusiasmo. Viene siendo ya dos o tres años buenos de la ganadería y este año explotó mucho”, relató.
El empresario sostuvo que el buen momento del sector empuja a muchos productores a avanzar en nuevas etapas de la cadena productiva. “Todos los ganaderos estamos viendo cómo invertir más, siempre, el productor agropecuario argentino invierte y este año que nos va bien, todos queremos dar un pasito más”, explicó.
En muchos casos, añadió, el objetivo es integrar las distintas etapas productivas. “Donde hacíamos cría, queremos hacer invernada; donde hacíamos invernada, queremos terminar los novillos, y dar un paso más para adelante”, sostuvo.
En ese camino, la tecnología y la maquinaria recuperan un rol central. “Hay que comprar tractores, mixers, muchas cosas. Armamos y definimos el plan de inversiones en diciembre y lo ejecutamos todo esta semana por las promociones de las fábricas y porque siempre aparece en línea de créditos bancarias muy buenas como las que saltaron esta semana”, señaló.
Otro visitante habitual es Omar Steinbach, productor apícola y contratista rural de Laprida, que recorre la exposición todos los años en busca de novedades. “Venimos todos los años. Y ahora, como me gustan los fierros y todos los años hay algo nuevo, hay algo interesante para ver”, comentó.
Omar Steinbach, productor apícola y contratista rural de Laprida, recorrió la exposición en busca de novedades
Para Steinbach, la tecnología también es una herramienta clave para afrontar uno de los desafíos más recurrentes del sector: la falta de personal. “Estamos tratando de tecnificar un poco más el sistema porque es complicado conseguir mano de obra”, explicó.
Actualmente maneja entre 500 y 600 colmenas y produce alrededor de 15 toneladas de miel al año. Aun con un mercado desafiante, el productor mantiene el entusiasmo por invertir: “Pese a que el precio de la miel no es el mejor, igual vengo a tratar de invertir. Somos muy insistentes los apicultores, como todos los productores agropecuarios, y todos los años arrancamos con una nueva expectativa”.
El panorama, sin embargo, no es uniforme para todos. Algunos prefieren observar con cautela antes de tomar decisiones. Es el caso de Federico Agustín Esnal, contratista rural que trabaja junto a su padre en la zona de Cacharí.
Federico Agustín Esnal, contratista rural que trabaja junto a su padre en la zona de Cacharí
“Trato de venir todos los años, siempre a mirar algo nuevo, tecnología”, comentó mientras recorría los stands.
Para el joven contratista, el contexto aún invita a la prudencia: “Este año no es tanto para invertir sino para quedarse tranquilos, pagar las deudas que haya y nada más”. Aun así, considera que recorrer Expoagro es casi una obligación dentro del calendario del sector. “Siempre dejamos un día laboral para dedicarlo a Expoagro para ver la innovación que hay y no quedar al margen”, concluyó.

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