El oficialismo logró darle media sanción en el Senado al proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, pero la tensa discusión en el recinto provocó un pase de facturas en el seno del gobierno de Javier Milei y afectó el vínculo con las fuerzas aliadas de La Libertad Avanza en el Congreso.
Si bien logró avanzar con la iniciativa que acelera desalojos y limita expropiaciones, el Ejecutivo debió retirar dos capítulos clave para garantizarse el apoyo de la oposición dialoguista: el que ampliaba los márgenes para la venta de tierras a extranjeros y el que modificaba la ley de manejo del fuego, que facilita la venta de tierras productivas afectadas por incendios.
La exclusión de esos artículos provocó reproches y pases de factura en el Gabinete de Milei y en el interior de la bancada de LLA, que conduce Patricia Bullrich. Además, durante el debate en el recinto, el senador libertario Joaquín Benegas Lynch apuntó contra los “tibios del medio”, a quienes acusó de haber actuado con ignorancia por su resistencia a votar la reforma de la ley de tierras.
“Claro que el show mediático, el status quo, la presión de la izquierda más rabiosa y la ignorancia de los tibios del medio nos llevan hoy lamentablemente a no poder votar este capítulo”, lanzó Benegas Lynch.
El senador oficialista le dedicó esas palabras a los legisladores que suelen cooperar con la Casa Rosada en el Congreso cuando tomó la palabra para rechazar el intento del kirchnerismo de impugnar su participación en el debate por ser director de una empresa que se dedica a gestionar ventas de tierras a extranjeros en la Argentina, Uruguay, Chile, Perú y Paraguay.
La frase explosiva de Benegas Lynch desencadenó una discusión en el chat de WhatsApp que nuclea al “grupo de los 44” aliados. Es el conglomerado de opositores dialoguistas con los que articula Bullrich y que integran, además de La Libertad Avanza, las bancadas de la Unión Cívica Radical, Pro, Independencia, La Neuquinidad, Despierta Chubut, Encuentro Misionero, Provincias Unidas, Primero los Salteños y Moveré Santa Cruz.
Hartos del “maltrato” de los libertarios, los senadores santacruceños Juan José Carambia y Natalia Gadano decidieron abandonar el chat. Antes de irse, Carambia grabó un audio explosivo, en el que incluyó críticas e insultos por los manejos del oficialismo. “Se pueden ir a la concha de su madre”, exclamó el integrante de Moveré Santa Cruz. Tanto Carambia como Gadano, que forjaron una estrecha relación con Victoria Villarruel desde que tomaron distancia del gobernador Claudio Vidal, votaron en contra del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.
Las palabras de Benegas Lynch también enardecieron a los radicales. Varios le transmitieron su malestar a Bullrich. En tanto, Maximiliano Abad (UCR-Buenos Aires) encaró al libertario en pleno recinto para recriminarle sus críticas. “Tiene que haber un replanteo de parte del oficialismo en el trato con los 44. Si quieren seguir manteniendo esa mayoría, van a tener que usar otra estrategia”, advirtió un senador de la UCR en diálogo con este medio.
Durante su intervención en el recinto, Carambia salió a responderle a Benegas Lynch. Lamentó “la falta de respeto” del oficialismo con los partidos provinciales por haberse opuesto a una ley que consideraban que afectaba la “soberanía nacional”. “Me gustaría que estuviera ahora ahí, que pida disculpas públicamente. Me parece que es el deber del senador hacerlo”, remarcó el exintendente de Las Heras.

Hernan Zenteno – La Nacion
“Yo le voy a contar a ese senador que yo me enfrenté al kirchnerismo en 2011, cuando muchos que yo hoy veo con La Libertad Avanza hacían negocios con el kirchnerismo y les bajaban la cabeza. Yo tenía 27 años y fui el único intendente opositor con Alicia Kirchner de gobernadora”, continuó Carambia.
Y concluyó: “Le vamos a decir al señor Benegas Lynch que yo creo que la forma de ser tibio o no se demuestra gobernando, no sentado en una banca. Es fácil ser gritón, lo difícil es gobernar”.
El oficialismo había excluido el capítulo de extranjerización de tierras después de que Bullrich confirmó que no tenía los votos necesarios para aprobarlo, aunque se había fijado un tope del 25%.
Fue clave la postura de los senadores que responden a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén), quienes decidieron quitarle su respaldo a los artículos que modificaban la ley de tierras para relajar los límites a la venta de predios productivos a ciudadanos y empresas extranjeras.
En la antesala del debate en el recinto, referentes de Pro y la UCR en el Senado habían cuestionado la decisión del oficialismo de avanzar con el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada ante la falta de consensos sobre el capítulo de la ley de tierras. Les recomendaron postergar la sesión y que la iniciativa regresara a comisión para “emprolijar” las modificaciones. “Manejaron muy mal el tema. Ellos sabían que no estaban dadas las condiciones para sesionar, pero hay muchos desencuentros en LLA”, afirmó a LA NACION uno de los integrantes de la bancada del radicalismo.
Martín Goerling, jefe de bloque de senadores de Pro, también había criticado la estrategia del Gobierno para aprobar la parte de la ley que ampliaba el porcentaje de tierras que podían estar en manos de individuos o empresas extranjeras.
“No explicó los cambios que había, no comunicó los cambios de dictamen que se iban dando”, dijo Goerling.

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