La causa del incendio en barrio Schneider de Santa Fe, que provocó la muerte de León, un niño de cuatro años, fue determinada por las pericias realizadas en el marco de la investigación judicial. El informe concluyó que el fuego se inició de manera accidental y descartó, hasta el momento, un origen intencional.
La tragedia había ocurrido durante la mañana del lunes 27 de julio en una vivienda ubicada sobre calle Regis Martínez al 3700. En el interior se encontraban León y su hermano Bautista, de 11 años, sin la presencia de adultos.
El mayor de los hermanos pudo ser rescatado por vecinos que intervinieron mientras las llamas avanzaban sobre la vivienda. Sin embargo, León no logró salir y murió dentro del inmueble.
La pericia descartó que el fuego haya sido intencional
Fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmaron a Aire de Santa Fe que el estudio realizado sobre el lugar determinó que el foco ígneo tuvo un origen accidental.
La pericia había sido solicitada por el fiscal Gonzalo Iglesias, quien quedó a cargo de la investigación, junto con la realización de la autopsia al cuerpo del pequeño.
La determinación sobre el origen del fuego se convirtió en uno de los elementos probatorios centrales incorporados hasta el momento al expediente y permitió descartar, de acuerdo con los resultados conocidos, que las llamas hayan sido provocadas intencionalmente.

El hermano de León recibió el alta
En paralelo al avance de la investigación judicial, Bautista, el hermano de 11 años que sobrevivió al incendio, recibió el alta médica el pasado 1º de agosto.
El niño había permanecido internado en el Hospital de Niños Orlando Alassia desde el día del incendio, luego de haber sido auxiliado por vecinos que consiguieron sacarlo de la vivienda.
Tras el rescate, fue trasladado al establecimiento sanitario para recibir atención por las consecuencias del siniestro. Luego de varios días de internación, los profesionales determinaron que podía recibir el alta.
Los hermanos estaban solos al comenzar el incendio
Después de la tragedia se conoció que los dos niños se encontraban solos en la vivienda cuando comenzó el fuego. La madre de los menores, Camila, explicó posteriormente que los lunes acostumbraba visitar a su pareja en un establecimiento carcelario.
“Todos los lunes era así; cuando yo llegaba, siempre me esperaban y me abrían la puerta”, manifestó la mujer al referirse a lo ocurrido durante aquella mañana.
También respondió a los cuestionamientos que surgieron después de la muerte de su hijo. “Yo no soy ninguna asesina. Si fuera como dicen, estaría detenida”, sostuvo.
La mujer indicó además que actualmente no contaba con una vivienda propia y señaló que pesaba sobre ella una restricción judicial por 30 días para acercarse a su hijo de 11 años, medida que había sido impulsada por la abuela del menor.
Mientras continúa la investigación encabezada por el fiscal Iglesias, el resultado de la pericia permitió establecer uno de los puntos centrales del expediente: el incendio que terminó con la vida del pequeño León fue accidental.

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