Brasil ocupa el primer turno de la Asamblea General de la ONU desde 1947, una tradición que nació cuando Osvaldo Aranha, entonces jefe de la delegación brasileña, fue el encargado de inaugurar una de las primeras sesiones del organismo. Desde ese momento, el país mantuvo ese lugar al comienzo del debate general, aunque no existe una norma oficial que establezca que Brasil deba hablar primero.
La elección no fue producto de una regla escrita, sino de una costumbre que se consolidó con los años. Brasil tuvo un papel destacado en la creación de Naciones Unidas y fue uno de los países que participaron de la conferencia que dio origen al organismo en 1945.
Aranha también tuvo un papel relevante dentro de la nueva organización. Fue el presidente de la primera Asamblea General de la ONU y estuvo al frente de las negociaciones que llevaron a la creación del Estado de Israel. Su intervención en 1947 terminó dando inicio a una práctica que se conserva hasta la actualidad.
Con el tiempo, el primer discurso de Brasil pasó a formar parte del protocolo de la Asamblea General. Después de la intervención brasileña, comienza el resto de los discursos de los líderes y representantes de los países que participan cada año del encuentro en Nueva York.
Lula abrirá la ONU con un mensaje a Trump
Lula da Silva abrirá este martes el debate general de la ONU en Nueva York y tendrá como principales ejes la defensa de la soberanía brasileña, la democracia, el combate al crimen organizado y los conflictos internacionales. También se espera que marque sus diferencias con el gobierno de Donald Trump, en un momento de tensión entre Brasil y Estados Unidos.
Uno de los puntos centrales será el rechazo a cualquier intervención extranjera en los asuntos internos de Brasil. Lula anticipó el mensaje que busca transmitirle al mandatario estadounidense: “Voy a la reunión de la ONU para tener una charla con Trump y decirle: no se meta en las elecciones de Brasil”.
El vínculo entre ambos países atraviesa además otros desacuerdos como los aranceles aplicados por Estados Unidos a productos brasileños y las diferencias sobre la política contra el crimen organizado. Por ahora, no hay una reunión bilateral confirmada entre Lula y Trump, aunque ambos estarán en Nueva York y sus discursos serán consecutivos.
Durante su intervención, Lula también abordará cuestiones internacionales como las guerras en Medio Oriente y Ucrania, el cambio climático y la defensa del multilateralismo. El discurso se produce, además, a pocas semanas de las elecciones presidenciales brasileñas del 4 de octubre, por lo que sus mensajes sobre soberanía, democracia y la relación con Washington tendrán también una dimensión interna.


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