CÓRDOBA.- En momentos en que la Casa Rosada negocia votos en el Senado para aprobar el proyecto de extranjerización de tierras y sigue las negociaciones por la reforma electoral, las transferencias a provincias cerraron julio en dos velocidades. Las automáticas crecieron, impulsadas por la recaudación del impuesto a las ganancias, mientras que se profundizó el ajuste sobre las partidas discrecionales, que registraron su peor nivel para ese mes desde 2005.
El resultado es que, pese al alivio parcial de la coparticipación, las provincias continúan recibiendo menos recursos nacionales que un año atrás.
Las transferencias automáticas —que incluyen la coparticipación y leyes especiales— aumentaron 7,5% real interanual. El repunte se basa en la recuperación de ganancias, que compensó un desempeño más moderado del IVA. La mejora no alcanza para revertir el deterioro acumulado del año; entre enero y julio los envíos automáticos todavía muestran una caída real del 1,3% respecto al 2025.
La situación cambia con las transferencias no automáticas, es decir, los fondos que el Gobierno nacional distribuye de manera discrecional para financiar programas, obras o asistir a las provincias. En julio sumaron $98.611 millones y registraron una caída real interanual del 68,6%, convirtiéndose en el peor julio de toda la serie disponible desde 2005.
La contracción no es un hecho aislado. En los primeros siete meses del año estos giros acumularon $738.201 millones, 62,8% menos en términos reales que en igual período de 2025 y también el peor acumulado enero-julio en al menos dos décadas.
Este comportamiento confirma una de las principales características de la política fiscal del gobierno de Javier Milei: reducir al mínimo los giros discrecionales. Con un fuerte recorte en esas transferencias, la herramienta elegida por la Rosada son los anticipos financieros a una tasa del 15% anual que los gobernadores deben devolver en el año fiscal.
Los recursos distribuidos durante julio estuvieron altamente concentrados. El programa de Universalización de la Jornada Extendida explicó el 35% de todos los envíos, mientras que los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) representaron otro 30% y las transferencias a cajas previsionales provinciales el 14%. Entre esos tres conceptos absorbieron cerca del 80% de todas las partidas discrecionales del mes.
En el caso de los ATN, el Gobierno volvió a distribuir fondos luego de dos meses sin giros. Se repartieron $30.000 millones entre seis provincias -Misiones, Entre Ríos, Catamarca, Jujuy, Santa Fe y Córdoba- con un monto uniforme de $5.000 millones para cada una.
Sin embargo, el informe de Politikon Chaco repasa que el mes pasado el Fondo de ATN recaudó $114.193 millones, por lo que solo se distribuyó un 26,3% de los recursos disponibles.
La situación también muestra tensiones en las transferencias destinadas a las cajas previsionales provinciales. Aunque La Pampa y Neuquén recibieron recursos durante julio, otras provincias con convenios vigentes -entre ellas Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones, Chubut y Corrientes- acumulan ya dos meses sin recibir esos fondos, según el informe.
En el reparto de julio, Buenos Aires encabezó la recepción de fondos discrecionales con $19.181 millones, seguida por La Pampa ($10.184 millones), Santa Fe ($10.099 millones), Córdoba ($8.007 millones), Entre Ríos ($6.847 millones) y Catamarca ($6.177 millones). Entre las seis concentraron el 61% de todos los recursos distribuidos ese mes.
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