Volatilidad en la soja y disparada de la urea por más de US$200

La guerra en Medio Oriente está sacudiendo los mercados agrícolas internacionales. En la Bolsa de Chicago, la soja llegó a tocar US$446,34 por tonelada durante la rueda nocturna, uno de los niveles más altos desde junio de 2024; aunque después las subas se moderaron y el contrato más cercano, mayo, cerró en US$439,56 por tonelada, una baja de US$1,65 respecto del viernes pasado. La volatilidad responde en gran medida a los movimientos del petróleo y a la incertidumbre financiera global. Al mismo tiempo, el conflicto afecta a los fertilizantes: la urea, clave para el trigo y el maíz, se encareció más de US$200 por tonelada en el mercado internacional en apenas una semana.

La jornada fue sumamente volátil. Según explicó Eugenio Irazuegui, analista de mercados de Zeni, la soja insinuó una extensión de las subas durante la sesión nocturna, pero luego perdió fuerza ante ventas y toma de ganancias. Por eso, las posiciones más cercanas terminaron retrocediendo.

“La soja amagó con extender la tendencia alcista durante la rueda nocturna, que posteriormente fue irrumpida por una toma de ganancias que puso paños fríos en la primera hora de la apertura tradicional”, explicó el especialista. Tras la suba inicial, muchos inversores optaron por vender ante los precios más altos para asegurar ganancias, lo que cortó el impulso del mercado. Además, la fuerte presencia de fondos de inversión provocó movimientos diferenciados según los contratos: los más cercanos registraron bajas, mientras que los más lejanos lograron sostener subas.

La volatilidad en los granos también estuvo influida por el salto del petróleo, que durante la jornada llegó a acercarse a los US$120 por barril Fotokostic – Shutterstock

El analista también señaló que uno de los movimientos más pronunciados se observó en el aceite de soja, que llegó a trepar más de US$65 por tonelada durante la sesión, aunque luego recortó gran parte de ese avance.

Irazuegui vinculó ese comportamiento con el mercado energético. En las primeras horas de este lunes el petróleo WTI llegó a dispararse hasta un 28%, rozando los US$120 por barril; con el transcurso del día moderó la suba y terminó avanzando 4,7%, hasta los US$95 por barril.

En la misma línea, Ariel Tejera, de la corredora Grassi, sostuvo que la rueda estuvo marcada por fuertes oscilaciones en energía y materias primas. “Las commodities cerraban una jornada muy volátil. El crudo iniciaba la semana con importantes ganancias, que finalmente se diluyeron. Las commodities agrícolas en Chicago operaron con fuertes subas en la sesión nocturna, pero perdieron impulso en el transcurso de la jornada, para finalizar con pérdidas”, señaló.

Tejera remarcó que este comportamiento refleja el vínculo cada vez más claro entre ambos mercados. “El nexo entre mercados de combustibles y commodities agrícolas se está mostrando con contundencia”, afirmó. Además advirtió que los precios en Chicago siguen bajo la fuerte influencia de los fondos especulativos, en un contexto de creciente incertidumbre internacional.

Un diagnóstico similar planteó Bruno Todone, analista de granos de AZ-Group, quien observó que la rueda terminó con pérdidas en Chicago pese a haber arrancado con subas superiores al 2%.

Según explicó, en el mercado local la dinámica fue parecida pero de menor intensidad. Cuando parecía que la soja, el trigo y el maíz podían avanzar entre US$5 y US$10, la jornada terminó finalmente en baja.

En el segmento disponible se registraron pérdidas para la soja, valores prácticamente sin cambios para el maíz y subas para el trigo. Hacia el cierre, agregó, el mercado mostró cierta calma tras las afirmaciones de Donald Trump sobre una posible pronta finalización de la guerra, y ante la eventualidad de que los países del G7 empleen estratégicamente sus reservas para reducir la dependencia del estrecho de Ormuz y bajar las primas de riesgo.

Cabe recordar que el viernes pasado el mercado ya había cerrado con aumentos significativos. En Chicago, la soja posición mayo subió US$7,90 y cerró en US$441,20 por tonelada, mientras que el maíz avanzó US$2,76 y terminó en US$181,29.

Fertilizantes

Otro efecto del conflicto se refleja en el mercado de fertilizantes. Según explicó Jeremías Battistoni, analista de AZ-Group, la urea sufrió un fuerte salto en los mercados internacionales tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.

El conflicto incide directamente en el estrecho de Ormuz, una vía clave por la que circula entre el 25% y el 33% de los flujos mundiales de urea, lo que hace al mercado especialmente sensible ante cualquier interrupción logística.

En ese marco, Battistoni detalló que los precios FOB de la urea en Medio Oriente treparon hasta los US$647 por tonelada, cuando antes del conflicto se ubicaban cerca de US$425, lo que implica un incremento superior a US$200 por tonelada en apenas una semana.

La soja estuvo muy volátil

Además del conflicto, la suba se explicó por el aumento del precio del gas natural, principal insumo para la producción de este fertilizante.

Battistoni señaló que el salto internacional todavía no se trasladó en su totalidad al mercado argentino. Antes del conflicto, la urea local se negociaba entre US$550 y US$580 por tonelada. Con el alza de los valores internacionales, la paridad teórica de importación se habría elevado ahora hasta cerca de US$830 por tonelada.

“Mientras tanto, los precios de cobertura que han estado mencionando los proveedores comerciales se ubicaron, la semana pasada, entre US$650 y US$700 por tonelada, en un contexto caracterizado por una elevada volatilidad y pocas ofertas firmes”, dijo.

El analista sostuvo que no se esperan problemas de abastecimiento, ya que parte de la urea consumida en el país se produce localmente. “El problema no radicaría en la disponibilidad del producto, sino en el nivel de cotizaciones, especialmente al considerar la relación de la urea con el trigo de la campaña 2026/27”, señaló.

En el caso de los fertilizantes fosfatados precisó que el impacto del conflicto en los precios ha sido notablemente menor. “Esto se debe a que estos productos provienen de otros orígenes —como Marruecos, Rusia y Estados Unidos— por lo que responden a una dinámica distinta, aunque ya venían mostrando ciertas restricciones de oferta”, dijo.

De todos modos, indicó que no se ha observado un salto de magnitud comparable con el de la urea. “En el mercado interno se pasó de valores cercanos a los 880 dólares por tonelada antes del conflicto a aproximadamente 900 dólares hoy, replicando las cotizaciones observadas en el mercado internacional”, indicó.

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