Los desafíos del sector Con la baja de retenciones, Idígoras espera una "nueva agenda" para la agroindustria

La agroindustria se prepara para discutir “una nueva agenda” para cuando se complete el cronograma de reducción de los derechos de exportación, momento en el que los ejes del debate pasarán por las necesidades de inversión en logística e infraestructura, así como la productividad, la tecnología, las semillas y los agroquímicos, entre otros.

Así lo señaló el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Gustavo Idígoras, quien advirtió sobre los “desafíos” que enfrenta el sector ante una campaña en torno a las 160 millones de toneladas.

“Era poco imaginable que íbamos a tener ese volumen, que se logró no  solamente porque el productor invirtió lo que tenía que invertir sino porque el clima acompañó”, sostuvo Idígoras en declaraciones al portal Agrositio.

Rutas, puertos y caminos rurales

Pero la cosecha, el transporte y el acopio de un volumen semejante pone sobre el tapete “el desafío de la logística y la infraestructura” con “caminos rurales destruidos”, así como el estado de la red de rutas y los accesos portuarios.

No obstante puso de relieve el “horizonte bueno” en ese aspecto, entre los que destacó la concesión de la Hidrovía, “un hecho muy relevante y del que todavía no se ha tomado conciencia”.

“Durante 25 años vamos a tener que pensar únicamente en ser competitivos y crecer, sin aval ni subsidio estatal, pero con inversión privada”, indicó, para poner como ejemplo que “el productor que está en Salta ahora va a entender los beneficios de la Hidrovía cuando tenga 15 a 20 dolares más (por tonelada) en el bolsillo”.

Retenciones

En segundo término, Idígoras destacó el cronograma de baja de retenciones, para cuyo final “la soja podrá estar entre el 15% y el 10%, probablemente, y el resto en cero para siempre”.

“Esto es un cambio radical extraordinario y ahí viene una nueva agenda, porque de qué vamos a hablar si ya tenemos excluida la variable de derechos de exportación”, planteó.

En ese sentido, manifestó que en el sector agroindustrial “tenemos que hablar de productividad, tecnología, biotecnología, semillas, agroquímicos, logística, infraestructura”.

Infraestructura

Al respecto, puso de relieve no solo la Hidrovía sino también la licitación del Belgrano Cargas, que facilitaría el transporte de la producción en las provincias del norte hacia los accesos portuarios en Rosario y la zona de influencia.

“Estamos trabajando con el gobernador (Maximiliano) Pullaro en rutas. Se hizo un acuerdo sobre 430 kilómetross alrededor de los puertos para hacer un fideicomiso público-privado”, indicó, para agregar que “esas son las cosas transformadoras que alegran el futuro de nuestro sector”.

Sustentabilidad

En otro orden, Idígoras se refirió a cuestiones relacionadas a la sustentabilidad y en particular a los reclamos contra la deforestación, que “llegaron para quedarse”, porque además de la postura al respecto de la Unión Europea “China está pidiendo lo mismo y la India está en ese proceso”.

Tras ponderar la “gran inversión de la industria semillera en maíz”, también destacó un proceso similar que se está dando con el girasol”, que a su juicio permite avizoran “una ruta de crecimiento grande”.

La soja, desamparada

“Nos está quedando desamparada la soja, con una muy baja inversión en tecnología, un régimen de semillas que tiene sus dificultades y una producción que sigue en los 50 millones de toneladas. Creemos que debería a empezar un despegue”, manifestó.

La situación de la soja cobra una relevancia adicional en vistas a la realización en 2027 del Congreso Mundial en Rosario, en el que se prevé la presencia de unos 2.000 participantes de diversos países.

“¿Qué les vamos a mostrar, que somos una industria decadente o una pujante que estamos viendo cómo transformamos la soja en la bioeconomía sustentable a futuro?”, se preguntó Idígoras, confiando en “una linda agenda para los próximos años” con la oleaginosa.

Diversificación

Asimismo, precisó que se está apostando a oleaginosas no tradicionales, como la camelina, la carinata y la colza, “variedades que van a venir porque son cultivos de servicio con renta, algo muy importante para los próximos años”.

Al respecto, puntualizó la importancia de la diversificación, ya que “con la soja tenemos un solo comprador, pero con sorgo, maíz, girasol y trigo, tenemos 120 mercados”.

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