El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo que el próximo líder supremo de Irán no podrá permanecer en el cargo si no cuenta con la aprobación de Washington. “Tendrá que obtener nuestra aprobación. Si no la obtiene, no durará mucho”, declaró Trump a ABC News. El mandatario añadió que está dispuesto a considerar figuras vinculadas al régimen anterior con tal de garantizar la elección de un dirigente que, a su juicio, sea adecuado para el país persa.
Medios estatales iraníes informaron este domingo que el órgano clerical encargado de elegir al sucesor del asesinado líder supremo Alí Khamenei ya había votado. Se prevé que el nombre del designado sea anunciado en breve. Ahmad Alamolhoda, miembro de la Asamblea de Expertos, afirmó que la votación se realizó y que el líder ha sido elegido, aunque la identidad permanece bajo reserva. Otras fuentes dentro de la asamblea sugirieron que Mojtaba Khamenei, hijo del líder fallecido, podría asumir el puesto.
Trump sostuvo que la postura estadounidense busca evitar que en el futuro se repitan crisis similares o que Irán logre desarrollar armamento nuclear. El presidente expresó: “No quiero que, en cinco años, tengamos que hacer lo mismo de nuevo o peor dejarles tener un arma nuclear”. Según un alto funcionario de la administración, Irán habría acumulado suficiente uranio enriquecido para alcanzar grado militar en menos de diez días, almacenado en instalaciones como Natanz, Isfahan y Fordow, bombardeadas durante la reciente operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel.
En las últimas jornadas, el conflicto se intensificó tras ataques aéreos que destruyeron depósitos de combustible e incendiaron sectores de la capital iraní, cubriendo gran parte de Teherán con humo denso. La ofensiva incluyó el hundimiento de cuarenta y cuatro barcos, que según Trump equivalen a toda la marina iraní, además de la devastación de la fuerza aérea, los sistemas de comunicaciones y la defensa antiaérea del país.
El presidente estadounidense no descartó la posibilidad de enviar fuerzas especiales para tomar control físico de los lugares donde se almacena el uranio enriquecido iraní. Señaló que “todo está sobre la mesa”, incluyendo operaciones para diluir el material in situ.
Consultado sobre la duración del conflicto, Trump evitó precisar un plazo concreto: “No lo sé. Nunca hago predicciones. Solo puedo decir que estamos adelantados en términos de letalidad y de tiempo”. La semana pasada había estimado que la guerra podría durar entre cuatro y cinco semanas.
El mandatario también restó importancia al impacto del conflicto en los precios de la gasolina, calificando el aumento como “un pequeño contratiempo” y defendió la operación como parte esencial de su agenda política. Trump afirmó que la ofensiva cuenta con el respaldo de sus seguidores y la definió como “muy MAGA”, en referencia a su lema político.
Leave a Reply