El consorcio integrado por Jan De Nul y Servimagnus, preadjudicatario de la concesión de la Hidrovía, envío cartas a las principales entidades vinculadas a la Vía Navegable Troncal (VNT) en las que cuestionó la propuesta de descuento tarifario del 17,4% que DEME le planteó al ministro de Economía, Luis Caputo, días después de que el Gobierno anunciara la preadjudicación a favor de su competidor.
En una nota enviada este jueves a los principales entes asociados con el comercio exterior —Ciara, la Unión Industrial Argentina (UIA), la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara de Puertos Privados Comerciales—, la firma ganadora sostuvo que el supuesto ahorro que esgrime DEME se basa en premisas que calificó de incorrectas: “Omisión del pago de impuestos, falta de inversión adecuada y errores de cálculo de ingresos”.
La carta de Jan De Nul y Servimagnus apunta a desactivar, ante los actores del sector, el planteo de DEME respecto a que “la tarifa mínima fijada en el pliego es artificialmente alta” y que existe margen para ofrecer condiciones más convenientes para la economía argentina.
En una carta enviada al ministro Caputo el 5 de junio, DEME anticipó su intención de presentar una iniciativa privada bajo la Ley 27.742 para relicitar la VNT con condiciones económicas más favorables. La empresa, propuso en esa carta una tarifa máxima de USD 4,77 por tonelada de registro neto (NRT), frente al piso de USD 5,78/NRT establecido en el pliego vigente. Según sus cálculos, “esa rebaja del 17,4% generaría un ahorro nominal de al menos USD 2.500 millones para los usuarios de la vía a lo largo de los 25 años de concesión”.

En el texto, DEME argumentó: “Al aplicar la tarifa mínima establecida en esta concesión, el concesionario podría obtener una rentabilidad relativamente alta de la inversión del proyecto, lo que dejaría margen a nuestro consorcio para proponer una tarifa más baja, lo que en última instancia beneficiaría a la economía argentina y a sus usuarios”. También señaló que si el Gobierno avanzaba con el piso tarifario actual, “los usuarios de la VNT estarían pagando un 21% por encima del precio justo de mercado por los servicios de dragado y balizamiento”.
Jan De Nul y Servimagnus respondieron punto por punto en la nota enviada a las cámaras del sector. El consorcio sostuvo que la propuesta de DEME se realiza “totalmente por fuera de los canales formales del proceso licitatorio” y que se sustenta en su Plan Económico Financiero, el cual —según argumentaron— contiene errores e inconsistencias que ya fueron identificadas por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) en el dictamen de preadjudicación.
Para el consorcio preadjudicatario, la supuesta rentabilidad elevada que le permitiría a DEME ofrecer una tarifa más baja no refleja eficiencia competitiva sino deficiencias en la confección de su oferta. “La oferta de DEME no permite un ahorro en la tarifa porque sea más competitiva, sino que se trata de una oferta que en forma negligente omite el pago de tributos, no invierte en línea con lo exigido en el Pliego y asume niveles de peaje por encima del máximo permitido”, señalaron.
“La existencia de una alta rentabilidad que permite un descuento en la tarifa es absolutamente irreal e imposible de mantener”, insistieron.
El primer cuestionamiento apunta al tratamiento del IVA en el plan financiero de la firma, también de origen belga. Jan De Nul y Servimagnus indicaron que el charteo de buques y la compra de combustibles —junto a otros costos que representan entre el 75% y el 80% del total de la concesión— están sujetos al IVA, y que el concesionario tiene la obligación de pagar ese IVA crédito y liquidar el impuesto conforme a la legislación vigente.

Según el consorcio, mientras DEME incluyó en su oferta una liquidación de IVA de apenas USD 95 millones para los 25 años de la concesión, “un cálculo razonable/correcto de este impuesto llevaría ese valor al rango de los USD 1.600 millones”, en línea con el modelo de referencia de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) y con los valores de la propia oferta de Jan De Nul. La conclusión que extrajeron fue directa: “En su oferta, DEME no incluyó el IVA en gran parte de los costos y por ello la rentabilidad que presenta es tan alta que le permite ofrecer un descuento en la tarifa”.
El segundo eje del cuestionamiento apunta al nivel de inversiones previsto por DEME. Según Jan De Nul y Servimagnus, el Plan Económico Financiero de su competidor contempla apenas USD 280 millones de inversión durante los primeros cinco años de la concesión, y cero durante los veinte años restantes. “Resulta muy difícil justificar que un valor tan bajo sea suficiente para mantener actualizado todo lo relacionado a señalización, balizamiento y modernización tecnológica de la VNT”, sostuvieron, y señalaron que tanto el modelo de Unctad como su propia oferta proyectaban inversiones superiores a los USD 850 millones.
El tercer punto cuestionado es un error de cálculo en las tarifas de peaje que DEME proyectó para el período posterior a la profundización del canal. Según el consorcio, la empresa modeló tarifas que exceden los valores máximos permitidos por el pliego. “De esta forma, sus ingresos han sido sobreestimados en aproximadamente USD 370 millones”, indicaron.
Más allá de los números, Jan De Nul y Servimagnus plantearon también un argumento de consistencia: DEME no cuestionó el esquema tarifario durante el proceso licitatorio, a pesar de haber tenido oportunidad de hacerlo, y en noviembre de 2025 había emitido un comunicado oficial en el que avaló el proceso, elogió su “transparencia, la búsqueda de consensos” y respaldó la participación de Unctad en la elaboración de los pliegos.

“En ese contexto, DEME participó voluntariamente del proceso licitatorio y no lo impugnó en ninguna de sus instancias, teniendo la posibilidad de hacerlo, por lo que recién ahora —cuando no están de acuerdo con la evaluación— pretenden esgrimir cuestionamientos que contradicen tales actos de conformidad”, señalaron.
El Gobierno nacional anunció el 4 de junio la preadjudicación de la concesión de la VNT a Jan De Nul y Servimagnus, luego de una auditoría del proceso conducida por Anpyn. En la etapa técnica, Jan De Nul obtuvo 66,20 puntos contra 42,14 de DEME. En la instancia económica ambas empresas presentaron exactamente la misma oferta: USD 3,80 por el primer tramo, USD 4,65 por el segundo y USD 5,78 por el tercero, lo que totaliza USD 14,23 por el recorrido completo —el nivel mínimo admitido por el pliego—. La diferencia técnica fue la que determinó la preadjudicación.
La nota del consorcio preadjudicatario fue firmada por Wim Bosteels y Leonardo Roman, y dirigida a Gustavo Idigoras, titular de Ciara, y también a las autoridades de la UIA, la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara de Puertos Privados Comerciales. Según indicaron en el texto, el objetivo de las aclaraciones era que las entidades pudieran “evaluar correctamente la veracidad y el alcance de las afirmaciones referidas” por su competidor.
Más allá de las idas y vueltas entre las partes, se espera que el Gobierno anuncie la adjudicación definitiva en los próximos días.

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