El jefe del Fondo Ruso de Inversión, Kirill Dmitriev, ha adelantado este jueves que se reunirá este mes de junio con los enviados especiales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una vez estos ya conversaron por teléfono hace unos días con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky.
Dmitriev ha dicho que no puede dar fechas concretas, pero que la “reunión habitual tendrá lugar en junio”, según ha contado en una entrevista para el diario alemán ‘Berliner Zeitung’, de la que se hacen eco agencias de noticias rusas.
PUBLICIDAD
Asimismo, el asesor económico del Kremlin ha explicado que son habituales los contactos con la parte estadounidense, encabezada por el enviado especial de Estados Unidos Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner.
“Hemos hablado varias veces esta semana y esperamos que pase algo en algún momento”, ha dicho Dmitriev.
Esta misma semana, Zelensky abordó por teléfono con Witkoff y Kushner “las perspectivas” sobre la guerra en la próxima cumbre del G7 que se celebra la semana que viene en la ciudad francesa de Evian. “Fue una conversación muy positiva”, hizo saber, al tiempo que les trasladó informes sobre posibles nuevas acciones de Moscú.
PUBLICIDAD
Entretanto, Rusia anunció este jueves la toma de otras dos localidades en las provincias de Donetsk y Kharkiv, consolidando sus posiciones en el este de Ucrania tras la invasión iniciada en febrero de 2022. El Ministerio de Defensa ruso informó mediante un comunicado que sus fuerzas, mediante “acciones decisivas”, lograron “liberar la localidad de Roskoshne, en la República Popular de Donetsk, y han establecido su control sobre Ojrimovka, en Kharkiv”.
Estas operaciones se producen tras la anexión que Moscú realizó en septiembre de 2022 sobre las provincias parcialmente ocupadas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporizhzhia. De acuerdo con el comunicado del Ministerio de Defensa, las tropas rusas han conseguido además penetrar en otras regiones ucranianas, como Járkov, Sumy y Dnipropetrovsk.
PUBLICIDAD
La guerra entre Rusia y Ucrania registró esta semana una nueva escalada con una serie de ataques de largo alcance en ambos sentidos. Mientras Moscú lanzó más de 200 drones contra distintas regiones ucranianas, Kiev respondió golpeando instalaciones militares y energéticas ubicadas a cientos de kilómetros de la frontera rusa.
Las ciudades de Odesa y Kharkiv estuvieron entre los principales objetivos de la ofensiva rusa. Según las autoridades ucranianas, los ataques causaron daños en edificios residenciales y dejaron varios heridos. En Odesa, una madre y sus dos hijos necesitaron atención médica tras el impacto de drones contra viviendas, mientras que en Kharkiv al menos cuatro personas resultaron heridas.
PUBLICIDAD
La Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó un total de 207 drones de largo alcance durante la noche. De ellos, 181 fueron neutralizados por las defensas aéreas ucranianas, aunque otros 21 alcanzaron distintos objetivos en el país. En la región de Zaporizhzhia, otras diez personas resultaron heridas durante bombardeos rusos.
La respuesta ucraniana se concentró en objetivos considerados estratégicos para el esfuerzo bélico del Kremlin. El presidente Volodímir Zelensky confirmó que las fuerzas ucranianas atacaron una planta militar en la ciudad de Cheboksari, en la república rusa de Chuvasia, situada a más de 900 kilómetros de la frontera.
PUBLICIDAD
Según Zelensky, la instalación producía componentes utilizados en drones y misiles rusos y fue alcanzada con misiles de crucero FP-5 Flamingo, desarrollados por Ucrania. Medios rusos y canales de Telegram identificaron el objetivo como la empresa VNIIR-Progress, dedicada a la fabricación de sistemas electrónicos y antenas para vehículos aéreos no tripulados.
El ataque reviste especial importancia porque apunta directamente a la industria militar rusa, uno de los blancos prioritarios de Kiev en los últimos meses. Ucrania ha buscado cada vez más afectar la producción de armamento y las cadenas de suministro que sostienen las operaciones militares rusas.
PUBLICIDAD

Leave a Reply