Diego Román fue el eje de la condena dictada este lunes por la Justicia, que resolvió penas de prisión contra el matrimonio acusado por la muerte del niño de 12 años ocurrida en 2019 en la zona norte de Recreo, provincia de Santa Fe, tras el ataque de una jauría de perros en un descampado cercano a su vivienda.
La decisión fue tomada por el juez Pablo Busaniche, quien condenó a Iván Reyes a 4 años de prisión y a Norma Vega a 3 años de prisión de cumplimiento condicional, al considerarlos coautores penalmente responsables del delito de homicidio culposo.
La investigación y el giro en la causa
En un primer momento, la investigación judicial barajó distintas hipótesis sobre la muerte del menor, incluyendo versiones que apuntaban a la intervención de personas y hasta teorías de ritos satánicos. Sin embargo, con el avance de la causa, la Fiscalía determinó que el fallecimiento se produjo como consecuencia del ataque de una jauría de perros, informó AIRE.

Según la acusación, los animales se encontraban bajo el cuidado y vigilancia del matrimonio condenado, lo que derivó en la imputación y posterior juicio oral.
La fiscal Ana Laura Gioria sostuvo tras la sentencia que la resolución judicial respalda parcialmente la teoría de la acusación, aunque aclaró que aún restan analizar los fundamentos del fallo para definir eventuales apelaciones.
“Más allá de que falta acceder a los fundamentos, no hay ninguna duda de que lo que hizo el juez es receptar nuestra teoría en el sentido de que los que provocaron la muerte del niño son estos animales propiedad del matrimonio Reyes”, expresó.
Posturas enfrentadas tras el fallo
Desde la querella y el Ministerio Público Fiscal se había solicitado una pena mayor, de 10 años de prisión por el delito de homicidio doloso. Tras conocerse la sentencia, los fiscales anticiparon que evaluarán si apelan la resolución una vez que se conozcan los fundamentos completos del fallo.
En contrapartida, la defensa de los condenados manifestó su disconformidad con la decisión judicial. El abogado defensor, Néstor Pereyra, sostuvo que no existen pruebas concluyentes sobre la responsabilidad de sus defendidos.
“Tenemos el absoluto convencimiento de la inocencia tanto de Vega como de Reyes”, afirmó, al tiempo que anticipó que apelará la sentencia.
El hecho que conmocionó a Recreo
La muerte de Diego Román ocurrió en inmediaciones de un campo ubicado entre el límite de una propiedad privada y un predio rural en la zona noroeste de Recreo, cerca del barrio Comunal 3.
El cuerpo del niño fue hallado al día siguiente en un descampado a aproximadamente 200 metros de su casa, en un hecho que generó fuerte conmoción en la comunidad local y que inicialmente dio lugar a múltiples hipótesis investigativas.
Los estudios forenses determinaron que la víctima sufrió lesiones punzantes, desgarradoras y excoriativas, las cuales provocaron una hemorragia externa que derivó en su muerte en el lugar del ataque.

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